El blog de 道


El Zen no es súbito (de Dharma wheel) y otras reflexiones sobre Dogen
24/06/2022, 7:07 am
Filed under: Uncategorized | Etiquetas: , ,

Traduzco del inglés al castellano una aportación propia en Dharmawheel y alguna respuesta de valor, por si tiene interés


¿El Zen realmente apunta a un despertar repentino en lugar de a etapas graduales?

¿Por qué la gente dice eso?

Hay docenas de koans. Entonces no hay un despertar repentino en Rinzai (Hakuin), tal vez un despertar múltiple… un camino con despertares.

Soto es práctica-realización (entonces ¿se espera un despertar repentino?) un poco como Dzogchen, entienden que ya estás despierto, así que no hay despertar (auque depende de a quién le preguntes).

Caodong (Tungshan) declaró cinco rangos (etapas).

La doma del buey tiene 10 fases (como 10 bhumis o etapas)

Linji declaró cuatro posiciones (pero que tal vez no sean etapas)

Y así todo…

Muchas enseñanzas sobre etapas en Zen (y sobre ningún despertar en el Soto moderno).

Incluso en tradiciones repentinas tenemos kensho pero luego ¿satori? (¿es eso dos etapas?)

Entonces, ¿por qué el enfoque del zen se centra en un evento repentino y no en etapas y gradualidad ¿por qué esa idea tiene una difusión tan amplia?

Dogen fue directo en su propuesta, no súbito, Hakuin es gradualista en forma de múltiples koans, Caodong declaró cinco etapas, Linji jugó en cuatro posiciones, la tradición habla de diez fases de doma del buey, Huineng en su sutra tuvo tres despertares, etc.

Entonces, ¿zen se trata de un evento repentino o súbito único? ¿de donde sale eso?

Creo que el Zen puede ser directo, repentino y gradual, esa es la idea que saco de los textos… De hecho, el Zen se ve muy diferente de un maestro a otro. La posición más dudosa de todas es que un solo despertar repentino puede convertirte en Buda. No lo sé, pero incluso Huineng hizo una progresión relativamente gradual en su sutra.

Entonces, para mí, el zen parece gradual con algunos «momentos eureka» o realizaciones, que creo que probablemente nunca sean solo uno. Lo cual creo que es la progresión habitual en Mahayana (como ocurre en Mahamudra y está bien concretado).

Excepto Soto que es directo y se parece mucho a Dzogchen en sus argumentos lo cual es coherente ya que ambas son doctrinas directas. Y en ellas no hay nada que despertar [aunque esto también tiene cierta trampa, pero lo podemos tratar en otro texto]


Astus aporta hablando de Dogen y cita otros autores:

‘El uso de «atajos» del tipo Dahui, o huatou (literalmente, palabra principal), o método de trabajo con koans también era conocido en Japón en ese momento [vida de Dogen]. Este método enfatizaba concentrarse en el punto principal o la frase crítica de un koan para minimizar las distracciones innecesarias o los pensamientos discursivos engañosos que podrían surgir al estudiar todo el intercambio.

En contraste con estos puntos de vista formulados, el enfoque de Dogen hacia los koans fue amplio. Abordó puntos clave de cada caso, así como puntos secundarios menores. Examinó con frecuencia los koans desde la perspectiva de los «Cinco Rangos de lo Universal y lo Particular» de Dongshan. También señaló las preguntas que debían abordarse, desafiando al practicante a examinarlas y, en ocasiones, también brindando sus respuestas.’ (Dogen y Koans por John Daido Loori, en Dogen’s Extensive Record – A Translation of the Eihei Koroku, p 62-63)

La aparente crítica de Dogen a los koans fue paralela a su condena de los Cinco Rangos de Dongshan. Y tenía un propósito similar. Dogen no se opuso a los principios transmitidos por Cinco Rangos. Criticó la forma muy intelectual, estilizada e intranscendente en que llegaron a usar en su época.’ (pág. 63) ‘Un aspecto inusual del tratamiento de Dogen de los koans es su uso de los Cinco Rangos y, más que probablemente, la enseñanza del Cuádruple Dharmadhatu de Huayan (*). Nunca habló explícitamente sobre ninguno de los dos sistemas, excepto para descartar sumariamente a los Cinco Rangos, pero definitivamente los involucró [en sus enseñanzas] de una manera que reflejaba una profunda comprensión y aprecio por su método. (pág. 64)


(*) Trataremos esta, poco conocida, escuela casi pre-zen en breve.

Aquí lo que se trata es la disyuntiva eterna entre contar mucho o contar poco a los aspirantes. ¿Deben conocer las etapas? ¿deben ignorarlas? ¿qué les va a aportar más? ¿o depende de la persona? (todo eso asumiendo un maestro que les acompaña, pues sin él, no veo otra opción que saber todo lo que se pueda, aunque sea contraproducente en parte).

Lo que sostiene pues, Astus (vía el libro comentado, pues las palabras no son suyas), es que Dogen no rechaza que esos Rangos o etapas existan, sino la conveniencia de explicarlos a los discípulos o hacer demasiado foco en ellos, pues eso puede provocar también problemas en el aspirante (foco en obtener) y la comunidad (rivalidades, etc…).

De igual manera a los Rangos o etapas en general, no es que el método koan no funcionase para Dogen, sino que no puede ser pautado y congelado, no puede rer totalmente curricular, como lecciones de física, tal como casi propuso más tarde Hakuin en su re-fundación de la secta Rinzai, sino libre y espontáneo, adaptado al practicante concreto al que se le comenta, como hacía Linji.

Así pues, Dogen no vería como falsos o inútiles tanto Rangos como Koans, sino que entendería que no se deben publicitar o hacer explícitos, en el primer caso no debemos darles demasiada importancia tampoco pues puede degenerar nuestra práctica. También se ha dicho siempre que el Shobogenzo está repleto de koans no explicitados, lo cual yo creo que es cierto, cada capítulo del Shobogenzo suele ser un inmenso koan, luego la idea subyacente era aceptada. No tanto la forma concreta en que proponían aplicarlos.

De hecho, tengo entendido (a confirmar) que todo el Shobogenzo durante mucho tiempo fue un texto sincrético o esotérico, es decir texto al que los aspirantes no tenían acceso hasta determinado nivel de madurez bastante elevado. Eso encajaría con la idea de que el problema no eran los koans o los Rangos en sí, sino la forma en que se publicitaban y comentaban.

¿Opiniones alternativas?

Si pueden estar basadas en textos de Dogen, perfecto, hecho en falta en el argumento anterior de Astus, alguna «prueba» derivada de algún texto concreto de Dogen que le de soporte.

 



EL PROBLEMA DE LA PRÁCTICA EN LAS DOCTRINAS DE ILUMINACION SÚBITA (conclusiones III)

Todo este laberinto conceptual es lo que ha convertido el Zen en algo tan complicado de entender hasta por sus practicantes senior, incluso a veces auto-contradictorio. A menudo su complejidad surge por intentar armonizar principios demasiado radicalizados (y algunos claramente falsos), evitando con ello, otros que también son necesarios y razonables (y que están en casi todos los sutras y doctrinas budistas).

Ha habido también, debido al método koan, a toda la épica zen de sus maestros clásicos y sus respuestas paradójicas, un cierto «recrearse» en ese «no entender nada» que tampoco creo que sea demasiado positivo. Como si hubiera un concurso para ver quién es más paradójico y oscuro, en lugar de intentar aclarar términos a los practicantes. También a veces porque el propio maestro no podría dar una respuesta razonable que no contradiga esos principios insostenibles, luego se ve obligado a seguir con el lenguaje paradójico.

Y ha acabado también llevando a algunas sub-escuelas o linajes al extremo de ese Zen del «no explicar nada», es decir, siéntate a meditar y nada más, pues no hay nada que entender. Lo cual también será carencial pues hay ausencia de prajna.

Esta idea del «solo medita» ha encajado muy bien en occidente pues permite relajarse del día a día, vestirse de persona espiritual, pero no tener que comprometerse fuertemente con principios budistas que puedan ser molestos, sean los paramitas, la misma idea de anatman, la causalidad o incluso la necesidad de cierto estudio de sutras y textos que puedan ser beneficiosos. Pero esa gran carencia va a pasar factura en forma de no progreso o bien desviaciones. Incluso si ocurre un kensho casi por azar (eso pasa, pero también pasa fuera del Zen), el practicante estará perdido a posteriori.

De hecho en cierta manera ese sería un zen sin budismo a pesar de toda la parafernalia y folclore, como el mindfulness sin budismo, y dará resultados parecidos (pocos). Ya he leído por ahí de labios de alguien decir que «es que el zen no es budismo»… y no le falta razón en ciertos casos… pero eso no es algo positivo en mi opinión, ni era la idea original. También por eso se hace posible el Zen cristiano, pues ya no es budismo como tal y por tanto el alma (atman) cristiana o la creencia en un Dios omnipotente, la voluntad antes el pecado, etc… ya no son problema alguno…

¿Hay Mahamudra cristiano? No, lógicamente no, y es porque los principios budistas y los cristianos son incompatibles. Uno no puede creer y no creer en atmanes a la vez… y así con todo…

Y acabando con la evolución que caricaturizamos aquí, llegó el Zen del «no conseguir nada». Es ese Zen en que uno a veces incluso se recrea en no haber avanzado en la vía del Dharma en absoluto, porque afirma que no hay nada que lograr (se deriva de nuevo y siempre del error de «originalmente ya iluminado»), cuando la vida e historia del mismísimo Buddha está repleta de justo el mensaje contrario.

Además estos últimos aspectos, ese zen, es sorprendentemente coherente con propuestas como el neo-advaitismo más teórico (el de los Satsangs como forma de Camino). Cuyas características y trampas, tratamos aquí en el pasado (por cierto el artículo mejor valorado del blog es su tercera parte). Vale la pena leer y comparar.

Es decir, que ese Zen apenas budista del nada que hacer y nada que lograr, no es demasiado diferente de las doctrinas neo-advaitas menos operantes. Aunque al menos en el Zen se medita…

Resumiendo: al perder el Zen el punto medio o de equilibrio, y sobre todo caer en la trampa de la idea de «ya originalmente iluminado» todos los extremos tienen pegas y carencias pues el sendero budista es multi-dimensional necesariamente. No se pueden/debe quitar dimensiones y hay argumentos que son insostenibles aunque los sostenga alguien con reputación.

Así no es tanto que las doctrinas súbitas tengan un problema con la práctica ¿por qué iba a ser así? ¿no practican koans en el Zen Rinzai para obtener realizaciones? ¿hay algo más súbito que ese Zen Rinzai? ¿y no es gracias a la práctica y entrenamiento que se obtienen esas realizaciones?

Para ser exactos el problema con la práctica del Zen sobre todo Soto, proviene de la idea del «originalmente ya iluminado». Retirada esa idea, no queda problema alguno con las prácticas ni con la disyuntiva súbito-gradual o el entrenamiento sentado.

Seguimos (con lo positivo)



EL PROBLEMA DE LA PRÁCTICA EN LAS DOCTRINAS DE ILUMINACION SÚBITA (y V)

Aunque Shen-hui aboga por el no-pensamiento como la práctica de la enseñanza repentina, debemos argumentar que no podemos rechazar el enfoque gradual de la práctica. Mientras que la enseñanza súbita es una experiencia despierta, la práctica gradual es necesaria antes de la experiencia de iluminación.

Incluso en el acercamiento gradual a la práctica, cuando uno alcanza la iluminación siempre es repentina e inmediata en ese momento.

En la enseñanza repentina uno necesita comenzar con algo, una práctica de algún tipo, que en la práctica siempre es gradual, de lo contrario uno no hace nada. Por lo tanto, lo que defiende Shen-hsiu es realmente la experiencia de realización en sí misma después de pasar por prácticas graduales. Cuando uno finalmente abandona la práctica, que sólo puede hacerlo a través de la práctica, uno se da cuenta de su verdadera naturaleza. En este momento, la naturaleza de Buda se revela dentro de la mente de uno como el verdadero uno mismo. Pero es este método de la escuela del norte el que Shen-hui rechaza explícitamente.

El rechazo de Shen-hui a la escuela del norte parece haber sido el resultado de un serio conflicto entre las dos escuelas. Cualquiera que haya sido el conflicto real, Shen-hui puso demasiado énfasis en la enseñanza repentina que rechazaba el esfuerzo humano de la práctica gradual. Si bien es evidente que Shen-hui rechaza la práctica gradual como medio para alcanzar iluminación, todavía tenemos que examinar si él también rechaza la enseñanza gradual en términos de “iluminación gradual”.

La iluminación gradual puede entenderse como una serie de experiencias esclarecedoras que se vuelven más y más profundas a medida que uno se da cuenta o se despierta a uno mismo. La iluminación súbita, por otro lado, es la consciencia directa y final en este momento. Si Shen-hui rechaza la iluminación gradual en su crítica de la escuela del norte, entonces hay una contradicción en Shen-hui y la escuela del sur. En el Sutra de la Plataforma, por ejemplo, Hui-neng, el Sexto Patriarca, experimenta diferentes niveles de despertar. De joven, al escuchar el Sutra del diamante, Hui-neng recuerda que su mente se volvió clara y fue despertado—inicialmente despertado. Inmediatamente se despertó de nuevo cuando escuchó el Quinto Patriarca exponiendo el Sutra del Diamante. Cuando Hui-neng abandonó el templo después al recibir la túnica y el Dharma como el Sexto Patriarca, nuevamente se iluminó instantáneamente.

Estos episodios en la vida de Hui-neng evidencian una iluminación gradual e ilustran la contradicción dentro de la escuela sureña.

Una forma de explicar la iluminación gradual de Hui-neng es que el Sutra de la plataforma fue escrito mucho más tarde que las obras de Shen-hui. Cuando Shen-hui estaba predicando (o escribiendo) su sermón, tuvo que enfatizar la enseñanza súbita porque la escuela del norte era influyente. Sin embargo, en el momento de completar el Sutra de la Plataforma, el mensaje de Shen-hui había ganado ventaja sobre la escuela del norte. Por lo tanto, la escuela del sur podía adoptar el despertar gradual y profundo de Hui-neng, porque no había ninguna amenaza de ser criticado por la escuela del norte que había perdido influencia.

Se podría argumentar que la serie de despertares de Hui-neng fueron episodios de la misma iluminación, no un proceso gradual de profundización de su iluminación. También se podría argumentar que estas diferentes experiencias de iluminación se utilizaron para demostrar la superioridad de el Sutra del Diamante sobre el Lankâvatâra Sutra, el texto principal de la escuela del norte, ya que los episodios del despertar de Hui-neng se asociaron frecuentemente con el Sutra del Diamante. Si bien estas son posibles interpretaciones, aún permanece el hecho de que el texto relata diversas experiencias de iluminación de Hui-Neng.

Seguimos



EL PROBLEMA DE LA PRÁCTICA EN LAS DOCTRINAS DE ILUMINACION SÚBITA (II)
24/03/2022, 7:07 am
Filed under: Uncategorized | Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , ,

[…]

Shen-hui  sostuvo que la práctica de la meditación era para personas de bajo nivel, y argumentó que el patriarca Bodhidharma jamás alcanzó la iluminación de esta manera. De acuerdo a la posición de Shen-hui siempre y cuando uno intente por cualquier forma, como un método de concentración, sentado y controlando, uno todavía está apegado al hecho mismo de que lo está intentando.

Para Shen-hui, la enseñanza más elevada es una iluminación repentina en la que, sin querer, uno se vuelve consciente de su naturaleza de Buda, que es originalmente inherente a la persona. Esta consciencia se obtiene renunciando a todas las prácticas y simplemente viendo en el interior de uno mismo su naturaleza. Para la mente engañada, un obstáculo para la iluminación es el apego al intento para librarse de ese engaño. El apego tiene lugar tan pronto como uno intenta superarlo. Utilizando la metáfora de pulir (práctica) un espejo (naturaleza de Buda), el enfoque gradual trató de pulir el espejo para dejarlo limpio.

De acuerdo con el acercamiento repentino, sin embargo, dado que el espejo está originalmente limpio tal como está, el acto de pulirlo solo lo hace más sucio.

Tanto la escuela gradual como la súbita aceptaron la noción de la naturaleza de Buda. De acuerdo con la escuela gradual del norte, definida por Shen-hui, la naturaleza de Buda puede ser entendido como algo así como una posibilidad o una semilla de convertirse en un Buda. Uno alcanza la iluminación al hacer realidad esta posibilidad. Así como una semilla crece, una persona puede Iluminarse a través de prácticas de concentración.

Por otra parte, según la escuela repentina del sur, la naturaleza de Buda es la iluminación misma. Todo lo que uno necesita para la iluminación es simplemente volverse consciente de la naturaleza de Buda que uno ya es. Y el intento de iluminarse se ve como una lucha engañosa. Más bien hay que desechar todos los intentos de realizar la naturaleza de Buda. En el momento mismo de desechar todo y por lo tanto, al ver en la naturaleza real de uno, uno se ilumina: la naturaleza de Buda se manifiesta o se revela de repente.

[…]

Es posible, aunque peligroso, concluir aquí que según la escuela del sur  uno no tiene que hacer o no debe hacer nada en absoluto para ser iluminado, porque si uno trata de hacer algo, como pulir el espejo, sigue siendo apego, como manchar el espejo. Así, renunciar a todo y no hacer nada en absoluto, como un muerto, es lo mejor porque el no hacer nada no mancha la naturaleza originalmente pura y limpia de uno. Esta interpretación radical es lógica y teóricamente posible, pero no es correcta. Los versos de Hui neng no dicen que no hagamos nada en absoluto. Más bien abogan por una experiencia iluminada obtenida al darse cuenta de la mente originalmente iluminada de uno. Cosa que es opuesta al estilo de Shen-hsiu de estar atrapado en un apego a su propia intencionalidad y esfuerzo, que impide que una persona vea su verdadera naturaleza. Por lo tanto, Hui-neng y Shen-hui rechazan la noción de luchar por la iluminación porque la intencionalidad, que es apego, niega el intento mismo. Pero esto rechaza la práctica gradual, sin la cual un el practicante ni siquiera puede comenzar a entrenar.

Seguimos



Instrucciones de meditación del maestro chan Hui Hai
08/03/2022, 7:07 am
Filed under: Uncategorized | Etiquetas: , , , , ,

Si quieres entender la-mente-sin-morada con claridad, mientras estás sentado en meditación, debes ser consciente solamente de la mente y no permitirte hacer juicios – es decir, debes evitar evaluaciones en términos de bien, mal, etc… Lo que sea que haya pasado, ha pasado, así que no pares en un juicio sobre él. Porque cuando pensar en el pasado cesa por sí mismo, podría decirse que ya no hay pasado alguno. Aquello que hay en el futuro aún no está aquí, así que no dirijas expectativas o deseos hacia él. Porque cuando pensar en el futuro cesa por sí mismo, podría decirse que ya no hay futuro alguno. Cualquier cosa presente, está ahora a mano, simplemente sé consciente de tu no apego a nada – no apego en el sentido de no dejar apego o rechazo por cosa alguna entrar en tu mente. Porque cuando pensar en el presente cesa por sí mismo, podría decirse que ya no hay presente alguno. Cuando no hay apego a los tres tiempos, se puede decir que no existen.

Si tu mente vagabundea, no la sigas, inmediatamente tu mente parará de vagabundear por sí sola. Si tu mente desea permanecer en algo, no la sigas y no permanezcas allí, inmediatamente el deseo de tu mente por permanecer allí cesará por sí mismo. Así pasarás a tener una-mente-sin-morada, una mente que permanece en el estado de no reposo.

Si estás totalmente alerta en la mente de no reposo, descubrirás que solamente hay el hecho de reposar, sin lugar en el que reposar o no reposar. Esta consciencia de ti mismo en una mente sin morada se conoce como tener una clara percepción de tu propia mente. En otras palabras, tener una clara percepción de tu propia naturaleza. Una mente que no mora en nada es la mente de los buddhas, la mente de alguien liberado, mente bodhi, mente no nacida: también es llamada «la realización de que todas las cosas son irreales». Es lo que los sutras llaman «la paciente realización de lo no nacido».

Si aún no la has realizado, debes esforzarte e incrementar tu práctica. Entonces, cuando tus esfuerzos den frutos, habrás obtenido el entendimiento por ti mismo, un entendimiento que surge de la mente sin morada, que significa también una mente libre de engaño y realidad a la vez. Una mente molestada por el apego y la aversión está engañada; una mente libre de ambos es real; y una mente así liberada alcanza el estado en el que los opuestos son vistos como vacíos, y así la liberación es obtenida.


Compárese con la propuesta de Naropa en una doctrina totalmente diferente (Mahamudra).




A %d blogueros les gusta esto: