El blog de 道


Comentarios a: ¿Por qué es sabio un Sabio? de Ramesh S. Balsekar
29/07/2022, 7:07 am
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Saltándome un poco la política de publicar cada dos días, inicio la sección de comentarios a textos ajenos.

Hoy tratamos el que nos envió JL hace pocos días. Iba a dejarlo como comentario, pero era muy largo, se me fue de las manos, así que lo pongo aquí.

Comentarios al texto de R. Balsekar en https://www.nodualidad.info/dialogos/por-que-es-sabio-un-sabio.html:


>El hecho de que un Sabio responda cuando le llaman por su nombre
>evidentemente significa que hay una identificación con un cuerpo en
>particular y un nombre como entidad individual independiente, 

Esta visión de lo que es la identificación creo que es limitada, no considera los diferentes niveles y capas de la mente y se queda en la superficial, en la conceptual.

Crep que la identificación con una entidad, o más bien la creencia de que se es una entidad separada (creo que expresado así es más correcto) no tiene nada que ver con poder responder a una llamada, que también podría ser ¡eh tú! 🙂 y no identifica nada…

Pienso que hablar de identificación es confuso porque en realidad identificarte con tu cuerpo no tiene problema alguno, es el que hay, no vas a tener otro por ahora, es correcto. El asunto es creer o no que eres una entidad separada. Y eso no ocurre porque el cuerpo sea tuyo o no tuyo (ninguna de las dos aplica) sino porque la acción es causal y no hay entidad intrínseca dentro de ese cuerpo.

De hecho puede pasar, justo lo contrario: que una persona liberada responderá cuando la llamen pero no creerá ser un «yo/entidad».

Algo más abajo equipara a todos porque «todos sentimos dolor» por tanto todos creemos ser entidades con cuerpo. Ese argumento, de nuevo, es demasiado limitado, creo yo. Buddha ya dijo que el dolor no se va a resolver, el sufrimiento sí. El dolor creo que tiene poco que ver con el sentimiento de ser una entidad.

Pero de nuevo, claro que sentimos dolor si hay aquí un cuerpo, y si lo hay ¿por qué nos hemos de desidentificar de él? ¿tiene eso sentido si no hay entidad? ¿quién se está des-identificando y de qué?  Basta con entender que no somos una entidad (o atman o yo). De hecho des-identificarse implica entidad, pues algo se des-identifica de otra cosa. «Neti, neti» no ayuda a hacerte ver como no-entidad, sino como entidad sin características. Esto es relevante.

HAciendo una metáfora, si yo tengo una moneda no necesito «desidentificarme» de ella y tirarla porque no es mía. Basta con no ser egoista y si alguien la necesita se la das. La des-identificación no es necesaria. De hecho es parte de ese proceso que llaman «neti, neti» y que es una técnica disociativa muy eficiente, pero ¿queremos disociarnos del cuerpo? ¿seguro?

En la siguiente sección pasa a afirmar que la persona liberada es simplemente «la que ha aceptado plenamente que “nadie es un hacedor”, aquí faltaría saber que es «aceptar plenamente» (parece esquivar la palabra «realizar»), pero incluso aunque sea realizar, lo que está diciendo es que se realiza el no-hacedor.

A mi «aceptar plenamente» me suena al nivel intalectual pero no puedo juzgar. Igual es realizar pero ha querido expresarlo así.

En la sección ¿Cuándo empieza el ego? Poco que añadir, estamos de acuerdo. Eso que dice es una hipótesis razonable.

En la siguiente sección dice «para que hayan interrelaciones humanas ha de haber ego«, No entiendo muy bien porque asocia ambas cuestiones, si eso fuera así ¿todos los verdaderos Jnanis y Buddhas no podrían ni hablar? Muy raro.¿Y un robot que converse contigo como LAmda? ¿tiene ego? No veo que tales cosas tengan relación clara entre ellas.

>Para poder vivir el resto de su vida, ese Sabio tiene que responder por su nombre cuando se le llame, tiene que vivir su vida, tiene que practicar su profesión u ocupación como una entidad separada.

Esto a mi me suena tan raro como que se diga que una nube es una entidad separada, porque hace cosas y está separada del resto de nubes. No tiene sentido, o eres o no eres una entidad separada, si no lo eres, nunca lo has sido… eso no cambia. Aquí parece confundir lo que uno cree ser (entidad) con lo que realmente es (no entidad). O bien afirma que eres una entidad hasta que mueras. Pero el discurso es confuso.

En realidad el Sabio (entiendo que es Jnani en el original) hace todo eso pero como una no-entidad no-separada. Y lo hace porque la acción es causal.

Y el no-Sabio hace exactamente lo mismo, porque tampoco es una entidad separada.

La diferencia es que uno lo ha realizado y el otro no. Y eso Ramesh parece mezclarlo…

Por cierto que el concepto de ego es confuso también, por eso no lo uso nunca, habría que intentar definirlo antes de nombrarlo tanto, que se quiere decir. Igual lo hace anteriormente, pero no dispongo de esa información. Así que asumo que quiere decir «creerse una entidad separada del resto». Y no el concepto de ego de diccionario que es un concepto de psicología (sobre todo freudiana).

>Así pues, mi concepto más importante es que, cuando una entidad individual se convierte en Sabio, todo lo que el Sabio comprende como Sabio es que nadie hace nada.

Parece que su concepto de «Sabio» es comprender el no-hacedor. Aunque podría ser más profundo, no es 100% claro. Aunque esto es contradictorio con lo que dice arriba de que «el sabio vive su vida como una entidad separada», quizá quería decir «el sabio vive su vida como si fuera una entidad separada (aunque sabe que no lo es)». Esto último suena bien.

Luego, no es lo mismo «ser un no-hacedor» que «no-ser una entidad separada». De hecho las doctrinas de atman mantienen ese atman que es un no-hacedor, y es una entidad. Por tanto no está claro que afirmando un Sabio que no es un hacedor se pueda llegar a la realización de que «no se es una entidad» (no separada se sobre-entiende, si no eres una entidad no estás ni junto ni separado de nada) pues parece ir en dirección contraria (solidificar un no-hacedor que es «alguien»).

>“En el momento en el que el Sabio se convierte en Sabio, deja de haber separación”. Eso no sucede. En mi opinión tiene que existir separación;

Yo creo que sí sucede. En todo caso podemos debatir que es eso de «no separación» en concreto, como decía el maestro zen en el blog hace poco, en su modestia: «apenas queda yo pero explicar eso es muy difícil».

>el hacer sucede como resultado de la Energía Primaria actuando a través de cada uno de los millones de organismos humanos cuerpo-mente.

Aquí se plantea una teoría metafísica: aquella que dice que existe una substancia o energía que llamamos «la vida» que es lo que nos mueve a todos. Bueno, es solamente una creencia, actualmente tal cosa no se ha encontrado, parece más razonable que nos mueve la mera causalidad.

Argumentalmente, esa creencia, la deconstruimos al estilo Madiamika  aquí (en los comentarios).

>El Sabio acepta el acto que ha sucedido como la Voluntad de Dios y el resultado también como la Voluntad de Dios. No dice: “‘Yo hice tal cosa y mi buena acción no fue apreciada”, simplemente ve que ha sucedido algo y que ese algo produce un resultado.

«Voluntad de Dios» es algo que lógicamente en budismo se asume que no ocurre. No hay Voluntad de nadie, tampoco de dioses, hay causalidad, que es sin voluntad. Pero esto ya queda para las creencias de cada uno por tanto no es un punto que pueda ser debatido.

>cuando se produce un hecho no lo ve como la “acción de alguien” y por tanto no ve razón para echarle la culpa a nadie.

Esto está muy bien. Aunque debería echarle las culpas a «La voluntad de Dios» 😀 😀 😀 De hecho lo hacen, pero dado que es la voluntad de Dios, al más puro estilo cristiano, uno siempre ha de asumir que «es para bien» si no Dios sería un ser malvado.

Vía la causalidad no queda nadie a quién culpar luego esa frase puede hacerse  por fin 100% cierta.

>¿por qué es Sabio un Sabio? Porque esa es la Voluntad de Dios.

Sin comentarios. De nuevo no es un punto que pueda ser debatido. Pero sí vale la pena destacar que eso destruye toda acción espiritual que no sea adorar a ese Dios (para que le conceda la gracia).

>la iluminación, es un suceso impersonal ocurriendo a través de un organismo cuerpo-mente en particular.

Aquí creo que lo expresa mejor. Y un cuerpo-mente particular no implica creer que uno es una entidad separada.

> Nadie puede aspirar o alcanzar la auto-realización. Si tiene que ser, será,

>y el mero hecho de querer alcanzarla es el mayor problema.

No sé si se da cuenta de que esto es auto-contradictorio, si lo que ha de pasar ha de pasar seguro independientemente de mi (fatalismo) entonces querer alcanzar ese hecho, no lo puede impedir. Es una frase auto-contradictoria. De hecho casi cualquier postura fatalista entra rápidamente en contradicciones.

La realidad es que ambas cosas son falsas. No son reglas inamovibles.

Mi resumen. Parece que Ramesh pretende armonizar:

  • Que existe EL Sabio (se cita docenas de veces) como tal
  • Que es un no-hacedor (por tanto es un observador)
  • Que Dios es quién hace por nosotros.
  • Que aún siendo un no-hacedor y siendo un Sabio no es una entidad separada (esta parte es bastante difícil de armonizar con la anterior)
  • Pero que nunca lo sentirá así porque es imposible sentirlo así (no me queda claro entonces si todo eso es un ejercicio teórico, pues él nunca lo ha sentido, obviamente).
  • Que la realización de tal cosa es un evento que Dios nos da cuando quiere y no depende de lo que hagamos (esto destruye cualquier propuesta de acción espiritual que no sea rezar a Dios).

Creo que es una doctrina Advaita Vedanta expresada de forma bastante correcta, suficientemente religiosa para que sea compatible con el hinduismo (no es neo-advaitismo que suele ser no-religioso) y en el Adv. Ved. siempre ha habido esa extraña contradicción entre atman y brahman que es difícil de resolver. Atman es el sabio-observador separado y es «real», y brahman es «ser una entidad no separada» y es «real», ambas cosas son reales, pero son cosas que son aparentemente contradictorias.

Cada maestro intenta resolver eso de una manera diferente, Ramesh viene a decir que «vivo soy atman» y «muerto soy Brahman porque en vida no es posible realizar eso».

Finalmente, anotar que he destacado las disensiones, sin duda hay muchos puntos de acuerdo también (alguno se ha puesto).

Y fin, ruego me disculpen los fans de Ramesh, creo que esto es lo básico.



Todo es mente o todo es consciencia ¿es lo mismo? ¿y es cierto?

Este texto corto solo pretende aclarar el título.

Y existe precisamente porque, no, no son lo mismo.

En este blog (y en casi todo budismo serio) la consciencia no es vista como un absoluto, ni tan siquiera como un «algo», a diferencia de lo que sí hacen en Vedanta o casi todo el neoadvaitismo: consciencia eterna, soy consciencia, todo es consciencia, consciencia pura, etc…

De hecho ya en el budismo primigenio, la consciencia era solo un skandha, es decir un componente genérico de esos que construyen la idea de un «yo» (entendido como lo entiende el budismo). Luego ni tan siquiera es una idea solamente Mahayana.

Más adelante se depuró la teoría (y la práctica, en mi opinión) y ya se hablaba de las seis consciencias, aunque este agrupamiento es arbitrario, y hay en realidad muchos más sentidos (frío-calor, por ejemplo es un sub-sentido del tacto, etc…). Pero sí, la consciencia es compuesta, eso es lo relevante de la definición Yogacara de seis vijnanas.

Es justo entonces cuando surge uno de los puntales Mahayana y que el budismo primigenio (en forma de doctrina Theravada actualmente), en este caso, sí que rechaza de una forma algo sorprendente pues como veremos ni tan siquiera la ciencia lo hace:

Todo es mente.

Es decir, una diferencia entre el budismo primigenio y el tardío, es que el primero asume que lo visto es «la realidad externa», y el tardío dice que lo visto/qualia es mente .

Esto no significa idealismo puro, todo puede ser mente y sin embargo existir el noúmeno, u otros elementos o fuerzas «más allá del fenómeno» y por tanto no habría idealismo radical.

El idealismo puro viene a decir, mal dicho, que toda nuestra experiencia sensorial es ideada… sin ninguna base detrás más que nuestra imaginación (que no queda claro como imagina, en base a qué). Pero además el idealismo puro lleva de forma bastante directa al solipsismo (solo existo yo), pues asumir que existe otro, implicaría que no es ideado por ti… luego ya no es idealismo puro.

Hay personas que sostienen en espiritualidad una forma de idealismo «parcial» extraño, como cuando te dicen «todo es un sueño, date cuenta» y tú piensas «¿estás pidiendo a tu sueño que se de cuenta de algo?». Poco coherente… pero es que mantener una actitud coherentemente solipsista no es nada fácil.

Por otro lado, para entender como se podría armonizar la postura en que todo es mente pero hay noúmeno u otras cuestiones que ayudan a co-generar nuestro mundo fenoménico, me vuelvo a referir a este diálogo gatuno.

Ayudan o colaboran es la palabra correcta, pues reitero, el mundo fenoménico (nuestro mundo) depende de nuestros sentidos y mente, igual que del noúmeno si existiera o las fuerzas que activen esos sentidos. Pero con otros sentidos, habrá otro mundo fenoménico. Por tanto no debemos caer en el error de creer que el mundo fenoménico es construido solamente por algo externo a los sentidos que viene a ser la propuesta del budismo primigenio y la creencia «razonable» de casi todo el mundo (por eso sorprende tanto que un vestido se vea azul o blanco según la persona, lo cual no es nada sorprendente).

Hay que decir que estrictamente, el budismo Mahayana no postula siempre la existencia del noúmeno para evitar postular cosas permanentes (aunque el noúmeno no tiene por qué ser permanente, ni los átomos lo son).

Hay al menos tres posibilidades y la segunda es la mas común: primero la comentada de que exista el noúmeno, que sería la postura científica tradicional, después una algo compleja de entender que afirma que todo es un juego de interacciones pero sin nada concretable (opción muy sensata a la luz de la mecánica cuántica), éste sería un universo de fuerzas en interrelación y por último, sí, hay budismos o más bien, budistas que, básicamente son idealistas o casi, acercándose a la postura comentada antes del Advaitismo.

Pero como eso es metafísica y el budismo es eminentemete práctico, tampoco se calientan mucho la cabeza… 😀

El hecho de que se postule que «todo es mente» aún siendo cierto, se hace por su aplicación a la liberación. No por un interés especial metafísico.

Vuelvo ahora a la consciencia.

Seguimos



Las emociones en un camino no-dual, Principios de tantrismo, introducción

Hablemos ahora algo de tantra, aunque solo rozaremos la superficie.

Lo primero es que aquí consideraremos tántrico cualquier modelo de práctica que use las energías corporales (que hemos dicho que para nosotros son lo mismo que las emociones, por ejemplo gozo) para progresar en el camino espiritual y provocar cambios mentales.

Mientras que los modelos no tántricos (mentales, como el que se trata en este blog normalmente) funcionan justo al revés, es decir usan técnicas mentales, para provocar cambios mentales que finalmente pueden desembocar (pero también puede que no, lo hemos visto) en la activación de las energías corporales.

Fijaos como de nuevo aparece la «reversivibilidad» en todos los temas de la mente. Emoción cambia la mente y mente cambia la emoción.

El tantrismo tradicional incluye otras cuestiones que le son relevantes, como las visualizaciones en las fase de «generación» u otras, pero no trataremos aquí ese aspecto por no ser estrictamente emocional (aunque sí es indirectamente emocional).

Tantra significa solamente continuidad, es decir busca el objetivo de mantener la continuidad de una mente realizada o iluminada de cierto tipo, y sus orígenes son claramente hinduistas, es decir es una herramienta o medio útil, que puede usarse bajo diferentes posiciones teóricas y diferentes doctrinas (igual que la meditación realmente). De hecho se dice que los Jhanas eran hinduistas, pero en el hinduismo se perdieron y en el budismo se mantuvieron, de hecho a Buddha «le enseñaron» los jhanas, luego no pueden tener origen budista.

Todas las doctrinas clásicas dirán que «su meditación» o «su tantrismo» es claramente diferente, superior y acertado, cosa que no lo son los otros, pero en realidad son muy similares, difieren en matices y sus resultados también. Es otro caso ejemplarizante de como lo conceptual nos hace ver todo muy diferente, cuando luego se sientan y los practicantes hacen casi lo mismo. Pasa igual en meditación.

El tantra entendido ampliamente, o sus formas de hacer, no está solamente en el hinduismo o en el budismo tibetano, también está un poco en el taoismo o en el zen, aunque de forma mucho menos marcada. Pero, por ejemplo centrarse en el Tan Tien o Hara para obtener cierto samadhi, es tantrismo y de hecho el Hara es un Chakra (centro energético) muy conocido (de los dos más relevantes) tanto en hindismo como en budismo Vajrayana.

Así que si un meditador zen hace shikantaza, está realizando una práctica de no-acción mental, pero si se centra en el Hara y lo que de allí brota como emoción vibrante y energética, eso es un rudimento del tantrismo o un tantrismo rudimentario. En el Taoismo se practica también ampliamente sobre los centros energéticos.

Así en el tantrismo tratamos emociones totalmente o bastante disociadas de sentimientos, de forma directa, por eso parecen más energías que eso que normalmente llamamos emociones. Pero son lo mismo.

En el tantrismo también hay sentimientos propios, claro, como el gurú yoga (amor al maestro), la compasión tampoco se excluye, etc… de hecho son fundamentales porque como hemos dicho, son los «desencadenantes» de la emoción, pues son nuestro interruptor mental de las emociones.

Pero una vez desencadenada, se trata de forma aislada, no se le aporta componentes mentales. Y de hecho aunque se mantendrán esas prácticas de «sentimiento» en cuanto se puedan desencadenar de forma autónoma esas emociones-energía, se hará así, de forma directa.

El tantrismo no es que sea eso y nada más, incluye muchas más técnicas, por ejemplo el yoga del sueño (Nidra) y temas relacionados como la doctrina del cuerpo ilusorio, transferencia de consciencia, bardo… también visualizaciones (deidades y mandalas), todo ello también se considera tantrismo, y son básicamente ejercicio mental.

Seguimos



Las emociones en un camino no-dual (tres modelos emocionales)

No todas las doctrinas espirituales hablan con claridad o extensivamente de las emociones en su propuesta, ni concretan cual es su lugar durante la senda o en su culminación. Sin embargo estas son fundamentales para todo camino espiritual, siempre. Toda doctrina que no trate emociones es carencial, otra cosa es que las trate de una forma tan sutil que ni nos lo parezca. O que sin tratarlas la propia doctrina, tus emociones sean tratadas adecuadamente de forma natural por ti, y por tanto, tengamos meramente suerte o las condiciones kármicas oportunas ya inicialmente (es lo mismo).

Existe una tendencia inicial en casi todo practicante a ver las emociones como fuente de sufrimiento, como ocurre también con el pensamiento conceptual o intelecto. Ambas cosas no son ciertas del todo, aunque por razones diferentes.

El pensamiento conceptual solo es aflictivo en determinados casos, por ejemplo previendo una desgracia, pero no lo es mientras repasas mentalmente la receta de la paella, e incluso en los casos en que lo es, podrá dejar de serlo cuando se complete el yoga de noconceptualidad y se trascienda completamente. La represión consciente del intelecto, de acuerdo al modelo Mahamudra, es una práctica perteneciente en exclusiva al primer yoga.

Las emociones negativas (venenos) son, y lo son por definición, aquellas que nos aportan sufrimiento, o dicho mejor, el mecanismo por el cual surge el sufrimiento se llama emoción negativa. Por tanto las emociones negativas sí son intrínsecamente sufrimiento (se desencadenen por pensamiento o no, incluso si te la inyectaran sería sufrimiento).  De hecho son el único mecanismo por el que la mente puede crear sufrimiento en el cuerpo. Si no se desencadenan venenos, no hay sufrimiento.

Recordad que las emociones no son más que la autoinyección de substancias en el organismo. La selección natural y evolución encontró como forma de «movernos» en la dirección adecuada a nuestra supervivencia y reproducción, solamente esa ruda manera: hacernos sentir mal para que nos movamos, hacernos sentir mal hasta que logremos algo y hacernos sentir mal si no lo logramos, para que la siguiente vez lo logremos.

Pero, a pesar de que el mecanismo es el mismo o parecido, hay emociones que no nos hacen sufrir en absoluto, como la alegría. Sin embargo y aunque parezca una contradicción pueden no estar totalmente limpias de sufrimiento. El sufrimiento asociado a ellas surgirá (si surge) de ansiarlas cuando no estén. Cuando están no son en absoluto aflictivas, por tanto la aflictividad está en ese ansia (en la mente) y no en la emoción como tal, que es, como su propio nombre indica, positiva. Ese es el terreno del sentimiento (el ansiar una emoción).

A eso se refería el gran Naropa cuando decía «el disfrute no es el problema, el problema es el apego»  que por cierto es una de las bases del tantrismo: destruir el apego no solo, no eliminando las emociones positivas, sino potenciándolas al máximo. El apego, es lógicamente un sentimiento (una familia de ellos, realmente), uno clave para el sufrimiento.

Así la gran frase de Naropa (siglo XI, ninguna novedad) en nuestra terminología sería: La emoción positiva no es problema alguno, el problema es el sentimiento de apego/ansia que creas a su respecto.

Se podría decir que esta forma de ver «el disfrute» fue una revolución emocional en el budismo, tan revolucionario que prácticamente todo el resto del budismo, ve el budismo tibetano (que es la evolución del budismo indio, hoy perdido casi del todo, Naropa era indio) con grandes reticencias.

Sin embargo, probablemente sea el budismo más fructífero, gozoso y pleno que pueda practicarse. Y también por ello, a pesar de que el budismo del Tíbet es Mahayana en su concepción, se le puso el matiz «Vajrayana» por su gran diferenciación con el resto. Y todo eso, incluso en las vertientes no tántricas de ese budismo, por ejemplo Mahamudra que puede complementarse con prácticas tántricas, como los seis dharmas de Naropa, y de hecho suele hacerse, pero no es imprescindible.

Dicho esto, hay varias posibilidades de evolución de las emociones durante un camino espiritual.

Las veremos, de forma ordenada de menor a mayor madurez espiritual (en mi opinión, claro) y tengo la impresión de que aparecieron en este mundo justo también en este orden.

Seguimos.



Las emociones en un camino no-dual (introducción)

Por sugerencia de Diego (hace ya meses no sé si se acordará) ampliamos y consolidamos los textos del blog sobre las emociones y la senda espiritual.


Damasio nos los adelanta en la cita anterior: somos seres sensibles pensando ser racionales, y ese convencimiento es tan elevado que realmente el intelecto, un mal gobernante, ha tomado el control (emocional) de forma casi total, lo cual viene a significar que casi todas nuestras emociones diarias tienen en su origen un surgimiento intelectual, es decir son desencadenadas por fantasías intelectuales. Y no, no nos va bien así.

Se ha dicho que el camino espiritual es básicamente destronar ese mal gobernante. Bueno, eso serían los dos primeros yogas que hemos visto, pero eso no es poca cosa. Quién pare ahí ya habrá obtenido una liberación notable del sufrimiento (que está construido por emociones negativas). No sufrirás más que mi gato pero tampoco mucho menos.

Pero no nos adelantemos, vamos como siempre a hacer algunas definiciones para que quede claro que queremos decir por emoción y sentimiento. Y como siempre, no es palabra divina, solo un acuerdo en los términos para pueda expresarse todo esto y llegue. Otras definiciones son también absolutamente válidas. Simplemente cuando hablemos en el blog o usamos esta o aclarad que queréis decir por esas palabras, sino es una pérdida de tiempo.

Como siempre, hay bastante lío lingüístico al respecto, el habitual caos surgido de sobre-conceptualizar usando además palabras ambiguas. Nada nuevo, ocurre en todos los ámbitos de la espiritualidad. De hecho estos dos términos se usan en espiritualidad con la misma imprecisión que en el día a día… es decir de forma muy genérica.

En neurociencia han avanzado un poco más en esto, y vamos a aprovechar algo de su rigurosidad aunque la definición neurocientífica probablemente varíe en algunos matices de esta que se usa en el blog, que tiene el foco (como el Sistema-Mente) en ser útil a practicantes espirituales, por eso puede variar.

Empezaremos distinguiendo emociones de sentimientos como también hace la neurociencia:

 •Emoción: es un conjunto de respuestas neuroquímicas, eléctricas y/o hormonales (a menudo muy rápidas) que nos llevan a reaccionar de cierta manera ante un estímulo externo o interno. Son respuestas relativamente directas de sistemas fisiológicos. Para tener emociones no hace falta más que cerebro relativamente básico (o en todo caso saber que los lagartos las tienen), la parte más primitiva de nuestro cerebro. Emoción viene de «movernos», todo lo que hace que nos movamos (también mentalmente) es una emoción. En el Tíbet los llaman vientos (o al menos en inglés lo traducen por «winds») y es una palabra muy bella para el caso, porque el viento hace ondear las banderas (y las emociones hacen ondear la mente). Cuando hablemos de energías también hablamos de emociones, son lo mismo. Acepto que tú opines diferente pero aquí se consideran lo mismo. Luego una práctica energética es una práctica emocional, aunque suene raro, es así. Y cuando te sientes «energético» eso es emocional.

Sentimiento: es el resultado de la evaluación mental (incluso conceptual) de una emoción o conjunto de ellas creando un resultado permanente de esa evaluación (y que por tanto se queda en Alaya). Por evaluación quiero decir que la inteligencia se hace consciente de la emoción o emociones, y les asigna características adicionales (que son conceptos) com su origen, la forma de volver a sentir, etc… Eso permite que exista una gestión inteligente y a menudo conceptual de las emociones y en general caracteriza y explica (o lo intenta) un conjunto de emociones que ocurren en distintos momentos en el tiempo. Para tener sentimientos, por tanto seguramente hace falta neocortex (la parte más evolucionada del cerebro) muy probablemente todos los mamíferos y otras especies superiores, los tengan.

Un ejemplo:

  • Si viendo a alguien siento mariposas en el estómago. Eso es le surgimiento de una emoción, viento, o energía.
  • Si tras ocurrir eso o mientras ocurre, o cuando ocurre por tercera vez, concluyo que estoy enamorado de él o ella (eso que estoy viendo). Eso es la creación de un sentimiento (y es una construcción mental).

Las emociones surgen de forma bastante directa, los sentimientos se construyen (mentalmente).

No me he tomado suficiente tiempo como para ver si estas definiciones coinciden mucho o poco con la neurociencia, sin duda se parecen y coinciden al menos en parte. Estas definiciones son las que me han parecido útiles para describir la parte emocional de una senda espiritual.

Seguimos.




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