El blog de 道


Si el universo es una perla brillante… ¿y su ostra? (y II)

3. Una tercera posibilidad es suponer que lo que existe ahí fuera es algo totalmente diferente a lo que tú llamas universo. Tan totalmente diferente, que absolutamente ninguna, ni una sola, de las características que tú ves en cualquier objeto, existen en el objeto «allí fuera». A ese «ahí fuera» se le llama en filosofía noúmeno o al estilo Kantiano «la cosa en sí». Y ya Kant dijo que tal cosa es absolutamente inalcanzanble e imposible de entender para el hombre. Porque precisamente tu universo está formado solo por percepciones y el noúmeno es la cosa-en-sí desnuda de percepciones.

Prácticamente (sin el prácticamente) estamos hablando de dimensiones disjuntas. Universos separados. Universos paralelos. El universo percibido, tu universo, poco tiene que ver con ese «universo-en-sí-mismo», ni tan siquiera tienen punto de contacto alguno. Existen en realidades separadas. Y no podemos llegar a entender que es ese «noúmeno» porque nosotros solo sabemos describir las cosas, entender las cosas en base a sus características fenoménicas y el noúmeno por definición no tienen ninguna…

Este es un postulado filosófico habitual… y es básicamente el postulado materialista o convencional visto en el punto 2 pero correctamente entendido y explicado.

4. La cuarta propuesta es la más compleja de entender y es la propuesta del budismo Maha/Vajrayana. Lo que dice es que todo surgimiento fenoménico, todo fenómeno esta vacío (es vácuo) y surge por origen inter-dependiente de «todo con todo». Por ejemplo: «el ver» surge porque hay luz, hay ojos, hay mente, hay nervios, hay espacio, hay sol, etc… etc… no hay fin para esta lista de dependencias. Suponer que algo es generado por una cantidad limitada, contable de dependencias es un error, una simplificación si quieres, pero no es exacto.

Es interesante que esta propuesta es quizá la más cercana a lo que la física cuántica está descubriendo. Republico un fragmento de un comentario de la entrada anterior sobre el tema:

En física cuántica se dice que antes de la observación de una partícula subatómica, esta es solo una función de onda, de probabilidades, es decir, puede tener unas características u otras, no está definido… no es nada concreto. Puede tener cualquier lugar, velocidad, spin, órbita, lo que sea… pero no los tendrá concretados hasta que se observe.

En ese momento el noúmeno, «la cosa en sí» es un océano de potencialidades fenoménicas, pero ninguna en concreto.

Entonces cuando es observada y “colapsa”, pasa a tener un lugar, velocidad u otras características concretas. A esto en cuántica se le llama “colapso de función de onda”.

Hemos de ver así el fenómeno, algo que surge por la interacción de ambas partículas, la observada y la “observadora”… A eso se le llama a veces co-emergencia.

En cierta manera esta cuarta propuesta es muy cercana a la tercera pero eliminando la dualidad entre noúmeno y fenómeno como pertenecientes a dos categorias diferentes, pues noúmeno aquí no es más que fenómeno sin interacción, o si quieres fenómeno es solo noúmeno en interacción. Y en ambos casos, tanto con noúmeno como con fenómeno, nos encontramos con una realidad de la que no se puede decir ni que existe, ni que no-existe.

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Si el universo es una perla brillante… ¿y su ostra? (I)

Un texto de forobudismo ampliado:

Es fácilmente demostrable que todo aquello a lo que puedas llamar universo en tu experiencia (y «en tu experiencia» es la parte clave de la frase) es, no ya mente, sino solo una fracción de la mente, aquello que llamamos percepción (qualia en neurociencia) o, según el significado que le dan algunos, consciencia.

No existe nada, nada en absoluto, al respecto del universo en tu experiencia que no sea percepción. Y la percepción es un «trozo» de la mente.

Luego tu universo es mente y subjetivo. Por ejemplo un daltónico lo ve diferente y un ciego de forma muy diferente, un murciélago, una lombriz o un alien vaya usted a saber…

Ahora bien, ¿cómo se crea ese universo mental?

Es ahí donde hay diversas posibillidades y pueden aparecer otros conceptos adicionales que la gente llama «universo»… Pero hemos de tener siempre en mente que «el universo» efectivo es el otro, es el único que de forma efectiva «vives». El resto son teorías.

Y de esas, tenemos al menos cuatro (seguramente muchas más):

1. La primera es que todo ese universo subjetivo que vives lo crea ante ti una entidad supra-mundana del tipo que sea, más o menos humanizada que llaman dios, brahma, lila, maya… Ese sería el postulado más hinduista, en el que se nos plantea que todo esto es una ilusión, una telenovela que esa entidad nos plantea momento a momento. Y no hay nada más, solo la telenovela y la entidad que la genera.

Estos postulados suelen concluir que «el mundo es un sueño» y que todo ocurre por alguna razón que conoce esa entidad supra-mundana.

2. Otra posibilidad muy habitual, y que de hecho es la forma en que solemos razonar siempre por defecto todos, incluso quienes creen en otros postulados, es suponer que «las cosas» existen también fuera de tu mente y son tal cual las percibes.

Esta visión que es la más extendida entre las personas, es también las más obviamente falsa, lo cual dice mucho del estado de ignorancia en que vivimos. ¿Por qué ha de ser necesariamente falsa? Pues porque como hemos visto toda percepción está generada en la mente. Fuera de la mente no existe color, ni olor, ni gusto, ni forma, ni tacto, ni sonido, etc… Todo eso son interpretaciones mentales, subjetivas y solo tuyas de supuestos hechos físicos que ni tienen color, ni forma, ni sonido, ni olor, ni gusto…

Por ejemplo:

¿Si no existiera ninguna nariz en el universo? ¿existiría el olor?

Evidentemente no, seguirían existiendo partículas flotando en el aire, que es lo que traducimos a olor cuando las aspiramos. Pero si no hay narices, el olor no existe, porque el olor no son «partículas flotando en el aire» sino la interpretación subjetiva que hace la mente de la captación de esas partículas a través de la nariz.

El olor a rosas jamás ha existido fuera de una mente que lo cree. Jamás.

Esto que quizá se ve algo más claro con el olor, es exactamente igual para vista, oido, sabor, tacto…

Además está respaldado por la ciencia. Nuestra asunción más habitual respecto a lo que pueda ser «ese universo exterior» es 100% científicamente falsa. Demostrado. ¿No es eso apasionante?

Y más apasionante aún, que continuamente, de forma inadvertida, revertimos a este paradigma sobre «cómo son las cosas» incluso personas que intelectualmente sostienen otras teorías…

Pero nuestras tendencias kármicas y creencias no cambían fácilmente… Como hemos comentado alguna vez, un convencimiento intelectual no tiene por qué cambiar creencias profundas subconscientes y no suele hacerlo.

(continua)



¿Control, azar, destino o ninguna de las anteriores?
23/07/2013, 3:30 pm
Filed under: Reflexions | Etiquetas: , ,

Una de las grandes preguntas de la humanidad: ¿construimos libremente nuestras vidas con nuestras decisiones? ¿o nuestra vida está predestinada? ¿o está regida por el más puro azar? ¿o ninguna de las anteriores? o… ¿todas las anteriores?

El paradigma de la libertad individual es por donde comenzamos a investigar. Es la situación de partida de casi cualquier adulto del mundo occidental, es su paradigma, su creencia, aunque quizá en la India el paradigma de partida sería el del destino.

El investigador serio debería empezar a buscar cual podría ser el mecanismo de esa libertad dadas las leyes de la naturaleza y el funcionamiento conocido de su propio cuerpo y mente. Si hace tal cosa, pronto llegará a la conclusión de que no puede encontrar nada que le explique un mecanismo por el cual pueda “decidir” nada. Solo verá leyes físicas y descripciones fisiológicas que no tienen grado de libertad alguno. Si además medita y se da de bruces con la incapacidad de controlar sus propios pensamientos empezará a sospechar… Si su condicionamiento no puede soportar tal realidad, se adherirá a corrientes de opinión que crean en almas, auras o elementos no demostrables para mantener su idea de control. Si se da el caso, aquí acaba la investigación puesto que no hay nada que investigar respecto a un alma que se coloca ad-hoc para poder mantener las creencias en lugar de investigar para descubrir como son las cosas.

Un punto medio muy en boga es incorporar la física cuántica a la ecuación. La cuántica ejerce un gran atractivo sobre las personas con tendencia a mantener la idea de su libre albedrío a cualquier precio. Es una teoria extraña, casi mágica, imposible de entender, que habla de que el observador modifica lo observado, que habla de que hay un principio de incertidumbre intrínseco a toda observación, etc… Malinterpretada permite crear pseudo-almas inventadas para poder seguir sin renunciar a la idea de control, encontrareis muchos textos al respecto por internet, todos ellos con poco o ningún valor científico.

Eso sí la cuántica nos provee de un hecho interesante tal como hemos dicho nos dice que no podremos conocer nunca todos los detalles del universo en este preciso momento (principio de incertidumbre de Heisenberg). Cuidado que no dice que el universo sea indeterminista o guiado por el azar (ni mucho menos controlado por algo llamado voluntad que no somos capaces ni de encontrar), sino que dice que no podremos nunca saber con precisión todo lo que pasa a nivel sub-atómico, que la ciencia no podrá obtener respuestas a todo, que hay un límite en lo que se puede conocer del presente.

Debido al principio de incertidumbre Heisemberg se desmonta la idea mecanicista Cartesiana de que sí pudieramos conocer el estado de toda partícula y su movimiento, masa, etc.. sabiendo a la perfección todas las reglas del universo podríamos reproducir el universo y recrear toda la historia (desde el Big bang a su fin, si lo tiene).

Eso no va a ser nunca posible.

Así que estamos leyendo un libro que no sabemos si ya está escrito o se va escribiendo a medida que leemos y lo que dice la cuántica es que no es físicamente deducir el futuro con precisión.

Que no tendremos nunca ningún truco para saber que va a pasar con precisión en la siguiente página (sí podemos saberlo a grandes rasgos, por ejemplo la Tierra no se va a detener hoy en medio del espacio… creo…).

Eso nos da otra perspectiva sobre si el universo está predeterminado o no, y la respuesta es:

No importa si la historia está predeterminada o no porque nunca podremos preveerla, entonces la diferencia entre un universo predeterminado y uno que se crea momento a momento, es irrelevante.




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