El blog de 道


A vueltas con el Nirvana
13/07/2021, 7:07 am
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A vueltas con el Nirvana o Nibbana.

Se habla mucho, demasiado, de Nirvana, sobre todo teniendo en cuenta que hay muy poco que se pueda decir de él. Pero bueno, vamos a cometer el mismo pecado, aunque solamente tras once años hablando de estos temas en el blog.

Vamos a hacer aquí como siempre, intentar desgranar, si no, lo que es Nirvana, si al menos lo que aquí se quiere decir por Nirvana, y como siempre usaremos más el sentido común que las referencias canónicas, aunque creo que lo comentado aquí será compatible con ellas.

Además hay diferentes formas de aproximarse a Nirvana, a veces se dice que es “lo incondicionado”, a veces se dice que es la budeidad, a veces se dice que es liberación (moksa, mukti…), a veces se dice que es extinción (de algún tipo), y eso solamente en budismo ¿es todo eso? ¿son compatibles.o incompatibles esas definiciones cortas? ¿tienen sentido todas? ¿hay tipos de nirvana? ¿cuales?

Su etimología proviene de extinguir o apagar en sanscrito.

Si leemos con detalle, es posible ver al menos cuatro posibles nirvanas diferentes referenciados en un lugar u otro de los textos budistas. Así que cuando hablemos de Nirvana lo primero que tendríamos que concretar es de cual hablamos, cosa que no suele hacerse. Supongo que se asume que son el mismo, pero es imposible que lo sean pues son muy diferentes, lo veremos.

Vamos a ver cuales son por encima y luego iremos desgranando más detalles.

  1. Nirvana con residuo. Aquel que se obtiene en meditación y se pierde al salir de ella.
  2. Nirvana adquirido o sin localización (nonabiding). Aquel que se obtiene en vida pero también fuera de meditación.
  3. Nirvana natural. El estado base de todo ser que no sufra de ignorancia (podría aplicar a seres vivos sin cognición, por ejemplo). Usado poco y solamente en Mahayana aquí y allá.
  4. Parinirvana o nirvana sin residuo. Estado o situación de un Buddha tras su muerte.

Seguimos

 



Todo es mente o todo es consciencia ¿es lo mismo? ¿y es cierto?

Este texto corto solo pretende aclarar el título.

Y existe precisamente porque, no, no son lo mismo.

En este blog (y en casi todo budismo serio) la consciencia no es vista como un absoluto, ni tan siquiera como un “algo”, a diferencia de lo que sí hacen en Vedanta o casi todo el neoadvaitismo: consciencia eterna, soy consciencia, todo es consciencia, consciencia pura, etc…

De hecho ya en el budismo primigenio, la consciencia era solo un skandha, es decir un componente genérico de esos que construyen la idea de un “yo” (entendido como lo entiende el budismo). Luego ni tan siquiera es una idea solamente Mahayana.

Más adelante se depuró la teoría (y la práctica, en mi opinión) y ya se hablaba de las seis consciencias, aunque este agrupamiento es arbitrario, y hay en realidad muchos más sentidos (frío-calor, por ejemplo es un sub-sentido del tacto, etc…). Pero sí, la consciencia es compuesta, eso es lo relevante de la definición Yogacara de seis vijnanas.

Es justo entonces cuando surge uno de los puntales Mahayana y que el budismo primigenio (en forma de doctrina Theravada actualmente), en este caso, sí que rechaza de una forma algo sorprendente pues como veremos ni tan siquiera la ciencia lo hace:

Todo es mente.

Es decir, una diferencia entre el budismo primigenio y el tardío, es que el primero asume que lo visto es “la realidad externa”, y el tardío dice que lo visto/qualia es mente .

Esto no significa idealismo puro, todo puede ser mente y sin embargo existir el noúmeno, u otros elementos o fuerzas “más allá del fenómeno” y por tanto no habría idealismo radical.

El idealismo puro viene a decir, mal dicho, que toda nuestra experiencia sensorial es ideada… sin ninguna base detrás más que nuestra imaginación (que no queda claro como imagina, en base a qué). Pero además el idealismo puro lleva de forma bastante directa al solipsismo (solo existo yo), pues asumir que existe otro, implicaría que no es ideado por ti… luego ya no es idealismo puro.

Hay personas que sostienen en espiritualidad una forma de idealismo “parcial” extraño, como cuando te dicen “todo es un sueño, date cuenta” y tú piensas “¿estás pidiendo a tu sueño que se de cuenta de algo?”. Poco coherente… pero es que mantener una actitud coherentemente solipsista no es nada fácil.

Por otro lado, para entender como se podría armonizar la postura en que todo es mente pero hay noúmeno u otras cuestiones que ayudan a co-generar nuestro mundo fenoménico, me vuelvo a referir a este diálogo gatuno.

Ayudan o colaboran es la palabra correcta, pues reitero, el mundo fenoménico (nuestro mundo) depende de nuestros sentidos y mente, igual que del noúmeno si existiera o las fuerzas que activen esos sentidos. Pero con otros sentidos, habrá otro mundo fenoménico. Por tanto no debemos caer en el error de creer que el mundo fenoménico es construido solamente por algo externo a los sentidos que viene a ser la propuesta del budismo primigenio y la creencia “razonable” de casi todo el mundo (por eso sorprende tanto que un vestido se vea azul o blanco según la persona, lo cual no es nada sorprendente).

Hay que decir que estrictamente, el budismo Mahayana no postula siempre la existencia del noúmeno para evitar postular cosas permanentes (aunque el noúmeno no tiene por qué ser permanente, ni los átomos lo son).

Hay al menos tres posibilidades y la segunda es la mas común: primero la comentada de que exista el noúmeno, que sería la postura científica tradicional, después una algo compleja de entender que afirma que todo es un juego de interacciones pero sin nada concretable (opción muy sensata a la luz de la mecánica cuántica), éste sería un universo de fuerzas en interrelación y por último, sí, hay budismos o más bien, budistas que, básicamente son idealistas o casi, acercándose a la postura comentada antes del Advaitismo.

Pero como eso es metafísica y el budismo es eminentemete práctico, tampoco se calientan mucho la cabeza… 😀

El hecho de que se postule que “todo es mente” aún siendo cierto, se hace por su aplicación a la liberación. No por un interés especial metafísico.

Vuelvo ahora a la consciencia.

Seguimos



Pratītyasamutpāda (los doce eslabones)

Por inspiración de un comentario de Juan en Julio, vamos a repasar, este tema desde un perspectiva acorde a la nomenclatura de este blog.

Primero, ¿qué es Pratītyasamutpāda?

Dice la wikipedia, porque lo que dice es muy correcto:

Pratītyasamutpāda es un desarrollo budista fundamental y común a todas las escuelas budistas. Declara que todos los fenómenos se originan de manera dependiente entre sí por relaciones de causa y efecto (el todos es importante y aquí el pensamiento será un fenómeno si es percibido).

Explica además cómo los seres están atrapados por la ignorancia en un ciclo sin fin de sufrimiento (Samsara) que hace que constantemente perciban la realidad de manera incorrecta.

El principio es expresado en los doce Nidānas (Palidvādasanidānāni, Sánscrito: dvādaśanidānāni) del Budismo), una lista lineal de doce elementos de las enseñanzas budistas. Tradicionalmente la lista se interpreta como describiendo el renacer condicionado en saṃsāra, y el duḥkha resultante (sufrimiento, dolor, insatisfacción).

Una interpretación alternativa Theravada considera que la lista describe el surgimiento del proceso mental y la noción resultante del “Yo” y “mio,” que son la fuente del sufrimiento.

Nosotros aquí estamos de acuerdo con esa interpretación Theravada (y no solo Theravada) y es como vamos a interpretar esa secuencia de eslabones que son (aunque existen muchas otras traducciones):

  1. Ignorancia Avidya
  2. Impresiones o Saṅkhāra
  3. Consciencia o Vijñāna
  4. Nombre y forma o Nāma Rūpa
  5. Seis sentidos o Ṣaḍāyatana
  6. Contacto sensorial o Sparśa
  7. Experiencia sensorial o Vedanā
  8. Deseo, anhelo  Trisna
  9. Aferramiento mental o Upadana
  10. Voluntad de nacer, existencia o Bhava
  11. Renacimiento o Jāti
  12. Sufrimiento o Jarā-maraņa.

Seguimos



El Sistema-mente: esquema resumen

Se amplía al picar.



El Sistema-mente v2020: Consciencia-Qualia (I)

Consciencia-qualia, el espacio multidimensional

La palabra consciencia en castellano tiene un problema y es que apunta tanto a “lo visto” (la representación) como a aquello que procesa “lo visto” y lo entiende. Es decir a Samantabhadra y a Samantabhadri según terminología tibetana.

En inglés tienen las palabras consciousness y awareness, y eso les permite (si así lo acuerdan) asociar a cada palabra uno de los dos polos (objetos-sujeto) y poder distinguirlos.

A estas alturas, ya se puede intuir que “el procesado” en este modelo, es la Inteligencia+atención (que veremos luego), así que reservaremos siempre la palabra consciencia para el otro polo: la representación.

Así que consciencia tal como la entendemos aquí es el conjunto de qualia de la neurociencia. Qualia (o qualias, da igual) es la palabra técnica para referirnos a la representación que aparece en la mente.

No es que la consciencia, tal como la definimos aquí, contenga o posea qualias, sino que es solamente qualias, es solo mundo interior auto-representado (de la mente y para la mente).

Incluso cuando hablamos de la consciencia como “espacio” estamos exagerando, pero es cómodo para expresarnos. Esa sensación espacial, por ejemplo como cuando oimos un ruido por la derecha, es construida, simulada. Pero a efectos de expresarnos sí que asociaremos el conjunto de qualias a un “espacio”.

Es decir es un conjutno de representación explícito, auto-visible (por tanto no dual, incluso ahora mismo, aunque no te lo parezca). Y no es otra cosa.

Esa es la definición que se usará aquí.

La forma de ver nuestros qualias es como el surgimiento autónomo de una manisfestación que puede ser o no ser procesada por los procesos cognitivos de la mente que vamos viendo.

Es decir, un ruido, te pase desapercibido o no, ha surgido en tu mente como qualia. Aunque no le hayas hecho el menor caso consciente, incluso aunque no tengas ni el recuerdo de que tal ruido se ha producido porque no has atendido a él y tu memoria no lo ha registrado.

En cierta manera, parece evidente que la mente genera mucho más qualia del que es capaz de procesar la inteligencia. Por eso no puedes estar atento a todo en todo momento. Así la atención también puede verse como la “selección” dirigida (intencional) de qué qualias son procesados por la inteligencia y cuales no. Pero me adelanto… la atención aún no la hemos visto.

Eso de no atender a qualias ocurre continuamente en tu experiencia, de hecho la mente es especialmente hábil para ignorar los ruidos, pero no es que no oigas, es que no escuchas. O dicho en nuestra terminología, no es que el qualia no surja, es que la atención no se dirige a él y por tanto la inteligencia no lo procesa.

Distinguir la sutileza entre oír y escuchar, es saber distinguir la sutileza de lo que en budismo a veces se llama “el contacto”. Hemos hablado sobre eso en el pasado.

Y cuando no escuchas (pero si oyes, pues no eres sordo), ¿cuál es el sujeto de ese ruido que se ha producido? ¿ninguno? ¿Y cómo podemos entender un ruido que aparece por y para sí mismo? ¿lo puedes imaginar?

La respuesta a esas preguntas definirá muchas cosas en tu camino espiritual si este tiende a la no-dualidad. La respuesta budista o de doctrinas no-duales será: no había sujeto porque el sujeto es una construcción mental y en ese caso estaba ausente. O mejor dicho ocupado en otras cosas…

Esta disyuntiva, por si te lo preguntas, es diferente a la de Berkeley cuando preguntaba si un árbol que cae, cuando nadie lo oye, genera ruido.

Obviamente no genera ruido, porque el ruido solo existe en nuestras mentes.

A partir de aquí los idealistas dirán que ni siquiera ha caído (hasta que lo mires).

Y los no idealistas dirán que no genera ruido, porque ruido es qualia y por tanto substancia mental (y ninguna mente estaba allí), sino que genera vibraciones en el aire. Pero ruido no genera en ningún caso, ruido solo genera tu mente a partir de los oidos.

Como decía Hui Neng (sexto patriarca zen) ante la discusión de dos monjes sobre si lo que ondeaba era la bandera o el aire, lo que ondea realmente son vuestras mentes.

Este “ Gran espejo” de la espiritualidad clásica (espejo que realmente no refleja nada) que llamaban a la consciencia-qualia de forma bastante inocente, es todo nuestro mundo interior, toda percepción sea del tipo que sea.

Si lo percibes “es qualia” y “es consciente”. Es decir toda experiencia sea interna o externa es qualia.

Por ejemplo: el intelecto es qualia y es consciente porque “aparece”. La inteligencia ni es qualia ni es consciente porque “no aparece”, no se ve por sitio alguno y sin embargo sabemos que existe porque percibimos sus resultados en forma de qualia.

La consciencia es la creación (no el reflejo) de un universo a partir de los sentidos internos y externos, añadiendo además algo un poco diferente: el intelecto, que ya hemos visto. La sexta consciencia que dicen los budistas. El sexto tipo de qualia (simplificando).

Todo ello crea nuestro universo interno (interno sobra, pues no hay otro en tu experiencia, pero ayuda a entendernos) formado por percepciones, intelecto, memorias, sensaciones, emociones, etc… cualquier cosa que percibas, sientas, veas, notes, etc… es consciente y es qualia.

El por qué existe la consciencia, es un misterio para todos (científicos y místicos). Hay creencias, pero no hay nada claro.

Aparentemente podría hacerse todo procesado mental conocido, sin que aparecieran qualias, sin que surgiera esa representación explícita.

Esa es la llamada teoría neurocientífica de los zombies, seres sin representación interna alguna pero aparentemente podrían ser totalmente “normales”. ¿Existen tales personas? No sé sabe… aparentemente no… aparentemente todos tenemos representación interna ¿o no?

Un ejemplo de procesado “zombie” es la inteligencia (ya vista), que trabaja constantemente (y mucho) pero que no aparece por lado alguno, solo aparecen sus decisiones y acciones…

¿Por qué en cambio aparece el resto?

Seguimos




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