El blog de 道


4. La evolución de las tres mentes (III)

2. La mente consciente

Llegamos ahora a los dos siguientes estadios que es donde se desarrolla la vida de muchas personas espirituales.

En el primero de ellos tenemos a una persona ya notablemente mindful, es decir que pasa ya una parte destacable de su día en la mente consciente. Tanto fuera como dentro del cojín. Vivimos en el reino de la atención, que se cansa y requiere esfuerzo, vivimos también de alguna manera en un reino insatisfactorio aunque sea menos aflictivo que una vida inconsciente, vivimos en tierra de nadie: ni del todo en la misma realidad que el resto del mundo, ni más allá. Entre dos tierras. Creyendo en esa forma de existir más gozosa que nos prometen pero sin poder tener todavía la seguridad de si existe realmente.

Ahora reiteraré lo dicho muchas veces, no ambiciones estar todo tu tiempo en la mente mindful, pues no es esa la solución al problema del sufrimiento, eso caso que fuera posible (que lo desconozco), y sobretodo recuerda que la frustración por cualquier cosa que consideres “un desliz tuyo” es mucho peor que el propio desliz. No importa cuantas veces reviertas a la mente inconsciente y te pierdas en sus patrones de funcionamiento enquistados, ese es justo el proceso, y lo que sobra es la frustración, que solo puede empeorar las cosas. Debemos volver con humildad, pero amabilidad y ternura hacia nosotros mismos, a la mente consciente, sin frustración alguna. De forma suave, amable y diligente. No solo es menos aflictivo, es más efectivo.

Y volvemos a él porque en esa mente consciente ocurre el aprendizaje interno imprescindible para Despertar, no porque queramos volver ese estado, definitivo y permanente. De hecho llegará el momento en que la mente mindful será el estorbo. Pero será más adelante.

Durante todo este proceso ya estás depurando Alaya, cada segundo en la mente mindful con ánimo de purificar tus reacciones, es de facto un segundo en el que efectivamente estás purificando tus reacciones. Así el beneficio es doble, cada segundo en la mente mindful vale por sí mismo y vale por partida doble porque hará que la mente inconsciente reaccione de forma más alineada a esos principios espirituales que sigues.

Incluso leer de forma mindful, lenta, atenta y consciente, genera muchísimos más (usando una palabra budista) méritos que leer de la forma habitual, superficialmente, deprisa y sin apenas atención. Intenta leer de forma mindful todo texto espiritual. Lenta y consciente. Reflexiva y atenta.

Tal como también hemos comentado antes, en meditación, con el tiempo, es posible que llegues al punto de solo-ser que no deja de ser la mente despierta.

La situación que tradicionalmente se ha denominado “no mente”, es decir cuando nuestros pensamientos reactivos paran, si es obtenida sin objeto se concentración, no deja de ser la misma mente despierta también. Pero si es obtenida por “bloqueo” gracias a la concentración en un objeto, por sutil que sea, esa misma situación de “no mente” se está ejerciendo desde la mente mindful y se nota la diferencia, aún siendo un excelente lugar al que llegar, es más forzado.

De hecho la mente mindful es la mente concentrativa, mientras que esa característica es opcional en la mente despierta, puedes concentrarte en algún objeto o no… También por eso solo se puede “solo-ser” desde la mente despierta. Estoy repitiendo bastantes veces los mismos mensajes, espero que me disculpeis.

Así que no es casual que asuma que este es el primer yoga Mahamudra pues se llama justo así “one-pointedness” (Rtse gcigen tibetano) que viene a significar eso, concentrarse…

(continua)



4. La evolución de las tres mentes (II)

1. La mente inconsciente

En nuestro mapa la mente inconsciente se representa con el colo rojo suave o rosa.

Y la mente consciente o mindful en amarillo.

El tamaño de las esferas pretende representar el tiempo que pasas en esa mente.

Y en el mapa completo, cada línea es un posible estadio de madurez espiritual (como en la doma del buey zen) de arriba a abajo.

Es dudoso, que tal como pretende indicar la primera línea del gráfico, exista una persona que viva el 100% de su tiempo en la mente inconsciente. Más que nada, porque como decíamos los aprendizajes complejos los hace la mente consciente, por tanto sin que esta se active aunque sea muy de tanto en tanto, parece difícil que una persona pueda ser funcional en nuestra sociedad.

Como hemos comentado antes, la mente inconsciente es nuestro piloto automático. No es que tenga nada de malo, es rápida y consume pocos recursos, pero no facilita en absoluto la evolución, más bien al contrario, es una garantía de no evolución (ni espiritual ni del tipo que sea a nivel mental).

La mente inconsciente es aflictiva porque nuestros patrones automatizados de reacción son aflictivos. Ella no tiene la culpa, 🙂 simplemente ejecuta el programa de Alaya, el programa que hemos ido construyendo a lo largo de nuestra vida y que nos dirige, pues inicialmente pasamos gran parte del tiempo en esta mente.

Si nuestro Alaya fuera perfectamente puro, nuestra vida inconsciente y reactiva (nuestra vida en la mente inconsciente) sería también pefectamente pura. Reactividad no implica nada más que reactividad…

Si nuestro almacén kármico (Alaya) posee patrones de reacción auto-destructivos y tremendamente aflictivos, así será nuestra mente inconsciente.

Y ella misma no puede cambiar Alaya. Para eso necesitamos la mente consciente.

Es por eso que el inicio del camino espiritual ocurre cuando por algún azar (causas y condiciones realmente) se ha creado en Alaya una corriente que nos pide iniciar una evolución espiritual.

Y de esa manera incluso la mente inconsciente en realidad trabaja, aunque solo a ratos y mientras además mantiene otros patrones de reacción enfrentados (recordad que, como seres humanos, no tenemos nada de coherentes), trabaja ya en nuestra liberación.

Y como tras leer u oir sobre espiritualidad, asumimos que debemos estar más conscientes de lo que hacemos, entonces la mente consciente o mindful empieza a aparecer más a menudo en nuestras vidas, porque revertir más a menudo de la mente inconsciente a la consciente también (!) es debido un patrón reactivo en Alaya.

Fíjate, mientras estamos en la mente inconsciente solo un patrón de reacción adecuado nos puede “enviar” a la mente mindful. Nunca lo hará la propia mente mindful pues no está (esta situación será similar con respecto a la mente despierta más adelante).

Por eso hay quién usa anclas mentales o campanitas o notas personales para recordar que hemos de estar mindful. Es usar el mismo truco pero con anclas externas, pero Alaya hace lo mismo realmente…

Con el tiempo, formal o informalmente se van estableciendo cada vez más anclas de ese tipo y eso nos enviará más a menudo a la mente mindful. Tú no te das ni cuenta pero lo haces. Quizá te cuesta estar mindful al despertarte y casi siempre lo recuerdas en la ducha. Si ocurre algo así, es que hay un ancla establecida en la ducha, pero no antes…

Es básicamente asociación, no de ideas en este caso, sino de un estímulo (la ducha) con una reacción (pasar a estar mindful). No diferente de lo que pasa cuando ves las llaves en la mesa antes de salir de casa y reaccionas para cogerlas (aunque en este caso puedes seguir en la mente inconsciente).

De la mente mindful a la inconsciente normalmente revertiremos por absorción en un estímulo externo, incluyendo especialmente el pensamiento conceptual que aquí siempre se considerará externo pues es percibido.

(continua)



4. La evolución de las tres mentes (I)

Hace unos dias se publicó un esquema de la posible evolución de esas tres mentes que hemos ido viendo durante el último mes aproximadamente.

Aunque solo es una posibilidad entre muchas, vamos a repasar en detalle esta evolución para cerrar toda esta serie de textos, ahora que ya sabemos más de las tres mentes.

Hay que entender que la evolución, del tipo que sea, va a depender de las condiciones presentes y una de las condiciones en tu vida es tu práctica espiritual, así que diferentes prácticas nos llevarán a una diferente evolución.

En este caso se asume que la práctica fundamental (no necesariamente exclusiva) es solo-ser o solo-estar o cualquiera de los nombres (incluso solo-sentarse) que se le ha dado a través de la historia a aquella práctica en la cual se busca reposar de la forma más pura posible en lo que nos es más esencial (ser, existir, estar…) trascendiendo pero no reprimiendo todo contenido mental (especialmente los pensamientos conceptuales).

Pudiera sorprender que una práctica hinduista (meditación en el Ser) se equipare a una budista (shikantaza o solo-sentarse) pero ¿qué sentido tiene suponer que prácticas similares nos llevarán a lugares diametralmente opuestos solo porque el marco teórico (que ni siquiera puede penetrar en nuestra meditación) sea diferente?

¿Es razonable suponer que la meditación en el Ser te llevará a Atman y el Shikantaza a lo contrario (Anatman) cuando bien descritas realmente apenas difieren?

En realidad acabaremos en lugares similares (la mente despierta) pero tras levantarnos del cojín, el marco teórico que nos sigue esperando en nuestra mente racional, interpretará a su gusto la experiencia y le pondrá la etiqueta “Atman” o “Anatman”.

Paradójicamente, otras prácticas que también son budistas como las prácticas vipassana y la meditación concentrativa jhánica, sí nos llevarán a otra forma de evolución. Pero como ese es un camino que yo no he recorrido extensamente (especialmente la práctica vipassana), no me toca a mi profundizar en ellos. Aparentemente personas como D. Ingram están haciendo un buen trabajo en ese ñambito.

También es por eso que se ha intentado relacionar el modelo propuesto con otro al que tengo especial cariño: La doma del buey zen, que vista desde el marco conceptual propuesto encaja perfectamente

Además se ha relacionado con los cuatro yogas Mahamudra cuestión con la que ya tengo más dudas, dado que además diversos textos Mahamudra consultados difieren entre sí al respecto de lo que significa cada Yoga. Pero no deja de encajar también en cierta manera y mi marco de referencia en esta doctrina serán los detallados textos de Dakpo Tashi Namgyal.

Mahamudra contiene, a diferencia del Zen Soto de diversas prácticas y no una sola, pero el foco del progreso Mahamudra es también la trascendencia de los contenidos mentales a fin de que nuestra esencia pura brille con luz propia.

Para refrescar un poco aquí va el mapa completo:

(continua)

 



3. La mente despierta (V)

Ahora bien, la propuesta de las religiones asiáticas no es que no sea compresible, se puede ver de donde surge.

Porque como hemos dicho, por primera vez, cuando despiertas, la mente consciente da un paso en el vacío con el que se conoce a sí misma como auto-existente, por primera vez, repito puede existir de forma autónoma. Esa mente consciente dando un paso al vacío y la auto-existencia pura es la mente despierta, inicialmente nada más.

Por tanto la vivencia sí que es de que “ahora SOY de una forma mucho más pura que antes”, “de forma más profunda y nuclear que antes” dado que ningún contenido mental se apega a mi eseidad. La puedo vivir en su pureza. Por eso se suele hablar en el advaitismo de consciencia pura.

Y eso va a ser independiente (y por eso en ello coinciden budismo y hinduismo) de si esa ese-idad pura es eterna o compuesta e impermanente.

De nuevo, afirmar una cosa u otra de las anteriores (si es eterna o no) es mero dogma, respetable pero dogma. No hay pistas en la mente despierta que te permitan decantarte por una de esas dos opciones. No se capta ninguna “eternidad” concreta que no sea la atemporalidad del más puro ahora, y por tanto ambas propuestas podrían ser ciertas o falsas.

Lo que sí se capta con claridad es que “soy” y “soy más allá de los contenidos mentales”.

Punto.

La no-conceptualidad que pueda tener asociada (pero que también puede tener la mente mindful o consciente) profundizada, nos lleva a cierta atemporalidad, por deconstrucción mental de pasado y futuro, pero ese es otro tema…

Seguimos: en el mini-libro Dinámicas de realización se busca expresar eso mismo de otra manera y para ello usa el truco, tan habitual en espiritualidad, de decir “lo que no es”, en lugar de afirmar lo que creemos que es.

Y la mente despierta lo que no es, es ningún contenido mental, pues existe de forma autónoma a ellos.

No es lo visto, ni lo oido, ni lo sentido, ni …

Pero todo esto tampoco lo era la mente mindful.

¡Ah! pero es que tampoco es “lo pensado”.

Y eso es nuevo.

Si recordais, dijimos que tenemos un problemilla con “lo pensado” y es que nos absorbe con gran fuerza. Y eso es así, porque realmente creemos ser lo pensado, creemos ser nuestros pensamientos. O dicho de una manera más precisa, en cuanto aparece el pensamiento intelectual, nuestra identidad es arrastrada dentro.

Y eso justo es lo que no pasa en la mente despierta.

Así que una forma razonable de definir la mente despierta puede ser “vivir por primera vez que no soy mis pensamientos”. Y esa es la definición que se usó en el mini-libro.



3. La mente despierta (IV)

Bien, si la mente despierta es simplemente la mente mindful capaz de existir por sí misma, no apegada a un contenido mental, entonces…

¿Cómo se ha dado lugar a descripciones y etiquetas tan diferentes respecto a ella en las diferentes religiones y dogmas? y más importante, si la mente despierta es solo eso, ¿por qué ella nos abre las puertas a la liberación?

Vamos a intentar responder o al menos, elucubrar sobre ello.

Empezaré por la parte más endogámica. En el mini-libro “Dinámicas de realización” se define Despertar como realizar que no eres tus pensamientos.

Y aquí, ahora se define Despertar como obtener el acceso a esa mente que llamamos despierta.

Estaría bien que el blog fuera al  menos coherente consigo mismo, ¿no? 🙂

Y lo es, lo veremos, aunque no descarto incoherencias futuras, pues todos aprendemos algo nuevo cada día. 🙂

Otras propuestas para definir Despertar podrían ser:

  • Realizar lo que eres más esencialmente (y aquí el budismo dirá esencia o naturaleza búdica o anatman, o el hinduismo dirá atman, etc…).
  • Realizar que eres consciencia pura (neo-advaitas podrían estar de acuerdo con esta) o de forma similar realizar que eres el testigo eterno.

Este “realizar” realmente es “vivir”.

Es decir, se afirma que por primera vez vives lo que eres. Este descubrir no tiene nada que ver con el aprender del intelecto, como cuando Einstein descubre (deduce, realmente) la teoría de la relatividad.

Es más: “ser eso”.

Se descubre porque se vive… como mucho podemos decir que se descubre como acceder a ella, aunque a menudo tampoco ocurre tal cosa la primera vez. Solo se “vive” durante un ratito…

Pero esa definición tradicional en que se define el Despertar como “vivir por fin lo que eres realmente” plantea serios problemas de coherencia, pues se está tomando una postura doctrinal que ha dado bastantes dolores de cabeza argumentales a esas dos religiones (budismo e hinduismo)

Y eso es así, porque si la mente despierta es “lo que eres realmente” se tiene que explicar por qué la mayoría de las personas pasan la mayoría de su tiempo sin “ser” lo que “son realmente”.

Si ahora, tras despertar, “vivo lo que soy realmente”, ¿exactamente qué “vivía” antes y por qué?

Las religiones asiáticas han volcado rios de tinta para resolver esta pregunta, tanto hinduismo como budismo. El mítico Dogen dedicó gran parte de sus intrincados textos a intentar dilucidar esta compleja situación. Y tuvo que hacerlos realmente complejos e intrincados y aún así cayendo en contradicciones y paradojas.

Pero en realidad, no era necesario.

Basta con no argumentar que Despertar es “vivir lo que eres realmente” sino simplemente “vivir una situación diferente” a la que tenías antes del despertar.

¿Yo no era mi esencia antes del despertar? ¿o por qué ignoraba, si ese es el argumento, lo que yo era? etc…

Pueden encontrarse respuestas a estas preguntas, sin duda. Pero la navaja de Occam (escoger la teoría más sencilla que coincida con la experiencia) dice que lo más fácil es que simplemente ha habido un cambio a una situación diferente. Potencialmente nueva. Quizá nunca habías sido “eso” realmente… No lo sé… pero parece lo más sensato…

Asumir que en la mente despierta “soy yo o mi esencia” y la mente mindful no o incluso la inconsciente tampoco, es simplemente dogma. No veo razón para ello que no sea dogmática. Otra cosa es que sea una evolución razonable o sea más liberadora o te haga vivir de forma más plena, etc…

(continua)




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