El blog de 道


Wu Wei en el Tao Te Ching
29/04/2022, 7:07 am
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El sabio actúa sin hacer nada.

  • Tao Te Ching (Cap. 2)

¿Puedes abarcar todo en las cuatro direcciones y aún así no hacer nada?

  • Tao Te Ching (Cap. 10)

Dado que el sabio no se opone a nadie, nadie puede oponerse a él.

  • Tao Te Ching (Cap. 22)

El Camino es siempre sin acción y sin embargo nada queda por hacer.

  • Tao Te Ching (Cap. 37)


¿Qué es Wu-Wei? (no-acción)
27/04/2022, 7:07 am
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Otro texto corto de la serie ¿Qué es? (por cierto el de Talidad es de los más leídos del blog)


Wu Wei es una expresión de origen chino, en concreto de uso en el Taoismo y que literalmente significa realmente sin-acción (無為/无为) aunque se suela traducir como no-acción.

A menudo también se relaciona el concepto con la ausencia de esfuerzo o con la idea de fluir, o no forzar.

La ausencia de esfuerzo la debemos interpretar aquí como la ausencia de la carga emocional que conlleva el esfuerzo por lograr algo y no como su parte física. Porque cansarnos físicamente, nos vamos a cansar igual pero no habrá desgaste emocional en Wu Wei, y ello será debido a la ausencia deseos y ambiciones, de resultado concretos. Cuando «hacemos por hacer», «hacemos porque sí» por el mismo gusto de hacer, el desgaste emocional está ausente. Es un hacer, libre de la esclavitud de lograr algo. Sin objetivos y no intencionalidad son otras formas de expresarlo y que también se usan en el blog. Y esa forma de encarar la acción es la que deriva en esa ausencia de esfuerzo o desgaste (emocional).

Fluir y no forzar son similares y se relacionan también con la idea de no ejercer un desgaste emocional excesivo. No nos forzarnos internamente por lograr nuestros objetivos y deseos, o bien fluir, dicho en positivo hace referencia a esa situación en que la acción ocurre de forma casi espontánea, tal como es tan habitual en el zen clásico. Esta espontaneidad en cierta manera es la «acción por la acción», como cuando un deportista de élite entra en el estado de flujo (muy habitual por ejemplo en escalada) y se olvida de absolutamente todo excepto la propia acción que está ejecutando (una forma de residir en el ahora). Ya no está pensando en ganar o perder, solo hay acción (física) sin acción (mental).

Y quizá también podrías decir que en Wu-Wei esa acción sin-acción podría decirse que es también acción sin-reacción.

Wu-wei expresa un estado interior sin reacción (emocional) a los fenómenos, estado de ecuanimidad ante ellos. Se podría decir estado de aceptación para entender lo que es, pero ese sería un estadio muy inicial, en realidad ha de ser de trascendencia.

Cuando ni la aceptación necesite ocurrir empezamos a entender Wu-wei. Igual que no aceptamos una noticia irrelevante, simplemente no nos lleva a reaccionar emocionalmente en absoluto. Aceptar todavía es una forma de acción (mental). Solo puede aplicarse Wu Wei a aquello que ha sido trascendido, superado completamente. Aquello que no nos aferra, aquello de lo que somos libres, aquello a lo que no estamos apegados.

Cuando en este blog decimos que las meditaciones Mahayana, como familia de meditaciones, a falta de otro nombre que las agrupe, son meditaciones de no-acción, de Wu-Wei, lo que queremos decir es que se basan justo en lo comentado, en la no-reacción, en la ecuanimidad. Y también en ese no-esfuerzo, en ese fluir, por eso una componente fundamental en toda meditación Mahayana es la ausencia de tensiones emocionales (físicas no importa demasiado), en Tíbet se destaca más ese aspecto que en el Zen japonés (siempre bastante más rígido) y siempre se nos avisa de no generar tensión en las sesiones de meditación. En Zen japonés la obsesión con la postura a veces lleva a ciertas rigideces mentales que no van a ser positivas.

Pero sobre todo lo que define una meditación Wu Wei, es siempre la menor reacción posible y la menor acción (mental) posible ante cualquier cosa que acontezca en la sesión. Basta con estar presentes y todo lo que añadamos es contraproducente para la sesión.

Por eso no nos concentramos en un objeto ni forzamos la atención, por eso si nos detectamos perdidos en un pensamiento no lo seguimos pero tampoco lo rechazamos o aborrecemos, no nos enfadamos o entristecemos por el fracaso, simplemente debe quedar auto-liberado por nuestra presencia, sin reacción alguna, con ecuanimidad absoluta. Como si no hubiera pasado absolutamente nada.

Quién está presente no piensa reactivamente (en el primer yoga), eso no es posible y no hace falta hacer más, luego no hace falta hacer nada además de estar presente. Tu presencia siempre, siempre, desde el minuto cero, va a auto-liberar cualquier reactividad mental automáticamente (de ahí auto-liberar) y sin que hagas nada. Y lo que se te pide, es que justo no hagas nada más. Absolutamente nada más.

Ese minimalismo en la reacción a lo que ocurre es Wu wei. Por eso es: sin-reacción.

Más adelante Wu Wei aún será más fino, cuando hayas visto tu verdadera naturaleza, pensamientos y presencia podrán convivir sin problemas, el pensamiento ruidoso ha sido trascendido, y entonces la meditación de no-acción consistirá en ni tan siquiera auto-liberar pensamientos, solo estar presente ante ellos y dejar que se calmen solos. Esta es también la descripción del Shikantaza maduro y no es casualidad pues es también meditación Mahayana/de no-acción. Y es entonces y no antes cuando se empieza a entender que es solo-ser.

Más adelante, cuando hayas realizado tu esencia completamente (terminología Mahamudra) ya solamente podrás estar presente siempre y empezará el trabajo de existir «sin reacción» durante las 24 horas del día. Fluir continuamente.

Contenido relacionado:



Lie Zi, y 3 (列子,三)
31/05/2016, 7:32 am
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El maestro Lie Zi dijo:

Sueño es lo que encuentra nuestro espíritu; realidad lo que afecta a nuestro cuerpo. Por eso, los pensamientos durante el día y los sueños durante la noche proceden del cuerpo o del espíritu. Y por eso, también, quien concentra su espíritu ve cómo se extinguen sus sueños y pensamientos. Creer en nuestras experiencias de la vigilia como creer en nuestros sueños supone no entender el constante ir y venir de la cambiante realidad. Los zhen ren (hombres auténticos) de la remota antigüedad se olvidaban de todo en su vigilia y no tenían sueños cuando dormían. ¿Acaso todo ello no es puro vacío?

– 列子, El libro de la perfecta vacuidad (aprox. siglo V a.C)



Lie Zi, 2 (列子,二)
19/05/2016, 7:57 am
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Los que desconocen el origen de los cambios anímicos cuando sucede algo son incapaces de explicárselo. Los que conocen las causas de esos cambios anímicos, saben el porqué de cuanto les sucede. Sabiendo el porqué de cuanto sucede, se ve uno libre de aflicción.

– 列子, El libro de la perfecta vacuidad (aprox. siglo V a.C)



Lie Zi (列子)
27/04/2016, 7:29 am
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Pasaron tres años y mi mente ya no se atrevía a distinguir el ser del no ser, ni mi boca a juzgar el bien y el mal. Solo entonces mi maestro se dignó a dirigirme la mirada.

Al cabo de cinco años , mi mente distinguía el ser del no ser y mi boca juzgaba el bien y el mal. Fue entonces cuando mi maestro me sonrió por vez primera.

Al cabo de siete años, en los pensamientos de mi mente había desaparecido la diferencia entre ser y el no ser, y en las palabras de mi boca no aparecía lo bueno ni lo malo. Entonces fue cuando mi maestro me hizo sentar junto a él en la esterilla.

Al término de nueve años, en mis pensamientos y palabras había quedado anulada toda diferencia entre el ser y el no ser, el bien y el mal, con respecto a mi mismo y también con respecto a lo demas. Ya no distinguía si el maestro era mi maestro y el otro mi amigo. La distinción entre mi interior y lo exterior a mi había desaparecido, mis sentidos se habían fundido en uno, identicos unos a otros. La mente concentrada, el cuerpo disuelto, huesos y carne derretidos, no sentía donde se apoyaba mi cuerpo ni donde pisaban mis pies. Me dejaba llevar por el viento al este y al oeste, como una paja o una hoja seca, hasta que al final no sabia si era el viento el que me llevaba a mi o yo el que llevaba el viento.

– 列子, El libro de la perfecta vacuidad (aprox. siglo V a.C)




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