El blog de 道


EL PROBLEMA DE LA PRÁCTICA EN LAS DOCTRINAS DE ILUMINACION SÚBITA (y V)

Aunque Shen-hui aboga por el no-pensamiento como la práctica de la enseñanza repentina, debemos argumentar que no podemos rechazar el enfoque gradual de la práctica. Mientras que la enseñanza súbita es una experiencia despierta, la práctica gradual es necesaria antes de la experiencia de iluminación.

Incluso en el acercamiento gradual a la práctica, cuando uno alcanza la iluminación siempre es repentina e inmediata en ese momento.

En la enseñanza repentina uno necesita comenzar con algo, una práctica de algún tipo, que en la práctica siempre es gradual, de lo contrario uno no hace nada. Por lo tanto, lo que defiende Shen-hsiu es realmente la experiencia de realización en sí misma después de pasar por prácticas graduales. Cuando uno finalmente abandona la práctica, que sólo puede hacerlo a través de la práctica, uno se da cuenta de su verdadera naturaleza. En este momento, la naturaleza de Buda se revela dentro de la mente de uno como el verdadero uno mismo. Pero es este método de la escuela del norte el que Shen-hui rechaza explícitamente.

El rechazo de Shen-hui a la escuela del norte parece haber sido el resultado de un serio conflicto entre las dos escuelas. Cualquiera que haya sido el conflicto real, Shen-hui puso demasiado énfasis en la enseñanza repentina que rechazaba el esfuerzo humano de la práctica gradual. Si bien es evidente que Shen-hui rechaza la práctica gradual como medio para alcanzar iluminación, todavía tenemos que examinar si él también rechaza la enseñanza gradual en términos de “iluminación gradual”.

La iluminación gradual puede entenderse como una serie de experiencias esclarecedoras que se vuelven más y más profundas a medida que uno se da cuenta o se despierta a uno mismo. La iluminación súbita, por otro lado, es la consciencia directa y final en este momento. Si Shen-hui rechaza la iluminación gradual en su crítica de la escuela del norte, entonces hay una contradicción en Shen-hui y la escuela del sur. En el Sutra de la Plataforma, por ejemplo, Hui-neng, el Sexto Patriarca, experimenta diferentes niveles de despertar. De joven, al escuchar el Sutra del diamante, Hui-neng recuerda que su mente se volvió clara y fue despertado—inicialmente despertado. Inmediatamente se despertó de nuevo cuando escuchó el Quinto Patriarca exponiendo el Sutra del Diamante. Cuando Hui-neng abandonó el templo después al recibir la túnica y el Dharma como el Sexto Patriarca, nuevamente se iluminó instantáneamente.

Estos episodios en la vida de Hui-neng evidencian una iluminación gradual e ilustran la contradicción dentro de la escuela sureña.

Una forma de explicar la iluminación gradual de Hui-neng es que el Sutra de la plataforma fue escrito mucho más tarde que las obras de Shen-hui. Cuando Shen-hui estaba predicando (o escribiendo) su sermón, tuvo que enfatizar la enseñanza súbita porque la escuela del norte era influyente. Sin embargo, en el momento de completar el Sutra de la Plataforma, el mensaje de Shen-hui había ganado ventaja sobre la escuela del norte. Por lo tanto, la escuela del sur podía adoptar el despertar gradual y profundo de Hui-neng, porque no había ninguna amenaza de ser criticado por la escuela del norte que había perdido influencia.

Se podría argumentar que la serie de despertares de Hui-neng fueron episodios de la misma iluminación, no un proceso gradual de profundización de su iluminación. También se podría argumentar que estas diferentes experiencias de iluminación se utilizaron para demostrar la superioridad de el Sutra del Diamante sobre el Lankâvatâra Sutra, el texto principal de la escuela del norte, ya que los episodios del despertar de Hui-neng se asociaron frecuentemente con el Sutra del Diamante. Si bien estas son posibles interpretaciones, aún permanece el hecho de que el texto relata diversas experiencias de iluminación de Hui-Neng.

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EL PROBLEMA DE LA PRÁCTICA EN LAS DOCTRINAS DE ILUMINACION SÚBITA (II)
24/03/2022, 7:07 am
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[…]

Shen-hui  sostuvo que la práctica de la meditación era para personas de bajo nivel, y argumentó que el patriarca Bodhidharma jamás alcanzó la iluminación de esta manera. De acuerdo a la posición de Shen-hui siempre y cuando uno intente por cualquier forma, como un método de concentración, sentado y controlando, uno todavía está apegado al hecho mismo de que lo está intentando.

Para Shen-hui, la enseñanza más elevada es una iluminación repentina en la que, sin querer, uno se vuelve consciente de su naturaleza de Buda, que es originalmente inherente a la persona. Esta consciencia se obtiene renunciando a todas las prácticas y simplemente viendo en el interior de uno mismo su naturaleza. Para la mente engañada, un obstáculo para la iluminación es el apego al intento para librarse de ese engaño. El apego tiene lugar tan pronto como uno intenta superarlo. Utilizando la metáfora de pulir (práctica) un espejo (naturaleza de Buda), el enfoque gradual trató de pulir el espejo para dejarlo limpio.

De acuerdo con el acercamiento repentino, sin embargo, dado que el espejo está originalmente limpio tal como está, el acto de pulirlo solo lo hace más sucio.

Tanto la escuela gradual como la súbita aceptaron la noción de la naturaleza de Buda. De acuerdo con la escuela gradual del norte, definida por Shen-hui, la naturaleza de Buda puede ser entendido como algo así como una posibilidad o una semilla de convertirse en un Buda. Uno alcanza la iluminación al hacer realidad esta posibilidad. Así como una semilla crece, una persona puede Iluminarse a través de prácticas de concentración.

Por otra parte, según la escuela repentina del sur, la naturaleza de Buda es la iluminación misma. Todo lo que uno necesita para la iluminación es simplemente volverse consciente de la naturaleza de Buda que uno ya es. Y el intento de iluminarse se ve como una lucha engañosa. Más bien hay que desechar todos los intentos de realizar la naturaleza de Buda. En el momento mismo de desechar todo y por lo tanto, al ver en la naturaleza real de uno, uno se ilumina: la naturaleza de Buda se manifiesta o se revela de repente.

[…]

Es posible, aunque peligroso, concluir aquí que según la escuela del sur  uno no tiene que hacer o no debe hacer nada en absoluto para ser iluminado, porque si uno trata de hacer algo, como pulir el espejo, sigue siendo apego, como manchar el espejo. Así, renunciar a todo y no hacer nada en absoluto, como un muerto, es lo mejor porque el no hacer nada no mancha la naturaleza originalmente pura y limpia de uno. Esta interpretación radical es lógica y teóricamente posible, pero no es correcta. Los versos de Hui neng no dicen que no hagamos nada en absoluto. Más bien abogan por una experiencia iluminada obtenida al darse cuenta de la mente originalmente iluminada de uno. Cosa que es opuesta al estilo de Shen-hsiu de estar atrapado en un apego a su propia intencionalidad y esfuerzo, que impide que una persona vea su verdadera naturaleza. Por lo tanto, Hui-neng y Shen-hui rechazan la noción de luchar por la iluminación porque la intencionalidad, que es apego, niega el intento mismo. Pero esto rechaza la práctica gradual, sin la cual un el practicante ni siquiera puede comenzar a entrenar.

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Bankei preguntado
18/03/2021, 7:07 am
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Un laico preguntó:

Cuando borro los pensamientos que surgen, siguen llegando desde las huellas [de Alaya], sin detenerse nunca. ¿Cómo puedo controlar estos pensamientos?

El maestro respondió:

Limpiar los pensamientos que surgen es como lavar la sangre con sangre; aunque se pueda extraer la primera sangre, lavar con sangre sigue manchando; no importa cuanto laves, la mancha no se quita.

Esta mente es originalmente no nacida y eterna y sin ilusión; al no darte cuenta de esto, pensando que los pensamientos son cosas existentes, deambulas por el rutinas del nacimiento y de la muerte. Al darte cuenta de que los pensamientos son sólo una apariencia temporal, debes dejarlos estar tal como comienzan y se detienen, sin aferrarlos ni rechazarlos.

Son como imágenes reflejadas en un espejo; ya que el espejo es claro y brillante, refleja todo lo que viene, pero no guarda las imágenes. La mente iluminada es infinitamente más brillante y clara que un espejo y también es radiantemente consciete, por lo que todos los pensamientos se disuelven en esa luz sin dejar rastro

Si puedes creer y confiar en esta verdad, no importa cuánto surjan, no serán un obstáculo.

– Bankei Yotaku



El Sistema-mente: esquema resumen

Se amplía al picar.



El Sistema-mente v2020: Consciencia-Qualia (I)

Consciencia-qualia, el espacio multidimensional

La palabra consciencia en castellano tiene un problema y es que apunta tanto a «lo visto» (la representación) como a aquello que procesa «lo visto» y lo entiende. Es decir a Samantabhadra y a Samantabhadri según terminología tibetana.

En inglés tienen las palabras consciousness y awareness, y eso les permite (si así lo acuerdan) asociar a cada palabra uno de los dos polos (objetos-sujeto) y poder distinguirlos.

A estas alturas, ya se puede intuir que «el procesado» en este modelo, es la Inteligencia+atención (que veremos luego), así que reservaremos siempre la palabra consciencia para el otro polo: la representación.

Así que consciencia tal como la entendemos aquí es el conjunto de qualia de la neurociencia. Qualia (o qualias, da igual) es la palabra técnica para referirnos a la representación que aparece en la mente.

No es que la consciencia, tal como la definimos aquí, contenga o posea qualias, sino que es solamente qualias, es solo mundo interior auto-representado (de la mente y para la mente).

Incluso cuando hablamos de la consciencia como «espacio» estamos exagerando, pero es cómodo para expresarnos. Esa sensación espacial, por ejemplo como cuando oimos un ruido por la derecha, es construida, simulada. Pero a efectos de expresarnos sí que asociaremos el conjunto de qualias a un «espacio».

Es decir es un conjutno de representación explícito, auto-visible (por tanto no dual, incluso ahora mismo, aunque no te lo parezca). Y no es otra cosa.

Esa es la definición que se usará aquí.

La forma de ver nuestros qualias es como el surgimiento autónomo de una manisfestación que puede ser o no ser procesada por los procesos cognitivos de la mente que vamos viendo.

Es decir, un ruido, te pase desapercibido o no, ha surgido en tu mente como qualia. Aunque no le hayas hecho el menor caso consciente, incluso aunque no tengas ni el recuerdo de que tal ruido se ha producido porque no has atendido a él y tu memoria no lo ha registrado.

En cierta manera, parece evidente que la mente genera mucho más qualia del que es capaz de procesar la inteligencia. Por eso no puedes estar atento a todo en todo momento. Así la atención también puede verse como la «selección» dirigida (intencional) de qué qualias son procesados por la inteligencia y cuales no. Pero me adelanto… la atención aún no la hemos visto.

Eso de no atender a qualias ocurre continuamente en tu experiencia, de hecho la mente es especialmente hábil para ignorar los ruidos, pero no es que no oigas, es que no escuchas. O dicho en nuestra terminología, no es que el qualia no surja, es que la atención no se dirige a él y por tanto la inteligencia no lo procesa.

Distinguir la sutileza entre oír y escuchar, es saber distinguir la sutileza de lo que en budismo a veces se llama “el contacto”. Hemos hablado sobre eso en el pasado.

Y cuando no escuchas (pero si oyes, pues no eres sordo), ¿cuál es el sujeto de ese ruido que se ha producido? ¿ninguno? ¿Y cómo podemos entender un ruido que aparece por y para sí mismo? ¿lo puedes imaginar?

La respuesta a esas preguntas definirá muchas cosas en tu camino espiritual si este tiende a la no-dualidad. La respuesta budista o de doctrinas no-duales será: no había sujeto porque el sujeto es una construcción mental y en ese caso estaba ausente. O mejor dicho ocupado en otras cosas…

Esta disyuntiva, por si te lo preguntas, es diferente a la de Berkeley cuando preguntaba si un árbol que cae, cuando nadie lo oye, genera ruido.

Obviamente no genera ruido, porque el ruido solo existe en nuestras mentes.

A partir de aquí los idealistas dirán que ni siquiera ha caído (hasta que lo mires).

Y los no idealistas dirán que no genera ruido, porque ruido es qualia y por tanto substancia mental (y ninguna mente estaba allí), sino que genera vibraciones en el aire. Pero ruido no genera en ningún caso, ruido solo genera tu mente a partir de los oidos.

Como decía Hui Neng (sexto patriarca zen) ante la discusión de dos monjes sobre si lo que ondeaba era la bandera o el aire, lo que ondea realmente son vuestras mentes.

Este “ Gran espejo” de la espiritualidad clásica (espejo que realmente no refleja nada) que llamaban a la consciencia-qualia de forma bastante inocente, es todo nuestro mundo interior, toda percepción sea del tipo que sea.

Si lo percibes “es qualia” y “es consciente”. Es decir toda experiencia sea interna o externa es qualia.

Por ejemplo: el intelecto es qualia y es consciente porque “aparece”. La inteligencia ni es qualia ni es consciente porque “no aparece”, no se ve por sitio alguno y sin embargo sabemos que existe porque percibimos sus resultados en forma de qualia.

La consciencia es la creación (no el reflejo) de un universo a partir de los sentidos internos y externos, añadiendo además algo un poco diferente: el intelecto, que ya hemos visto. La sexta consciencia que dicen los budistas. El sexto tipo de qualia (simplificando).

Todo ello crea nuestro universo interno (interno sobra, pues no hay otro en tu experiencia, pero ayuda a entendernos) formado por percepciones, intelecto, memorias, sensaciones, emociones, etc… cualquier cosa que percibas, sientas, veas, notes, etc… es consciente y es qualia.

El por qué existe la consciencia, es un misterio para todos (científicos y místicos). Hay creencias, pero no hay nada claro.

Aparentemente podría hacerse todo procesado mental conocido, sin que aparecieran qualias, sin que surgiera esa representación explícita.

Esa es la llamada teoría neurocientífica de los zombies, seres sin representación interna alguna pero aparentemente podrían ser totalmente “normales”. ¿Existen tales personas? No sé sabe… aparentemente no… aparentemente todos tenemos representación interna ¿o no?

Un ejemplo de procesado “zombie” es la inteligencia (ya vista), que trabaja constantemente (y mucho) pero que no aparece por lado alguno, solo aparecen sus decisiones y acciones…

¿Por qué en cambio aparece el resto?

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