El blog de 道


Atman, Anatman y Brahman (I)
09/12/2018, 7:07 am
Filed under: Uncategorized | Etiquetas: , , , , , , ,

Derivado de un comentario reciente:

En este texto, veremos someramente una posible armonización entre los conceptos de Atman, Anatman y Brahman del budismo Mahayana y el Advaita Vedanta a pesar de que parecen conceptos opuestos y doctrinas enfrentadas.

Hay que decir, para dar sentido a esa armonización, que algunas meditaciones Mahayana y las Advaita Vedanta son muy, muy parecidas, tanto las samatha (que llaman meditar o reposar en el ser en A.V.) como las vipassana (que llaman auto-indagación).

Así que el sentido común dice que los meditadores de ambas doctrinas deberían transitar sendas parecidas si hacen prácticas parecidas. Sin embargo pareciera, si leemos la teoría doctrinal en cada caso, que los meditadores realizan hechos, no solo no demasiado parecidos, sino opuestos.

Desde mi punto de vista hay al menos cuatro posibles respuestas a ese hecho:

  • Una es que todo sea auto-sugestión, por tanto “si crees X” realizas X, y si “crees no-X” realizas no-X.
  • La otra es que las prácticas sean sutilmente diferentes y eso marque una diferencia gigantesca con el tiempo. En cualquier eso significaría que “si medito así, realizo X” pero “si medito un poco diferente, realizo no-X”.

Estamos diciendo en el primer caso que, conceptualmente y en el segundo que no conceptualmente, es posible “influir” sobre las realizaciones y que estas ocurren “a la carta”. Una idea inquietante.

Estas dos opciones no se pueden descartar de saque simplemente porque no nos gusten, será tarea de cada mediador reflexionar sobre ellas y decidir.

Descarto, por supuesto, el razonamiento naive habitual de “mi doctrina es cierta, por eso he podido realizarla y lo de los demás es auto-sugestión”. No suena razonable, dado que meditadores de ambas doctrinas opinan de igual manera en el 100% de los casos (o casi), es decir estadísticamente ocurre que el 100% de personas que opinan diferente a ti son todas sugestionables, lo cual es ridículo. Sobretodo porque en general hablamos en todos los casos de personas notablemente sabias.

Pero hay una cuarta posibilidad y es que a pesar de que realmente las experiencias sean muy parecidas (parecidas, pues tampoco parecen ser exactamente iguales ni entre miembros de la misma doctrina) el filtro de nuestro dogma y de nuestro lenguaje haga que las expliquemos de la manera en que “nos han enseñado” que deben explicarse y por tanto suenen muy diferentes.

Si eso fuera así, finalmente todo sería una cuestión de “cómo transmitimos y mediatizamos con el lenguaje y el dogma esa realización” más que de que la realización fuera diferente.

Pero ¿es eso posible?

Esta cuarta posibilidad es la que se usa como base para este texto.

Seguimos



El precioso ornamento de la liberación (y II)
10/02/2017, 7:52 am
Filed under: Fragments | Etiquetas: , , , , , , , , ,

Aferrarse a la existencia es ser como el ganado.

Aferrarse a la no-existencia es aún más estúpido.


Las cosas externas no existen, ni no-existen.

La mente también es completamente sin fijación.

Haber abandonado todas las visiones es la característica de no-emerger.


Cuando la existencia no puede encontrarse.

Entonces ¿donde está la no-existencia?


Todos los fenómenos son inherentemente no nacidos, por naturaleza no permanentes, libres de todas la limitaciones de las actividades y acciones, y mas allá del objeto del pensamiento conceptual y no conceptual.


Creer en la existencia es la visión del eternalismo.

Creer en la no-existencia es la visión del nihilismo.

Por lo tanto, no apoyarse en los dos extremos es liberación.

Por esa razón, el sabio no permanece ni en la existencia ni en la no-existencia.

La finalización de aferrarse a la existencia y a la no-existencia es lo que se llama nirvana.


Cuando la existencia y la no-existencia no permanecen al frente de la mente, entonces no hay objeto alternativo.

Por lo tanto, la mente esta plenamente pacífica sin proyección.


Aquello que es llamado el nirvana completo, es la total pacificación de toda percepción y la libertad de todo movimiento [mental].


Kashyapa, la realización de la igualdad de todo fenómeno, es nirvana.

-Gampopa [སྒམ་པོ་པ་] 1.079–1.153



El precioso ornamento de la liberación (I)
08/02/2017, 7:27 am
Filed under: Fragments | Etiquetas: , , , , , , , ,

Fragmentos y citas:


Todos los fenómenos son de un solo sabor, puesto que la vacuidad es sin características.

El sabio, habiendo comenzado a actuar con perseverancia, deja todos los apegos a un lado. Su mente no permanece en, ni esta apegada a nada en absoluto. Esto se llama el campo perfectamente meritorio.

Para el beneficio y felicidad de todos los seres sensibles, se practica la estabilización meditativa y se abandona la pesada carga.

Remover completamente todas las aflicciones es la característica del perfectamente sabio.


No pensar es generosidad.

No vivir en diferenciación es ética moral.

No distinguir es paciencia.

Libertad de aceptación y rechazo es perseverancia.

El desapego es concentración meditativa.

Pensamiento no conceptual es sabiduría consciente.


Donde no hay aceptación, aferramiento ni rechazo a los fenómenos, hay meditación en la perfección de la sabiduría consciente.

Donde no hay permanencia de ninguna especie, hay meditación en la perfección de la sabiduría consciente.

Donde no hay conceptualización, ni objetificación, hay meditación en la perfección de la sabiduría consciente.


Kashyapa, la mente no es vista dentro, afuera o en medio.

Kashyapa, la mente no puede ser investigada, no puede ser mostrada es sin soporte, es no visible, no puede ser percibida y es no permanente.

Kashyapa, la mente no ha sido vista, no es vista y no será vista por ningún Buda.


Los fenómenos son vacíos por naturaleza, no existen.

Todos los fenómenos adventicios han sido demostrados ser de esta naturaleza.

El sabio brillantemente aniquila los dos extremos y se entrena en el camino medio.

Que los fenómenos son vacíos por naturaleza es el sendero de la iluminación.

(continua)



Sunyata o introducción Madhyamika (y 2)

La realidad es completa en sí misma, en cada momento. Completa e indivisible.

Completa y divisible solo por designación. Es decir divisible solo imaginariamente, por un esfuerzo mental de conceptualidad. Esfuerzo útil, nadie lo niega, pero que no aporta realidad a lo designado ni lo cambia en forma alguna… lo designado sigue siendo, como siempre, ni existente, ni no existente…

Designar es como tomar agua en tus manos y decir “es el pez Kun”, pero el agua siempre se escurre entre tus dedos y vuelve al rio… Lo cual no significa que no sea útil tomarla para beber… pero ¿dónde fue el pez Kun?, nunca estuvo allí…

Lo mismo aplica a cualquier cosa, por sólida que te parezca, incluso a tí mismo y a tú yo y a toda tu realidad.

Yendo más allá, si no hay objetos más que por designación, no hay cambio más que por designación, por que el cambio es el proceso de convertirse de un objeto en otro… y estos no existen más que por designación. Estos no existen. ¿Cómo existe el cambio sin objetos? ¿qué cambio es ese? Algo parecido a las olas en el mar…

Lo que existe está más allá del concepto tradicional de cambio, hasta el punto que incluso el concepto de impermanencia es un concepto simplificado de la Realidad (del Dharma).

Ya Nagarjuna demostró teóricamente en el siglo II que si asumimos la existencia de objetos, el cambio es una imposibilidad lógica… Tanto objetos como cambio son una imposibilidad lógica. Luego la realidad es algo más profundo que el mero concepto de cambio convencional y el mero concepto de objetos convencional.

La relación causa-efecto es una imposibilidad lógica también tal como la entendemos habitualmente, pues implica que una serie finita de objetos influyen sobre otra serie finita de objetos. Las causas no existen más que por designación al igual que los objetos y que las consecuencias de esas causas.

Así pues tanto la realidad en un instante como el propio fluir eterno de la realidad, son no-cosificables más que arbitrariamente y sin esencia alguna más que como realidad global. La realidad es un todo indivisible, y su fluir en el tiempo no implica ni surgimiento ni desaparición de cosa alguna más que por designación arbitraria.

Y la forma de reflejar todo esto en budismo en una sola palabra es : sunyata.

Por eso cualquier cosa que puedas nombrar ni existe ni no existe, pues su existencia conceptual es una imposibilidad lógica evidente (no existe) y sin embargo está ahí (existe).

Y así pueden empezarse a entender textos tan difíciles como el mismo Sutra del corazón cuando dice que la vacuidad no difiere de la forma y la forma no difiere de la vacuidad, o que no hay sufrimiento ni causa o cese del sufrimiento, ni camino de liberación (más que por designación)

O como este tan profundo de Dogen:

Por eso, es una costumbre establecida en el Dharma del Buda no decir que la vida se convierte en muerte. Es por eso por lo que hablamos de no aparición, no devenir (Fu sho). Y es la enseñanza del Buda haciendo girar la rueda del Dharma decir que la muerte no se convierte en vida. Es por eso por lo que hablamos de no desaparición, no extinción (Fu metsu). La vida es una posición instantánea y la muerte es también una posición instantánea. Es idéntico por ejemplo a la relación entre el invierno y la primavera. No pensamos que el invierno se hace primavera y no decimos que la primavera se hace verano.

thumb_P1160830_1024

 



Las tres formas de percepción (y 3)

Percepción no-dual

De forma quizá algo atrevida me arriesgo a llamar estar tercera forma de percepción, no-dual.

Si tras Despertar se comienza  o continua un práctica de no-acción, de “dejar-ir”, de “abandono”, “solo ser”, como le querais llamar, el practicante progresivamente irá deshaciendo el observador o testigo transparente visto anteriormente, que no deja de ser un cúmulo solidificado de intencionalidad.

Entonces tal como reportan algunos practicantes, el observador dejará de tener centro, no habrá observador, no tendrás la sensación de un “alguien silencioso observando el mundo”. En esta situación la palabra “observador” parece tremendamente inadecuada y un budista hablará de no-yo.

Es en este punto en el que empiezan a parecer ridículas las preguntas del tipo ¿quién? ¿quién ve? ¿quién hace? ¿quién piensa? Esas preguntas simplemente no aplican… igual que no aplican “quienes” a la lluvia o al viento.

También ocurrirá lo que en terminología vedanta se suele explicar como que el jarrón, que contiene el mismo aire que el exterior se rompe, y por tanto dentro y fuera dejan de ser diferentes.

Aunque parezcan descripciones muy diferentes finalmente apuntan al mismo conjunto de realidad experimentada.

En ese caso, sin abandonar del todo ni conceptualidad, ni claridad, vivimos una nueva cualidad perceptiva. Los descriptores de esta situación podrían ser más del tipo: todo es más real, más tridimensional, casi como si estuvieras “dentro” del paisaje, los objetos parece como si fueran tu misma substancia y como si los pudieras coger aunque estén a centenares de metros, todo es más íntimo y definido, más real que nunca, y más “tú” que nunca, porque nadie concreto observa, por tanto no es más “yo” un pensamiento que un coche que pasa. En este caso la ausencia de sujeto hace que realmente “se viva” la percepción.

Estabilizado este punto, la percepción será así siempre que haya atención.

¿Y después? Quién sabe.

thumb_P1160830_1024




A %d blogueros les gusta esto: