El blog de 道


¿Qué es no-conceptualidad? ¿qué es no-dualidad?
07/09/2020, 7:07 am
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El blog está en deuda con Juan y este sugiere hablar de no-conceptualidad. Haré tan bien como sepa y de paso hablaremos de no-dualidad.


Vivimos en la época de la no-dualidad, doctrinas denominadas no-duales aparecen por todas partes con sus maestros asociados (aunque más bien es al revés).

Sin embargo aquí hablamos más de no-conceptualidad (sin descartar la no-dualidad).

Pero en el budismo primigenio ni se nombra la no-dualidad, ni la no-conceptualidad.

En el budismo zen clásico tampoco, en el Tíbet se habla de ellas pero tampoco demasiado. Aunque quizá es el punto del budismo en que se empieza a hablar en esos términos.

Estoy hablando de fuentes clásicas, los autores contemporáneos de esas doctrinas sí las nombran.

Por ejemplo, en el que considero el mejor manual de budeidad jamás escrito “Moonlight” de Dakpo Tashi, no aparece la palabra no-dualidad en sus más de 400 páginas. Aunque si aparece alguna referencia a “dualidad” (por tanto se asume su contrario también), pero son referencias puntuales y que no son imprescindibles para entender el camino Mahamudra completo.

¿Entonces? ¿por qué es tan importante esa palabra hoy día? ¿Qué significa no-dualidad? ¿y no-conceptualidad? ¿y para qué sirve usar esos conceptos?

Lo primero es darse cuenta de algo que es tremendo y se tiende a obviar, es como el elefante en la habitación que nadie puede ver de lo grande que es  o es como el agua para los peces, que no ven… aunque lo permea todo.

Las palabras construyen nuestros pensamientos y marcos mentales. Vivimos inmersos en un universo de conceptos. Sí, hay más fenomenología (lo visto, lo oído) pero el mundo conceptual nos absorbe especialmente. Es esa una característica diferencial del ser humano.

Lo que quiere decir eso es que las palabras no son meros apuntadores inofensivos a la realidad. En esto los políticos, ya al menos desde Goebels, son expertos, saben que no es lo mismo usar una palabra que otra, aunque parezcan sinónimos, decir inmigrante (aquel que va a tu país a trabajar), que desplazado (aquel de tu país que se va a vivir fuera), etc…

Si ambos símbolos apuntan a lo mismo más o menos, ¿cómo es que no son iguales? ¿cómo es que despiertan en nosotros emociones y reacciones diferentes?

Más aún, si una palabra no existiera, por ejemplo: no-dualidad, como puede expresarse lo que ella significa, ¿se puede? y aunque se pueda ¿construirá un marco mental igual en nosotros que si tenemos la palabra? ¿o será diferente? ¿podremos razonar y deducir cosas de igual manera con la palabra que sin ella?

Crear palabras no es neutro, no es inofensivo, es tremendamente poderoso e influyente. Las palabras son pensamientos conceptuales, son lo mismo, no se parecen, son lo mismo. Y tu marco conceptual, tu prisión conceptual está construida por palabras. Luego tus pensamientos y lo que de ello se deduzca dependen de las palabras que usas. Si creo una palabra y logro que la uses, en cierta manera ya he hackeado tu mente. Si ya no ves desplazados sino inmigrantes (o viceversa), el cambio no es baladí. Has cambiado.

Cuando no existía la palabra psicoanálisis, o trauma, o subconsciente ¿cómo se hablaba de ese tipo de cosas? ¿o no se hablaba? ¿cómo afecta la ausencia o existencia de un concepto a nuestras conversaciones, conclusiones, marcos mentales, creencias y prejuicios?

Mucho. En realidad todo.

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Rob Burbea: Origen interdependiente

Volvemos al ataque, una nueva traducción de Juan de Rob Burbea y una nueva visión del Origen Interdependiete. Veamos.


  • Con el olvido de la vacuidad, surge la ignorancia (avijjā) y aparecen las formaciones (saṅkhārā)
  • Con el surgimiento de las formaciones, la conciencia
  • Con la aparición de la consciencia el cuerpo mente (nāmarūpa) se manifiesta
  • Con esta entidad, aparecen las seis esferas de conciencia (Vijñānas)
  • Con las seis esferas de conciencia, se engendra el contacto (samjña)
  • Con el contacto como situación, se producen las sensaciones y experiencia sensorial (vedana)
  • Con la experiencia sensorial, fructifica el deseo vehemente
  • Con este ansia, aparece el apego
  • Con el apego surge el deseo de ser (bhava)
  • Con el deseo de ser, surge la concepción
  • Con la concepción brota la edad, la muerte, tristeza, lamento, dolor, angustia y tribulación.
  • Tal es el origen de sufrimiento (dukkha)

Individualidad y fenomenología: mutua dependencia

Mediante el mapa anteriormente descrito, podemos ver como diferentes prácticas pueden desenmarañar el enredo del sufrimiento desde diferentes perspectivas. A veces se trabaja en los puntos de vista personales, por ejemplo, mediante el auto cuestionamiento, pero con frecuencia la deconstrucción del entramado individual puede ser encaminada a través de las reacciones a las experiencias u observando los puntos de vista que se exponen. Estos pueden ser internos como emociones y pensamientos, o experimentados externamente como la percepción de los demás o de las situaciones.

De esta observación, algo de inmensa importancia puede deducirse en conclusión. Démonos cuenta de que la construcción mental de la identidad está siempre asociada con la edificación de uno o más sucesos. La identidad depende de algo a lo que se reacciona, sea un problema o porque se vea bajo un cierto punto de vista. Esto puede concebirse como un fenómeno interno y otro externo, pero la construcción de la identidad no existiría sino estuviera basada en una u otra clase de experiencia.

Siempre se fundamenta en desear algo, en reactividad y punto de vista de algo. Asimismo, el fenómeno o experiencia considerado, de igual manera que la identidad engendrada, es igualmente resaltado y construido en el mismo momento. La construcción mental de una cosa y de la actitud personal correspondiente son dependientes mutuamente. Al crear una creamos la otra. Este descubrimiento de su reciprocidad es de gran significancia para la liberación.

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Pratītyasamutpāda (los doce eslabones)

Por inspiración de un comentario de Juan en Julio, vamos a repasar, este tema desde un perspectiva acorde a la nomenclatura de este blog.

Primero, ¿qué es Pratītyasamutpāda?

Dice la wikipedia, porque lo que dice es muy correcto:

Pratītyasamutpāda es un desarrollo budista fundamental y común a todas las escuelas budistas. Declara que todos los fenómenos se originan de manera dependiente entre sí por relaciones de causa y efecto (el todos es importante y aquí el pensamiento será un fenómeno si es percibido).

Explica además cómo los seres están atrapados por la ignorancia en un ciclo sin fin de sufrimiento (Samsara) que hace que constantemente perciban la realidad de manera incorrecta.

El principio es expresado en los doce Nidānas (Palidvādasanidānāni, Sánscrito: dvādaśanidānāni) del Budismo), una lista lineal de doce elementos de las enseñanzas budistas. Tradicionalmente la lista se interpreta como describiendo el renacer condicionado en saṃsāra, y el duḥkha resultante (sufrimiento, dolor, insatisfacción).

Una interpretación alternativa Theravada considera que la lista describe el surgimiento del proceso mental y la noción resultante del “Yo” y “mio,” que son la fuente del sufrimiento.

Nosotros aquí estamos de acuerdo con esa interpretación Theravada (y no solo Theravada) y es como vamos a interpretar esa secuencia de eslabones que son (aunque existen muchas otras traducciones):

  1. Ignorancia Avidya
  2. Impresiones o Saṅkhāra
  3. Consciencia o Vijñāna
  4. Nombre y forma o Nāma Rūpa
  5. Seis sentidos o Ṣaḍāyatana
  6. Contacto sensorial o Sparśa
  7. Experiencia sensorial o Vedanā
  8. Deseo, anhelo  Trisna
  9. Aferramiento mental o Upadana
  10. Voluntad de nacer, existencia o Bhava
  11. Renacimiento o Jāti
  12. Sufrimiento o Jarā-maraņa.

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Los diez estadios del Bodhisattva según Khenchen Thrangu Rimpoche

Pues aquí vamos de nuevo con una traducción de Juan, en este caso de un tópico avanzado, realmente de poca utilidad para quién no esté viviendo al menos en el primer estadio o Bhumi (o el Camino del Ver), pero en todo caso aquí va.

Es uno de los reflejos más aterrizados y realistas que he leído de un maestro budista contemporáneo sobre los susodichos diez estadios. Y proviene de una eminencia viva como es Khenchen Thrangu Rimpoche, maestro del 16º Karmapa nada menos.

Espero os aporte algo el texto.


Los diez estadios de los Bodhisattvas y el estadio de un Buda

Para escuchar la excelencia del Dharma, necesitamos una motivación pura y ésta motivación es la aspiración al despertar supremo por el bien de todos los seres sintientes. Aunque motivados hacia la consecución de la felicidad y beneficio para todos los seres, sin embargo, no tenemos la capacidad de conseguirlo en nuestra condición actual. Y debido a esta incapacidad es por lo estamos determinados a lograr la condición de un Buda. Para lograrlo, necesitamos incorporar la excelencia del Dharma a nuestra experiencia vital. Por este motivo, escuchamos dicha excelencia. Considerado bajo esta perspectiva, eleva tus aspiraciones y escucha:

Las Etapas de Meditación de Kamalashila comienzan con el cultivo de la compasión (1), continúan con el cultivo de la mente del despertar (Bodhi) y concluyen con una presentación de cómo llevar estas instrucciones a la experiencia mediante la práctica. De estas tres etapas, a continuación, trataremos con la tercera que tiene dos partes: cómo lograr estas instrucciones y el resultado de haber conseguido las mismas.

Durante el tránsito de este sendero gradual, empezaremos adquiriendo como conducta base la admiración, la consideración en alta estima del sendero, que incluye los Caminos de Acumulación y Preparación. Estos principios conducirán al practicante al Camino del Ver, que es seguida por el Camino de Meditación (2). Con la culminación de estas prácticas de meditación, el practicante adquiere la condición de un Buda completamente despierto, que ha destruido los dos obstáculos (3), que posee todas las buenas cualidades y que ha ido más allá de los extremos de existencia y paz, que son el último logro (4). Ya hemos tratado las vías de acumulación, preparación y la del ver (5). Esta tarde hablaré acerca de cómo un practicante viaja a través del camino meditativo y adquiere la condición de un Buda.

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(1) Kamalashila es siempre lectura recomendada.

(2) Para una descripción de los cinco caminos tibetanos ver aquí. Es otro modelo, más simplificado de las grandes etapas de la senda.

(3) Aflicciones adquiridas y obstáculos innatos.

(4) El Buda ni existe, ni no-existe (como tú realmente) y no ansía la paz o el gozo más que el ruido o el dolor.

(5) Para los interesados, no he dicho que esto es un extracto del libro: “Essential practice” del autor comentado.

Nota adicional: La principal reflexión que me surge de esta parte, es que la actitud “emocional” del practicante, no es opcional, como a veces parece creerse o asumirse inadvertidamente. La actitud emocional del Bodhisattva al respecto del camino y todos los seres sintientes, será fundamental para acabar (con suerte) en una senda que fructifique en un vehículo individual o colectivo (Hinayana / Mahayana). No hay senda Mahayana sin esa actitud emocional.



Diferenciando emociones
10/07/2020, 7:07 am
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En realidad, cuando observamos, llegamos a la conclusión de que no es una emoción sino un conjunto de ellas. Lo que es posible entonces, es que tratemos de separar delicadamente, diferenciar las mismas, incluso aunque no haya una palabra para describirlas. Manteniendo en la conciencia cada una de ellas por turno, podemos prestarles atención, quizás cordialidad, o cualquier cosa que sea necesaria. El agobio que podamos experimentar con la situación puede aliviarse de esta manera e incluso ayudar a su resolución. Aún más importante, la diferenciación es una mayor simplificación del objeto de atención, porque en lugar de un enredo emocional tenemos que tratar con hebras de la maraña, más manejables, y de esta manera comenzamos a desenredar el nudo que forma parte de la compleja estructura de la abstracción y percepción.

Enfocando tan solo la sensación

A veces, ni tan siquiera es necesario prestar atención a la emoción, sino tan solo a un nivel mucho más simple, placentero, no placentero o ni lo uno ni lo otro, de las sensaciones corporales de la emoción en ese momento. Podemos descubrir una parte del cuerpo en donde sea fácil distinguir estas sensaciones. De forma suave y con una atención equilibrada seguimos su ritmo, placentera, no placentera, neutra, una tras otra. No es una práctica para ejercer habitualmente, pero permite en gran medida nuestro objetivo de simplificar la experiencia.

Trabajando de esa manera con las emociones, podemos ganar confianza en la tarea de encarar estados emocionales indeseables o complejos. Específicamente relacionados con la vacuidad, advertiremos como algunas veces es posible desenredar, debilitar y extraer energía de un entramado emocional y su construcción mental correspondiente que causa nuestro sufrimiento. En el proceso, el inicio del conocimiento liberador de la fabricación mental y la vacuidad tomará asiento en nuestra vida.

 Mediante las prácticas descritas y debido a su énfasis en la simplificación -atención focalizada, estando en contacto, escogiendo un objeto más simple para su observación’, lo que llamamos mindfulness detiene la construcción mental o la ralentiza. Y no solamente eso, es evidente que expone abiertamente algunas fabricaciones e ilusiones como lo que son, y debilita hasta cierto punto, la incuestionable creencia que tenemos en la realidad objetiva. Uno de los medios es especialmente interesante, y vamos a tratarlo a continuación.

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