El blog de 道


Todo es mente o todo es consciencia ¿es lo mismo? ¿y es cierto?

Este texto corto solo pretende aclarar el título.

Y existe precisamente porque, no, no son lo mismo.

En este blog (y en casi todo budismo serio) la consciencia no es vista como un absoluto, ni tan siquiera como un “algo”, a diferencia de lo que sí hacen en Vedanta o casi todo el neoadvaitismo: consciencia eterna, soy consciencia, todo es consciencia, consciencia pura, etc…

De hecho ya en el budismo primigenio, la consciencia era solo un skandha, es decir un componente genérico de esos que construyen la idea de un “yo” (entendido como lo entiende el budismo). Luego ni tan siquiera es una idea solamente Mahayana.

Más adelante se depuró la teoría (y la práctica, en mi opinión) y ya se hablaba de las seis consciencias, aunque este agrupamiento es arbitrario, y hay en realidad muchos más sentidos (frío-calor, por ejemplo es un sub-sentido del tacto, etc…). Pero sí, la consciencia es compuesta, eso es lo relevante de la definición Yogacara de seis vijnanas.

Es justo entonces cuando surge uno de los puntales Mahayana y que el budismo primigenio (en forma de doctrina Theravada actualmente), en este caso, sí que rechaza de una forma algo sorprendente pues como veremos ni tan siquiera la ciencia lo hace:

Todo es mente.

Es decir, una diferencia entre el budismo primigenio y el tardío, es que el primero asume que lo visto es “la realidad externa”, y el tardío dice que lo visto/qualia es mente .

Esto no significa idealismo puro, todo puede ser mente y sin embargo existir el noúmeno, u otros elementos o fuerzas “más allá del fenómeno” y por tanto no habría idealismo radical.

El idealismo puro viene a decir, mal dicho, que toda nuestra experiencia sensorial es ideada… sin ninguna base detrás más que nuestra imaginación (que no queda claro como imagina, en base a qué). Pero además el idealismo puro lleva de forma bastante directa al solipsismo (solo existo yo), pues asumir que existe otro, implicaría que no es ideado por ti… luego ya no es idealismo puro.

Hay personas que sostienen en espiritualidad una forma de idealismo “parcial” extraño, como cuando te dicen “todo es un sueño, date cuenta” y tú piensas “¿estás pidiendo a tu sueño que se de cuenta de algo?”. Poco coherente… pero es que mantener una actitud coherentemente solipsista no es nada fácil.

Por otro lado, para entender como se podría armonizar la postura en que todo es mente pero hay noúmeno u otras cuestiones que ayudan a co-generar nuestro mundo fenoménico, me vuelvo a referir a este diálogo gatuno.

Ayudan o colaboran es la palabra correcta, pues reitero, el mundo fenoménico (nuestro mundo) depende de nuestros sentidos y mente, igual que del noúmeno si existiera o las fuerzas que activen esos sentidos. Pero con otros sentidos, habrá otro mundo fenoménico. Por tanto no debemos caer en el error de creer que el mundo fenoménico es construido solamente por algo externo a los sentidos que viene a ser la propuesta del budismo primigenio y la creencia “razonable” de casi todo el mundo (por eso sorprende tanto que un vestido se vea azul o blanco según la persona, lo cual no es nada sorprendente).

Hay que decir que estrictamente, el budismo Mahayana no postula siempre la existencia del noúmeno para evitar postular cosas permanentes (aunque el noúmeno no tiene por qué ser permanente, ni los átomos lo son).

Hay al menos tres posibilidades y la segunda es la mas común: primero la comentada de que exista el noúmeno, que sería la postura científica tradicional, después una algo compleja de entender que afirma que todo es un juego de interacciones pero sin nada concretable (opción muy sensata a la luz de la mecánica cuántica), éste sería un universo de fuerzas en interrelación y por último, sí, hay budismos o más bien, budistas que, básicamente son idealistas o casi, acercándose a la postura comentada antes del Advaitismo.

Pero como eso es metafísica y el budismo es eminentemete práctico, tampoco se calientan mucho la cabeza… 😀

El hecho de que se postule que “todo es mente” aún siendo cierto, se hace por su aplicación a la liberación. No por un interés especial metafísico.

Vuelvo ahora a la consciencia.

Seguimos



Inscripción del Rey-Mente (心王銘) – Partes 1 y 2

1.

Percibir la mente de Buddha, el rey de la vacuidad,
es sutil, misterioso y difícil.

Sin forma, sin ninguna característica,
y sin embargo tiene la fuerza de un gran espíritu.

Puede extinguir miles de calamidades,
y causar diez mil logros.

A pesar de que su naturaleza esencial es vacua,
Revela todos los aspectos del dharma.

Búscala y no hay nada que ver,
Llámala: solo oirás el sonido de tu voz.

Es el mayor líder del dharma.
Su fuerza moral transmite las enseñanzas.

Si el agua sabe salada
solo el rey-mente puede percibir su claridad subyacente.

Podemos ver que existe
incluso aunque no podemos verlo frente a nosotros.

El Rey-mente es exactamente como esto.

El Rey-mente permanece dentro del cuerpo, quieto
y afronta las puertas de la percepción, donde las cosas van y vienen. (1)

Se adapta a las capacidades de todos los seres, siguiendo cada necesidad,
permaneciendo completamente relajado, sin obstrucción.

Pero recuerda: lo que hace el Rey-mente, cualquier puede hacerlo

2.

La mente que entiende nuestra consciencia raíz
esa misma mente consciente ve al Buddha (2)

Mente es, y por eso Buddha es.
Buddha es y por eso la mente es.

Cada momento poseyendo la mente búdica
La mente búdica pensando “Buddha” (2)

Si quieres alcanzar este punto pronto
disciplina tu mente y controla tu ser.

Control puro, mente pura
Esa mente es instantáneamente Buddha.

Aparte del Rey-mente
no hay otra cosa que pueda ser llamada “Buddha”.

Si buscas volverte Buddha
No tomes clase alguna de contaminación

Incluso aunque la naturaleza de la mente es vacua
avaricia e ira son reales. (3)

Si quieres entrar la puerta del dharma
siéntate recto y vuélvete Buddha (4)

Entonces ya habrás alcanzado la otra orilla,
y habrás obtenido las paramitas. (4)

La persona real que busca la vía
estudia el ser, estudia la mente. (5)

Y sabe que Buddha reposa dentro
no busca ninguna otra fuente.

Mente = Buddha
Buddha = Mente

Esta iluminación-mente es el Buddha real.
Este entendimiento claro es la mente real.

Aparte de la mente no hay Buddha
Aparte de Buddha no hay mente. (6)

(continua)

  • 傅大士 Fu Dashi (497-569)

Nota 1: Aquí el paralelismo es claro respecto a formulaciones como las de Bankei y  lo no-nacido once siglos después.
También es notable la relación con esta admonición de Lin-Ji: El Maestro subió al púlpito y dijo: “En esta masa de carne roja, existe un Hombre Auténtico sin rango, que entra y sale sin cesar por las puertas de vuestro rostro. Si alguno de vosotros no lo ve, ¡Mirad!, ¡Mirad!”
Nota 2: La mente intuitiva ve la mente raíz (véase el Sistema-mente del Lankavatra sutra)
Nota 3: N-simo aviso contra el nihilismo, tan presente hoy día en el neoadvaitismo.
Nota 4: ¿La primera formulación de “práctica-realización” 7 siglos previa a Dogen? Sentarte te vuelve Buddha… pero casi siete siglos antes.
Nota 5: Otro notable paralelismo, ahora con el Genjokoan de Dogen: Estudiar el Camino de Buda es estudiarse a sí mismo.
Nota 6: Sigue recordando la dialéctica de Dogen…


No-dualidad sí, pero ¿qué es no-dual y respecto a qué? (y IV)

Pero es que además, el practicante puede llegar a un punto en que disuelva la construcción mental de “sujeto perceptor” (primero en samadhi, más adelante en el día a día) y podrá experimentar el ver “sin veedor”. Esa forma de percepción es absolutamente razonable describirla como “vacua” y es esa justo la sensación que se obtiene: “nadie observa”, simplemente hay el universo (que es Brahman, que es mente).

Esta sensación será percibida al principio solo en ausencia de pensamiento conceptual de ahí la importancia de la tranquilización mental y la superación de la identidad con el pensamiento discriminante.

Pero el “sujeto” no es la simple ausencia de pensamiento conceptual, aquello que llaman El Observador en moderna terminología Advaita… de hecho el observador silencioso (Atman) es la reconstrucción del “sujeto” tras El Despertar y será deshecho posteriormente si se progresa en la disolución de vasanas o en terminología budista, se abandona el pensamiento discriminante y el aferrar y rechazar. Por eso el camino no-dual vedanta no acaba en Atman (El Testigo), es solo una situación intermedia incluso para el Advaita Vedanta y por eso también para el budismo considerar El Testigo Eterno como algo “último” es ignorancia.

Más tarde, será posible vivenciar la ausencia de sujeto incluso con pensamiento conceptual presente (veanse las fases de meditación de Anadi).

Ese vacío es cognoscente, toda la inteligencia no discriminante sigue ahí, pues sigue siendo la mente. Solo se ha apagado la construcción mental del supuesto perceptor, que es innecesaria. Es por ello que una mente vacua puede funcionar en el mundo las 24 horas del día como siempre. No hablamos solo de una cesación (ni de una no-cesación) en un estado de samadhi sentado. El Samadhi sentado nos sirve para tirar del hilo y encontrar lo no-nacido pero suponer que las propuestas de los maestros aplican solo al ratito que meditas es un triste reduccionismo que construye el ego ante la falta de resultados (y también es tristemente habitual)

Otra forma de empezar a intuir todo esto, es haciendo experimentos mentales del tipo de los que nos proponía Bankei para detectar lo no-nacido (que básicamente es todo lo que hay por debajo de la capa mental discriminante tal como lo describe el Lankavatra Sutra).

Ejemplo: cuando atiendes a este texto, por muy concentrado que estés, si alguien da un portazo, reaccionas. ¿Quién estaba atendiendo a la puerta mientras “tú” estabas absorto en esta lectura?

Lo no-nacido, la naturaleza búdica o, dando una descripción Yogacara, simplemente la consciencia auditiva, seguía ahí, auto-consciente, sin sujeto perceptor alguno, pues la construcción mental del perceptor solo puede atender a una cosa y estaba leyendo, el resto de percepciones ocurren sin perceptor aparente desde lo no-nacido, desde la esencia, la mente no-discriminante, lo no-dual, Brahman, llámalo como quieras.

Es un error habitual asociar estas reacciones sin pensamiento consciente a “procesos mentales inferiores”, actos reflejos o automatismos.

Eso es evidentemente falso.

Puedes conducir así (y lo haces cada día) en un entorno tremendamente complejo, cosa que hoy día no sabe hacer ni el robot más sofisticado. Puedes hacerlo sin dedicar ni un pensamiento consciente, ni atención alguna al más denso de los tráficos. El “supuesto sujeto” está pensando en sus problemas laborales mientras conduce y es falaz, aunque vox populi, decir que eso ocurre porque “la conducción está automatizada” pues como hemos dicho esta situación se da ante tareas muy sencillas y ante tareas muy complejas, que no solo no son automáticas, sino que son tan complejas que están fuera del alcance de los sistemas artificiales más complejos.

De hecho haces casi todo en ese estado de “sujeto despistado”, lo que pasa es que no reparas en ello… solo tras entrenar tu mindfulness empiezas a darte cuenta.

Así el proceso de inmersión en la no-dualidad consiste en el proceso de encontrar y entender la existencia de lo no-nacido, y ver con claridad la no substancialidad del sujeto como construcción mental que es. Tras verlo, deberemos reposar con firmeza pero delicadeza en lo no-nacido el mayor tiempo posible y mientras, deshacemos día a día con la luz de nuestra inteligencia intuitiva la construcción mental del sujeto que será vista como lo que es realmente.

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– Embrión del Mini Libro: Dinámicas de realización II: No-dualidad o entender El Testigo inexistente



No-dualidad sí, pero ¿qué es no-dual y respecto a qué? (III)

Aquí llegamos al límite de lo expresable y entendible con la mente conceptual: ¿cómo puede haber percepción sin perceptor?.

Tal cosa no puede ni explicarse, ni entenderse con palabras, solo puede experimentarse.

Quizá es por eso que el practicante normalmente no penetra las dinámicas de la no-dualidad hasta haberse librado de la esclavitud del pensamiento conceptual en todo o en parte (ver Mini Libro I), pues es necesaria una cierta capacidad de entendimiento intuitivo, no-conceptual.

Igual que para filtrar, el riñón no se necesita de operario filtrador, ni el corazón de otro operario para latir, la mente no necesita de perceptor para percibir. La mente es auto-contenida y se auto-muestra a sí misma el universo creado por ella. Por eso también alguna vez se dice que la mente no muestra una percepción (¿a quién la iba a mostrar?) sino que ES percepción. La mente no ve la Luna y la muestra, la mente ES Luna (y es auto-percibida).

La próxima vez que mires la luna, recuerda que estás mirando materia mental, intenta imaginar qué significa eso exactamente…

El mismo acto de mostrarse una luna a sí misma es intelecto, mente, conocimiento, como quieras llamarlo. El mismo acto. No otra cosa posterior. El mismo acto de ver la luna es conocimiento no-dual.

Incluso en ausencia de pensamiento consciente, si ves una pelota volando hacia ti, la vas a intentar esquivar: el intelecto no conceptual sigue operando. Incluso mientras conduces pensando en los problemas del trabajo vas a conducir correctamente y si hay un incidente vas a reaccionar. Incluso mientras meditas y apagas los pensamientos (si es que haces tal cosa) vas a poder observar la experiencia, observarte y hasta sacar conclusiones que luego quizá escribas en un diario de meditación (desvirtuándolas entonces)

Pero curiosamente, aunque no podemos explicar la no-dualidad, sí podemos establecer argumentos lógicos que reducen al absurdo la posibilidad de que la percepción sea dual. Aquí encontrarás algunos.

Como dice el Lankavatara Sutra (y en general el budismo Vajrayana) debemos romper con el paradigma de que hay un “yo” (mental) observando una película creada por la mente, porque tanto “el yo” como “la película” son mente, y por tanto revertimos a “Todo es Brahman” o “Todo es mente”. Y además construyendo tal idea falsa (la dicotomía “perceptor mental – percepción”) ni siquiera resolvemos como es posible el contacto entre ese “sujeto” y la “percepción”. Simplemente movemos el problema (irresoluble) del exterior al interior de la mente.

Como decía Soh Wei Yu: busca la frontera donde acaba el sujeto y donde empieza la percepción ¿puedes encontrarla? No, ese punto o existe (pero buscarla es una interesante práctica meditativa cargada de prajna)

El contacto ente un “sujeto” y una “percepción” es imposible, jamás nadie ha podido describirlo o explicar su mecanismo, ni siquiera en neurociencia.

No sabemos como ocurre… porque no ocurre… y por eso la neurociencia no va a encontrarlo.

No hay contacto entre sujeto y percepción porque no hay dos.

(continua)



No-dualidad sí, pero ¿qué es no-dual y respecto a qué? (II)

Si admitimos que los maestros se refieren a esta definición de universo (el percibido) cuando argumentan su no-dualidad podemos empezar a centrar de qué hablan cuando dicen no-dualidad, dicen que el universo percibido es no-dual en esencia. ¿Y cual es la esencia del universo percibido? ¿Cual es el “agua” de este mar con sus olas?

La percepción.

También podríamos haber dicho consciencia pero creo que es más interesante usar este otro término y luego veremos por qué.

Entonces lo que nos están diciendo es que la percepción es en esencia no-dual (o que la consciencia es en esencia no-dual). Y nada más. No nos están diciendo que otra cosa sea no-dual, ni tampoco que la percepción sea no-dual en todas sus dimensiones pues es evidente que ver y oír no son lo mismo en todas sus características, por ejemplo… Ni tan siquiera nos están diciendo que hay solo una consciencia, ese postulado es vedanta pero no budista, así que aparece en algunas doctrinas no-duales pero no en otras… Tal postulado no es imprescindible para un doctrina no-dual.

La percepción es no-dual en esencia. Punto.

Dicho así suena mucho menos grandilocuente que decir “El universo es no-dual”, pero esto último como hemos visto da lugar a conclusiones que son falsas de forma evidente (pero que son tomadas por ciertas por personas demasiado a-críticas respecto a sus propios procesos mentales, realidad y creencias)

Seguimos: ¿Qué significa que la percepción es no-dual en esencia?

Que no hay perceptor y percibido. Solo hay una esencia, llámala como quieras… pero en tu experiencia no hay dos entidades: perceptor y percibido (ni dos, ni dos millones…)

Básicamente a esa esencia se le ha llamado Consciencia aunque el Vedanta tradicional la llama Brahman y para el budismo Mahayana es parte del sistema-mente, de la naturaleza búdica que se considera Sunyata (vacua).

No es cierto que el budismo Maha/Vajrayana argumente la ausencia de esencia (esto varía un poco de doctrina a doctrina), lo que argumenta con seguridad es que esta es vacua, es decir, que ni es eterna, ni es la misma para ti y para mi, es compuesta, surge inter-dependientemente debido a todo el universo (el noumenal en este caso, no el percibido) funcionando, y de ella no puede decirse ni que exista ni que no exista estrictamente (como de cualquier otra cosa, según el budismo, dicho sea de paso).

¿Existe una diferencia fundamental entre Brahman y Sunyata?

Autores como David Loy (maestro zen y catedrático de filosofía en Japón) creen que no. A mi también me lo parece. Por supuesto a nivel intelectual son diferentes, no puede ser lo mismo para la mente pensante algo eterno que algo absolutamente impermanente, pero eso solo son ideas. La apercepción de esa esencia será (es) la misma.

¿Y por qué no llamar Consciencia a esta esencia?

– Desde el punto de vista budista Mahayana, se argumenta que no hay “La consciencia” sino ocho consciencias, así que mejor hablar de percepción en general.

– Desde el punto de vista vedanta moderno sí se suele hablar de Consciencia, aunque tradicionalmente la formulación es: “todo es Brahman”. Un inconveniente de la palabra consciencia es que la entendemos de forma intrínsecamente dual, es decir si hay consciencia es que hay un alguien consciente de un algo. Y no es el caso.

La mente es auto-consciente.

La mente es el universo percibido.

El universo percibido es auto-consciente.

También es cierto que cuando decimos “percepción” nos es imposible no pensar en un perceptor percibiendo. Así que quizá la mejor formulación es la que menos apele a nuestra mente intelectual, es decir: Todo es Brahman (para que luego digais que siempre prefiero el budismo 🙂 )

También por eso a veces oímos eso de que “la consciencia no existe“. Lo que se quiere decir es lo mismo, que no hay “consciencia y objetos”, que la consciencia no existe tal como es entendida normalmente, dualmente… Solo hay una cosa, la llames Brahman, consciencia o percepción.

Aquí llegamos al límite de lo expresable y entendible con la mente conceptual: ¿cómo puede haber percepción sin perceptor?.

Tal cosa no puede ni explicarse, ni entenderse con palabras, solo puede experimentarse.

(continua)




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