El blog de 道


Comentarios: La canción para distinguir los cuatro yogas
21/04/2022, 7:07 am
Filed under: Uncategorized | Etiquetas: , , , ,

Es la mente fijada en los objetos lo que causa el Samsara.

Este es una argumento típicamente Mahamudra. Esa «fijación» es lo contrario a lo que aquí se llama «trascendencia», es decir no hay fijación cuando hay lo que aquí se llama trascendencia. Quienes leen el blog y practican ya en el segundo yoga, ya saben perfectamente lo que es trascendencia del pensamiento. La budeidad es equivalente pero con todo fenómeno. No fijación. Trascendencia.

Si reconoces como espontánea
la luminosa auto-consciencia, libre de fijación,
probarás el fruto del primer yoga, concentración.

El fruto (completitud) del primer yoga, que se traduce en un experiencia súbita que se llama (por ejemplo) kensho en el zen, es reconocer la auto-consciencia libre de fijación en nada, quizá yo diría la atención libre de fijación en nada (por paradójico que suene tal cosa) salvo en sí misma, pues es algo más preciso.

Es decir, en el blog, sería la mente mindful libre de contenidos de forma natural que es lo mismo que la mente realizada. Lo que en otras religiones (pues pasan por la misma experiencia ) pueden llamar «Ser», porque no es más que esa actividad (no-acción): ser, existir, estar presente y nada más. Ese es el fruto.

La única diferencia con otras religiones (hinduismo, claro) es si crees que eso es «El Ser/testigo/atman» (y además es de otro plano y/o eterno) o simplemente es la mente ordinaria solo-siendo (ejerciendo una actividad que no es una actividad, es decir no-acción).

Si reconoces tu misma esencia siendo clara como el espacio.
probarás el fruto del segundo yoga, simplicidad.

Esto es algo confuso, incluso en los manuales de Dakpo Tashi dedica cierto tiempo a aclararlo y distinguirlo del anterior yoga pues la forma en que lo expresa Mahamudra es confusa.

En el blog decimos que durante el segundo yoga, siempre que estás presente eres la mente realizada, esa situación se hace permanente al completarlo, por tanto desaparece la mente reactiva como una mente separada y la esencia restante es esa claridad y espacio que es la misma mente realizada+reactiva pero ya permanente e integrada. Es ese reconocimiento. Ese es el fruto. 

En el cuerpo del Dharma, apariencia y vacuidad no son dos,
Samsara y Nirvana se experimentan como uno

En el tercer yoga deberemos reconciliarnos con el mundo fenoménico (aka Samsara). Ya no debe haber vacuidad (mental) gozosa y fenómenos que «molestan». Todo es uno. Todo es mente y debe ser visto como mente (y por ello, trascendido). Cuando el reconocimiento abarque cualquier percepción por perturbadora que sea, ese es el fruto.

Siendo coherentes con el primer párrafo de los comentarios, dado que se ha trascendido la fenomenología completamente, se ha obtenido este fruto que se considera «irreversible»: vas a ser un Buddha con seguridad (equivale pues al octavo bhumi).

Los pensamientos conceptuales tienen como naturaleza la gran consciencia;
causa y efecto son no-duales, espontáneos.
Esos son los Tres Cuerpos,
y saber esto es el fruto del cuarto yoga, no-meditación.

Refinar toda tendencia latente incorrecta es el cuarto yoga, que dicen que pasa muy deprisa (comparado con los otros tres). Eres la gran Mente. Y has entendido el origen dependiente y la co-emergencia. La espontaneidad surge de la trascendencia completa, nada ocurre o todo ocurre sin sujeto, como prefieras. Saber esto es el fruto. La ausencia de sujeto da lugar al surgimiento de los tres cuerpos de Buddha

Contenido relacionado:



Estadio seis: No dualidad, un-sabor (I)

 

En este estadio, tras el colapso del teatro cartesiano, el pensamiento reactivo deja de pertenecer a otra mente, pues la mente inconsciente es absorbida en la realizada. El pensamiento reactivo, el poco que queda, ocurre dentro de la mente despierta. Dentro de La Gran Mente a partir de ahora, pues no hay otra. Y no hay nada que no lo sea. El pensamiento reactivo es otro proceso más. Por eso también se dice que en este estadio en la tradición Mahamudra, que ya no hay «mindfulness ni no-mindfulness», no hay dos mentes, no hay cambios de ese tipo…

Hay que decir que los primeros pasos en este estadio pueden ser algo desequilibrantes, puede costar encontrar la forma de encajar todo esto pues queda algo de sujeto y está totalmente fuera de lugar. Intuitivamente relaciono este momento (inicios de un-sabor) con el Bhumi «Difícil de dominar» (el quinto) pero quizá solamente fue mi experiencia. Aún así, ciertos maestros Kagyu sí ponen ese bhumi en esta etapa.

En esta etapa es en la primera en que podemos hablar de La Gran Mente del Zen, en mayúsculas y que substituye a la idea de «sujeto». Hay La Mente y no hay dualidad notable basada en la existencia de un sujeto dentro de esa Mente. Esa situación de no-sujeto aporta alta cotas de ecuanimidad a la hora de enfrentar el Samsara, pues aunque es evidente que yo no soy tú, cierta magia ocurre y las necesidades personales tienden a quedar en el mismo nivel que las ajenas o bastante cerca.

Que el pensamiento reactivo acontezca ya no debe preocuparnos, recordad que la mente despierta no tiene por qué apegarse a él… Acontece o no en función de causas y circunstancias,  condicionalidad, igual que vemos u oímos por origen inter-dependiente.

En ese momento todos los contenidos mentales deben verse como un-sabor: iguales, sin mayor relevancia, pues todos ocurren de la misma manera y tienen la misma capacidad de absorbernos: Ninguna o casi ninguna, y cuando la tengan, deberemos dejar caer ese apego, cosa que ahora es sencilla, no hay impedimentos en eso para la gran mente, todo es mente. Deberemos acostumbrarnos a otra manera de existir, pero nada más.

La ausencia de centro y sensación de ser todo el contenido mental también son indicadores que se usan para la realización de Brahman, así que en mi opinión sería la misma situación. También en hinduismo se usa la palabra Samarasa (no confundir con samsara) para lo mismo, de hecho samarasa significa literalmente un-sabor. Es lo mismo en sanscrito y se usa en hinduismo y shivaismo.

Aquí, por primera vez podemos quizá decir con cierto criterio que alcanzamos lo que tradicionalmente se llama no-dualidad. No antes. Aquí no hay teatro cartesiano posible. Colapsó justo al empezar este estadio. Y por tanto entramos de lleno en la no-dualidad fenoménica (que es la no-dualidad que trata el budismo Mahayana). No hay yo y luego fenómenos, hay fenómenos y procesos, pero no hay otra cosa. Puedes entender Anatman así. La tradición Mahamudra dice que aquí se realiza anatman (en el yoga de un-sabor, el tercero).

Realmente ahora el sujeto apenas existe, o al menos es ilocalizable, algunos maestros «atmánicos» pero muy sabios, como Anadi, hablan de «sujeto transparente» que es decir lo mismo pero no le parece oportuno decir que no lo hay por ninguna parte, pero bueno… no pasa nada…

La situación es de igualdad de todos los contenidos mentales. Eso definiría la perfección de este estadio. Eso y la elevada ecuanimidad ante los eventos externos. No es de extrañar que el «uno» sea el concepto más repetido en este estadio.

Seguimos



Distinción entre meditación y post-meditación en Mahamudra
14/02/2021, 7:07 am
Filed under: Uncategorized | Etiquetas: , , , , , , ,

Nota inicial: en nomenclatura Mahamudra meditación es meditación y post-meditación es el resto del tiempo.


Meditación y post-meditación en el yoga de focalización difieren en si hay reposo o no: reposar en gozo, claridad y no-pensamiento es meditación, no reposar es post-meditación. Si hay distracción, esa es la mancha.

Meditación y post-meditación en el yoga de sencillez difieren en si hay mindfulness o no. Reposar en la lucidez de tu rostro original es meditación; la manifestación de su brillo como vigilancia es postmeditación. Ser arrastrado por los pensamientos es la mancha.

Meditación y postmeditación en el yoga de un-sabor difieren en si hay fijación o no. Descansar puramente y sin fijación en la triada de fenómenos, consciencia y mente, es meditación. Sin ondear de la no fijación, el brillo natural surge como las mil cosas en post-meditación. Entrar en una sutil fijación durante el día o la fijación durante el sueño, es la mancha.

En no-meditación, meditación y post-meditación son inseparables, aunque se dice que puede haber o no, una fijación extremadamente sutil.

-Khamtrul Rinpoche (Royal Seal of Mahamudra)


Nota final: Por fijación se puede entender apego, aunque aquí solemos decir «absoración de la mala», es decir quedar absorto en un contenido y auto-olvidarnos. Es lo que se explica al principio de esta entrada.

Postdata: El libro es excelente.



Aclarando el estado natural (V2018): Prefacio
15/11/2018, 7:07 am
Filed under: Uncategorized | Etiquetas: , , , ,

Aclarando el estado natural, de Dakpo Tashi Namgyal fue para mi un libro revelador en su momento.

No porque sea mejor o peor que otros tratados Mahamudra igualmente tan detallados, sino quizá simplemente porque fue el primero de ese tipo que cayó en mis manos.

En el blog hay una traducción al castellano de una pequeña parte.

Por aquel entonces ya me había ocurrido hacía unos años eso que hoy llamamos Despertar, esos años me habían hecho tener claro que como leí en Adyashanti (también revelador su libro «End of your world»), la conclusión era que «Esto, sea lo que sea, no es liberación completa».

A menudo existe demasiado «optimismo» y autoengaño entre los practicantes espirituales, incluso los avanzados. Solo así puede entenderse que alguien afirme que Despertar es Iluminación completa o completa liberación. Nada más lejos de la realidad.

Así que el texto me impresionó no solo por el detalle y concreción con que se explican los estadios por los que pasaría un practicante durante su camino espiritual Mahayana, sino por qué situaba a la claras donde estaba «ese Despertar» dentro del camino completo: en el primer Bhumi de diez o iniciando el segundo yoga de cuatro o en el tercer camino de cinco, en cualquier caso, notablemente lejos de la liberación completa.

Era, comparado con todo lo que había leído hasta entonces al respecto, como si pasara de tener mapas garrapateados a boli en una servilleta a que alguien te pusiera un mapa topográfico perfecto en las manos.

Y aún así el mapa no era evidente, la nomenclatura no era clara, no entendía completamente todo lo que se quería decir incluso aunque entendiera todas las palabras una por una.

Pero eso tenía solución, y el estudio de los textos de la tradición Mahamudra durante otras tantos años, hizo que poco a poco fuera creyendo entender qué se quería decir en cada frase o palabra oscura o al menos en algunas de ellas.

El modelo estaba bastante concretado e incluso creía entender como el modelo aplicaba a mi propia vida.

Pero realmente ha sido este Octubre en Ladakh donde alguna pieza realmente encajó y de golpe todo el modelo Mahamudra se me hizo algo más claro, entendí cómo explicaba situaciones que antes me resultaban muy enigmáticas al respecto de la forma en que la espiritualidad se da en diferentes personas. Por qué unas personas tienen tales experiencias y otras cuales, por qué algunas se bloquean (o no se bloquean) aquí y otras allá.

Así que lo que viene a continuación, es el intento humilde de traducir las etapas del camino Mahamudra a la forma de entender la espiritualidad y su vocabulario, en el 2018.

Puedo recordarme bajando el valle de Kaya hasta el monasterio de Skiu, de 4.100 metros hasta unos 3.500 , en una jornada de varias horas caminando en que mi intelecto construyó casi todo lo que viene a continuación y seguramente alguna cosa más que olvidé, pues no escribí algunos apuntes hasta esa noche en la tienda, ya en el valle de Markha, y el texto completo casi un mes después.

Espero os sea de utilidad.



Mini libro: Las tres mentes – Un modelo de evolución espiritual.

Creo que merece la categoria de mini libro pues son más de 30 páginas…

Integra gran parte de lo hablado al respecto en los últimos meses con mínimos cambios surgidos en su revisión.

Espero sea de utilidad.

Las tres mentes – Un modelo de evolución espiritual




A %d blogueros les gusta esto: