El blog de 道


Carencias en la senda ¿qué te limita?
13/01/2023, 7:07 am
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Empezamos una serie corta sobre desequilibrios en la senda.

Soy un firme creyente del modelo holístico budista (y no lo era inicialmente, muchos años andé mirando aquí y allá fuera y dentro del budismo).

Creo que la senda espiritual tiene diversas dimensiones que hay que mantener equilibradas para que los frutos lleguen, pero tenemos tendencia, a focalizar normalmente en una dimensión u otra en exceso, no solamente como individuos sino incluso a veces dentro de una tradición espiritual (sea budista o no). Por ejemplo la frase «Zen es zazen» siempre me ha parecido peligrosa, bastante reduccionista y que la sostengan incluso algunos supuestos maestros da mucho que pensar. Veremos, entre otras cosas, qué suele ocurrir cuando la dimensión elegida es casi en exclusiva la meditativa (será la tercera entrega).

Las dimensiones a tratar en la senda espiritual de orientación budista son las del camino óctuple lógicamente, aunque por simplificar a veces se agrupan en tres:

  • Sila, ética o integridad
  • Entrenamiento de la mente
  • Sabiduría o prajna

Cosa que coincide plenamente con lo que dice el sutta de hace dos días.

Veremos cosas que ocurren cuando uno se focaliza mucho en una sola dimensión de la senda. Esto puede aplicar (aunque no creo que convenza a nadie) también a casi cualquier otra senda espiritual no-budista (vedanta, neo-advaita, etc…).


  1. Solo ética/sila

Un caso raro hoy día, pero no inexistente: un camino basado principalmente en el perfeccionamiento ético y es raro porque a menudo no se entiende como tal una senda espiritual. Es decir que si solo aplicamos la ética (la que sea en tu doctrina) no se suele considerar que estemos «liberándonos», así que en Occidente este modelo es raro, pero sí puede pasar que aunque no nos demos cuenta haya un foco excesivo en este aspecto que es el comportamental dentro del samsara, pues eso es Sila (pensar, hablar y actuar correctamente).

En este caso al individuo le van a faltar las herramientas para cumplir con su cometido, que es el problema cristiano (o teista en general) por excelencia. Se aplicará la fuerza de voluntad para cumplir con su ética y eso no será siempre posible, de hecho el fracaso aparecerá siempre tarde o temprano pues esa voluntad es inexistente o si lo quieres menos radical: impermanente (oscilante). Es algo así como pedirle a una nube que siempre llueva en el mismo sitio. Es un camino de esfuerzo y decepción, casi imposible de llevar a cabo. El cristianismo tiene como medio inevitable la confesión y «olvido/perdón» del pecado pues si no el cielo estaría vacío, así de efectivo es este camino si lo basamos solamente en la fuerza de voluntad.

También suele existir una fuerte creencia en el karma como recompensa a ese esfuerzo de cumplimiento ético. Pero la realidad nos pondrá a prueba continuamente pues no parece existir tal recompensa en absoluto en nuestro día a día más que esporádicamente, así que la tendremos que suponer en el largo plazo, incluso en los renacimientos u otras vidas. Así que no es raro que en esta tesitura la creencia en el renacimiento basado en el karma sea relevante. La alternativa parece un camino muy duro y que no da fruto alguno. Algo reservado a muy pocos.

Existe también una cierta decepción hacia el mundo tal como es. La realidad es decepcionante, no solo la nuestra (santos fracasados) sino también el resto, puesto que la ética en general la veremos como tremendamente defectuosa en otros, quizá en todos- Incluso a veces vemos un mundo malvado y nos preguntamos «¿por qué la realidad es tan cruel y defectuosa?».

Parte del problema aquí surge del trasto ese llamado libre albedrío pues si creo que yo lo tengo, lo tienen los demás también y por tanto son malos libremente, son malos porque quieren. Quizá son ignorantes como dice el budismo, pero no cabe duda de que actúan mal por elección. Esta situación (también muy cristiana) también dará lugar a un cierto rechazo al mundo y quizá hasta resentimiento hacia la sociedad y el ser humano.

Por supuesto esto son exageraciones que podrían ocurrir de llevar este modelo al límite y no tiene por qué aparecer todo, ni parte, ni de forma tan extremada en un caso real, pero si te reconoces en parte, quizá es hora de potenciar las otras dos dimensiones.

En todo caso, creo que todos hemos sentido todo lo anterior poco o mucho en algún momento.

Lo que nos falta son herramientas para cumplir con esa ética que no sean el puro esfuerzo de voluntad y sabiduría para entender las dinámicas de la realidad (yo mismo incluido).

Seguimos.




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