El blog de 道


Los cinco rangos de Dongshan Liangjie
15/01/2021, 7:07 am
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Hemos hablado antes de los cinco rangos de Dongshan Liangjie en el blog, ahora vamos a ver si podemos profundizar un poco más en ellos y ver si tienen coherencia con otros modelos budistas de evolución espiritual.

Primero hablemos de Dongshan Liangjie pues toda propuesta, en parte, además de por su coherencia o verificabilidad, tiene parte de su valor en la reputación de quién la sostiene.

Dongshan Liangjie vivió en el siglo IX y quizá os suene más por el nombre “japonizado” Tozan.

Dado que el Ch’an llegó a Europa a través del Zen, casi todos los nombres de los maestros chinos que fundaron el Ch’an (que luego sería Zen en Japón) se usan japonizados. El caso más conocido es Rinzai que es realmente Lin-Ji.

A los 52 años funda su propia escuela Ch’an, la Caodong, que japonizada es Soto.

Esta escuela llega a considerarse una de las “Cinco casas del ch’an”, es decir una de las cinco escuelas de Ch’an de las cuales finalmente sobrevivirían dos: Caodong/Soto y LinJi/Rinzai.

Cabe decir que Dogen nace en el siglo XIII (casi cuatro siglos después). Viaja  de Japón a China y aprende del maestro Caodong Rujing durante solamente cuatro años.

Vuelve a Japón con su entendimiento de la secta, que se transformaría con el tiempo (y por gran influencia de su obra escrita, el Shobogenzo) en lo que hoy se considera el Zen Soto japonés ortodoxo, que no necesariamente coincide en todo con el Ch’an actual o pasado. Incluso de la secta Caodong,

Hoy día la secta Soto tiene sus propias formas de ver la liberación, en algunos puntos bastante diferentes de las propuestas de  Dongshan (que por cierto, como era habitual en la época, no es su nombre de nacimiento sino el nombre de la montaña más cercana a su templo).

Uno de los textos más conocido de Dongshan, son sus cinco rangos, una propuesta poética (como era habitual en la época) de evolución espiritual, que hasta donde yo sé, no se usa hoy día en la secta Zen Soto, cuya propuesta actual, más basada en los planteamientos posteriores de Dogen, tiende a considerar el shikantaza un vehículo directo y por tanto sin etapas. Es aquello de “práctica-realización”.

En ese sentido, el Zen Soto actual es quizá parecido a Dzogchen, donde su equivalente sería permanecer en Rigpa, pues de igual manera se considera que eso ya es realización. Otro día podemos charlar si queréis de las pegas y ventajas de un vehículo directo, aunque ya lo hemos hecho en el pasado. Interesante no confundir la polémica súbito-gradual con esta propuesta de “directizidad”.

Bien, en todo caso, Dongshang definió o percibió cinco rangos o situaciones, de evolución espiritual y los mostró de forma poética. Hay muchas interpretaciones de ellos, incluso las traducciones varían bastante, cosa nada rara proviniendo del chino que es notablemente “interpretable”.

No es un problema de “calidad” de la traducción, muchas de ellas son de eruditos chinos de gran conocimiento de la lengua. EL problema surge de la ambigüedad intrínseca de toda traducción complicada por ser el chino especialmente “espartano” en detalles (no tiene ni plural, ni tiempos verbales, etc…), más el contenido metafórico de los versos.

Vayamos ahora al grano, primer rango:

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Gampopa: Alaya y la esencia
28/12/2020, 7:07 am
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Pregunta: “¿Cual es la diferencia entre Alaya y la esencia?”

La respuesta: “La naturaleza interior de Alaya es la esencia. La pareja: ignorancia y sabiduría co-emergente, son como ambos lados de la palma de la mano. Mientras la esencia no es realizada, es la raíz del samsara; cuando es realizada, es la raíz de la sabiduría.”

  • Gampopa


¿Qué es mindfulness? (una visión amplia)
06/11/2020, 7:07 am
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Sati o Smrti serían los nombres tradicionales de algo que es uno de los ejes del óctuple sendero.

Mindfulness es o no es lo mismo (lo veremos) pero ese sería su nombre actualizado en la lengua del imperio dominante.

En castellano se suele llamar atención plena, que no es que signifique mucho (o nada) pero dejar solo “atención” parecía demasiado pobre, supongo, y la traducción directa “mente plena” (mind full) tampoco suena muy bien y no se sabe muy bien de qué se debería llenar… aunque mindful también se acepta en inglés como “de buena memoria” y eso nos acerca más a la definición clásica.

Sati era una diosa, Smrti significa “aquello que debe ser recordado” coincidiendo bastante con “mindful” (buena memoria).

¿Por qué entonces en castellano hablamos pues, de “atención plena”?

¿Qué es ese mindfulness? ¿para que sirve? ¿hay varios tipos o solo uno? ¿cómo funciona? ¿es memoria o es atención? Pues no parece que ambas cosas sean lo mismo, ¿verdad?

Bueno, estas y otras preguntas espero que podamos, si no resolverlas, al menos dar una visión coherente de cuales podrían ser esas respuestas en un cierto marco. Como siempre no se pretende asentar verdades absolutas, sino crear un sistema coherente que nos sea útil en nuestra evolución espiritual pero con significados pactados muy concretos, o todo lo concretos que sea posible.

Lo primero es decir que el texto tiene sentido porque espiritualmente eso que se ha dado en llamar tradicionalmente sati, se considera fundamental para ese progreso espiritual.

En el budismo es uno de los ejes del sendero óctuple, ya lo hemos dicho. Luego no es poca cosa.

En hinduismo, sati es fundamental también.

En Zen o Mahamudra se habla continuamente de la atención y el mindfulness, etc…

Así pues parece que sí es un tema importante.

En este blog se habla de la mente mindful, pues bien, es lo mismo o casi.

La mente mindful es aquella que ejerce sati o smrti, y por contraste la mente reactiva es la que no ejerce sati, o smrti.

Bien, pero qué es eso ¿es recordar? ¿o es atender? ¿atender a qué? ¿recordar qué?

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Uji: Ser-tiempo (I)
25/10/2020, 7:07 am
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Uji, Ser-tiempo de Eihei Dogen

A veces de pie en la cima de la más alta cúspide,
A veces moviéndose en el fondo del más profundo océano,
A veces tres cabezas y ocho brazos,
A veces los diez y seis pies o los ocho pies del cuerpo dorado,
A veces un báculo, o un matamoscas,
A veces un pilar, o una linterna de piedra,
A veces el tercer hijo de Chang o el cuarto de Lee,
A veces la Tierra y el Espacio.

“A veces” significa el tiempo es existencia y la existencia es tiempo. Un cuerpo dorado de diez y seis pies es tiempo; y porque es tiempo, posee el brillo resplandeciente del tiempo. Debemos de entender esto como las doce horas del día, simplemente. Las tres cabezas y los diez y ocho brazos son el tiempo mismo. Y porque son el tiempo son inseparables de las doce horas del día.

Aunque no calculemos las doce horas del día como cortas o como largas, próximas o lejanas, de todos modos las llamamos las doce horas del día. Porque el ir y venir del tiempo son obvios, nadie duda de ello. Nadie duda pero esto no significa que entienden. Nuestras dudas como seres sintientes, acerca de esto o de aquello, no son nunca las mismas. Por lo tanto, el tiempo pasado de nuestras dudas no siempre coincide con lo que dudamos ahora. Aún así, las dudas no son más que tiempo. (1)

La manera en que uno mismo se forma es la forma del universo entero. Cada cosa en el mundo es un “momento del tiempo” (ji-ji: tiempo-tiempo). Las cosas no se obstruyen entre sí, los momentos del tiempo nunca son un obstáculo el uno para el otro. Hay mentes hechas en el mismo momento del tiempo y hay momentos del tiempo en los que la misma mente se hace. Lo mismo sucede con la práctica y la realización. Es así como uno mismo formándose a sí mismo se ve a sí mismo. He ahí el entendimiento de que uno mismo no es más que tiempo. (2)

Hay que entender que de esta manera hay innumerables formas y cientos de hierbas a través de la Tierra entera; y que, sin embargo, cada forma y cada hierba es la Tierra entera. Esto hay que entenderlo, pero en la práctica, desde la práctica. Cuando se está en el ámbito concreto de eso, sólo hay hierba y forma, sólo hay entendimiento de la forma y “no entendimiento de la forma”, entendimiento de la hierba y “no entendimiento de la hierba”. Y puesto que no hay nada más que justo este momento, ser-tiempo es el tiempo del universo entero. Ser-tiempo y ser-forma no son más que tiempo. La totalidad de la existencia, la totalidad del universo existen en cada momento del tiempo. Nada se aparta ni se queda fuera del universo en este preciso momento. Observad y meditad profundamente en eso. (3)

Aún así, una persona que no entiende el Buddha-dharma y oye hablar de la expresión “ser-tiempo”, piensa para sí de esta manera: A veces llego a ser un demonio furioso de tres cabezas y ocho brazos; y otras llego a ser los diez y seis pies u ocho pies del cuerpo dorado del Buddha. Es como habiendo cruzado los ríos y subido las montañas: aunque las montañas y los ríos existen todavía yo pienso que los he dejado atrás, y que ahora resido en el “preciado palacio” y en la “torre de bermellón”. Y me digo que aquellos ríos y aquellas montañas están tan lejos de mí como el cielo de la tierra. Pero resulta que las cosas no son tan simples. En el tiempo en el que las montañas fueron escaladas y los ríos atravesados vosotros estabais presentes. El tiempo no está separado de vosotros. Y así como ahora existe, el tiempo jamás se aleja; así como el tiempo no está marcado por el ir y venir, el momento en el que ascendisteis a las montañas es el ahora mismo de lo que el tiempo es. ¿Acaso este ser-tiempo no se engulló el momento de ascender la montaña y el momento en el que residisteis en el preciado palacio y la torre de bermellón? ¿Acaso este ser-tiempo no devolvió, al modo de un vómito, este mismo ahora del ser-tiempo? (4)

Tres cabezas y ocho codos son el tiempo de ayer. Diez y seis u ocho pies son el tiempo de hoy.

De todas maneras, la verdad de ayer y hoy se manifiesta, simplemente, en el momento en el que entrando a las montañas, yo veo en torno a mí los miles y miles de picos de las montañas.

Y es así como lo que pasa nunca pasa. Por tanto, seis cabezas y ocho codos son también mi ser-tiempo en un mismo momento. Aunque parezcan lejanos, ellos son el ahora mismo. Diez y seis u ocho pies son también mi ser-tiempo en un mismo movimiento. Aunque parezcan muy, muy lejanos, ellos son el ahora mismo. Del mismo modo, el pino es también tiempo, el bambú es también tiempo. (5)

Seguimos


(1) “A veces” implica que “otras veces no”, luego significa cambio. El tiempo es cambio, no hay otro símil más conciso.

(2) Pero a la vez, uno mismo, solo puede ser definido por sus cambios, luego es tiempo.

(3) Una interesante formulación del “ahora”

(4) El tiempo no está separado de vosotros, vosotros sois tiempo.

(5) Existe un flirteo continuo del texto con la idea del “universo-bloque”, pues lo razonable es que todos los tiempos pasados, dado que fueron ser-tiempo, siguen ahí, en su momento, a falta de una forma mejor de decirlo.



De nuevo, el ahora

Ampliación de un texto de 2015.

El ahora, ahora, vive en el ahora, ahora.

Las modernas enseñanzas espirituales están llenas de referencias al Ahora. No me queda claro su origen pero lo vemos en E. Tolle, en Kabat-Zinn, en la mayoría de maestros neoadvaitas… podéis comentar si conoceis referencias anteriores de maestros que usaron de forma clara “el ahora” como práctica espiritual principal.

Sin embargo no es así en los textos clásicos.

No es que no se hable del Ahora en absoluto en los sutras, sastras o los textos de Shankara y otros vedanta, pero sin duda no tenía un lugar fundamental y costará encontrar referencias destacables.

No es que no conocieran el ahora. Los “tres tiempos” (presente, pasado y futuro) están muy presentes en muchos textos budistas y supongo que algo parecido debe ocurrir en los hinduistas.

Así, no es que tal concepto no existiera, como por ejemplo no existía el concepto de “cero” en los tiempos del Buddha histórico.

Incluso si uno repasa místicos del cercano siglo XX como Ramana o Nisargadatta o maestros zen o en general budistas recientes, encontrará pocas referencias al tan nombrado Ahora, hasta casi finales del XX.

Quizá el gran abanderado del Ahora haya sido E. Tolle porque es notablemente popular, su libro más famoso es casi mono-temático al respecto, y realmente ha creado una formulación nueva y fresca. En su momento el libro de E. Tolle me pareció muy interesante y motivador.

Podría decirse que si algo será destacado en el futuro, respecto a la evolución espiritual de nuestros tiempos, creo que será el uso de El Ahora como upaya (medio útil espiritual). Uno de los pocos conceptos nuevos introducidos recientemente y que es realmente certero y útil.

Lo primero decir que ese “vivir en El Ahora” no tiene nada que ver con una visión “new age” al estilo “Carpe Diem”: aprovecha el día que no volverá…

El Ahora, si lo entendemos como otra de las 48.000 puertas al despertar, nos propone algo diferente, muy diferente, no es un simple “aprovecha el día”, en realidad no tiene nada que ver.

El foco en el Ahora es otra formulación más, otro medio hábil, para romper con la tiranía del pensamiento discriminante o intelecto.

¿Cómo es eso?

En el ahora estás siempre, ¿cómo podrías no estar en el Ahora? ¿en que otro momento del tiempo podrías estar ahora? En ningún otro ¿no?

Así pues una formulación que te pida “centrarte en el Ahora” o “residir en el Ahora” en realidad no puede pedirte eso, pues eso es siempre así inevitablemente, siempre, siempre, siempre. No haría faltar cambiar, ni hacer nada.

¿Cómo podríamos perder ese supuesto “Ahora”?

No podemos, por eso es solamente un medio útil, una formulacion que nos llevará a… ¿a donde?

Hagamos al experimento: reside en el ahora, ahora, prueba, de forma intuitiva, aunque no te haya explicado qué es eso o como se hace, improvisa. Hazlo un rato. Y luego seguiremos (en dos días).

Seguimos




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