El blog de 道


Causalidad budista, epílogo
19/01/2022, 7:07 am
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La ley de la necesidad. Ése es el gran límite de la realidad: la necesidad. No importa cuál sea la realidad, existe porque debe existir; porque no puede ser de otra forma. La realidad no existe porque alguien la desee, sino porque debe ser así… justa y exactamente así, hasta el más pequeño detalle.

  • P. K. Dick


Causalidad budista (y VII) – Yendo a la perla
17/01/2022, 7:07 am
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Hasta aquí todo es muy metafísico. No es que no tenga influencia sobre nosotros pero nos queda algo lejos. Al final, ¿por qué es importante todo esto? ¿cómo me afecta a mi y al camino espiritual en concreto?

Para empezar si la realidad es causal, como dijimos al principio (vamos cerrando el círculo) eso significa que técnicamente no hay agentes (seres que hacen cosas).

Sí, hay agentes entendidos convencionalmente, pues cuando yo me levanto de la cama, convencionalmente soy el agente de la acción, no parece que tenga sentido dudar de eso, pero dado que actúo por causalidad, no soy el origen autónomo de la acción, solo un medio por el que se expresa la causalidad,¡. Soy parte de la forma en que toda esa causalidad se expresa, y no soy metafísicamente diferente al giro del sol o la luna, y nos parecería raro decir que el sol es un agente porque se hace girar a sí mismo. Y como no es eso lo que normalmente se quiere decir por agente, tiene sentido decir que no hay agentes más que convencionalmente hablando.

Luego cualquier sistema causal que supongamos ya en sí mismo demuestra Anatta directamente. No hay agentes, no hay yo como tal. Nadie concreto ejecuta esa acción de forma autónoma o por iniciativa «propia» (entendida ampliamente).

Así que nada menos que la causalidad bien entendida nos auto-demuestra de forma evidente Anatta, y también lo contrario pasa, los budistas que asumen libre albedrío suelen tener un buen lío mental sobre lo que es Anatta y es normal porque son notablemente incompatibles. Es inviable pensar en un decisor y encima libre, y compatibilizar eso con que no hay yo. En cambio en un universo causal, Anatta es simplemente una deducción de sentido común y evidente.

A partir de la idea de causalidad, a nivel ético, suelen proliferar multitud de pseudo-problemas que parecen más planteados para defender la idea de libre albedrío que por otra cosa, pues no suelen ser tales problemas.

El típico es el que dice que, por ejemplo, si nadie es culpable de nada entonces ¿dejamos a los asesinos sueltos? Bueno, es un argumento algo pobre, muy teista, muy basado en culpa y pecado. En realidad si llueve te refugias, si hace frío te tapas, si te persigue un oso corres, si un perro tiene rabia se le sacrifica pues no hay cura, si un león del zoo se escapa por la ciudad se le persigue, caza y se pone a buen recaudo, etc… ¿vamos dejar a los asesinos sueltos? Es algo extraño que hiciéramos tal cosa incluso en un mundo causal, ¿no os parece?

Lo que sí cae es la idea de pecado y culpabilidad. Con el león ese, hemos de ver qué hacer, pero no porque sea un pecador, sino porque la sociedad debe protegerse de él. Muy sencillo, práctico y de sentido común. Pero igual que te proteges de un tifón, no hay grandes diferencias, excepto que debemos tratar a los seres sintientes como lo que son: sintientes. Y por tanto con compasión.

Y así pasamos a un corolario tremendamente budista: esta forma de ver las cosas nos lleva de forma directa a una compasión amplia y omni abarcante, por tanto te orientará adecuadamente hacia Mahakaruna.

Todos estamos en este mismo barco, movidos por lo que ocurre, a veces creando desastres y daños, a veces amor y ayudando. Todos somos resultado de esta realidad en su completitud, y el sufrimiento es inevitable. Nadie es perfecto porque nadie está aislado. Nos compadecemos del toro, mutilado y torturado, pero también entendemos la situación del torero y en lugar de verlo como un enemigo, entendemos de donde viene, su tradición, su entorno, lo que le ha llevado a ser torero, su sufrimiento quizá no por el toro pero sí por otra miríada de cuestiones diarias. Entendemos la víctima y el verdugo, y entendemos que el Samsara, al menos a corto plazo va a seguir siendo eso: sufrimiento.

A veces se pone aparte al ser humano respecto a la naturaleza porque «daña innecesariamente», bien lo que hemos visto hasta ahora nos dice que todo ocurre necesariamente tal como debe ocurrir. No sabemos a donde vamos, pero sabemos eso. Igual que no odiamos a los leones (a lo mejor hasta nos gustan) aunque devorarían a nuestro hijo sin dudarm no debemos odiar a otros no-agentes.

Y lo maravilloso, es que este mundo, a pesar de todo esto, no es realmente un infierno. En él ha surgido la llama de la compasión, el amor y el entendimiento. El universo está caminando, evolucionando. El futuro es un misterio, pero hay esperanza, y el Bodhisatva ha hecho una apuesta, ha hecho un voto al respecto.

Y esa causalidad, pues un Mahasatva no es más que una fuerza de la naturaleza, también puede dar sus frutos.

No me surge más que decir. Gracias por leer.



Causalidad budista (VI) – La red de indra
15/01/2022, 7:07 am
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Esta metáfora fue creada en el siglo III, en concreto en el Avatamsaka Sutra, para representar metefóricamente la interconexión entre todas las cosas del universo como forma de mostrar la compleja causalidad propuesta por el budismo Mahayana.

La red de Indra es una red infinita, también de infinitas dimensiones, no solamente tres, y que contiene una perla en cada intersección de sus hilos. Pero lo relevante es que cada perla refleja todo su entorno, es decir todas las infinitas perlas, de forma que en cada perla está representada realmente toda la red.

Lógicamente la red representa el universo y cada perla es una consciencia.

Cada reflejo es una influencia que recibe esa consciencia, o tú mismo, si quieres verlo así, como perla o consciencia, eres influenciado por todas las perlas existentes que son infinitas.

La red de perlas de Indra no solo es una imagen de un universo-espejo de infinitas ramas, abarca también el concepto del causalidad en su concatenación de causas y efectos (los reflejos de las perlas). Un vértigo de interconexión deslumbrante: cada acto afecta todos los demás actos, cada instante está ligado a todos los instantes desde el inicio del universo.

Esta es la forma simplificada y metafórica de expresar la compleja propuesta de causalidad Mahayana. Todo influye sobre todo y el resultado es el siguiente instante de este universo completo y así sucesivamente.

Y cualquier intento de reducción o compartimentación o fragmentación de esa realidad total ya sería parcialmente falsa. Y eso es lo que veía Nagarjuna y los Madiamikas en sus argumentos.

Otra lectura interesante de la red de Indra, Yogacara en este caso, es ver que cada perla en realidad jamás contacta con nada exterior, cada perla (que es una mente) solo recibe reflejos (el resultado de los sentidos) pero está aislada de las demás. Por eso en tu experiencia decímos que solo hay mente, los reflejos de las perlas los generas tú mismo por ser una perla y sobre ti mismo, tu superficie de perla (tu mente o consciencia) pero jamás tocarás de forma directa otra perla, toda tu experiencia es auto contenida en ti mismo y sin embargo la causalidad ocurre en la forma indicada y te influye (mal dicho pues la influencia es el todo y no hay sujeeto influenciado).

Esta magnífica metáfora la hemos visto de otras dos formas:

Una fue casi de broma con el gato Tao, aquí. En que la metáfora substituyó las perlas por ordenadores y los reflejos por Internet. En este caso se hizo más foco en entender la naturaleza de solo-mente de nuestra experiencia que no en la propia causalidad, aunque es evidente que ambos sujetos se influyen.

La otra nos muestra como la mecánica cuántica se va acercando también a ese concepto y al de Sunyata, aquí.

Algún extracto del texto:

[…] afirma que los objetos de la teoría cuántica, como un fotón, un electrón u otra partícula fundamental, no son más que las propiedades que exhiben cuando interactúan con, en relación con, otros objetos.

Estas propiedades de un objeto cuántico se determinan mediante experimentos e incluyen cosas como la posición, el momento y la energía del objeto. Juntos forman el estado de un objeto.

Según la interpretación relacional de Rovelli, estas propiedades son todo lo que hay en el objeto: no hay una sustancia individual subyacente que «tenga» propiedades.

[…]

No somos más que imágenes de imágenes. La realidad, incluyéndonos a nosotros mismos, no es más que un velo fino y frágil, más allá del cual … no hay nada.

Conste que esto lo dice un físico (teórico) pero no un budista… esto es sunyata según la mecánica cuántica. Es decir según la ciencia pura y dura.

Seguimos



Causalidad budista (V) – Nagarjuna y la mariposa
13/01/2022, 7:07 am
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Pasaron siglos y nació Nagarjuna, nació la doctrina Madiamika y la idea de Sunyata. El segundo giro de la rueda del Dharma. Y Nagarjuna nos suelta perlas como esta:

Ni por sí mismo, ni por otro
ni por ambos
ni sin causa
surge cualquier cosa que surja.

Y no solo lo dice, sino que argumenta dialecticamente con gran pericia que eso es así y no se puede afirmar lo contrario pues se entra en contradicciones siempre (podéis confirmarlo en «Fundamentos de la Vía media»).

Ha de ser así.

Casi nada.

¿Dónde deja eso los doce eslabones si nada surge por si mismo, ni por otro, ni por ambos, ni sin causa?

¿Cómo surge entonces dukkha? ¿qué causalidad está proponiendo Nagarjuna si es que propone alguna?

Nargarjuna propone una causalidad v2.0 como diríamos hoy día.

La causalidad primitiva era del tipo : si A -> B, Muy sencilla. Incluso hoy día la usamos aún siendo siempre falsa.

Si tiro algo hacia arriba cae en vertical al suelo (si A entonces B), de acuerdo, pero has olvidado que hace falta una fuerza de gravedad universal, ¿no? En el espacio eso no pasa. Tampoco pasa con los globos de helio. Y si hace viento lo que tires caerá pero no en vertical, etc…

Las cosas no son tan sencillas como pretendían los doce eslabones primigenios, cualquier causalidad es muchísimo  más compleja que «si pasa A entonces B», que por cierto sería la segunda negación del verso de Nagarjuna («ni por otro surge cualquier cosa que surja»)

Así pues, de nuevo, no es que lo anterior fuera falso y lo actual cierto, sino que lo anterior era más impreciso que lo actual, hemos refinado nuestra visión del mundo. De la causalidad en este caso.

La causalidad propuesta en los doce eslabones simplifica notablemente la realidad y además hace otra cosa que Nagarjuna rechaza: cosifica el universo. Es decir dice «hay TAL causa», por ejemplo «la semilla brota porque es primavera». Y Nagarjuna afirma que eso no es así, que la semilla brota por infinitas causas y condiciones: hay tierra, humedad, temperatura adecuada, la propia semilla llegó a la existencia por miles de causas, etc…

Luego no puede decirse que sea por una causa concreta, son infinitas, y aún cada una de ellas es una simplificación que hacemos (es sunyata también) y que podríamos seguir desgranando hasta el infinito.

Eso da lugar a frases de esas del tipo de que «ha tenido que ocurrir toda la historia del universo para que simplemente ahora brote esta semilla». Y es cierto, es así en cierta manera. Del big bang a ahora mismo todo lo que ha pasado ha dado como resultado este instante de realidad actual. Todo.

Luego la propuesta de doce eslabones es útil aunque imprecisa, y la propuesta de Nagarjuna es más precisa aunque bastante menos útil, pues decir que TODO influye para que brote la semilla, no nos ayuda demasiado para cultivarla, mejor que nos digan que le pongamos agua, ¿no?

Pero sí aporta algo apasionante y es que convierte la causalidad budista en «otra cosa», algo que es muy no-dual o integrador. Todo influye sobre todo. El universo es un bloque completamente inter-conectado por esta forma de causalidad.

Es muy interesante ver como esta propuesta se relaciona además con las modernas teorias físicas del caos, que se caracterizan con el famoso «efecto mariposa», donde una efecto muy pequeño (el aleteo de una mariposa) puede dar lugar a cambios enormes más adelante (un tornado en Kentucky). Los sistemas reales mínimamente complejos tienden todos a ser de tipo caótico y eso encaja totalmente con la visión de la causalidad de Nagarjuna y los Madiamikas pues todo influye sobre todo y de formas muy dificilmente previsibles (o imposibles de prever).

Por cierto que la mente quizá puede verse como un sistema mínimamente complejo (o un poco más que mínimamente) y por tanto caótico. Es por ello que nuestras reacciones parecen «tan libres», o tan locas, también podría decirse así.

Pero veamos ahora con un poco de detalle la brillante forma en que el budismo Mahayana explicaba esto hace un milenio y pico: la red de Indra.

Seguimos



Causalidad budista (IV) – Causalidad y karma
11/01/2022, 7:07 am
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El karma parece que no hay por dónde cogerlo si lo vemos como una fuerza universal y ética a la vez, que afecta a nuestra realidad circundante.

Hay una alternativa y es lo que podríamos llamar el karma subjetivo o mental o «aláyico».

Sería la idea de que karma negativo es aquello que hacemos contra nuestros principios y karma positivo lo contrario. Esta idea de karma va unida a la idea de este blog de ver Sila como integridad. Es decir ¿cuánto eres capaz de cumplir con tus propios principios auto-aceptados?

En este caso ya no hay problema alguno para decidir si algo es bueno o malo, o como se suele decir en otros contextos, existe un infierno pero está dentro de tu mente y lo mismo para un paraíso. Depende de ti, de tu integridad.

Y tu acumulación kármica es lo que queda marcado en Alaya de todas esas acciones acertadas o desacertadas respecto a tus principios. Y que resurgirá como sufrimiento: remordimientos, frustración, etc…

Por ejemplo engañas a tu mujer y vives un infierno interior por culpa de eso durante meses. Ha quedado en Alaya esa marca, esa culpa, y va contra tu ética, has perdido parte de tu integridad, estás fragmentado y en conflicto interno. Y eso hace surgir sufrimiento en forma de remordimiento o culpa.

En este caso todavía tenemos que soportar la idea de que todo eso es totalmente condicionado, no tenías alternativas reales, aunque las tuvieras hipotéticas (intelectuales) que es lo que nos tortura (una forma de ignorancia). Pero eso no deja de coincidir con los doce eslabones ya vistos: mientras haya ignorancia, habrá sufrimiento. Es inevitable. Eso es justamente lo que te ha pasado. Todo el proceso de engañar a tu mujer puedes mapearlo a los doce eslabones y encaja. No hay dualidad universal: karma y los doce eslabones son parte de lo mismo, vistos así.

De hecho, en algunos textos sobre renacimientos, en el bardo, se dice que realmente se elige en qué vientre renacer en función de las carencias mentales de la vida anterior, por ejemplo se dice que si te vuelves adicto a los samadhis, renaces en los reinos sin forma, si te pierde el deseo sexual en el de los fantasmas hambrientos, etc… luego no es tanto por tu cumplimiento de la ética universal, sino por tu estado mental en ese momento del bardo, que depende de Alaya (por eso es el almacén kármico). Esta forma de ver el renacimiento también encajaría perfectamente con este karma mental comentado.

Más, se dice que un buddha no genera nuevo karma. Eso sería muy raro si fuera una ley universal casi física como a veces se pretende, sería como que no le afecte la gravedad. Y nunca se dice que el buddha solamente genera karma positivo que es lo que parece razonable, ¿acaso no se porta siempre «bien»? ¿por qué no iba a generar karma y muy positivo?

Ahora bien, si es solamente la consecuencia de nuestra falta de integridad, es bastante claro que un buddha no generará nuevo karma pues será íntegro. Luego de nuevo, el karma visto como se ve tradicionalmente y como fuerza y ley universal no encaja, pero visto como integridad interior o karma mental, encaja perfectamente.

También se deduce que estaremos sujetos a las oscilaciones entre karma positivo y negativo hasta la budeidad pues no es posible una integridad perfecta ahora. En ese sentido estamos diciendo lo mismo que cuando se dice que el sufrimiento es inevitable. Es todo lo mismo.

Visto así, el karma encaja perfectamente en el budismo porque de hecho no es más que otra forma de ver el surgimiento de dukkha y la causalidad budista debido a las marcas que generas en Alaya por tu falta de integridad.

Cabe decir que el budismo pre-mahayana no existía el concepto de alaya, lo crea la doctrina yogachara ¿será por eso que el karma inicialmente tenía que ser «externo» a nosotros? ¿no sabían donde ponerlo dentro nuestro? ¿o era simplemente herencia hinduista y ya está?

Toda religión, cuando lo es, establece reglas sociales de comportamiento. Todas. Y eso es lo que parece que hizo el budismo (en su vertiente religiosa) con la idea de karma heredada. Pero desde el punto de vista de un budismo secular, espiritual pero no-religioso. No tiene demasiado sentido es idea de karma ético universal heredado del hinduismo.

En este blog, si se habla de karma a secas, siempre se asumirá el karma mental o «aláyico» (residente en Alaya) y no ninguna recompensa ética universal.

Seguimos




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