El blog de 道


Addendum al sistema-mente: Alaya el almacén kármico (reivindicación de la gradualidad)
21/11/2017, 7:16 am
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Alaya es una palabra de origen Yogacara, del budismo solo-mente, nacido hace casi XV siglos…

Aunque a veces se habla de Alaya como “la consciencia almacén” creo que esta definición es confusa pues Alaya está lejos de lo que normalmente consideramos “consciencia”. Sería más bien “mente almacén”.

Otra forma de referirse a Alaya es como “almacén kármico”, esta definición es mucho más entendible. Alaya sería el “lugar” en que se almacena nuestra situación kármica actual.

¿Qué es nuestra situación kármica actual? Pues básicamente todo lo que eres en este mundo samsárico.

Tu situación kármica es lo que normalmente consideras que eres tú o quizá mejor, lo que consideras que hace que tú seas lo que eres.

Me explico.

Alaya es lo que te reconstruye como quién crees ser cada mañana cuando te despiertas del sueño profundo. Y de la misma manera, según el budismo, sigue ahí y haciéndote ser quién crees ser incluso en el bardo tras la muerte.

Si en tu cuerpo pusieran el Alaya de otra persona, al levantarte por la mañana creerias ser ella. Y te sorprendería haber cambiado de cuerpo… técnicamente serías esa otra persona en tu cuerpo.

Más o menos eso es con lo que P.K. Dick le gustaba jugar en relatos como Blade Runner o Total Recall (dos películas entretenidas e interesantes a nivel de auto-conocimiento).

Si me insertan las memorias completas de otra persona… ¿yo sigo siendo yo o quién soy?

Podríamos decir que si Alaya es solo la memoria, como en los cuentos de P.K.D. para qué tanto rollo con un concepto tan raro como Alaya.

Pero no es así, Alaya es mucho más. Si por memoria entendemos la memoria episódica, entonces Alaya es mucho más.

En Total Recall podemos ver un negocio que se dedica a vendernos recuerdos de vacaciones excelentes.

Una vez vividas unas vacaciones, ¿qué más nos queda aparte de su recuerdo? Si no queda otra cosa, con los recuerdos episódicos, que es lo que te insertan, sería absolutamente equivalente haber estado de vacaciones … parece un buen negocio… no hace falta perder el tiempo en irnos a Nepal…

Pero los seguidores del blog ya saben un montón sobre memoria, y ya saben que la memoria episódica es solo una parte de la misma. Ya saben incluso que hay personas que viven de forma normal con muy, muy poca memoria episódica.

¿Qué más hay aparte de la memoria episódica?

Si por ejemplo, en esas vacaciones de tanto tomar mojitos le cogiste manía a la menta, eso no es una memoria episódica. Y si te insertan las memorias episódicas no por ello tendrás manía a la menta.

La manía a la menta es parte de tu situación kármica pero no es una memoria episódica.

Ocurre así con multitud de cosas, por ejemplo cualquier aprendizaje. Si durante tus vacaciones aprendiste submarinismo, eso tampoco es una memoria episódica, ni está formado por ellas aunque nos lo parezca.

Saber hacer algo, como bucear, es parte de tu situación kármica pero no es una memoria episódica, etc…

También tener manía a los perros porque uno te mordió de pequeño.

O considerarte cristiano (o budista)

O creer en los OVNIs

O ser vegano

O que no te guste el color naranja.

o…

Bueno, creo que ya se pilla…

(continua)



O todo o nada (reivindicación de la no-gradualidad)
19/11/2017, 7:14 am
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Uno puede estar presente y consciente.

O puede estar perdido en sus ensoñaciones, ausente y reactivo.

Pero nunca en un estado intermedio.

O todo o nada.

Cambias de una a otra. Pero no sabes como cambias.

Crees saberlo, pero cuando estás presente…

¿puedes conscientemente pasar a estar ausente?

No, no puedes, no sabes.

Y cuando estás ausente, ¿sabes acaso qué te hace volver a estar presente?

Quizá lo sabes, quizá no lo sabes o quizá crees que lo sabes pero estás confudido,

pero si realmente lo sabes, sabes que no eres tú porque…

tú no sabes cambiar de una mente a otra.

Tú eres una de esas mentes.

Y también la otra.

Pero nunca algo intermedio.

¿Cómo podrías pues hacer el cambio?

No existe un punto intermedio, ni conexión, ni evolución, ni movimiento gradual entre los momentos en que estás conscientemente presente y los momentos en los que estás perdido en tus ensoñaciones…

Son dos “mentes” disjuntas compartiendo Alaya y ambas creyendo ser tú.


Y de esa misma manera no existe un punto intermedio, ni conexión, ni evolución, ni movimiento gradual de uno al otro, entre esas mentes ordinarias y la mente despierta.

Es posible, después de la apertura inicial, oscilar entre las tres situaciones, inconsciencia, consciencia y mente despierta.

Igual que ahora ya oscilas continuamente entre la inconsciencia reactiva y ese observador consciente.

Pero tampoco existe ningún punto intermedio, ni de evolución gradual, entre ellos.

Ninguno.

La mente búdica o despierta, lo que por aquí llamamos yo-consciente, no surge por ninguna evolución gradual desde la mente del mindfulness, es decir la mente presente y consciente.

Es, o todo o nada.

Por perfeccionada que tengamos esa mente consciente pero ordinaria del mindfulness, del vivir en el ahora, del estar presente, del vivir consciente, del no perdernos en ensoñaciones…

…por perfeccionada que la tengamos, está siempre a la misma distancia de la mente despierta o búdica.

Y esa distancia es infinita pues no tienen conexión alguna.

¿Cómo podría cruzarla un entrenamiento gradual del tipo que sea? ¿por largo que sea? ¿por perfecto que sea? ¿cómo puede tenderse un puente si nada puede estar a medio camino? Nada puede atravesarlo.

La mente despierta, al igual que la mente ordinaria, puede ir y venir, estar o no estar, si no ha sido estabilizada, pero nunca hay un estadio intermedio entre ambas.

Nunca existió un medio-budha.

Todo o nada.

Cuando algo puede estar en A o en B pero en ningún punto intermedio decimos que debe haber un salto cuántico.

Salta.



Marvin
14/10/2017, 7:50 am
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Hace unos diez años escribí esto:

Marvin es una princesa.

Y eso a pesar del nombre. Y es que Marvin era un gato, hasta que visitamos el veterinario y nos dijo que no, que era una princesa.

De pequeños es fácil confundirse en eso.

Marvin es de padres desconocidos. Nació hace un par de años en Cervelló, en el jardín de unos amigos. La encontraron, aún con el cordón umbilical y la acogieron.

Era como una ratita que no paraba de berrear. Necesitaba padres y cariño, así que la adoptamos.

Marvin vivió su primer año de vida con Passarell. Quiero creer que ayudó a hacer más entretenidos sus últimos días. Aunque él, tranquilo y torpón se la miraba como a un marciano y se sacudía con afectación de marqués sus abrazos y juegos.

Porque Marvin no es como Passarell ni como el loco Horatio. Cada ser es único y diferente.

Marvin es tranquila y felina, silenciosa, altiva y solitaria. Come poco y siempre está en los huesos, tiene un tipito de modelo de pasarela, el que corresponde a una princesa.

Le encanta beber de cualquier lugar siempre que no sea su bol de agua. Si te lavas las manos, viene a beber. Cuando acabas en la ducha viene a beber. Del agua que queda en los platos por lavar, bebe. ¡Incluso ha bebido infusiones de mi taza!

No le gusta que la abraces y nunca la oí ronrronear.

Dice una leyenda sin confirmar (difundida por Marta) que si pones el oído tocando a su cabecita y la acaricias, a veces, sólo a veces, puedes oir muy débil un lejano runrun, que quizá ni existe, pero hace ilusión pensar que sí, que es feliz en esos momentos.

Si la coges y abrazas, mira hacia otro lado y aguanta estoicamente apenas unos segundos. Luego empuja con sus patitas para que la dejes. Si la besas, pone cara de “que paciencia hay que tener con los padres” y estira el cuello para huir.

Eso sí, nunca correría el riesgo de dejar que pensases que no te aprecia. Por eso, cuando llegas a casa se restriega contra tus piernas y te sigue allá donde vayas durante los primeros minutos. La cabeza bien alta, como mirándote con adoración.

Si estás en la sala, ella duerme en el sillón. Si vas a la cama, descansa a tus pies. Su silenciosa compañía es su forma de decirte que te quiere.

A veces, cuando Horatio se tumba con nosotros y ronrronea ruidosamente mientras le hacemos caricias, ella mira. Mira con una mezcla de envidia y sorpresa, como si también quisiera pero no supiera como.

Odia que Horatio intente abrazarla y saltarle encima. Suena a justicía divina pues es lo que ella hacía a Passarell.

A veces, cuando duerme, sueña.

Sí, los gatos sueñan.

Y no sé con qué exactamente, pero a veces en sueños mueve la boquita y hace ruiditos, como si mamara. Y pienso que sueña que es pequeña y nunca ha perdido a su madre.

Así es nuestra princesa melancólica.


Como el humo perfumado del incienso, liviano y maravilloso, se eleva hoy el alma de Marvin al cielo de los seres puros y sin voz.

Puedan todos los seres ser felices.

Marvin alcanzó su cuerpo de arco-iris este 13 de Octubre de 2.017



རླུང་རྟ Rlung Rta (Cavalls del Vent, 2.017)
10/10/2017, 7:19 am
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Las emociones, los sentimientos y la senda espiritual (Epílogo)
06/10/2017, 7:39 am
Filed under: Frases, Uncategorized | Etiquetas: , , , ,

En el monasterio de tu corazón, está el templo donde todos los Buddhas se reunen.

-Milarepa




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