El blog de 道


Ramana on non-conceptuality
21/09/2020, 7:07 am
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Si estás vigiltante y haces un esfuerzo serio de descartar cada pensamiento cuando surge, pronto encontrarás que estás yendo profundamente en tu ser interior, donde no hay necesidad de hacer ningún esfuerzo para rechazar pensamientos.


If you are vigilant and make a stern effort to reject every thought when it rises, you will soon find that you are going deeper and deeper into your own inner self, where there is no need for your effort to reject the thoughts.

  • Ramana Maharsi

Nota: como puede verse la auto-liberación del pensamiento no es una técnica exclusivamente Mahayana. Y sus resultados son los mismos, lógicamente. Solo se cambian las palabras y eso nos lía…

 



¿Qué es no-conceptualidad? (y VI)
19/09/2020, 7:07 am
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En Mahamudra se considera que lo que surge en lugar del pensamiento reactivo es “sabiduría despierta” (awakened wisdom en las traducciones). Es decir, la capacidad mental total, sin carencias pero dentro de la mente despierta. Y dado que no se articula en pensamientos explícitos (qualia) se la llama sabiduría trascendental.

Pero un Buddha puede leer y entender lo que le dicen, eso suena razonable ¿no?

Pongo de ejemplo leer, pero por supuesto también puede hablar y llegar a razonamientos de forma coherente, gestionar su agenda, etc… y todo eso es conceptualidad.

¿Y cómo se llega a ese punto de integración de talidad y conceptualidad?

Para explicar eso, solo puedo explicar el camino que conozco. Seguramente hay variantes o incluso métodos muy diferentes.

En Mahamudra, la conceptualidad se trabaja en los dos primeros yogas especialmente, aunque la mente reactiva solo desaparece al acabar el tercero según dice la tradición. Es entonces cuando ya se nos considera al menos un Buddha en prácticas 🙂 quedará un poco para la budeidad sólida pero aparentemente la vuelta atrás es imposible.

La práctica fundamental para ello siempre es la meditación de no-acción. Y la forma de trabajarlo, se dice tradicionalmente que es retirarle todo apego al intelecto, no reprimirlo.

Eso no es fácil, en absoluto, inicialmente.

De hecho es casi imposible, por eso los practicantes zen llevan siglos discutiendo como se hace shikantaza. Y el problema es que la descripción tradicional del shikantaza maduro es imposible hasta que ocurra al menos el primer kensho (o al menos muy difícil). Luego no, quizá no pueden hacer shikantaza ahora. Hay que empezar por formas de zazen previas.

No necesariamente contar respiraciones como a veces se pide en el zen. Esta es básicamente una práctica preliminar cuya única virtud es fortalecer la atención (que no es poco, pero por eso es preliminar).

¿Y esta otra forma de meditación cual sería?

Pues es lo que en Tíbet llaman (Dzogchen y Mahamudra, ambos, pero sobretodo Dzogchen) la auto-liberación del pensamiento, que consiste en meditar dejando que surjan pero retirándoles el interés de inmediato, eso los auto-libera y se apagan.

Pero lo relevante no es solamente que se apaguen, también es muy relevante es que en cada auto-liberacion, si lo haces bien, le retiras interés a esa conceptualidad y eso se va consolidando.

Cada vez es como si te dijeras sin palabras: “buf, ¿para qué pienso esto? si es innecesario ahora mismo …”. Y la inteligencia aprende.

Un corolario de esto, es que no puedes hacer esta práctica como un robot, si no crees en que ese pensamiento era innecesario, no vas a ninguna parte. Será una práctica artificiosa e inoperante, en ese sentido, un convencimiento vipassánico durante el resto del día, es decir basado en observar que realmente es así, será fundamental.

Esto debe combinarse con su resultado pacificador, que es que una mente pacificada (sin nervios, ni emociones alteradas) y/o gozosa tiende a calmar la mente reactiva y esta se relaja y se calla. Pero sin reprimir nada.

Entonces comienza nuestra parte vipassánica en ese espacio mental vácuo y silencioso, a menudo gozoso, no hacemos nada especial, pero no nos dormimos o separamos de ese espacio, sino que lo abrazamos y lo hacemos “nosotros”, yo soy ese espacio, y lo veo con claridad. La mente no debe estar amodorrada ni hiper-activa, sino en el estado atento más neutro posible.

Y ahí nos quedamos viviendo siendo algo, que si no es la mente realizada, poco le falta, puesto que no es la reactiva y no es la mindful exactamente (es menos concentrativa). En Mahamudra ya estás en plena vacuidad de primer curso. Bienvenido al primer yoga. Si quieres llamarlo samadhi, puedes hacerlo. Normalmente vendrá con gozo asociado (más o menos depende del individuo).

La conclusión de repetir y consolidar este proceso en el primer yoga, que tomará la forma de auto-realización, nos llevará al segundo yoga, donde pensamiento y mente realizada pueden convivir durante toda la sesión de meditación y también fuera si mantienes el mindfulness correcto. En esta fase lo único que debe hacerse es “no olvidar” la mente realizada, hasta que se haga permanente, y con eso concluirá el segundo. Esa es la definición de mindfulness en el segundo yoga.

Ese no olvidar la mente realizada y hacerla permanente, significa consolidar una forma de funcionamiento mental en que intelecto y talidad (pues la mente realizada ve las cosas tal como son) conviven. La mente realizada y la reactiva se fusionan, vacuidad y pensamiento se integran. Y hay otras muchas formas de decirlo.

Resuelto el apego al intelecto, nos quedará resolver el apego al resto de fenómenos pero eso ya no tiene una relación tan estricta con la no-conceptualidad.

Así que ahora pasamos a la no-dualidad.



¿Qué es no-conceptualidad? (V)
17/09/2020, 7:07 am
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Debemos renunciar a la idea de que la Talidad es la ausencia de conceptualidad. No lo es, pues ambas pueden estar presentes. Lo que ocurre es que para alcanzarla de forma natural (y no forzada), debe retirarse el apego a la conceptualidad. El apego, pero no necesariamente su existencia.

Si el intelecto es “una capa” que ponemos sobre la realidad desnuda, y es lo que me parece que es, entonces no es un opuesto.

De hecho no hay opuesto a la realidad desnuda (no hay dualidad a su respecto) o sería el nihilismo más puro, es decir: la nada absoluta, cosa que no existe por definición, es otro espejismo intelectual ¿cómo va a existir “la nada”? si es la inexistencia por definición… es otro espejismo “palabril”. Como hemos creado una palabra para “la nada” a veces argumentamos como si fuera algo. El cero (0) ¿apunta a algo? No, claro que no… Cero manzanas no es una cosa… no sabría donde encontrarlas… es otro símbolo útil (de alrededor de IV a.C. también…).

Luego la realidad no tiene contraparte, la talidad no tiene contraparte.

Y si la conceptualidad no es un opuesto, es decir Talidad no es igual a no-conceptualidad, entonces pueden compatibilizarse.

Dicho de otra manera, si el intelecto es una capa sobre la talidad, la haremos transparente (o al menos traslúcida) pero seguirá ahí… y así veremos la talidad con claridad y esplendor pero no habremos retirado la otra capa. Simplemente ya no es tan ruidosa y no “tapa” nada.

También es cierto que inicialmente, el intelecto es tan absorbente, estamos tan apegados a él, que si no lo retiramos, aunque sea temporalmente no podremos avanzar. ¿Y para qué lo retiramos? Para obtener una visión más clara, para ver aquello que es más sutil y está enterrado bajo la densa capa intelectual. Sumergirnos, obtener prajna y poder avanzar.

¿Entonces cual es el objetivo Mahayana o la situación final idónea?

En Mahayana lo que es destruido completamente es lo que aquí llamamos la mente inconsciente o reactiva. No el intelecto o conceptualidad.

Con estas idea de las dos mentes existentes, es muy sencillo ver porque el Buddha “no piensa reactivamente” pero en realidad no renuncia al intelecto.

Un Buddha no es alguien mindful el 100% del tiempo, pero sin que hayas vivido la mente realizada eso es lo más parecido que puedes imaginar. Y cuando estás mindful ¿piensas mucho?

No, no piensas nada o apenas nada, no hace falta.

Pero no has renunciado al intelecto, si ves un cartel ¿puedes leerlo?

Espero que sí, si no te va a ser muy difícil eso del mindfulness en el día a día, ¿no?

Luego ¿hay o no hay intelecto o conceptualidad en ti?

La hay. Pero no hay pensamiento reactivo (hasta que pierdas tu mindfulness y recomience). Y el pensamiento reactivo suele estructurarse con palabras, no siempre, pero es lo más habitual, pues también es pensamiento rememorar una imagen del pasado dolorosa y sufrir por ello (y por eso, la aflicción no basada en palabras se trata después en Mahamudra).

En todo caso es qualia. Cuando hablemos de “pensamiento” siempre nos referimos a la aparición de qualia más allá de los sentidos. Y si hablamos de procesado mental, hablamos de lo que ha construido ese qualia u otros resultados notan evidentes de nuestra mente.

Es interesante distinguir ambas cosas, intelecto o incluso pensamiento, de mente reactiva o inconsciente, y a menudo no se hace (bueno, no se hace apenas nunca).

Así pues el pensamiento no es el problema, el problema es que tenemos un “pensador” desquiciado y le queremos aportar algo de sabiduría para que se centrar un poquito y empiece a pensar de una forma algo más sensata y útil.

Decir también, que inicialmente si el mindfulness lo ejercéis de forma muy concentrativa en el día a día, sí es posible que os parezca que no podéis leer o entender lo que os dicen mientras estáis mindful , pero en el día a día es poco habitual llegar a ese punto extremo que por otro lado no es especialmente recomendable. En ese caso estaríamos en una práctica muy concentrativa al estilo jhanas (sí, puede obtenerse un jhana en cualquier lugar, si se entrena, pero siempre “desconectando” un tanto del entorno…)

Sí es cierto, luego lo veremos, que el primer yoga (o inicios de cualquier senda Mahayana) es bastante anti-intelecto y se pasa una fase que a veces incluso preocupa porque pensamos ¿cómo voy a sobrevivir en este mundo así?. Bien, no sufráis, es solo una fase… y no es malo “aflojar” y dejar algo más de espacio al intelecto, no queremos que nadie muera de hambre por no pensar en hacer la compra. 🙂

Recordad, el intelecto no es ningún problema, su apego y aversión, sí.

La mente mindful es la que no piensa reactivamente.

Pero no debemos verlo como que la mente reactiva es la que es la que piensa y luego está la mente mindful que es la que no piensa (o no debería).

No, eso es un error. No es ese el camino…

Tenemos un pensador sensato (que apenas hace surgir pensamientos) y un pensador insensato (que no calla). Inicialmente casi solo tenemos el insensato, finalmente solamente el sensato. Y el sensato, es cierto, se transformará durante el camino y cuando acabé el camino no solo será el único pensador, será diferente porque se conocerá muy bien. Por eso hablamos de “La teoría de las tres mentes“.

Vedlo así.

Seguimos



¿Qué es no-conceptualidad? (IV)
15/09/2020, 7:07 am
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Pongo un ejemplo de como nos engaña la conceptualidad a poco que nos despistemos y le demos valor real. Quizá el ejemplo no tocaba ahora pero se me ha ocurrido tarde.

En budismo siempre decimos que todo es impermanente, que todo cambia, nada permanece igual por mucho tiempo.

Bien lo siguiente que a veces se escucha por ahí es: “dado que todo es impermanente, la impermanencia es permanente, luego hay algo permanente”.

Aplastante, ¿sí o no?

No, claro que no, no hay nada permanente más que como idea en tu cabecita (y tanto la idea como la cabecita son impermanentes).

El hecho de crear una categoría universal (la impermanencia) pareciera como si la hubiera convertido en un “algo”. Pero ¿es algo?

No, claro que no, solo es una palabra (que no permanecerá tampoco) que pretende explicar una dinámica del universo. La impermanencia no es permanente, igual que no es roja, ni azul, ni alta o baja. Porque no existe como tal. Es solamente una forma de hablar, de explicar las cosas. Igual que E=mc² también es un símbolo, es una forma de explicar las cosas y nadie piensa que pueda ser una cosa… y si no es una cosa, no es permanente, ni impermanente, ni azul, ni roja, ni alta, ni baja, ni… bueno, ya se pilla… 😀

Luego no, la impermanencia no es permanente. Las cosas podrían ser permanentes (aunque no lo son), las categorías o dinámicas del universo no. No son cosas. Y otros miles de categorías conceptuales, tampoco. Si las “cosificamos” empezamos a liarnos y a llegar a conclusiones cada vez más retorcidas y alejadas de la sencilla Talidad.

¿Es el rojo permanente? Qué pregunta más rara, el rojo nunca ha existido desligado de la luz o los objetos. Es una característica asociada a ellos mentalmente. Pensar que el rojo que veo hoy en una pared es “lo mismo” que el rojo que veo mañana en una sandía es anti-talidad. Es hipnosis conceptual. No solemos llegar tan lejos como para creer que el rojo existe como tal y va de un objeto a otro o es una “substancia” rara que está en esos objetos… pero un niño quizá sí lo piense… y si nos despistamos a veces acabamos haciendo argumentos que asumen eso, que es un “algo” ¡sin darnos cuenta!

El rojo no es permanente, ni impermanente. “El rojo” no existe, es una forma de hablar útil sobre los objetos que reflejan un rango, además difuso y opinable, de longitudes de onda de los fotones y su interpretación mental asociada en forma de lo que aquí llamamos qualia.

¿Cómo va a ser eso permanente o impermanente? Si es solamente una forma de hablar sobre toda una familia ingente de formas de reflejar luz y transformarla en qualia… no es nada concreto…

Lo mismo podríamos discutir si la bondad es verde o azul… es la misma tontería… o mejor aún ¿es buena la bondad? ¡Vaya pregunta! Es confundir la realidad con todo ese monstruoso edificio de categorizaciones y generalizaciones que hemos creado (y que son útiles).

Más, tendemos a pensar que la lógica del lenguaje no tiene fisuras, que es un conjunto coherente, como las matemáticas. Pero existen paradojas que nos muestran hasta que punto no lo es.

Al respecto de la certeza o falsedad de una frase, todos concluiremos que una frase o es cierta o es falsa, no es posible una tercera posibilidad. Sin embargo hay frases que no son ciertas ni falsas, por sencillas que sean. La más conocida es la siguiente:

  • Esta frase es falsa

¿Es la frase anterior falsa o verdadera? Si le das unas cuantas vueltas acabarás teniendo que concluir que no puede ser ni una cosa ni la otra… Luego ¿hay un tercer estado de falsedad? ¿O es que no aplica el concepto de falsedad a esta frase? ¿Cómo resolvemos esto? ¿Cual es la respuesta? ¿O es que eso de Falsedad/Certeza tampoco es tan sólido?

Pues desde el siglo IV a.C. se conoce la frasecita, parece mentira que aún no tengamos la respuesta.

Por cierto que su contrapartida: “Esta frase es verdadera” es a la vez verdadera y falsa, si supones una cosa, lo es, y si supones la otra, también aciertas.

No, no os quiero volver locos. Os quiero volver cuerdos. 🙂

Cambio de tercio.

Las meditaciones Mahayanas pretenden fusionar Samsara y Nirvana y para ello intentan fundir samadhi e intelecto.

Por eso las meditaciones zen o mahamudra o dzogchen, no pretenden excluir el intelecto, sino entenderlo e integrarlo (con la naturaleza más profunda que es “tálica” o no-conceptual. Y en ese entendimiento romper todo apego a él, pues la doctrina Mahayana concluyó que esa es una forma más eficiente que la propia de la pureza en la acción y dedicación de forma directa. Que se parece más a la estrategia primigenia (Hinayana).

Es decir, para romper el apego a un placer, la doctrina Hinayana te dice que veas como es de impermanente e insatisfactorio el propio placer y así rompas el apego al mismo. Y en ese proceso de entendimiento (sabiduría) de sus características menos evidentes y más insatisfactorias, renuncias a ese placer. Pero has de ir, mas o menos, placer por placer, trabajarlos cada uno de ellos.

La doctrina Mahayana en cambio te dice: si no te apegas a los pensamientos sobre ese placer, no hay sufrimiento.

Y dando una vuelta de tuerca más afirma: si entiendes la naturaleza de tu mente completamente, no podrás apegarte a ningún pensamiento, pues ya son vistos todos como irrelevantes. Y si no te apegas a ningún pensamiento, ya no te apegas a nada (o casi, faltará alguna sutileza final).

¡Boom!, ya he resuelto el problema de forma completa.

Es algo más indirecto pero aparentemente más efectivo. Basado en entender la naturaleza de la mente, más que en construir una mente “virtuosa”.

Como veis las estrategias son muy diferentes aunque ambas se llamen budismo.

Seguimos



¿Qué es no-conceptualidad? (III)
13/09/2020, 7:07 am
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¿Debo, de hecho, renunciar a alguna conceptualidad? ¿por qué?

Es importante pues, ver que hay tres categorías de la realidad pura a la falsedad, pasando por las simplificaciones y creencias, y no dos. Al final solo es eso… ¿Suena razonable?

Y vivimos inmersos en la de en medio, en la que está a medio camino. Todo lo que hacemos lo basamos en razonamientos simplificados. En aproximaciones y generalizaciones.

¿Es eso malo?

Pues no, no lo creo, creo que es lo único que podemos hacer por ahora, para ir sobreviviendo en el mundo. Si el ser humano no hubiera logrado garantizarse techo y comida, la espiritualidad no hubiera ni comenzado a existir, y eso ocurrió gracias a la conceptualidad humana, a su intelecto (que es uno de los frutos de la inteligencia, pero no son lo mismo).

¿Podemos, pues, renunciar a esa conceptualidad?

Visto así, ni podemos ni debemos.

Entonces ¿qué es todo es rollo espiritual de no-conceptualidad? ¿por qué se insiste tanto?

Al final es un problema de equilibrios. Estamos muy desequilibrados hacia lo conceptual, hasta el punto que menudo ni podemos entender que es “la realidad cuando retiramos lo conceptual”, a pesar de ser lo mas obvio del mundo (es más obvio que la conceptualidad), de tal manera que mitificamos esa Talidad cuando es lo más obvio y rudimentario.

En el Zen son expertos en intentar hacerte aterrizar eso… por eso el palo de remover la letrina, también es un buen ejemplo zen de talidad.

Mi gato, asumo que no se habla interiormente, así pues toda su vida es Talidad muy probablemente. De las tres categorías comentadas solo conoce una. Y es la que nosotros apenas conocemos.

Y no es un Buddha, sufre y se queja… es egoísta y caprichoso. Es un niño malcriado (¿de quién será la culpa?).

Luego no parece que la no-conceptualidad perfecta sea una gran solución, excepto si queremos ser gatos ¿Entonces?

Las doctrinas que elevan la no-conceptualidad a un absoluto a alcanzar suelen tender al Hinayanismo (vehículo menor) y su solución siempre está “en otro plano”, en un samadhi eterno en otras dimensiones. Ese es el Nirvana Hinayana y también podrá encontrarse en otras doctrinas.

Y eso es, porque hasta para ellos es obvio (o no lo es, pero no han podido hacer otra cosa) que no se puede sobrevivir en este mundo en una no-conceptualidad perfecta. Luego tendré que irme a otro plano y abandonar el Samsara.

Siempre que separamos Samsara y Nirvana, hablamos aquí de Hinayanismo, así pues no me refiero al uso tradicional de la palabra. Aquí se usa de una manera algo diferente a la habitual.

Y cuando unimos Samsara y Nirvana, hablaremos de Mahayanismo.

Las meditaciones en las doctrinas Hinayanistas, por tanto, suelen excluyir la conceptualidad. Por ejemplo los Jhanas no son posibles con intelecto presente. Incluso en las prácticas vipassana hinayanistas, que no son concentrativas, el pensamiento no suele ser un objeto de estudio (lo es la respiración u otros elementos no intelectuales) y no debe aparecer. Mientras que si vemos la propuesta vipashyana Mahamudra vemos lo contrario, el pensamiento es el principal foco de nuestra visión clara, de nuestro estudio.

Si encuentras liberación solamente en la no-conceptualidad (ausencia total de procesado intelectual), estamos separando Samsara y Nirvana. Porque esta liberación no va a ser posible fuera del plano meditativo o parinirvana o condiciones de “laboratorio”.

Seguimos desgranando la margarita… 🙂




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