El blog de 道


El mismo dolor
30/10/2019, 7:07 am
Filed under: Cançons

Canto porque me levanto siempre con las mismas penas,
con las heridas abiertas que siguen sin cicatrizar.
Vago por las veredas, por desiertos, por la selva,
surcando los anchos mares, hacia ningún lugar

Canto porque me canso de dar explicaciones.
No tengo soluciones, ¿para qué tanto preguntar?
Salto de cama en cama, de boca a boca, de falda en falda.
No vuelvo por donde vine, nunca miro hacia atrás.

Y no hay mejor ni peor, pues con la gente que tropiezo
sufren del mismo dolor.
Es tan igual, el mismo dolor.

No hay mejor ni peor, si estás quieto o en movimiento
sufres el mismo dolor.
Estás igual, el mismo dolor.

Canto porque me harto de lugares concurridos,
de esquemas aburridos para conseguir seguridad.
Parto de aquí a otro lado, crías cuervos y te comen los ojos luego.
Canto porque me levanto siempre con las mismas penas.

Y no hay mejor ni peor, pues con la gente que tropiezo
sufren del mismo dolor.
Están igual, el mismo dolor.

No hay mejor ni peor, si estás quieto o en movimiento
sufres el mismo dolor.
Estás igual, el mismo dolor.



Un paseo bajo la lluvia
26/09/2019, 7:07 am
Filed under: Cançons

Hoy seguí los pasos de mi padre.
Caminé hasta que quedé helado y mi cara se puso gris.
Los dedos quedaron insensibles y gastados hasta el hueso.
Y me sentí como un niño en un mundo lleno de hombres.
Tratando de capturar ese “algo” de nuevo.
Tan fuerte como un buey pero lentamente convirtiéndome en piedra.

Alejándome de esta habitación gris y oscura.
El vapor cuelga en nubes y suena el viejo eco.

Y la música es suave.
La voz silenciada.
El chico ha amado.
Y el hombre ha perdido.

Así que salgo a caminar bajo la lluvia.
Una vez más.

Hoy sentí la caricia de mi madre.
empujándome dulcemente hacia adelante
Cerrando los ojos pero aún sintiendo el camino.
Apretando los dedos a través de arrugas y pliegues
me di cuenta de todo y me rompí en pedazos.
Porque pedía más pero yo mismo lo estaba apartando.

Caminando solo con estas piernas hechas de piedra.
Ya casi  seco y ya casi en mi hogar.

Donde las fotografías sonríen.
Y donde aún soy el niño de alguien.
Donde está mi sitio.
Así que me quedaré un rato.

Mientras salgo a caminar bajo la lluvia.
Como si el agua borrara algo.
Y yo naciera una vez más…



La casa del sol naciente
13/08/2019, 7:07 am
Filed under: Cançons

Hay una casa allá en Hunan,
que llaman El sol naciente
y ha sido la muerte de algunos pobres chicos.
Y dios, sé que yo soy uno.

Mi madre fue una costurera,
cosió mis nuevos tejanos
Y mi padre era un mecánico,
allá en Hunan.

Lo único que necesita un buscador
es una mochila y un bol.
Y solo estará satisfecho.
cuando se haya ido.

Oh madres, digan a tus hijos
que no hagan lo que yo hice:
Perder su vida miserablemente,
en la casa del sol naciente.

Ahora tengo un pie en el andén
y el otro en el tren.
Vuelvo a Hunan para arrastrar
feliz, esta bola y cadena.

Sí, hay una casa allá en Hunan.
la llaman El sol naciente
y ha sido la muerte de algunos chicos pobres.
Y dios lo sé,

soy uno.



Avancemos
13/09/2018, 7:07 am
Filed under: Cançons, Uncategorized | Etiquetas:

No lo envuelvas en oro
No lo ocultes tras el sol
solo dámelo tal como es
Y déjalo ir.
No lo vueles como una cometa
entre las nubes
No necesitas excusas, simplemente bájala
Deja que los ojos de dolor lo vean
en toda su gloria.

Avancemos
Avancemos
Porque esto es corto
Y pasará
Avancemos
Porque esto es corto
Y pasará.

Cada voz que se levanta, en reverencia y dolor,
muéstranos ahora,
Y que el amor no sea encadenado
Deberíamos sentir lo que podemos soportar y que nos deje vivir
Así sabremos
que hemos hecho, todo lo que podíamos
Deja que los corazones congelados lleguen a ver
en toda su gloria.

Avancemos
Avancemos
Porque esto es corto
Y pasará
Avancemos
Porque esto es corto
Y pasará.

Deja que todo lo que se ha perdido sea olvidado
Y pasará
Así que deja que todo lo que se pierde sea olvidado
Y avancemos.

Avancemos
Avancemos
Porque esto es corto
Y pasará
Avancemos
Porque esto es corto
Y pasará.
Avancemos
Porque esto es corto
Y ya ha pasado
Y ya ha pasado.



Canción del extraño
18/03/2018, 7:07 am
Filed under: Cançons | Etiquetas:

Es cierto, sé que todos tus amantes
fueron meditadores pretendiendo haber dejado el sendero.
Conozco a esos hombres y no es fácil
coger la mano de alguien que quiere alcanzar el cielo,

Alguien que quiere alcanzar el cielo.

Y al recoger el cojín que se olvidó
descubres que no te ha dejado mucho más que nada.
Él como cualquier meditador se retiró
cansado de esperar por una experiencia aún más alta,
como San José buscando un pesebre.

Y un día con serenidad te dice que
su voluntad se debilitó con tu amor y tu cobijo.
Sacará de su cartera un viejo horario
y dirá: “te dije al llegar que yo era un extraño”.
“Te dije al llegar que yo era un extraño.”

Pero ahora ves que hay alguien más que esconde
sueños y algo más como si fueran la carga de otro.
Ya has visto a ese hombre antes repartiendo consejos
con su voz de oro que ahora está oxidada,
y ahora ofrece consejos a cambio de cobijo,
y canciones a cambio de cobijo.

Y tú odias ver a otro extranjero como aquel primero
haciéndote creer que ha dejado el camino.
Y mientras él oculta un as adviertes
un camino serpenteando como humo entre la nieve,
y de pronto sientes que envejeces.

Le dices que puede pasar, pero oyes algo
y al girarte ves la puerta abierta y nadie en ella.
Está junto a la ventana, “no tienes nada que temer,
eres tú, mi amor, tú eres la extranjera,
tú mi amor, la única extranjera.”

Quise esperar, sabía que te encontraría en este tren,
ya es hora de ir cogiendo otro.

Entiende por favor que nunca tuve un plan
para llegar a este sitio o a cualquier otro.

Y cuando te habla así no sabes que pretende.
Cuando te hablo así no sabes que pretendo.

Mañana podemos quedar bajo el puente
o junto al mar que se extiende hacia el infinito.
Y sube al coche-cama dejando el andén vacío
y entiendes que él nunca fue sincero,
que él no era aquel extranjero.
Y dices: “Vale, bajo el puente es perfecto.”

Y al recoger el cojín que se olvidó
descubres que no te ha dejado mucho más que nada.
Él como cualquier meditador se retiró
cansado de esperar por una experiencia aún más alta,
como San José buscando un pesebre,
como San José buscando un pesebre.

Y un día con serenidad te dice que
su voluntad se debilitó con tu amor y tu cobijo.
Sacará de su cartera un viejo horario de trenes
y dirá: “te dije al llegar que era un extranjero,
te dije al llegar que era un extranjero,
te dije al llegar que era un extranjero.”

-Con permiso de Nacho y Jikan Dharma




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