El blog de 道


El fruto del estar consciente (IX) – [los paramitas]
14/09/2022, 7:07 am
Filed under: Uncategorized

Mahamati le preguntó al Bendito, te suplico que nos hables de ¿cuál es el fruto procedente del estar consciente de la Sabiduría Noble?

Después de haber experimentado el “cambio radical” en el asiento más profundo de la conciencia, los Bodhisattvas experimentarán otros Samadhis, hasta llegar al más elevado: el Vajravimbopama. Antes de haber tomado conciencia plena de la Sabiduría Noble, fueron influenciados por los intereses personales del egoísmo, sin embargo, después de esta toma de conciencia, descubrirán que reaccionarán espontáneamente a los impulsos de un gran corazón compasivo, estarán dotados de medios hábiles e ilimitados, sincera y totalmente devotos a la emancipación de todos los seres. 

Mahamati dijo: el Bendito ha mencionado que se obtiene la budeidad cumpliendo con las seis Paramitas. Te suplico que nos diga cuáles son las Paramitas y cómo deberían ser realizadas.

El Bendito contestó: las Paramitas son ideales de perfección espiritual que deben ser la guía de los Bodhisattvas a lo largo del sendero para adquirir conciencia. Son seis, pero deben considerarse en tres modos distintos según el progreso del Bodhisattva a lo largo de las etapas. Primero hay que tenerlas por ideales para el diario vivir, luego, como ideales para la vida mental, finalmente, como ideales para la vida espiritual y de unión.

En el diario vivir, donde nos apegamos tenazmente a las nociones de un alma-yo, a sus intereses y a las discriminaciones del dualismo, deberíamos apreciar, aunque sea sólo para beneficios mundanos, los ideales de generosidad, disciplina, paciencia, diligencia, atención y sabiduría.

En el mundo mental de los discípulos y de los maestros serios y sinceros, la práctica de las Paramitas será fuente aun mayor de júbilo, de emancipación, iluminación y paz mental, pues las Paramitas están cimentadas en el recto saber y conducen a los pensamientos del Nirvana.

El tercer aspecto de las Paramitas, visto en la perfección ideal de los Tathagatas, es totalmente comprensible sólo por los Bodhisattva-Mahasattvas quienes se han consagrado devotamente a la disciplina espiritual más elevada, entendiendo, completamente, que en el mundo no hay nada que ver, excepto eso que proviene de la mente misma. En las mentes de estos Bodhisattva-Mahasattvas la discriminación de las dualidades ha cesado junto al apego y a la identificación. Por lo tanto, exentos de todo vínculo con los objetos y las ideas individuales, sus mentes están libres de considerar los modos para beneficiar y dar felicidad a los demás, incluso a todos los seres vivos. Para el Bodhisattva-Mahasattva, el ideal de caridad se muestra en su entrega a la esperanza del Tathagata de que todos puedan gozar el Nirvana unidos.

Entonces, Mahamati le dijo al Bendito: has hablado de un cuerpo astral, de un “cuerpo de visión mental” (manomayakosa) que los Bodhisattvas pueden asumir por ser uno de los frutos de la toma de conciencia de la Sabiduría Noble. Te suplico que nos digas, Bendito: ¿qué se quiere decir con el término cuerpo trascendental?

El Bendito contestó: existen tres clases de cuerpos trascendentales. Primero: uno en que el Bodhisattva obtiene el goce de los Samadhis y de los Samapattis. Segundo: uno que los Tathagatas asumen según las clases de seres a sostener, éste se logra y se perfecciona espontáneamente sin apego ni esfuerzo. Tercero: aquel en el cual el Tathagata recibe su intuición de Dharmakaya.

Fin del capítulo IX.


9 comentarios so far
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Decir al respecto del mencionado sitio (impresionante trabajo de recopilación y traducción) que los comentarios de los sutras, traducciones, notas, etc. me han parecido apabullantes en cuanto a la cantidad de conceptos y términos técnicos empleados. Es increíble la aparente precisión, que tantos aspectos de la mente en cuanto a su actividad y en especial los procesos de cognición/concentración/meditación estén perfectamente cartografiados y todo esté definido, explicado y bautizado perfectamente. Parece “espiritualidad científica”, al igual que el budismo. Por esa razón no he podido evitar sentirme un “ignorante”, o como mínimo estar en las antípodas de lo que es un conocedor o un experto en tales técnicas y materias. Aunque para ser más preciso, más que ignorante diría “no erudito en absoluto”. No familiarizado con los términos técnicos. Porque si hablamos de ignorancia y sabiduría debo decir que “menos mal” o que me queda el consuelo de que (en mi modesta opinión) la sabiduría trascendental que buscamos (prajna) no consiste en absoluto en aprenderse términos técnicos, definiciones o explicaciones, ni tampoco en ser un experto o un estudioso en tal o cual doctrina (o en varias). Mucho menos consiste en memorizar o en repetir como un loro las enseñanzas vertidas por otros, por respetables o acertadas que sean. Nada de esto, aunque pueda ser de gran ayuda nos dará la auténtica sabiduría, que debemos experimentar y vivir nosotros mismos, en nuestro interior, y que para más inri trasciende justamente cualquier palabra, concepto, explicación, filosofía. Los mapas, por excelentemente confeccionados que puedan estar no dejan de ser eso… mapas.
Lo dice el Buda en este mismo sutra: la sabiduría no se encuentra en las palabras.
Así que aunque todas estas cosas (doctrinas, enseñanzas, mapas) puedan ser de gran ayuda (y ni las niego ni rechazo ni ignoro ni menosprecio) el auténtico conocimiento de lo que es uno mismo, o la realización de la verdadera naturaleza de la mente, que es luminosa y dichosa, no precisa de ni una sola palabra ni idea.
“Empieza por tu propia pregunta. Olvida las preguntas de otros”.
🙏🙏🙏

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Comentario por whatgoesaround

Un último y breve apunte: siempre me ha gustado mucho la expresión “no perderse en el bosque (o jungla) de los conceptos”.
Ja ja ja. Va con mi espíritu “gamberro” y necesariamente despierto.

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Comentario por whatgoesaround

“Samapatti”. Vuelve a aparecer el vocablo. “Las transformaciones de Samapatti”. Estuve mirando ayer y di con un sitio extraordinario, “Yogadarshana”. Una de las secciones sustanciales del sitio es “Yoga Sūtras. Aforismos sobre Yoga de Patañjali” y es en este contexto donde aparecía la palabra. Parece que es un logro meditativo estrechamente relacionado con el samadhi pero diferente, aunque las descripciones que hacen distintos autores difieren e incluso algunos los consideran sinónimos. Me da la sensación de que “samapatti” aparece en las doctrinas y disciplinas de la antigua India, técnicas de meditación, yoga, etc., todas esas corrientes que precedieron a y también influyeron en el budismo.
La entrada del sutra en cuestión tiene mucha tela que cortar. Tremenda. Voy a copiar solo algunos de los fragmentos más significativos (es muy larga) y las traducciones del texto en sánscrito que hacen diversos estudiosos. Aunque difieren ligeramente, se puede apreciar que todo el tiempo se repiten los conceptos básicos, y podemos entender de qué se habla al referirse a “samapatti”… Es lo que sigue (descarto comillas para ir más rápido):

La fusión mental es el establecimiento de la mente, cuya actividad ha cesado, en el conocedor, el proceso de conocimiento y el objeto conocido y, como consecuencia de ello, su coloración como si fuese una joya transparente.
Vyaas Houston (el que traduce)…

En el caso (de una citta) cuyas vṛttis-definiciones han disminuido, la cual es como una perfecta piedra preciosa, samāpatti-la fusión cognitiva es la concentración en ese (objeto) y la saturación por él en referencia al experimentador, la experiencia y lo que es experimentado.

P. V. Karambelkar

Igual que una joya sin defectos (cuando se coloca sobre una superficie, que no solo adopta su lugar sino también sus cualidades), el proceso de ocupar el mismo espacio e imbuirse de todas las cualidades, de grāhya (el sujeto que está siendo comprendido) por grahītā (el que comprende, citta) durante la actividad de grahaṇa (comprensión), en el caso de aquella (citta) cuyos vṛttis ya han sido reducidos (de tal forma que citta es abhijāta–elevadamente pura y clara), se denomina samāpatti.

Shriram Lele

La mente, cuando se minimiza el comportamiento modelado habitual, se comporta como un cristal transparente e inmaculado que asume el color del objeto que se mantiene junto a ella (y ésta se vuelve idéntica a él), logra una identificación completa entre el perceptor, la percepción y lo perceptible, (conduciendo a) la absorción completa.

Chip Hartranft

A medida que los patrones mentales van cesando, la mente se impregna de una forma transparente de percibir el mundo fenoménico, llamada fusión; clara como una joya, refleja por igual todo cuanto se encuentra ante ella, ya sea el sujeto, el objeto o el acto de percibir.

—Cuando la mente está completamente inmóvil, se vuelve translúcida. Entonces puede suceder el estado extático, o samādhi. El proceso subyacente del éxtasis es aquel en que el objeto de concentración ha adquirido tanta importancia que la distinción entre objeto y sujeto se desvanece. Patañjali habla de esto como de la “coincidencia” del sujeto que experimenta, el objeto experimentado y el proceso de la experiencia, a los que se refiere respectivamente como “captador” (grahītṛ), “captado” (grāhya) y “captación” (grahaṇa) (Feuerstein, Georg “The Yoga-Sūtra of Patañjali”).

—La palabra samāpatti puede descomponerse de la siguiente forma: sam, prefijo que indica totalidad + ā, “hacia” o “en” + pat, “caer” + ti, sufijo que generalmente indica movimiento o proceso. Por tanto, samāpatti indicaría literalmente el proceso de inmersión (fusión) en algo (que aquí sería el objeto o sujeto escogido durante el proceso contemplativo, es decir, grāhya) completamente, es decir, el proceso de fusionarse completamente con algo. Esta samāpatti es un proceso de fusión de citta con el sujeto que quiere comprender o captar. Explícitamente se indica así en el sūtra. Samāpatti, por tanto, es el proceso en que el grahītā —captador—, que es citta (la persona), lleva a cabo un proceso o actividad en el que toma el lugar, es decir, se vuelve uno con el sujeto a conocer, es decir, grāhya, adoptando al mismo tiempo todas sus cualidades. En otras palabras, citta se identifica completamente con el objeto de captación, con grāhya. Esta identificación es tan completa que citta se transforma él mismo en el sujeto (grāhya) y se impregna de todas sus cualidades. En esta identificación, cuando es completa, el citta captador y el sujeto de la captación (grāhya, viṣaya) se vuelven uno. Entonces no queda distinción alguna entre ambos, el captador y lo captado. El proceso de captación se vuelve entonces imposible.
…………………………………..

Hay muchas más traducciones, pero es suficiente. Se ven las coincidencias. Ya hacia el final del artículo se desgranan las diferencias entre samapatti y samadhi. De nuevo batería de interpretaciones. Por ejemplo:
—La descripción de samāpatti proporcionada por Patañjali pone de relieve la sutil diferencia entre yoga, samādhi y samāpatti. Yoga es el empleo de los medios para lograr el samādhi. Samādhi es la meditación profunda, la absorción total. Samāpatti es el estado de equilibrio en la mente del observador que, habiendo alcanzado el samādhi, irradia su propio estado de pureza. En otras palabras, yoga y samādhi se pueden considerar como prácticas y, samāpatti, el estado hacia el que se dirigen (Iyengar, BKS “Light on the Yoga Sūtras of Patañjali”).
—Samāpatti es un término descriptivo del proceso subyacente del énstasis mientras que samādhi es una categoría formal que denota técnica. En otras palabras, la relación entre estos dos términos es análoga a la relación entre ekāgratā y dhāraṇa o entre ekatānatā y dhyāna (Feuerstein, Georg “The Philosophy of Classical Yoga”).

—En samāpatti se da una dinámica que no aparece en samādhi. En el samāpatti se encuentra una idea de proceso, realización, cumplimiento, mientras que samādhi da más bien la idea de resultado, fin. Con el samādhi, yo estoy “dentro” de alguna cosa; con el samāpatti, yo adquiero la cosa, penetro en ella. Sin embargo, de hecho se pueden considerar como sinónimos (Desikachar, TKV “Viniyoga”).
—Los términos samādhi y samāpatti no son exactamente sinónimos. Samāpatti es el estado en que se encuentra la mente durante el samādhi. El samādhi objetivo es la técnica que se practica mientras la mente está en samāpatti. No hay samāpatti en samādhi sin objeto, ya que la mente, por refinada que sea, nunca puede lograr la identidad con conciencia (Maehle, Gregor, “Ashtanga Yoga. Practice and Philosophy”, pag 187).

No está mal, ¿eh? Y todavía hay más. El link en cuestión es éste, por si alguien quiere profundizar más…

https://www.yoga-darshana.com/1-41.htm

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Comentario por whatgoesaround

El nombre de samadhi más elevado según este sutra se ha mantenido solamente y con cambios en Tíbet donde lo llaman también Vajra Samadhi.

Se explican los diferentes modos en que los paramitas deben ser considerados. Para los más mundanos los paramitas son reglas de convivecia y virtud mundanas, para los bodhidatvas son reglas de ayuda al progreso espiritual (mentales) y para los Buddhas y Mahasatvas no existen, son la espontaneidad natural de su acción en elmundo, se les llame paramitas o no.

Finalmente se esbozan los tres cuerpos de Buddha que se tratarán más adelante.

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Comentario por 道 貓的僕人

Me llamó la atención el vocablo “samapatti” ya que jamás lo había leído ni escuchado, ni en el contexto del budismo ni de ninguna otra doctrina. Y ha de tener su importancia.
Veo que esas explicaciones o definiciones en sus diferencias sutiles con el samadhi pueden ser discutibles ya que difieren ligeramente.
También veo que otras fuentes (Dhamma Wiki) lo denominan “nirodha-samāpatti” (cesación).
La reflexión o el apunte importante de que samadhis/samapattis son un medio, estados a los que se accede, y no un fin o una meta en sí mismos.

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Comentario por whatgoesaround

Hola Whats.

El texto que pusiste anteriormente sobre samadhi y samapatti era hinduista. Esto quizá sorprenda aunque lo repito mucho pero no se puede asumir que las definiciones aplican igual a otras doctrinas. De hecho no aplican. A veces hay grandes diferencias, a veces solo hay sutilezas y a veces son lo mismo, pero es mejor tenerlo en cuenta.

Luego, no puedes leer un sutra budista con un diccionario hinduista, no te lo recomiendo. Aunque en este caso la diferencia no es radical.

Dicho esto, la distincion samadhi, samapatti no es clara y no siempre se usa igual en budismo. Incluso junto con Jhana y samatha forman un pack que a menudo se usa de forma confusa.

A veces las etimologías nos dan pistas sobre cual debería ser su uso, que no siempre es el más aceptado.

Aquí tienes alguna cosilla para leer:

https://www.wisdomlib.org/definition/samapatti

Por resumir, en budismo se usa como «nivel de absorción» y «logro meditativo» (que no tienen que ser lo mismo)

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Comentario por 道 貓的僕人

Sigues con lo de “Whats”. No hay manera. Esa “s” final no aplica, no se sabe de dónde la has sacado. Así que si no te importa, “What”, aunque sea una solemne tontería. 😀

Entiendo perfectamente lo que dices y lo comparto: “no se puede asumir que las definiciones aplican igual a otras doctrinas” y “no puedes leer un sutra budista con un diccionario hinduista”. Ya. Sé que ese texto es hinduista, claro, un Yoga Sutra de Patanjali. En realidad en el caso que nos ocupa no era esa la intencionalidad, ni tampoco es que lo hiciera de forma inconsciente. Sencillamente que ese fue el primer texto que encontré y las definiciones y explicaciones me parecieron adecuadas, coherentes, aunque es cierto que expones un sutra budista aquí. Pero como bien apuntas parece que las discrepancias no son demasiado grandes, más bien al revés. Podría haber seguido buscando textos y encontrado unas explicaciones dentro del budismo, seguro.
Gracias por las explicaciones y el enlace. Lo leí antes. Interesante y de nuevo una ensalada de interpretaciones y comparaciones. De hecho en hinduismo se equipara a turiya y veo que en budismo se habla de un noveno jnana. Y más cosas. Como dices resulta un tanto confuso incluso dentro del mismo budismo. En fin, vocablo y concepto desconocidos que me llamaron la atención. Como otro que salió, no estrictamente dentro del budismo, y que acabo de buscar. No sé qué opinarás. Es “énstasis”.
Según una web chilena, está “considerada como una de las fases del proceso del yoga, es la retirada del alma en si misma para orar.
Por su parte, en el budismo representa una etapa hacia el nirvana. La unión por la concentración destinada a lograr la base de la paz interior, la calma espiritual”.
Según la Wikipedia “El escritor Mircea Eliade (1907-1986), en su estudio de las religiones orientales, ha evitado traducir la palabra samadhi como ‘éxtasis’, ya que afirma que el concepto del samadhi implica un «ensimismamiento» por el cual el sujeto se identifica con Dios; por ello ha elaborado el neologismo énstasis”.
Según otro autor es sencillamente “silencio contemplativo” y por otro lado un tal Txemi Santamaría habla de un “doble movimiento de énstasis, hacia dentro, y éxtasis, hacia fuera, es lo que configura a la persona en toda su plenitud”.
Y para acabar de rizar el rizo en varias webs hablan de éntasis, éxtasis y estasis.
En fin, es interesante. Todas las visiones aportan algo aunque también puedes encontrarte con las controversias y la falta de rigor (hablar sin fundamento).
Otro concepto, otro vocablo…
🙏🙏🙏

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Comentario por whatgoesaround

«What» dijo:

Porque si hablamos de ignorancia y sabiduría debo decir que “menos mal” o que me queda el consuelo de que (en mi modesta opinión) la sabiduría trascendental que buscamos (prajna) no consiste en absoluto en aprenderse términos técnicos, definiciones o explicaciones, ni tampoco en ser un experto o un estudioso en tal o cual doctrina (o en varias). Mucho menos consiste en memorizar o en repetir como un loro las enseñanzas vertidas por otros, por respetables o acertadas que sean.

Esto es obvio, querido «What». Si te compras una máquina para correr en casa con el objetivo de adelgazar, es importante que conozcas el funcionamiento de la máquina, las funciones que tiene y todo los accesorios, leyendo el prospecto y aprendiendo a veces términos técnicos. Pero si no corres ni un solo día, de nada sirve dar conferencias sobre cintas de correr. No perderás ni un sólo gramo.

Cada cosa tiene su valor, todo es necesario. Una vez más apelamos a la integridad, no fragmentación, equilibrio entre teoría y práctica. Si te colocas en la cinta sin conocer nada en absoluto sobre el funcionamiento de la máquina igual puedes dar un traspiés importante y darte con los dientes sobre el cuadro de mandos 😊

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Comentario por Dídac

Podrá ser o parecer (muy) obvio lo apuntado, pero creo que no está de más recordarlo de tanto en tanto o incluso bastante a menudo. Pues creo que son muchos los buscadores de la verdad que se enfrascan o atascan en los conceptos y las teorías, apegándose excesivamente. En terminología usada en este blog sería “un pozo” o un cuello de botella, un inconveniente más que un verdadero avance, pues con los conceptos (aunque puedan ayudar) te puede pasar que en lugar de abrirte te bloquees y estanques.
El ejemplo pertinente de la cinta de correr tiene su equivalencia en ese otro usado a menudo en este blog: aprender a ir en bicicleta para nada tiene que ver con aprenderse un manual o la teoría, pues es un aprendizaje empírico, práctico. Las instrucciones no impedirán que te caigas a la que intentes dar dos pedaladas.
Discrepo un poco en lo de “pero si no corres ni un solo día, de nada sirve dar conferencias sobre cintas de correr”… sí que sirve, aunque sirve para algo que no tiene verdadero valor: sirve para dar el pego. Para dar una apariencia que no se corresponde con la realidad. Para dárselas de erudito, experto, enterado, inteligente o sabio. Sirve para alcanzar y mantener un status y también para eso que llaman “labrarse una reputación”. Como vemos, todo apela a la imagen, la apariencia (falsa) y también a la vanidad y a un ego inflado. Un verdadero sabio ha superado totalmente la vanidad o cualquier tic en la que se dé bombo y platillo. Y la sabiduría de un sabio es algo diferente, pues va más allá de conceptos, explicaciones, teorías. Es decir, tenemos aquí dos cosas: actitud y contenido.
Leí hace unos meses una cosa que me gustó mucho, ahora no recuerdo dónde. Una observación en concreto. Venía a decir, no exactamente con las mismas palabras, que el valor de un sabio o de una persona totalmente realizada estribaba en que podía “traernos” lo Absoluto a este mundo o plano relativo, condicionado, interdependiente. Podía mostrarlo, integrarlo, introducirlo, manifestarlo, en la medida en que esto es posible. Aunque no pueda literalmente comunicarlo sí que nos lo puede transmitir en el sentido de acercarnos, aunque sea leve y lejananamente, el aroma de lo Absoluto, lo no-nacido.
Y puede desencadenar (trigger) otros despertares.
Muy bien esto que apuntas: integridad, no fragmentación, equilibrio entre teoría y práctica. 😀

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Comentario por whatgoesaround




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