El blog de 道


Las emociones en un camino no-dual (emociones positivas, energía positiva)
05/05/2020, 7:07 am
Filed under: Uncategorized

Bien, si la emociones nos mueven, está claro que para movernos en una dirección determinada harán falta emociones, y eso aplica igual en el camino espiritual, para caminarlo nos harán falta emociones.

Así pues es un grave error pensar en el camino espiritual como un camino sin sentimientos o emociones, o incluso que es un camino para erradicarlos. Esto se asume bastante y nadie lo ha dicho. Es curioso como añadimos cosas incluso a nuestras lecturas más conscientes.

Esa es una gran receta para acabar abandonando ese camino espiritual o convertirlo en una rutina apática. Ese es uno de los riesgos de las doctrinas menos emocionales, más frías.

También es interesante ver que al principio, el camino espiritual puede estar movido por un sentimiento de huida de las emociones negativas. No en vano algunas doctrinas, marcan su objetivo en la liberación del sufrimiento (que es un sentimiento aunque bastante genérico).

Pero si por el camino desaparecen también las emociones positivas, sin duda el camino acabará siendo abandonado. O quizá peor, convertido en una mera rutina sin vida, interés, ni emoción, apática igual que otras tantas en nuestras vidas, que hacemos como robots, porque son patrones repetitivos adquiridos sin apenas emoción.

Esta situación no debe ser rara para muchos. Es ese retomar el camino espiritual «cuando estoy mal» y ese darse cuenta meses después de que «se ha abandonado» porque la cosa ya no va tan mal… o ese convertir la meditación diaria en una rutina muerta, como el bajar la basura cada noche.

Incluso es posible ver que esa gran aportación del budismo Mahayana: la compasión infinita del Bodhisattva, es el añadido de un sentimiento positivo que pueda perdurar tanto tiempo como sea necesario para que nuestra senda espiritual no se diluya en la ausencia de sentimiento. Y por otro lado que aún siendo positivo no genere “contraindicaciones” cómo si podría pasar, por ejemplo, el amor romántico.

Hacemos lo que hacemos por algo, y ese algo es la compasión y amor por todos los seres sintientes, no porque me encuentre peor o mejor y quiera cambiar eso, lo cual es eventual y básicamente ego-céntrico (centrado en la existencia de un yo)…

Otra anécdota, hace un tiempo leyendo un texto que me enviaron, una secta Theravada indicaba que estaban logrando muchos mejores resultados en el cultivo de Jhanas si en lugar de usar la respiración como objeto de la concentración se usaba Metta que a mi me gusta traducirlo como “cariño o ternura”.

Bien, de nuevo, en el contexto de todo lo explicado hasta aquí ya es obvio por qué… ¿no?

De M. Ricard se dice que es la persona más feliz del mundo, se dice eso porque se detectaron notables niveles de felicidad mientras meditaba y como objeto de la meditación usaba la compasión. ¿Quién no querría estar en su lugar?

¿Cómo se hace esto? En las escuelas tibetanas se alcanza el culmen emocional del budismo, son ellos los expertos. Gracias al tantra sobretodo, que es básicamente gestión emocional directa (sin el sentimiento o poco sentimiento).

Hay muchas formas de práctica emocional, pero para empezar podemos simplemente identificar la emoción positiva, hacerla surgir y mantenernos en ella. No hace falta más. Pero ¿cómo exactamente?

Para practicar Metta, por ejemplo, se nos pide a veces sonreir, pues se sabe que forzar la sonrisa activa los centros mentales de la felicidad. Una vez estos desencadenan la emoción fisiológica mínima, la chispa. nos basta mantenernos ahí centrados en ella, sumergidos en ella para potenciarla, viviéndola, disfrutándola sin ningún otro objeto que nos distraiga. Nos hemos de fundir en ella. Ser ella. Olvidarnos de todo excepto de que somos felices, ahora.

De alguna manera nos entrenamos en ser felices.

El yoga del gurú (no se si se suele traducir así el “guru yoga”) consiste en hacer lo mismo con el amor y basándonos en que amamos a nuestro maestro (si no, no sirve de nada). El objeto es el maestro y no nuestra amada o amado porque ese amor es bastante más estable normalmente, menos altibajos y porque además así ese amor nos recuerda continuamente la senda que hemos decidido recorrer y no lo contrario.  Pero el objeto de ese amor podría ser la pareja o nuestro hijo o padre o nuestro perro o gato… El problema en este caso sería personalizar, mientras que al gurú se le debe ver como un arquetipo de la sabiduría y la budeidad, de esa manera en realidad amas a buddhas y bodhisattvas, y no a esa persona concreta.

Con la compasión igual, es fácil identificar esas situaciones tristes, patéticas y descarnadas en el mundo, hay tantas. Pero no nos recrearemos en la tristeza sino en nuestra compasión por ellos e interés en mejorar la situación. En cuanto surja esa emoción, nos mantenemos en ella dulcemente. La sentiremos como una especie de bella melancolía. Ese ver el mundo como algo: tan, tan bello pero a la vez hay tanto sufrimiento….

En todos los casos cuando digo “detectamos emoción” debes claramente sentir como tu cuerpo se activa, vibra (las famosas energías) igual que un amante sabe como vibra ante su amada (tampoco más, no vas a sentir nada nuevo). Pero mientras sea mental y no “vibres” todavía no estás cultivando nada. No es que deba ocurrir una emoción especial, pero sí debe ocurrir una emoción. No es algo mental lo que buscamos. Si no lo sientes en tu cuerpo, no es emoción.

Así pues el camino espiritual puede y debe re-alimentarse con emociones y sentimientos positivos, por una doble razón. Por su valor intrínseco y por su valor motivador para proseguir un camino de serenidad y paz.

Inmerso ya en la propia práctica formal, sea cual sea la tuya. Esta va a ser muy diferente si hay emoción o no. Cuando se dice “poner interés en…” en realidad no es otra cosa que “poner emoción (positiva) en…”.

En tu práctica, incluso en una práctica de no-acción, como se recomienda aquí, ha de haber interés, ha de haber emoción. Has de crear un sentimiento a su respecto, para que no se abandone o se convierta en una rutina muerta. La maestra de Adyashanti preguntaba siempre si la práctica “estaba viva”. Se refería a esto.

Esa vitalidad en la práctica, ese interés en la práctica es emoción. El día que estés practicando y lo único que te apetezca realmente en ese momento sea estar ahí, en tu práctica, nada más, el salto será cuántico.

Recientemente leía las instrucciones de cómo debe practicarse el mindfulness en el yoga de no-meditación (el cuarto) y la palabra usada por Dakpo Tashi se traducía al inglés como “concern”. No debemos aquí interpretarlo como preocupación, sino como “a matter of interest or importance to someone” que es otra de sus aceptaciones. 

Es decir que lo único que deberemos hacer en el día a día del cuarto yoga es darle interés a lo que hacemos o nos pasa.

Debo decir que esa instrucción cambio mi situación completamente, podemos decir que di un salto adelante gracias solamente a esa palabra. De alguna manera el mindfulness avanzado ya no se basaba en la atención sino en la emoción. Por cierto a ese mindfulness también lo llaman no-mindfulness (como a la meditación llaman no-meditación).

Seguimos


11 comentarios so far
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….Y valga la redundancia…..me has emocionado y me has hecho sentir un/a profundo/a Metta por ti.
Con estos textos el blog “está vivo”, en el sentido de la maestra de Adyashanti.
Lo que has comentado de Dakpo (salvando las distancias) me ha confirmado muchas cosas.
Otra maravilloso sentimiento es el Agradecimiento. Ni más ni menos que lo que siento hacia tí.
Namasté

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Comentario por Diego

❤ 🙂

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🙏❤

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Comentario por ewilius

A mí me parece muy importante darse cuenta de que tenemos igualmente un sentimiento habitual,un cómo estás o un humor, y que al igual que los pensamientos, nuestros sentimientos son muy repetitivos. Al final, tanto en los pensamientos como en los sentimientos el truco es estar presente, con la atención inicialmente atenta a su surgimiento, luego desapegándose para por último desvincularse de esta mecanicidad. Es entonces cuando liberados de estas trabas, la inteligencia puede actuar directamente para la adquisición de sabiduría y cicatrizar los condicionamientos de Alaya. Tengo la extraña sensación de que únicamente cuando el ser humano alcanza lo que aquí se denomina budeidad es cuando comienza su camino, pero es mi volada.

Un abrazo.

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Comentario por JuanV

Hola, aunque no suelo intervenir mucho, sigo leyendo las entradas y comentarios, me parecen muy clarificadoras de diversos aspectos del camino espiritual. Es una verdadera guía del buscador.

El budismo tiene como objetivo la extinción del sufrimiento. El voto del bodhisatva es la compasión por todos los seres sufrientes. ¿Se puede “llegar ” a la budeidad mientras quede un único ser que sufra? Yo pienso (otros no lo verán así) que no, y por eso, aunque parezca que el camino Hinayana parecería más “lógico”, porque va “uno” a “uno”, no lo es. Dado que somos interdependientes, no tiene sentido otra cosa que el “partido” de la extinción de sufrimiento lo ganemos todos ( y por eso el camino Mahayana). Por tanto, no podrá extinguir su propio sufrimiento por tanto hasta ver la extinción del sufrimiento del último ser.

Sin embargo, al hablar de la emoción que genera el sentimiento de compasión (si es genuina) para mí es una mezcla de amor y tristeza (es incluso sufrimiento “añadido”, probablemente derivado de mi inevitable cultura cristiana). Aún superando cualquier resto de lo egoico, de apegos y rechazos, queda el sufrimiento, pues el mundo sufre (y uno es el mundo) ¿Cómo convertirlo en un sentimiento positivo, cuando la emoción no es exactamente positiva, ya que seguimos como un espejo que sigue siendo reflejo de ese sufrimiento (entre otras cosas) Se dice que se puede forzar, tal vez el sentimiento, pero no la emoción (las emociones no se pueden controlar) ¿No sigue dejando eso cicatrices en Alaya?¿cómo no seguir afectados? Para mí esto es una especie de koan.

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Comentario por Xylocopa

Es el gran Koan 🙂 Maha Koan. 🙂

Es la alegría de estar ayudando, la empatía en acción. Pero no es exactamente positiva, es mezclada, quizá por eso es especialmente relevante.

Estoy de acuerdo que es algo así como alegría-tristeza, creo que lo decía en algún punto del texto, no sé si ha salido ya,

Pero es muy curioso, lo comentaba creo que con Jose hace años cuando se publicó la primera versión de este texto, pareciera como si el organismo ya solamente pudiera procesar emociones positivas, así que esa alegría-tristeza es realmente tremendamente gozosa…

M. Ricard, cuando se le midió ese subidón de felicidad, estaba haciendo prácticas meditativas de compasión… nada menos…

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Lo creo. También supongo que ese sentimiento de no poder dejar de sufrir por el mundo, tiene ver con la cierta propensión hacia el fatalismo. Es fácil confundir el camino y ese tipo de extravío lo tuve durante algún tiempo. Pero es difícil seguir en ello en actitud mushotoku, sin esperar nada, ni siquiera la liberación total del sufrimiento. Sí que es un gran koan.

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Comentario por Xylocopa

Yo no cometería un error bastante habitual del Zen (intuyo que de ahí vienes) y ampliar la idea mushotoku a todo, los zenistas aplican mushotoku de forma indiscriminada a tal punto, que creo que se olvidan de que Buddha nada menos que se prometío no levantarse hasta estar iluminado, y los bodhisattvas prometen no liberarse hasta liberar al resto.

¿No tenían intenciones ellos? Claro que sí, y tremendamente fuertes.

Es más pareciera que sin esa voluntad tremendamente fuerte poco avance es posible.

Confunden ese mushotoku-para todo, con la meditación de no-acción donde ciertamente deben no tenerse intenciones (curiosamente no saben reconocer el shikantaza como meditación de no-acción, al menos no los zenistas con los que he charlado). Y de hecho toda la parafernalia pseudo-militar del zen va en la línea contraria a la no-acción, como cuando dicen que si haces bien shikantaza no aguantarás más de media hora y sudarás como un pollo.

Pues no sé muy bien que están haciendo pero desde luego ese resultado externo no parece muy relacionado con mushotoku. Una meditación de no-acción madura es tan relajante y adecuada que los practicantes (esta semana charlaba sobre eso en privado) siempre tendemos a dormir poco, porque nuestra mente queda fresca y recuperada con la sesión.

Resumiendo, espera algo, es más actúa firmemente (pero calmadamente) para que ocurra. Pero no esperes “que ocurra”, eres tú quién hará que ocurra, pero solo cuando se den las condiciones para eso, ocurrirá. Este koan es algo más sencillo, espero lo resuelvas.

Ha sido así con todos los Buddhas y Bodhisattvas.

Y cuando te sientes a meditar: sin-intenciones.

Un abrazo

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Gracias por tus palabras.
Intuyes muy bien, pero al menos en mi caso, no es exactamente aplicar mushotoku a todo o de cualquier manera (esa fase, afortunadamente ya la pasé) Obviamente ha de haber intención. Es como dices, precisamente esperar algo sin esperar que ocurra (ni saber exactamente lo que ocurrirá). Pero la intención que nos mueve es esperar la liberación de todos los seres sintientes, sabiendo que probablemente ni en mil vidas ocurrirá…y aún así sentir gozo en tu camino (pese al dolor del mundo). Esperar sin desesperar, sin dudar, todo determinación. He ahí la dificultad, el koan, no hay exactamente un premio esperando, ni una palmadita en la espalda, sino ver lo que es tal como es, con su sufrimiento incluido…y sus maravillas. Por ahí es donde se salí de la trampa del fatalismo, ya que también hay una huella, somos actores y espectadores y hasta el escenario y lo de afuera del escenario… Sigo en esto porque compensa, no sé exactamente cómo, pero es simplemente así, gozo y sufrimiento incluido.
Es difícil para mí expresarlo bien. También creo entender bien lo que dices. Sigo sentándome, caminando, trabajando, viviendo, lo más despierto que puedo… Al menos ya dejé el dolor de piernas 😉 (hace tiempo que llegue a pensar que objetivo era solo una postura perfecta).
Un abrazo.

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Comentario por Xylocopa

Preciosa respuesta X.

Es tal como dices, quizá ni tan siquiera pase nunca, eso de que se liberen todos los seres sintientes. El camino es más importante que el destino.

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Xylo, estoy de acuerdo con K. Tu respuesta es preciosa, está “viva”. Es una respuesta con Corazón, no una reflexión intelectual más o menos brillante.
Es una suerte poder compartir este espacio contigo

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Comentario por Diego




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