El blog de 道


El Sistema-mente v2020: Alaya (I)
09/02/2020, 7:07 am
Filed under: Uncategorized

El almacén kármico, las cicatrices

La consciencia almacén alaya es muy profunda y sutil;
Todas sus semillas son como un flujo torrencial.
No la explico a los ignorantes
por miedo a que se apeguen a ella y la consideren un “yo”.

-Atribuido al buddha Sakyamuni

Alaya también es una palabra de origen Yogacara, o al menos eso creo, pero podría ser anterior. En el modelo Yogacara es su octava función mental.

Aunque a veces se habla de Alaya como “la consciencia almacén” creo que esta definición es confusa pues Alaya está lejos de lo que normalmente consideramos “consciencia”.

Otra forma de referirse a Alaya es como “almacén kármico”, esta definición es mucho más entendible. Alaya sería el “lugar” en que se almacena nuestra situación kármica actual.

¿Qué es nuestra situación kármica actual? Pues básicamente todo lo que tú eres en este mundo samsárico.

Tu situación kármica es lo que normalmente consideras que eres tú o quizá mejor, lo que consideras que hace que tú seas lo que eres.

Alaya es el origen de la reconstrucción de entorno mental que ocurre cada mañana cuando te despiertas del sueño profundo y te haces consciente de quién o qué eres. Y de la misma manera, según el budismo, sigue ahí y haciéndote ser quién crees ser incluso en el bardo tras la muerte. Por eso se suele decir que la función que se reencarna es básicamente  alaya, el resto, todo lo visto hasta ahora, se pierde en cada vida. Excepto Alaya, luego Alaya también es lo que se suele llamar “el continuum kármico”.

Toda función que hemos visto hasta ahora es “impersonal”, todo lo “personal” surge de alaya.

Si en tu cuerpo pusieran el Alaya de otra persona, al levantarte por la mañana creerías ser ella. Y te sorprendería haber cambiado de cuerpo… técnicamente serías esa otra persona en tu cuerpo.

Más o menos eso es con lo que P.K. Dick le gustaba jugar en relatos como Blade Runner (“Do androids dream of electric sheep?”) o Total Recall (“We can remember it for you wholesale”), dos películas entretenidas y que plantean dudas interesantes sobre lo que realmente somos.

Si me insertan las memorias completas de otra persona y me quitan las mías… ¿yo sigo siendo yo o quién soy?

Podríamos decir que si Alaya es solo la memoria, como en los cuentos de P.K.D. para qué tanto rollo con una palabra tan rara como Alaya. Pero no es así, Alaya es mucho más.

Si por memoria entendemos la memoria episódica (recordar situaciones que hemos vivido), entonces Alaya es mucho más.

En Total Recall podemos ver un negocio que se dedica a vendernos recuerdos de vacaciones excelentes.

Una vez vividas unas vacaciones, ¿qué más nos queda aparte de su recuerdo? Si no queda otra cosa, tener los recuerdos episódicos, que es lo que te insertan, sería absolutamente equivalente a haber estado de vacaciones … parece un buen negocio… no hace falta perder el tiempo en irnos a Waikiki…

Pero los seguidores de estos textos ya saben un montón sobre memoria, y ya saben que la memoria episódica es solo una parte de la misma. Ya saben incluso que hay personas que viven de forma normal con muy, muy poca memoria episódica.

Curiosamente es la parte menos “funcional” de nuestra memoria, la que sirve para menos… apenas tiene otra utilidad que no sea social…

¿Qué más hay aparte de la memoria episódica en ese almacén kármico?

Si por ejemplo, en esas vacaciones de tanto tomar mojitos le cogiste manía a la menta, eso no es una memoria episódica. Y si te insertan solamente las memorias episódicas del otro, no por ello tendrás manía a la menta.

La manía a la menta es parte de tu situación kármica pero no es una memoria episódica.

Ocurre así con multitud de cosas, por ejemplo cualquier aprendizaje. Si durante tus vacaciones aprendiste submarinismo, eso tampoco es una memoria episódica, ni está formado por ellas aunque nos lo parezca. Saber hacer algo, como bucear, es parte de tu situación kármica pero no es una memoria episódica (ni un conjunto de ellas). También tener manía a los perros porque uno te mordió de pequeño. O considerarte cristiano (o budista), o creer en los OVNIs, o ser vegano, o que no te guste el color naranja, ni el queso, o…

Bueno, creo que ya se pilla…

Y al revés, cuando sufres amnesia, es posible que no recuerdes tus vacaciones o ni tu nombre, pero quizá mantienes la manía a la menta o sigues sabiendo bucear. Estas cosas pasan, nuestra mente es compleja.

Así pues Alaya, es nuestro almacén kármico, todo aquello que nos hace ser quienes creemos ser.

Mejor dicho, todo aquello que permite que seamos quienes creemos ser. Es decir Alaya permite dar solidez a nuestra persona samsárica.

Alaya es lo que hace que parezca que cada mañana se levanta la misma persona. Que hay continuidad y permanencia. El tener el mismo cuerpo que al acostarnos también ayuda, concedido, pero incluso con otro cuerpo, creeríamos seguir siendo “nosotros”, solo que algo terrible ha ocurrido…

Y el mecanismo por el que eso ocurre es justo el comentado, la solidez como persona samsárica que sientes, es decir saber con seguridad total que eres Javier o Emilio, pero no Oskar, es misión de Alaya.

No se pretende, de hecho no se pretende en ningún punto de todas las entradas del sistema-mente, afirmar que existe algo concreto llamado Alaya, ni órgano, ni ente, ni parte del cerebro ni nada. La neurociencia aún no tiene claro al 100% ni donde se guardan las memorias episódicas, no seré yo quién me atreva a decir que es o donde está realmente toda Alaya, que es mucho más que eso.

Alaya es simplemente la etiqueta que apunta a la descripción de una realidad funcional de la mente: que tenemos almacén kármico y que ese almacén kármico es mucho más que nuestra memoria episódica, es todo lo que nos hace ser quién somos en el mundo.

No pretende ser más que esa etiqueta…

Por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer desahace la memoria episódica. Eso seguro. No sé si finalmente todo Alaya o no… no tengo experiencia al respecto.

Así por ejemplo, cuando los médicos se sorprenden porque un anciano se emociona al oír una canción de su juventud, pero no recuerda a su propio hijo, estamos viendo como el Alzheimer ha destruido una parte de Alaya pero no otra… Esa sería la explicación desde este marco conceptual (al que llamamos sistema-mente).

Seguimos


16 comentarios so far
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Muy interesante, gracias.

Pienso que al trascender el sujeto, en la no dualidad, conservamos el recuerdo del actor. Sabemos que hay un actor que creemos ser nosotros. Pero ya no nos afecta lo que hace el actor (o no más que verle en la obra de teatro).
Pero el siguiente paso ya no lo entiendo.

Supongo que es trascender Alaya , pero reconociendo también que tenemos (no somos) una identidad. Pero en esto no reconozco diferencias con el paso previo.

Si se borrara Alaya ¿en que me covertiría? ¿Desaparece por completo la identidad? No sólo el recuerdo del actor que fuimos sino todo, todo,todo. No digo que tenga que o pueda desaparecer, solo pregunto qué ocurriría¿ Un vegetal?(hablo de esta vida, no sé qué pasa después de morir, ni me interesa demasiado).

Aparte de ser imposible no dejar ni recibir huella en el devenir, formar parte de las causa-efectos del mundo. Por tanto, pienso que una vez eres, Alaya no puede desaparecer. Aunque no sea importante. Tal vez me adelanto, supongo que ahora nos hablarás de qué hacer con Alaya.

De todas formas, es difícil para mí ver las diferencias y relaciones entre Alaya , identidad, sujeto, ego…

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Comentario por Xylocopa

en la no dualidad, conservamos el recuerdo del actor. Sabemos que hay un actor que creemos ser nosotros. Pero ya no nos afecta lo que hace el actor

Tal como lo expresas pienso que estás pensando más en el yoga de no-conceptualidad (el segundo), donde ocurre más o menos eso.

“Ya no nos afecta lo que hace el actor” es disociativo, muy vedanta, pero no es eso lo que se expresa en el budismo.

Pero el siguiente paso ya no lo entiendo.

¿De qué paso hablas?

Supongo que es trascender Alaya

Alaya no se trasciende, quizá sus consecuencias cuando son negativas sí (por ejemplo el pensamiento rectivo) pero eso es así desde el minuto cero.

Si se borrara Alaya ¿en que me convertiría?

En mi opinión un recién nacido. Para los budistas que creen en la reencarnación sería menos que eso pues suponen que un recién nacido ya nace con una gran carga kármica.

Aparte de ser imposible no dejar ni recibir huella en el devenir

No sé si es imposible, pero eso es justo un buddha, aquel que no genera marcas en Alaya. Confio en que es posible.

De todas formas, es difícil para mí ver las diferencias y relaciones entre Alaya , identidad, sujeto, ego…

Pues entonces es que el texto es pésimo. Gracias por comentarlo.

Un abrazo

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Comentario por

No es pésimo, todo lo contrario. En cualquier caso soy yo quien no se expresa bien. Me parece un gran esfuerzo de tu parte intentar explicarlo, así que agradecido.

Como difícil debe ser expresar para tí conceptualmente tu experiencia, lo es también decodificar tus conceptos en mi experiencia.

Por no hablar de que tal vez no tengo ni idea de lo que estoy hablando. Muy probable.

Mi comentario iba hacia el significado de la identidad y cuál es su relación con Alaya. En cuanto al “paso previo” antes de “meterse” con Alaya, siempre habia entendido que se pueda ser no dual, que lo seas todo y nada, sin sujeto ni objeto, pero sin olvidar que alguna vez fuiste alguien (no lo veo disociativo, pero lo pensaré mejor ;)). Y si resulta que todavía esto es el estado anterior, pues también lo miraré mejor.

Lo que no entiendo es si todo eso desaparece por completo y nos olvidamos del buey que pastoreamos, podamos volver a la plaza del mercado en la última etapa, sin formar de nuevo Alaya (incluso un Alaya nuevo).

De todas formas, ya dije que no entiendo mucho de etapas, por veo interesante aprender de ello.

Un abrazo.

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Comentario por Xylocopa

siempre habia entendido que se pueda ser no dual, que lo seas todo y nada, sin sujeto ni objeto, pero sin olvidar que alguna vez fuiste alguien (no lo veo disociativo, pero lo pensaré mejor ;))

Se puede, antes no dijiste eso, lo dijiste diferente. Mira la diferencia, y eso es lo que no cuadraba.

En concreto dijiste ““Ya no nos afecta lo que hace el actor”

Disociación 100%. En budismo no hay un actor no-hacedor. Eso es en hinduismo y es mantener un actor disoaciado de la acción

En budismo hay un no-actor y curiosamente es quién hace todo. Porque acción y actor son la misma cosa. Y por eso es un no-actor. Es acción. Y es 100% acción, en inglés John Tan dice “total exertion”.

Lo que no entiendo es si todo eso desaparece por completo y nos olvidamos del buey que pastoreamos, podamos volver a la plaza del mercado en la última etapa, sin formar de nuevo Alaya (incluso un Alaya nuevo).

Deberías concretar más, es demasiado metafórico para que pueda responder con seguridad,
Por ejemplo cuando dices “todo eso desaparece” ¿qué es “todo eso”?
Y cuando hablas del buey, ¿qué supones que olvidamos a qué te refieres? ¿qué es ese buey?

Y repito, Alaya no se trasciende no desaparece. al final de tu texto reiteras tu idea de que desaparece.

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Gracias por responder. Me doy cuenta de que yo debería comprender mejor antes de comentar. Veo que estoy mezclando cosas.

Creía entender, pero no he expresado bien, que descubrir que se es un actor (un personaje) del teatro cartesiano, para llegar a ser un no-actor hacedor que es la misma acción… ¿no son parte del proceso hacia la no-dualidad?

Y por otro lado, ahora si que estoy confuso con qué hacer con Alaya. Mi problema es tal vez identificarlo como “algo que queda del sujeto”, después del yoga de la no-dualidad ¿Es un error?

En cuanto a la metáfora del buey, supongo que también el problema está en no haber entendido en la “doma del buey” del zen, qué o quién es el buey que hay que buscar, encontrar, domar, pastorear y después olvidarse de él Para luego volver sin él al mundo, a la fuente, a la plaza del mercado.

No sé qué es ese buey.

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Comentario por Xylocopa

Creía entender, pero no he expresado bien, que descubrir que se es un actor (un personaje) del teatro cartesiano, para llegar a ser un no-actor hacedor que es la misma acción… ¿no son parte del proceso hacia la no-dualidad?

No, no lo es. Aunque la confusión es razonable, pues se ha dicho mal mil veces.
¿Cómo podría un actor disociado de la acción ser algo que no sea TREMENDAMENTE DUAL?
Pues sí, es así, pero cierto advitismo (neo) sigue insistiendo…
La no-dualidad sólo puede ocurrir cuando no haya actor, ¿no es eso razonable?
Igualmente, ¿puede esa situación disociada evolucionar y llegar a un estadio no-dual? Es decir, sin actor aparente.

Seguramente puede (si es posible desde el Samsara más duro también es posible desde ahí), y eso sería brahman, aunque pasa poco porque la orientación suele ser reforzar el actor en lugar de eliminarlo, y entonces la no-dualidad será siempre imposible.
Por eso es un paso que ni es necesario, ni es, desde mi pto. de vista, recomendable. Existe siempre un cierto pto de disociación en todo el camino espiritual pero debe tratarse con prudencia en lugar de enquistarlo.

. Mi problema es tal vez identificarlo como “algo que queda del sujeto”, después del yoga de la no-dualidad ¿Es un error?

No es eso, pero lo veremos mañana, igual con las dos entradas que quedan de Alaya queda más claro. Has de pensar en Alaya como tu situación en este mundo, siempre vas a tener una situación en este mundo. Como se suele decir, hasta los gatos tienen personalidad, tú siempre la tendrás. La forma de existir de un Buddha en este mundo se llama Nirmanakaya, se basa en Alaya al 100%, pero es una Alaya adecuada… lo iremos viendo.
En general ninguna función mental desaparece excepto lo que llamamos sujeto pero que siempre fue una función co-emergente. es decir que surgía de que otras funciones “trabajan mal” así que en realidad tampoco existió nunca.
Es decir que las funciones comentadas en el sistema-mente las tiene un buddha y también Donald Trump, lo que pasa es que actúan de forma diferente y pueden sufrir cambios sutiles (como el colapso del teatro cartesiano) pero las funciones siguen ahí, más o menos iguales.

En cuanto a la metáfora del buey, supongo que también el problema está en no haber entendido en la “doma del buey” del zen, qué o quién es el buey que hay que buscar, encontrar, domar, pastorear y después olvidarse de él Para luego volver sin él al mundo, a la fuente, a la plaza del mercado.No sé qué es ese buey.

Decir que no lo sabes es una gran respuesta, Te honra. Los que no sabéis sois normalmente los más sabios.
Lo doma del buey se suele ver como la doma de eso que llamamos ego. No es cierto.
El resultado de la evolución zen son los kenshos, pues eso es lo que ocurre, hasta que ese tal “ver nuestro verdadera naturaleza” se hace permanente. Y el buey queda domado.

Lo que el zen llama “nuestra verdadera naturaleza” existe más allá del intelecto y equivale a ver la naturaleza de la mente en Mahamudra, es decir lo que debemos hacer durante todo el primer yoga hasta su completitud que equivaldría a esa doma zen (por eso después de domar al buey quedan aún bastantes fases en la doma, pero se dibujan más concentradas, con menos detalle).
Lo que tradicionalmente llamamos ego es el afloramiento de las tendencias de alaya que sean egoicas, solo eso. Cuando se purifiquen, no surgirán, surgirán otras no egoicas (o menos egoicas) pero nunca dejarás de tener alaya.
En hinduismo se dice que sin Vasanas ni Samskaras en absoluto te desplomarías al suelo inmediatamente (yo diría que te quedarías sentado catatónico, sin nada que hacer).

Pues su equivalente es Alaya, pasaría lo mismo. En budismo se dice que cuando eso ocurra no habrán ni tan siquiera más reencarnaciones, pero mientras un bodhisattva quiera reencarnarse deberá tener algo en Alaya, el mínimo posible que contempla el budismo es mantener en Alaya el voto del Bodhisattva. Y es eso lo que provoca el renacimiento de los tulkus. El hecho de que su Alaya todavía existe.

Es decir, solo en el parinirvana no existe Alaya.

Por eso además, en este marco conceptual), decimos que el ego no existe, no hay nada concreto que pueda desaparecer, no va a ser nunca un caso de blanco o negro sino de grises y no hay ningún evento súbito que lo cambie radicalmente o elimine. Es tu Alaya más o menos egoica

Un abrazo

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Gracias por la explicación, debo meditarlo un poco, pero creo que has dado en el clavo sobre mi (no) comprensión. Probablemente he tomado desde años el camino que dices no recomendar. Y está ocurriendo precisamente lo que dices, el actor se refuerza en vez de desaparecer.

un abrazo.

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Comentario por Xylocopa

Yo no reclamo ninguna verdad absoluta pero si has seguido el blog verás que afirmo que “hay fases duales” en todo camino espiritual no-dual.

Por eso hay 4 yogas en Mahamudra (y dos son duales) o en Adv. Vedanta hay atman pero finalmente la realidad es Brahman.
Luego no es que sea negativo pasar por una fase de “testigo”. El gran problema es que el neoadvaitismo nos venda un actor no-hacedor, o un testigo o un atman o  un sujeto no-conceptual o como lo quieras llamar como algo “definitivo”.
No lo es, es una posible situación intermedia, o incluso puede ser una estrategia de progreso, pero no es nada definitivo.

Así que si creamos una doctrina en que sí lo es, como hacen muchos maestros neoadvaitas, lo que es obvio es que hablamos de una doctrina DUAL. No tengo problema alguno con ello, simplemente no es no-dual.
Y sinceramente, creo que esas doctrinas duales no erradican el problema del sufrimiento.
Pero es evidente, que para el individuo le es mucho más fácil aceptar y desear ser un “testigo eterno” que no ser nada concreto. Lo segundo requiere una situación kármica mucho más madura.
El actor no-hacedor, es el “yo” o sujeto no-conceptual, nada más. Aquí cuando hablemos de sujeto no-conceptual queremos decir lo mismo. No hay diferencia.

Mucho practicante está extremadamente feliz pensando que su destino es ser un testigo eterno porque eso mantiene su idea de individuo y encima eterno. Genial. Es como cuando el cristianismo nos promete ser almas eternas en el cielo. Muy, muy atractivo.
Pero en realidad las doctrinas no-duales orientales ya saben que eso es otro espejismo y que no resuelve el problema del sufrimiento. Y que si hay Brahman o Buddha, es porque ese testigo no solamente no es eterno, sino que ni siquiera existe como tal.

De hecho, un testigo no-hacedor es tan dual como la situación de partida, solo ha logrado una cosa (que no es poco) y es romper el espejismo con respecto a “lo pensado”, porque no-hacedor lo ha sido siempre… tal como digo, tú ahora mismo (y todos) ya os pasais el día pensando en una cosa mientras haceis otra.
Luego el testigo no-hacedor, no es especial por ser no-hacedor sino por ser testigo. Y ¿acaso no era testigo antes? ¿de qué no era testigo antes?

Pues era testigo de todo menos de su propio intelecto. Ahora ya es testigo también de su propio intelecto. Y por eso que es así como se describe el Despertar (la capacidad para trascender el intelecto).

Un abrazo.

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Lamentablemente estamos siempre caminando por un terreno pantanoso. Hablar de no dualidad con claridad no significa comprender la no dualidad sino comprender el significado de unas palabras en el contexto del lenguaje. O sea, comprender símbolos que hacen referencia a ESO; pero ESO, como el TAO, no puede ser nombrado ( no podemos comer sopa con un tenedor; no podemos comprender la dualidad en su esencia salvo viviéndola). Por ello, iluminaciones repentinas dentro del marco del zen no acontecen tras una conferencia magistral sobre la naturaleza búdica sino tras oir el sonido de una campana, por ejemplo, y tras algún que otro bastonazo.
Hasta ahora siempre se ha valorado la Presencia dentro de este Camino…..pero cuando pasamos del segundo al tercer yoga, se trabaja paradójicamente la Ausencia (y la atención se apaga al carecer del combustible de la intencionalidad, del interés por los fenómenos), para desterrar definitivamente el ficticio YO SOY, el Testigo, el Observador inmutable de todo lo que aparece, que se arroga ser un fin, cuando no es más que un medio, un paso previo, una fantasmagoría necesaria (o no) que hay que soltar como la barca o la balsa tras cruzar el río.
Si he dicho alguna blasfemia K., fustígame con el látigo de tu lucidez 😊
Un abrazo a todos

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Comentario por Diego

Tenía entendido que la atención era una herramienta de la inteligencia, no del sujeto, siguiendo la lectura del blog, aunque la mayor parte de las veces este sujeto usurpa y dirije la atención hacia los fenómenos. Pero me ha sonado una campana cuando he leído que la atención desaparece por falta de motivación. ¿Te refieres que como el pensamiento, pasa a segundo plano? ¿Insinúas que deja de ser utilizada?

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Comentario por JuanV

Sin pretender interferir en vuestro diálogo, recordad que el sujeto (ansias y rechazos) tal como se plantea aquí es co-emergente, así que en realidad es lo mismo decir que alaya dirige la atención como que la dirige el sujeto porque el sujeto es la función de ansiar/rechazar basada en las preferencias de alaya. Y también es correcto decir que la inteligencia dirige la atención en base a lo que Alaya ansía o rechaza (Que es el sujeto).

Es toda una cadena causal que cuando está orienada a ansiar y rechazar, la llamamos sujeto. Y cuando no, simplemente es la forma en que funcionamos en el mundo.

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Es una muy interesante aclaración que abre nuevos interrogantes. Pero lo que me gustaría aclarar no es acerca de la desaparición del sujeto, sino de la atención, tal como ha sido expresado. Siendo una parte tan esencial, es como decir que qualia desaparece (y hay estados en los que lo hace), el intelecto desaparece o la misma inteligencia. Es parte de mi ignorancia, pero la pregunta ulterior a esto es ¿si quitamos el sistema mente, queda algo, sea a no sea co-emergente?

Gracias por tu tiempo. Un abrazo.

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Comentario por JuanV

Por cierto K., no sólo puedes interferir en nuestro diálogo, sino que sería más que interesante que lo hicieras.

Pero me ha sonado una campana cuando he leído que la atención desaparece por falta de motivación. ¿Te refieres que como el pensamiento, pasa a segundo plano? ¿Insinúas que deja de ser utilizada?

Para tratar de ser algo más preciso , me he extendido un poco Juan.

En primer lugar me gustaría comenzar con un refrán: “lo que para uno es medicina, para otros es veneno”. Ojito porque esto se aplica al mapa espiritual que se explica en este blog y a la atención, en particular. Por ejemplo, lo que en el primer yoga mahamudra es recomendable -bloquear los pensamientos y mindfulness en la fenomenología-, es fatal para el segundo yoga, donde la medicina es no bloquear los contenidos de la mente.

La atención es necesaria para aprender y para….DESAPRENDER. En el budismo es esencial (no en vano se incluye dentro del óctuple sendero) para desaprender hábitos nocivos arraigados que nos sumergen en la ignorancia y el sufrimiento.
¿A que atiende un ser humano? A aquello donde le dirigen las marcas de Alaya. Cada cual atiende a aquello relevante para el, aunque sea insignificante para otra persona. A medida que Alaya se vaya depurando, cambiarán las tendencias. Cuando se empieza el primer yoga según el Mahamudra partimos de una mente reactiva que, en especial, presta atención a los pensamientos, donde hemos puesto nuestra identidad. Nos enredamos, rumiamos, damos vuelta como hámster en una noria al ritmo que nos marcan los pensamientos. Receta: como dijimos al principio, renunciar a los pensamientos, mindfulness a la fenomenología, para poder acceder al estado de ser . Con el Despertar (realización primer yoga) los pensamientos se ponen en su justo lugar. En el segundo yoga mahamudra podemos ser con ellos y sin ellos, con cualquier contenido, no hace falta bloquear nada, incluso es contraproducente. Pero debemos seguir atentos a no apegarnos a los contenidos mentales, especialmente conceptuales. La atención Sati / mindfulness (recordar) se centra en el no apego a los contenidos, sobre todo conceptuales…..
Como dice K. “… la diferencia entre estos dos primeros yogas duales (el siguiente ya no lo será) es que en el primer caso solo podemos “ser” parando a los contenido mentales y reposando en una mente vacía. En el segundo yoga, nos desapegamos de los contenidos mentales y “somos” independientemente de ellos mientras no surja apego (interés, a fin de cuentas)… Cuando el apego a todos esos contenidos mentales (a todos los contenidos mentales) sea suficientemente débil, se producirá el siguiente cataclismo. Colapsará el sujeto de la observación y quedará una situación en que no hay dualidad sujeto-objeto en nuestra mente. El sujeto quedará disuelto” .

¿Qué sujeto quedará disuelto? “el otro polo de los objetos”…..¿qué quedan? Los fenómenos tal cual…¿Qué se trabaja en el tercer yoga? “Aquello que todavía ansia y rechaza” (¿residuo de sujeto?…son sólo palabras). Receta: falta de interés, no intencionalidad, no acción, falta de contacto, como queramos llamarlo, sobre la fenomenología ya que el otro polo (el sujeto) se disolvió en el paso del segundo al tercero…Aparece entonces la verdadera ecuanimidad….La atención regresa a su fuente SOLO SER sin interés alguno por los fenómenos. En lo cotidiano se compaginan los samadhis (tal como me avanzó K., así lo voy vislumbrando) con la capacidad de contactar cuando sea necesario con el cliente en el despacho, con el realización del informe económico, con la planificación del trabajo…para luego “retornar a casa”.

Y lo más importante ….nunca olvidar ❤

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Comentario por Diego

Nada que añadir 🙂 ❤

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Si el despertar no es el desapego a los contenidos mentales, eso sería la no-dualidad ¿ qué es?

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Comentario por ewilius

Si el despertar no es el desapego a los contenidos mentales, eso sería la no-dualidad ¿ qué es?

El despertar es obtener la capacidad de solo-ser, que se puede redefinir como que también es el desapego perfecto del intelecto (cuando hay mindfulness, pues aún hay mente reactiva).

La Budeidad es el desapego perfecto a todo contenido mental, la budeidad es no-dual, pero hay estadios no duales previos donde eso aún no ha ocurrido pero sí ha ocurrido el colapso del teatro cartersiano, es decir que no se percibe sujeto aparente. Eso es lo que distingue los dos yogas no.duales: el de un-sabor y la budeidad (no-meditación).

Un abrazo

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