El blog de 道


El sistema-mente v2020: La atención (I)
01/02/2020, 7:07 am
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La atención, el enlace de la consciencia y la inteligencia

La atención es un proceso mental meta-consciente, es decir que actúa sobre el campo de consciencia, seleccionando partes de esta y excluyendo otras.

Existen diferentes niveles de atención, igual que podemos ejercer más o menos fuerza con una mano, aparentemente podemos ejercer más o menos atención a cualquier qualia o conjunto de qualia existente (y solo a los qualia) descartando el resto de ellos.

En cierta manera se percibe (y la neurociencia opina igual) como si pudiéramos dedicar más o menos recursos-mente a atender. Podemos ejercer una atención suave o intensa, y notamos como eso hace que se movilice y canse nuestra mente más o menos.

Puede o puede no haber atención pero no puedes atender a dos cosas a la vez. Es como enfocar la mirada, puede estar enfocada en un sitio u otro o desenfocarla del todo (con cierta práctica), pero no puedes enfocar dos espacios a la vez.

Lo cual no significa que no puedas hacer dos cosas (o seis) a la vez, son cosas diferentes. Pero la atención solo estará en una de ellas o… en ninguna… y cambiará de una a otra muy deprisa, eso es observable.

De todo esto se deduce (quizá te parezca una obviedad pero prefiero ir paso a paso) que podemos hacer cosas y las hacemos continuamente, sin prestarles atención. Porque solo atendemos a una cosa.

Entonces, si podemos hacer las cosas sin prestarles atención. ¿Para qué diantres debe servir la atención?

Demos la vuelta a la pregunta.

¿Cómo se hace una cosa sin prestarle atención? Aplicando lo que la mente ya sabe hacer de antemano. Hemos aprendido algo y ya podemos hacer eso sin atención y junto con otras mil cosas, por ejemplo charlar mientras patinamos.

No podemos hacer, sin prestar atención, algo nuevo, algo que aún tenemos que dominar como se hace, aprender a hacerlo.

Entonces parece que empezamos a verle el sentido a la atención. Esa focalización de recursos-mente, que además no es infinita y se cansa (como se agota cualquier cosa) permite, quizá entre otras cosas, aprender.

No puedes hacer nada nuevo sin prestarle atención, por eso no aprendes en clase si no atiendes, o incluso puedes leer y no enterarte de nada si no estás atento (normalmente es porque te pones a fantasear y tu atención va allí).

Cuando quieras aprender a patinar verás que estás muy, muy atento a todo, pero cuando sepas patinar, será como caminar, la atención ya no será necesaria y disfrutarás del aire en tu cara…

La atención es focalización, pero puedes focalizar en algo conceptual (leer, atender en clase) o no conceptual (aprendiendo a patinar).

Entonces, la atención es la cualidad dinámica de la inteligencia que nos permite aprender, es decir modificar nuestros patrones de reacción y respuesta al mundo exterior (para mejorarlos, si todo va bien).

La atención permite a la inteligencia observar, entender, cambiar y adaptarse. Y en cierta manera es la única expresión si no perceptible (pues estrictamente la atención no aparece en la consciencia), al menos detectable, de la inteligencia.

Un hecho anecdótico (o quizá no) de la atención, pero que resulta apasionante, es que no aparece en la consciencia como tal pero es claramente perceptible cuando está dónde está “mirando” y con qué intensidad.

Como miembro del selecto club de lo no-nacido o no-manifestado que llamamos inteligencia, no tiene forma alguna ni aparece en la consciencia. No es un objeto de la consciencia.

Y sin embargo somos perfectamente capaces de “apercibir” (a falta de mejor palabro) a qué está atendiendo.

Es sin duda el eslabón perdido (y re-encontrado) entre lo manifestado y lo no manifestado. Y por eso la atención es un elemento fundamental.

Sin atención a la consciencia no hay aprendizaje (al menos no de alto nivel). Dime a qué atiendes y te diré qué aprendes… Eso lo saben bien quienes tienen cerca alguien con déficit de atención…

Por eso se decía en el texto sobre la atención que cualquier práctica sin atención no provoca cambios duraderos, no importa lo que vivas, no te va a ayudar demasiado a cambiar.

No habrás aprendido nada de cualquier experiencia sin atención, con suerte quizá aprendas algo cuando la recuerdes más tarde con atención… eso es lo máximo, pero ya será un aprendizaje de segunda mano, pues es sabido que la memoria no es demasiado fiable.

Así pues la atención es la herramienta de aprendizaje basada en los contenidos de la consciencia (basada en qualias).

Aunque ese aprendizaje de la inteligencia, al igual que el total de la inteligencia, nos está vetado, no sabemos cómo aprendemos, pero sabemos que si atendemos, aprendemos… La inteligencia cambia sus patrones de reacción. Se adapta.

Igual que podemos leer una página de un libro despistados y no enterarnos de nada, así es una vida sin atención. Aparentemente vives, pero realmente como dicen en el zen “echamos nieve a un pozo de agua”. Apenas nada queda y nada cambia.

Sin atención no es posible cambiar nuestros patrones de reacción habituales, y eso, en referencia a los patrones de reacción aflictivos, es especialmente importante en espiritualidad.

Por eso el mindfulness es tan importante (más tarde veremos qué es exactamente el mindfulness pero ya intuís que la atención es su base). Y más importante todavía es saber “para qué hacemos mindfulness”, y es porque hacemos que la atención aprenda en determinada dirección.

No es lo mismo atender a un cuadro para memorizar todos sus colores que para disfrutar de su belleza sin mayores complicaciones ¿verdad?

En ambos casos atendemos a un cuadro pero lo que hacemos será muy diferente. Por eso es bastante naive cuando una instrucción de meditación es simplemente “estar atento”.

No es que sea mentira, es simplemente demasiado poco concreta. Está ejerciendo su atención el meditador samatha y también el que hace vipassana,  el que hace shikantaza y el que simplemente está mindful en el trabajo.

¿Cuáles son pues las diferencias? ¿por qué son prácticas diferentes?

La atención en nuestra vida ordinaria, siempre está dirigida a un fin.

Dirigida a un objetivo concreto, tal cosa como la atención no dirigida no existe (bueno, existe en samadhi, luego lo veremos). Normalmente, cuando atiendes, atiendes a algo y para algo y eso en lenguaje budista es La visión.

No es lo mismo que atiendas a tus procesos mentales para ver la ausencia de yo, que atender a tus procesos mentales para ver si alguno de ellos es, por ejemplo sobre fútbol… En ambos casos hay atención y aprendizaje pero los resultados de esa atención serán muy diferentes.

Y en general, en nuestro día a día, atendemos demasiado a nuestro intelecto (nuestra voz en la cabeza) y demasiado poco al resto…

Seguimos


8 comentarios so far
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Hoy se ha muerto mi amado perro Otto, he tenido que “dormirlo” el sufrimiento era insoportable para el y para mi. Sé que tal vez no es el sitio adecuado, disculpad, pero es que no soy una persona muy sociable y necesitaba desahogarme de alguna manera. ¡ Que buenos 10 años hemos pasado juntos!

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Comentario por ewilius

Te acompaño en el sentimiento. Ojalá pudiera estar ahí para abrazarte.

Ahora que él ya no sufre, espero que, sin olvidarlo nunca, puedas hacer tú lo mismo.

Un abrazo

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Comentario por ewilius

Siento tu pérdida Ewilius. En este lugar llaman a los perros “lo que es como un corazon”. Un abrazo.

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Comentario por JuanV

Gracias

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Comentario por ewilius

Me ha emocionado tu escrito. Te comprendo perfectamente, cuando tuvimos que hacer lo mismo con mi perro Tino, toda mi familia -incluído yo- quedó sumida en el dolor profundo.
Ahora, como dice K., no lo olvidamos y agradecemos el tiempo que estuvo entre nosotros.
Creo que has elegido un buen sitio para desahogarte como dices.
Un abrazo querido amigo

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Comentario por Diego

Lo siento mucho, ewilius, y te mando un fuerte abrazo. Se me han humedecido los ojos.
«Ego significa sencillamente la creación de un sentimiento a través de la Hipnosis Divina de que yo soy un hacedor, un ser separado que controla su propio cuerpo. pero todo lo que existe realmente es un organismo cuerpo-mente y la energía que fluye a través de él».
(Ramesh Balsekar)
Somos energía. Y también somos amor. Quizá, porque sé y siento eso, se me han humedecido los ojos. El amor lo conecta todo, el amor nos conecta a todos. A los que “se han ido” y a los que todavía “estamos por aquí”.
¿Quién se ha ido? ¿Quién queda por aquí? Somos energía, fluyendo.
«Tomos morimos, pero no hay nadie muerto».
Me impactó hace días la muerte de Kobe Bryant y de su hija Gianna. Esas nueve personas del helicóptero. Como dije en una entrada, no sé “dónde están”, porque seguramente “no están”, pero al mismo tiempo sí sé dónde están: en millones y millones de corazones y mentes. Otto vive y pervive en ti. Así son las cosas. La interdependencia, el interser.

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Comentario por whatgoesaround

Sois muy amables, me hacéis sentir mejor.

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Comentario por ewilius




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