El blog de 道


La meditación de no-acción (III)
19/12/2019, 7:07 am
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Ese engacharse emocionalmente de forma intensa, no pasa con las otras consciencias (los cinco sentidos), por varias razones.

La primera es que en meditación nos sometemos a una deprivación sensorial notable (silencio, oscuridad, nadie nos habla, a veces hasta ojos cerrados) cosa que no podemos hacer con el pensamiento.

Ya nos gustaría, ¿verdad?

Y lo segundo es, que la conexión emocional a esos sentidos no es tan intensa como con el pensamiento, no ocurre siempre. No por ver una taza tenemos una conexión emocional con ella, aunque si viéramos cómo pegan a nuestro hijo, esta conexión se iba a establecer (y eso es lo que se tratará en los yogas avanzados).

Por eso es falso, y es importante saberlo, que todo sufrimiento tenga su origen en el pensamiento intelectual. Y de hecho por eso existen cuatro yogas Mahamudra y no tres. Aunque es cierto que la mayor parte de dukkha es generada por el pensamiento intelectual. Porque como dijo Mark Twain: “mi vida ha estado marcada por miles de desgracias la mayoría de las cuales nunca ocurrieron”.

Pero las que sí ocurren, debemos ser también capaces de gestionarlas.

Por aquí en algún momento en el pasado hemos dicho que no-acción/WuWei significa realmente no-intencionalidad. Es decir, que actuamos sin querer nada concreto. Ningún resultado concreto.

O mejor dicho, teóricamente sí buscamos un resultado concreto, por eso lo hacemos, claro, como en el voto del Bodhisattva (salvar a todos los seres sintientes). Pero no hay apego emocional a ese resultado. De tal manera que si se cumple con ese resultado, está perfecto y si no se cumple también lo está, no hay nada de lo que lamentarse. Las cosas son como son. Un Bodhisattva está preparado para morir ante el más absoluto fracaso en su voto, es lo que hay. Pero eso no cambiará nada.

Ese sería el ideal taoista de WuWei y por eso, el fluir (por la vida) es su Nirvana, existen muchas anécdotas taoistas que reflejan este hecho. Y eso de que el nirvana ocurra durante nuestra vida convencional empieza a oler a “Samsara es Nirvana” que es la propuesta Mahayana…

Siempre se ha dicho que el Zen es la colisión del budismo y el taoismo. Llegados a este punto hasta me pregunto si no es así con todo el budismo Mahayana y Vajrayana. ¿Yogacara+Taoismo es también Mahamudra? Indemostrable, pero algún argumento a favor, existe.

Por cierto siempre le he tenido mucho cariño a este cuento, aunque no es de lectura obligada. 😀

Podemos empezar ahora ya a conectarlo todo y entender porqué digo que la meditación Mahayana también podría llamarse perfectamente de “no-acción” tal como lo define el taoismo.

Por eso cuando intentamos hacer una meditación Mahayana, lo relevante no es si hay pensamiento presente o ausente, sino a qué estamos apegados o cuánta intencionalidad hay.

Obviamente con el pensamiento ausente no podemos apegarnos a él, eso es cierto, pero también es cierto que con el pensamiento presente podemos (no es fácil) no apegarnos a él y esa habilidad es la que se depurará en ese tipo de meditaciones Mahayana y se llevará a su cúspide cuando tras el despertar además transcendamos completamente toda intelectualidad. Es decir al completar lo que los chicos Mahamudra llaman el segundo yoga.

Cuando en zen dicen “no persigas los pensamientos”, podrían perfectamente decirte “no te intereses tanto por lo que piensas”… Esa instrucción es perfectamente válida, y de hecho quizá más precisa y fácil de entender que la anterior.

Si el pensamiento es reactivo ¿a qué tanto preocuparse por él?

Es como saber que ante ti hay palabras puestas al azar por una computadora pero te empeñas en entender qué pone (no es tan bestia como esto, pero bueno…).

La principal diferencia inicialmente es que realmente sientes que “eres tú quién los piensa”, luego no parece sencillo “no preocuparme por lo que pienso, que si lo pienso es porque me preocupa”.

Se siente más o menos así.

Pero en realidad, por suerte, no es así. Y con el tiempo y visión clara (y culminando en el Despertar) podremos ver que no era exactamente así la dinámica entre pensar y resultar afectado por ello.

Alguna vez se ha dicho que no hay que “dar gasolina” a los pensamientos, la gasolina es ese interés, sea ansiando aquello que soñamos (pensamos) o bien rechazando lo que no nos gusta.

Ya sabéis el dicho zen: La vía es fácil, basta con no tener preferencias…

¿No es acaso todo lo mismo expresado con los matices razonables del lenguaje de cada persona?

También es por eso que se dice mucho por aquí, que “molestarse” por habernos perdido en los pensamientos mientras meditamos es un doble error: el error de haber perdido el mindfulness y el error de “molestarse”, y molestarse es un error porque lo que estamos trabajando aquí es la ausencia de intencionalidad, por tanto ese “molestarse”, desequilibra aún más tu meditación. Es justo lo que no queremos hacer.

Así pues, olvida el “interés emocional” en hacerlo bien, a la vez que mantienes una disciplina adecuada de práctica.

Es decir, lo relevante no es tanto tus pensamientos como tus apegos e intenciones. Ante una situación ecuánime, de atento desapego, no hay nada más que mejorar en tu meditación. Ya es perfecta. Pase lo que pase…

Pase lo que pase…

Es interesante ver que cuando estamos “tranquilos”, típicamente tenemos poca intencionalidad, estamos bien, a gusto y relajados, y no queremos nada más. Como cuando vemos relajadamente una puesta de sol estando de vacaciones. En esa situación puntual de no querer nada, empezareis a degustar qué es WuWei.

Y al revés, si somos observadores veremos cómo los pensamientos proliferan cuando hay intereses, miedos, ambiciones, rechazos… intencionalidad… y como eso provoca el incremento de dukkha (nuestro sufrir).

Por eso, la pacificación mental es un pre-requisito razonable a la meditación (y no su resultado como parece creer mucha gente).

Es decir, que aquí de lo que estamos hablando finalmente es del entrenamiento supremo en ecuanimidad. Esa es la meditación reina Mahayana.

Y por eso no debe extrañar que el entrenamiento zen aporte individuos especialmente fríos a menos que se incorporen prácticas complementarias de amor y compasión correctamente orientadas (como sí hacen en el Tíbet).

Ese entrenamiento en emociones positivas, por forzado que se pueda ver, se hace por todos seres, pero incluido especialmente tú mismo. Pues no será el mismo nirvana con ellas, que sin ellas. Y el mundo no será tampoco el mismo.

Y ese amor, compasión, alegria… cuando maduren serán también no-intencionales (pues todo tú serás no-intencional), serán perfectas y por eso, a veces se habla de ellas como no-duales.

Por ejemplo: compasión no-dual es compasión no-intencional o compasión Wuwei o compasión de no-acción. Es equivalente.

Es compasión porque sí.

Seguimos


9 comentarios so far
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Sólo mi agradecimiento, admiración y amor por tus escritos. Este, como los anteriores, claro, clarificador y compasivo.

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Comentario por Diego

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Hablamos de atento desapego, ecuanimidad, no intencionalidad, amor/compasión…..las múltiples caras de un mismo diamante (vajra)

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Comentario por Diego

“Cuentan que un gran viajero, al retornar a su tierra, contó con entusiasmo que había encontrado en una de sus aventuras un lugar maravilloso. Todos sus conocidos quisieron que le describiera dicho lugar. El prefirió dibujarles un mapa detallado para que cada cual hiciera el viaje por sí mismo.
Después de otro de sus largos viajes, nuestro aventurero volvió a su tierra y se encontró con la sorpresa de que su mapa se había extendido por todo el país, se habían hecho diversas versiones del mismo. Existían teorías rivales que interpretaban el mapa de manera opuesta. Proliferaban los que se denominaban expertos o eruditos en su mapa. Pero poco tiempo tardó en comprender que ninguno de sus paisanos había emprendió el viaje con sus propios pies.”

¿Somos expertos o viajeros?

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Comentario por Diego

De esta gran entrada me quedo casi con esta frase…
«Si el pensamiento es reactivo ¿a qué tanto preocuparse por él?».
Con lo de la computadora poniendo ante ti palabras al azar me has hecho reír. Pues es un buen símil.
Interesantísimo todo, creo que el enfoque es muy rico en matices: no solamente pensar o no pensar, la ausencia o presencia de contenidos mentales, sino todo el tema de los apegos, de la emocionalidad, la intencionalidad, la ecuanimidad, la compasión.
Muy cierto lo del molestarse por perder la atención mindful.
Por otro lado dices también…
«La principal diferencia inicialmente es que realmente sientes que “eres tú quién los piensa”»…. los pensamientos, claro. Y no, no es así. Los pensamientos sencillamente aparecen, surgen, y esto se puede ver claramente. Cuando empieza a producirse la desvinculación o desidentificación intelectual o conceptual puede empezar a producirse también la emocional. Son ladrillos importantes en ese camino del desapego, del despertar, del tomar distancia o perspectiva, del liberarse, no importa qué descripción utilicemos (creo que todas valen).

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Comentario por whatgoesaround

Es un símil forzado porque tú no piensas al azar, pero si dijéramos que una IA selecciona ideas, frases, reflexiones sobre tus gustos y preferencias, y te las muestra, entonces… entonces no sería tan diferente…

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En la entrada se habla de no-intencionalidad . También se habla a veces de no-intención. Pero “intencionalidad” e “intención” no son sinónimos. Intencionalidad es un término filosófico que puso de moda el filósofo Husserl con su Fenomenología, aunque fue un término acuñado por su maestro (Brentano). En un artículo de filosofía analítica (lenguaje) que adjunto se aclara la cuestión.
La filosofía siempre me ha ayudado a caminar por “el filo de la navaja”. A pesar de que no somos lo que pensamos….es necesario un mínimo rigor en lo que se dice y se piensa reflexivamente para no caer en el absurdo. Como decía Platón, no es lo mismo “doxa” (opinión) que “episteme” (conocimiento). En este blog se ha enfatizado que las palabras son símbolos, etiquetas….pero de segunda mano. Ya que la palabra “mesa” es un símbolo de la “mesa” (que nadie caiga en la tentación de decir “la mesa real”) que es un símbolo de aquello que nuestros sentidos representan como “mesa”. Con palabras podemos construir bellos cuentos o sugerentes comentarios como los de Tao… también castillos en el aire.

http://www.sefaweb.es/intencionalidad-e-intencion/

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Comentario por Diego

Perdona K. En este comentario parece que cuestiono tu utilización del lenguaje. Nada más lejos de mi intención ( o intencionalidad jejejeje). Simplemente quería resaltar las trampas en las que solemos caer por el mal uso del mismo. Tú sueles ser exquisito en el uso del lenguaje

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Comentario por Diego

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