Este es un texto que se quedó sin publicar en su momento, hace algunos años, lo rescato sin contexto:
Tanto si la consciencia más pura, más separada del fenómeno, es algo permanente o no lo es, lo que es seguro es que no es “ese testigo eterno” de la que tanto se habla en foros de neo-espiritualidad o neo-advaitismo.
Ese testigo inicial es en realidad es una construcción mental auto-referente dentro de nuesta mente ordinaria sin cambios.
El error de suponer que esa situación suponga todavía el menor progreso espiritual, no es solo neo-advaita, ya surge con fuerza lo que podríamos llamar neo-dzogchen donde se asocia rigpa a lo mismo.
Esa construcción mental auto-referente tiene su utilidad y puede cultivarse, sin ella el mindfulness tal como se entiende hoy día, es imposible y por tanto es imposible deshacer la madeja de la conceptualidad para comenzar a entender las dinámicas no-conceptuales. Es la base de toda práctica con componente vipassyana (ver con claridad). Es por eso que en este blog se le llama “mente mindful“.
Pero como dijo Buddha (aunque no sé si se refería a esto o si la cita es apócrifa): una vez cruzado el río debe abandonarse la barca.
Y en lugar de eso, la tendencia, diría que mayoritaria en ciertos entornos, consiste en creer que “eso”, que es solo una construcción mental forzada y artificiosa que cuesta horrores mantener, sobretodo la principio (de ahí las quejas de los que empiezan con el mindfulness), es realmente algo transcendental, una consciencia eterna o una substancia supra-natural.
No lo es, obviamente. De hecho no ha habido transformación relevante alguna de la mente habitual (es decir ni Despertar, ni paso a no-dualidad, ni liberación/budeidad, por supuesto) ni nada.
Samsara 100%.
Pero al creer en tal cosa, la práctica se convierte en un continuo volver a esa construcción, potenciarla, entrenarla (algunos maestros dicen cristalizarla). Y tal como cristalizamos durante nuestra vida desde la juventud, una personalidad que no existe, sino que es un cúmulo de historias que nos inventamos, luego pasamos a cristalizar un “testigo mudo”, sin historias, cierto, pero eso es todo.
La capacidad de la mente es prodigiosa, con motivación y entrenamiento podemos hacer que esa construcción auto-referente pueda atravesar incluso la barrera del sueño.
Eso es posible, y se toma como una prueba de lo “eterno” que es ese testigo, cuando en realidad todo eso ha sido construido ahora, pues antes no eras consciente en el sueño ¿no?
Así pues ¿a qué afirmar que eso demuestra que el testigo es eterno y que antes lo era también (auto-consciente las 24 horas) cuando tu experiencia no confirmaba tal cosa en el pasado? ¿no parece más sensato ver que has “entrenado” esa capacidad durante años hasta lograr eso y luego dices “veis siempre estuvo ahí, es eterna”?
Pero no, antes no estaba ahí… De hecho la mayor parte del tiempo no estaba ni en tu vigilia, estaba la mente reactiva no esa… ¿tan fácil nos auto-engañamos?
Gente que no tiene ni idea, ni interés en lo que es la espiritualidad también logra lo mismo con el entrenamiento adecuado (buscad sobre sueños lúcidos…) y no afirman poseer ninguna consciencia eterna… o haber obtenido Turiya o Rigpa o no sé qué más. No saben ni lo que es…
¿He dicho ya que además ese testigo es dual al 100%? (siempre alguien mirando algo…sujeto-objeto, ¿recuerdas?) pero eso no es grave, el siguiente estadio, ya sí trascendental, también será dual.
Pero, desmontar ese testigo, da miedo, porque como dice Huang-Po quedas flotando en el vacío sin nada a lo que agarrarte, o mejor dicho: nada queda flotando en el vacío más que fenómeno ocurriendo. La sensación es que vas a perder todo lo logrado, toda esa paz y gozo que te ofrece el testigo mudo (pero que nunca es permanente, ¿verdad?, siempre yendo y viniendo con esfuerzo…). Tienes miedo, pues nada ni nadie va a estar controlando o conduciendo la barca, es como saltar al vacío y esperar que te crezcan las alas. No peor, es como saltar al vacío y esperar desaparecer, volverte aire…
¿Quién saltaría? Solo individuos con unas condiciones kármicas muy concretas. Y ese es realmente el único secreto del progreso espiritual. Como dijo Nisa, básicamente depende de si eres capaz de renunciar a todo.
Pero recuerda, nunca hubo nadie conduciendo la barca realmente, solo has de verlo con claridad para poder saltar al vacío… Hasta entonces somos como aquél en lo alto del trampolín dando pasos adelante y atrás, sin decidirse a saltar…
O como decía Thusness: “un aferrar disfrazado de dejar-ir”.