El blog de 道


El Yosoy (epílogo)
04/07/2019, 7:07 am
Filed under: Uncategorized

¿Cuál es el hábito más arraigado que tienes?

Es decir “yo soy”.

Este es el hábito raíz. Las palabras y las experiencias no son dignas de ti.

Este hábito de experimentar no se irá hasta que te des cuenta de que todo este dominio de los cinco elementos, es irreal, esta “Yosoydad” es en sí misma irreal.


Cuando llegas al final del conocimiento material del mundo, en ese escenario, trasciendes al observador y lo observado. Eso significa que usted estará en un verdadero estado de ser. A partir de entonces, entras en el estado de trascender la Yosoydad, donde las identidades del observador y lo observado desapareceren.

-Nisargadatta


13 comentarios so far
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Por cierto, el Genjo koan de Dogen es otro bello ejemplo de lo mismo: primero estudiarse, luego olvidarse y así ser todo siendo nada.

Estudiar el Camino de Buda es estudiarse a sí mismo.

Estudiarse a sí mismo es olvidarse de sí mismo.

Olvidarse de sí mismo es ser iluminado por los diez mil dharmas.

Ser iluminado por los diez mil dharmas es estar libre del cuerpo-mente de uno mismo y de los de otros.

No queda rastro de iluminación, y esta iluminación sin rastro sigue para siempre

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En realidad el “yo” es meramente conceptual… nada, nada, nada lo sustenta en absoluto si mantenemos la observación atenta. En ese estado de “observación” o “conciencia” no hay yo, ni partes. No hay nadie. Ese estado que podemos bautizar como la realidad escapa a cualquier definición, a los conceptos y palabras. El lenguaje es ya una trampa, pues decir “observación” implicaría que hay un yo o alguien observando. Así que ese estado es ESO, indefinible e inaprehensible. Por eso muy de acuerdo con Nisargadatta: el decir y pensar “yo soy” es el hábito de raíz, absolutamente arraigado y fuente de todo el monumental embrollo. O monumental madeja de hilo a deshacer. También muy de acuerdo con el koan de Dogen. Realmente ahí lo dice todo, me ha encantado.
Hace unos días le mencioné a una bloguera la frase de Chomsky que salió por aquí hace unas semanas: “Las ideas verdes incoloras duermen furiosamente”. Le dije que esta frase, prueba brillante de las incoherencias y limitaciones del lenguaje conceptual, hablaba muy claro del absurdo de las palabras e ideas. Sin embargo, le dije, otras frases tan absolutamente absurdas son aceptadas y nadie o casi nadie profundiza en el porqué de que sean absurdas y no se sostengan: “yo leo”, “yo escribo”, “yo pienso”, “yo soy”. El budismo se ha preocupado de ello.
Tenemos un cuerpo, una mente, un cerebro, una memoria, recuerdos, pensamientos, experiencias, una historia o línea temporal… y una identidad, por supuesto, creada en base a todo esto. Ahí está el error, pues observar atentamente el ahora desmonta toda esta presuposición y apunta directamente a la vacuidad de los fenómenos. En cuanto al YoSoy, y como se dijo aquí hace poco, podría definirse como ese estado, sensación o sentimiento que se experimenta o alcanza cuando se trasciende el pensamiento, o mejor dicho la conceptualidad. Queda la evidente sensación de Ser o Conciencia liberada de esa conceptualidad. Donde volveríamos al principio, ese estado (realidad) indefinible y libre de conceptos. Pero no es el estado final, debe olvidarse, superarse, trascenderse. Como dice Dogen.
Así que el observador es lo observado. El observador es el pasado. Algunas de las frases o reflexiones que puedo utilizar y utilizo, a modo de koans, a modo de fórmulas, para repetirme a mí mismo y afinar la mente, o aquietarla, pueden ser, y son:
“No soy la imagen mental (de mí mismo)”.
“NINGUNA imagen mental”.
“Ningún movimiento del pensar”.
“Quietud mental, absoluta y total”.
“No has de hacer nada, solamente observar en silencio”.
“No trates de ser, ya eres”. (Me lo copio de Ramana, ja ja).
“Olvidarse de ver, de captar, de grabar, de registrar”. (Se refiere a cualquier cosa, y muy especialmente a uno mismo, pues eso fomenta la falsa imagen). Es, como se ha dicho en este blog también, una deconstrucción continua e implacable.
“¿Por qué?¿Por qué esa imagen, esa división, dualidad, falsedad?”.
Estas frases son meras herramientas, obviamente. No se trata de repetirlas constantemente a todas horas como un loro. Se trata de que pueden usarse si uno quiere afinar y “apuntar” hacia ese estado, lo que verdaderamente importa. Obviamente estas frases e ideas (también conceptualidad, también parloteo mental) deben a su vez trascenderse, dejarse atrás. La herramienta más poderosa es la observación en silencio, la atención al ahora (“Estar en quietud”, de nuevo Ramana).
Deben trascenderse pues se avanza entonces hacia la verdadera quietud, o paz, o ausencia de imágenes o pensamientos. Mejor dicho, aunque todo esto surja, ya no es creado por un yo, sujeto o identidad, sino que surge espontáneamente. La diferencia es crucial. Y al no haber atadura ni apego hay cierta libertad, en ese sentido. Todo esto conecta con una frase que salió también aquí, muy importante: la ausencia de imágenes o pensamientos es producto del “no trates de poner otra cabeza encima de tu cabeza”. Si surge algo se observa, pero no se piensa que se observa. Ni se piensa que se piensa o que no se piensa. Ni se piensa o se da cuenta uno de que ahora soy consciente o no, ahora “grabo” o no. Saradamma dice:”Cuando la mente entra en el Corazón, no hay un ‘yo’ que diga que no hay un ‘yo’”. Pues es eso. Basta de todo ese bucle o funcionamiento podemos decir que esquizoide. Todo es mero espejismo.
Por eso dije hace unas semanas: comprender o empezar a comprender que cualquier acto, decisión movimiento, volición, idea, deseo, temor, intencionalidad… es el ego y retroalimenta al ego. Refuerza la idea sacada de la chistera de la existencia de un yo.
«El querer detener el movimiento del agua (mente) con un palo (pensamientos) es lo que crea más pensamientos y agita el agua. Una vez constatado esto, el palo desaparece y el agua también».
(discipulodiscolo)
Perdón por la parrafada. Como digo, esas frases que uno puede repetirse pueden ser meras herramientas mentales, pero deben dejarse atrás y de hecho eso ocurre, se pasa a otra cosa donde hay un increíble silencio, quietud, paz. “Ese estado” que es la realidad, donde cualquier concepto es mero ruido, un añadido que además ni define, ni sirve, ni aplica ni es. Nada es más sencillo y a la vez más complicado, que “ser” lo que de verdad ya “somos”, y no queda otra que olvidar todo sujeto y toda idea o imagen. Y avanzar hacia eso sin fondo, llamémosle vacuidad, sunyata o anatman. O budeidad. No hay nadie que llegue ni ninguna meta concreta.
Creo también que muy buena parte del “problema” de la existencia de un falso yo nace de la capacidad del pensamiento para pensarse a sí mismo. El metapensamiento, esa capacidad de conciencia reflexiva que acaba siendo una trampa, pese a ser muy útil y maravillosa. Eso nos confunde y nos constriñe, pues ya crea todo un mundo mental y la imagen de uno mismo. Y eso a la vez es la puerta hacia esa faceta de la propia inteligencia: que no conoce límites y escapa a toda definción y conceptualidad. O intento de asirla.
Hasta luego.

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Comentario por whatgoesaround

a parte del “problema” de la existencia de un falso yo nace de la capacidad del pensamiento para pensarse a sí mismo.

Sin duda.

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Sin duda.

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Comentario por whatgoesaround

dice:existencia falso yo.
si lo pienso como esta escrito es dificil entender la cosa.
yo como lo veo y siempre lo he visto.
poseo un cuerpo mente,este piensa ,razona,analiza y da ordenes y actua,son los 5 elementos.
yo ,no tengo capacidad de pensar ,razonar,ni emociones.solo soy.
en este ambito,cero,pero en mi ambito natural,si ahi la imformacion me la provee el universo.
aqui,como no es mi universo,es un medio extraño y no tengo ninguna comunicacion.
se da una figura que los pensamientos son mios,eso es el ego,eso es falso,pero lo del yo no es falso.
o sea la identificacion es falsa,pero no lo del yo.

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Comentario por alfredo

Me he expresado mal en cierta parte del anterior comentario. Donde digo…

Deben trascenderse pues se avanza entonces hacia la verdadera quietud, o paz, o ausencia de imágenes o pensamientos. Mejor dicho, aunque todo esto surja, ya no es creado por un yo, sujeto o identidad, sino que surge espontáneamente.

Concretamente en la frase “ya no es creado por un yo” debería haber dicho en propiedad, y para ser totalmente precisos: “ya no se sustenta la creencia de que está siendo creado por un yo”.

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Comentario por whatgoesaround

dice:ese estado es la realidad.
no,ese estado no es la realidad.
solo es ilusion.

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Comentario por alfredo

No sé si tus palabras van relacionadas con lo expresado en mi comentario… me imagino, no lo sé. Complicado contestar a esto… Yo partiría de la base de que la mayor parte del tiempo la mente está fabricando imágenes mentales: del mundo, de la realidad, de sí misma, del ego o personalidad (personaje). Así es muy difícil decidir qué es realidad y qué es ilusión. También diría que por lo tanto o en paralelo (o como consecuencia de esto) lo vemos todo filtrado a través de la mente, y lo que es mucho peor, del pensamiento. De hecho me atrevería a asegurar que la inmensa mayoría de la gente piensa el mundo, piensa a la vida y se piensa a sí misma… en un alto grado, aparte del mero hecho de vivirse (sin pensamiento, lo que sería experimentar, sentir, etc.). También diría que la mente es en buena medida (o nos hemos acostumbrado a usarla de tal manera, desafortunadamente) una grabadora, una cámara de cine y una cámara de fotos y de vídeo. Una mezcla de todo ello. El grabar, captar y registrar es casi continuo, excepto para la gente que se molesta en profundizar en ello o un buen día recibe un aguijonazo en forma de despertar. Preguntaría entonces qué sucede cuando cesan el captar, el grabar y el registrar. Pues todo ello evidentemente conduce a un desdoblamiento, falsedad, división (imagen de uno mismo, imagen del mundo… ). Preguntaría qué ocurre cuando la mente deja de pensar y preguntaría qué ocurre cuando la mente está en total quietud. Estoy hablando como Krishnamurti, soy consciente. Pero son muy buenas preguntas. Qué ocurre cuando cesan las imágenes, cesan los conceptos, el parloteo mental y el ponerle definiciones a todo. Si observamos toda esta inmensa problemática, parece lícito decir que todo es ilusión. De todas maneras me parece irse al extremo calificarlo todo de ilusión. ¿El mundo, la realidad, son meras ilusiones, falsedad? Rupert Spira dice que si observamos todo con detenimiento nos daremos cuenta que lo que no varía siempre, lo que siempre está ahí, es esa inmensa pantalla (la conciencia) más allá de los contenidos. Y creo que acierta. Siempre o casi siempre vemos eso.
Ir hacia el estado en que no hay imágenes (captar, división… ) es uno de los meollos de la cuestión. Yo diría que cuando no hay imágenes de uno mismo ni del mundo entonces hay una claridad mental diáfana y asombrosa, y también una enorme sensación de espacio, silencio y paz. Un ensanchamiento de la propia identidad pasmoso y a la vez henchido de una paz brutal y desconocida. Entonces también hay sensación de unidad, por supuesto. De identidad observador-observado tan evidente que nos parece ridículo que hayamos funcionado en base a esos conceptos tanto tiempo. Nos parece un corsé y ya no lo queremos. Como decía cierta parábola, es como el hombre que ha estado enfermo durante mucho tiempo postrado en una cama. Por fin se levanta y lo ve, y ya no quiere volver a estar postrado. El ensanchamiento de la propia identidad es a la vez el adelgazamiento del ego, se nos vuelve tan transparente que ya casi queremos pegarle el empujoncito final por el barranco. También diría que todo este estado de quietud o claridad mental es el estado ideal en el cual queremos estar (hablo por mí) el estado perseguido y deseado, y vemos que nada nos impide seguir anhelándolo si podemos ya expresarlo. Empezar el camino andando, justamente. Entonces dejas de buscar, porque ese estado es “dejar de pensar, dejar de dividir, dejar de buscar, dejar de preguntar” (otro de mis mantras). Buscar y preguntar van asociados a la conceptualidad. Si vas más allá el espejismo empieza a deshacerse. Y entonces ese estado buscado empieza a ser el vivido, se produce un clic mental. También diría que este estado viene a ser el Sí Mismo, aunque no nos demos cuenta. Siempre somos el Sí Mismo y éste siempre se ve a Sí Mismo (es impersonal), se está viendo y está siendo a la vez. Pero “viendo” no a través del filtro del pensamiento, cuidado. Esto me parece mucho más real que el devenir errático de la mente, independientemente que después debamos trascender ese Sí Mismo hacia el no-hay-nadie o anatman.
Cuando tuve mi primer flash de despertar, la experiencia más genuina y hermosa que he vivido, la cuestión fue justamente de todo esto: la conciencia se giró sobre sí misma de golpe, y supe quién y qué era. Porque lo viví y experimenté, lo vi pero de una manera en que no había en absoluto pensamiento o imagen de ello. Lo supe, sencillamente. Fue a-lu-cí-nan-te. En ese momento no me preocupé de captar, ver, grabar, pensar o conceptualizar. Fue… abracadabra… sucedió o sucedieron las condiciones, después de un momento en que me perdí a mí mismo (por completo) absorto en determinados pensamientos anodinos. Toda la cuestión giró en torno a eso. Y solo puedo decir que aquel estado parece más real que la realidad misma. Ese estado, para mí, es el Sí Mismo. Sigo intentando entenderlo, pero no creo que “sea más real que la realidad cotidiana”, sino que lo que sucede es que la mayor parte del tiempo caemos en el pensamiento convencional. O sea, en la ensoñación mental proporcionada por la continua cámara de cine que es la mente. Somos literalmente como los tipos dormidos de Matrix.
Estos son algunos apuntes, en base a lo experimentado. No lo expreso a través del doctrinario budista, de sus conceptos, descripciones, mapas, estados… no es mi especialidad ni de lejos.
Y podríamos discutir qué es real. Si lo es solamente el noúmeno, entonces queda fuera del alcance de la percepción humana y no tiene sentido debatir sobre él. Otra cosa muy evidente es que la mente y el cerebro siempre re-crean la realidad, la deconstruyen para construirla, sin olvidar que todo es coemergente.
En fin, si tienes algo que decir te invito a debatir con argumentos…

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Comentario por whatgoesaround

whatgoesaround.

en verdad no tengo nada que decir y menos cuento con argumentos.
siento que eres una persona trasparente y lo que cuentas esta muy bien fundamentado.
saludos cordiales.

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Comentario por alfredo

Gracias a ti, Alfredo. Simplemente es hablar o comentar un poco de todas estas cuestiones. En el fondo, conceptualidad, retratos y recuerdos también. Lo que importa es vivir las cosas, la experiencia. No pretendo “tener razón” Qué es real en verdad es una pregunta que me he hecho infinidad de veces. Alguien dijo “discusiones bizantinas”. Ja ja ja. Saludos.

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Comentario por whatgoesaround

Y que es la madre.
Es la madre de este universo y todos los universos del samsara.
Cuando recuerdo a madre, colapsan mis pensamientos y mis sentimientos y las lágrimas surcan mi rostro.

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Comentario por Alfredo

Hola.
Que es real.
La respuesta se obtiene cuando se da la llamada iluminación.
La respuesta no está en la mente.
La respuesta es vivencia. Como indica tilopa el hijo y la madre.
No es suficiente cesación, esta en mayor profundidad de ello
La vida da regalos,de repente el pescador lo coge.

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Comentario por Alfredo

La mente la cual tiene poder y mucho sobre el ser humano, es además “la loca de la casa”.
Sin darte cuenta, la loca te ha jugado una mala pasada haciendote escribir la verdad en estos largos párrafos librescos fruto de años de intensa lectura. A-LU-CI-NAN-TE.
Cuando se leen libros que nos apasionan, que los damos por verdaderos , estamos en las “garras” de su escritor.
Damos por sentado todo su contenido, tan cierto tan cierto que “la loca de la casa” hace que creamos a pies juntillas su contenido, haciendonos creer lo increible, ver donde no hay y ciegos donde lo hay, si esto persiste proboca A-LU-CI-NA-CIO-NES
Cada uno le ponga el nombre que más le convenga, yo nombro el Creador.
Este personaje no ha escrito ni uno de libro, todos ellos los han escrito y los escriben los hombres y como tales. Sujetos a Error
Todas estas parrafadas librescas, si uno se las inventa fruto de sus largas y continuas lecturas sirven para ensanchar el ego, sentirte importante, feliz y enredar a los “demás” sin más consecuencias.
Si realmente estas Creencias Alucinatorias persisten y las crees verdaderas, no las padece de momento quien las tiene, quien realmente las sufre es tu entorno más cercano (familia) que tiene un sinvivir.
Esto de lo Espiritual no es un juego. Puedes jugar todo lo que te venga en gana, pero sepas que tarde o temprano te ajustará las cuentas, las cuales son altamente dolorosas.

Un fuerte abrazo para todos

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Comentario por Francesc




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