El blog de 道


La necesidad de ir más allá del octavo Jhana
08/04/2019, 7:07 am
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Ahora que hemos explorado las complejidades de los ocho Jhanas, podemos finalmente entender por qué Buda no estaba contento tras haber dominado los mismos. La respuesta es bastante simple: la realización de los ocho Jhanas no va muy lejos, existencialmente hablando. El despertar del yo consciente es un hito importante para nuestra evolución y ciertamente un logro significante, pero no es libertad; el acceso a nuestra naturaleza pura todavía es muy estrecho y limitado. Este despertar no puede por sí mismo servir como un portal a la trascendencia, ya que para empezar el proceso uno tiene que tener acceso a la realidad universal. Entonces, alcanzar el octavo Jhana no nos abre al realismo del Yo soy y por tanto, no es extraño que Buda decidiera continuar su búsqueda interna de una más profunda realización. Su decisión final de sentarse bajo el árbol Bodhi hasta alcanzar una verdadera iluminación fue una expresión de su desesperación, conflicto interno y esfuerzos.

¿Qué ocurrió bajo el árbol de Bodhi? ¿Fue su contemplación de la cadena de origen y causas del sufrimiento lo que brindó la fruta de la emancipación como narra la leyenda? Parece bastante improbable. Virtualmente no hay relación entre su contemplación y la iluminación. La mente puede contemplar lo que desee por mil años, pero no nos llevará más cerca de la realidad. Este es el fallo de la visión meditativa. Es una pena que tanta gente mantenga la esperanza de que adquiriendo revelaciones en el reino de la ilusión serán liberados. Simplemente no va a pasar.

Así pues ¿cómo es que Buda alcanzó la iluminación si ni los ocho Jhanas ni Vipassana le condujo allí? La respuesta más probable es Gracia (7). Fue debido a la intervención divina que fue llevado a una más profunda dimensión de su ser interno, en la pura consciencia y más allá. Buda creó un sistema de enseñanza que no fue una representación directa de como el alcanzó la libertad y la iluminación. ¿Por qué lo haría? Porque no estaba seguro de cómo había ocurrido, ya que no parecía ser un resultado directo de sus esfuerzos conscientes por entender. Es frecuente que un maestro enseñe un camino que no recorrió. Cuando un águila se cierne durante mucho tiempo en el vasto cielo, puede llegar a olvidar los muchos senderos que tomó para llegar al mismo.

Bendiciones,
Anadi


Nota 7: Seguramente Anadi no esté de acuerdo, pero lo que él llama Gracia, es aquí simplemente nuestra inteligencia no-manifiesta trabajando, es decir nuestros procesos mentales inconscientes re-programándose para ofrecernos una vida menos samsárica. Y por tanto sí tiene una relación con vipassana (visión clara), pero no tal como esta se suele entender en Theravada, sino como inteligencia espiritual, es decir entender nuestra propia mente. Cuando nuestra mente profunda aprenda a salir del samsara, lo hará y recibiremos los frutos. Y por supuesto ni Buddha, ni Anadi, ni nadie, cómo él dice “está seguro de cómo ha ocurrido” pero de una forma tan ordinaria como tampoco sabemos ni “cómo caminamos”, al menos no en detalle ¿verdad?. Lo cual no significa que no podamos aprender a caminar… es una curiosa paradoja (aunque en realidad no, solo parece una paradoja debido a nuestras creencias erróneas) pero no podemos negarla, la vivimos cada día.

No sabemos cómo caminamos pero hemos aprendido a caminar.


Texto original:

http://anaditeaching.com/why-buddha-was-discontent-with-the-eighth-jhana/

Traducción al castellano de Juan.

Mil gracias y reconocimiento a Juan por esta traducción y por permitirme publicarla por primera vez en este blog.

 


40 comentarios so far
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La Gracia… pues estoy de acuerdo. Según mi modesta opinión, cuando se suspende toda volición “egótica”, “central” o “personal” (con el riesgo de decir esto hablando de Buda), entonces “interviene algo” que como tú bien dices es nuestra inteligencia no manifiesta, o nuestra naturaleza profunda. Desactivado todo movimiento, toda búsqueda y deseo hay lugar para la espontaneidad, la libertad de que ya no hay nadie, un sujeto actuando, meditando, buscando, esforzándose, etc.
Pese a que me lo podréis discutir hasta la saciedad, o entender mal, sigo firmemente convencido de que en verdad no hay nada que alcanzar. Ya somos uno con la Realidad y la Verdad, no estamos aparte ni somos algo diferente. No hay partes, por tanto tampoco sujeto. Esto enlaza con la no-dualidad. Entonces no es posible “alcanzar” lo que ya es. Ya somos la budeidad, incluso expresando “la ignorancia”. Daros cuenta de dos cosas: la primera, que si seguimos buscando “la Verdad” o la iluminación es porque sutilmente seguimos haciendo distinciones o discriminaciones en la realidad, considerando tales cosas válidas y otras no, o algunas falsas y otras no, o algunas deseables y otras no, o algunas impuras y otras no. Y así hasta el infinito. ¿Por qué discriminamos? La budeidad es cualquiera de nosotros haciendo cualquier cosa. Y la segunda cuestión: las nociones de “buscar”, “alcanzar”, “encontrar”, “verdad”, “sabiduría”, etc., etc, aplican básicamente en la esfera de la conceptualidad. La verdad y la realidad están más allá de la conceptualidad, no son una frase o idea. Es la propia mente la que crea la ilusión de la ignorancia.
Ya, podrá parecer que estoy hablando de cosas que poco tienen que ver con esta entrada. Yo creo que todo está muy relacionado. Y justamente por agotar todos los esfuerzos y vías de búsqueda, se manifestó la Gracia, porque se desactivó esa volición espiritual, o llamadle como queráis. La Gracia es… entregarse. Entreguémonos ya, ahora y en cualquier momento.

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Comentario por whatgoesaround

En estos razonamientos, Whats, se mezclan cosas, por eso generan confusión.

El budismo no propone “ser uno con todo” o “no ser un yo” o cualquier otra cosa que ya somos.

El budismo propone un objetivo muy claro y concreto: la liberación del sufrimiento. Cosa que obviamente no somos.

Y para ello, amén de otras herramientas propone una muy poderosa “la eliminación de la ignorancia”.

Decir “La Verdad” así si matices, no aporta información espiritual, ¿Está en La Verdad quién dice que donde hay dos manzanas ve tres melocotones? ¿Está en La Verdad quién dice que lo único que vale la pena en esta vida es el placer y el dinero?

Pues dependerá de como definas “La Verdad”, para el budismo son ignorantes.

La neo-filosofía que planteas (es básicamente planteamientos compartidos por muchos maestros neo-advaitas) es una posición intelectual casi inútil, porque no te lleva a ninguna parte. El budismo es básicamente pragmático, si te sirve para liberarte está bien sino, es inútil. Y decir “ya soy un buddha” es básicamente inútil (quizá te relaje un poco, pero recomiendo otras técnicas para ello).

La budeidad es cualquiera de nosotros haciendo cualquier cosa.

Obviamente para los budistas no. Radicalmente no. Un Buddha es un término muy concreto y aplica a muy pocos (si es que a alguien vivo).

Y la segunda cuestión: las nociones de “buscar”, “alcanzar”, “encontrar”, “verdad”, “sabiduría”, etc., etc, aplican básicamente en la esfera de la conceptualidad.

La ignorancia budista aplica básicamente a la ignorancia no-conceptual. Por eso cuando tienes una realización obtienes un entendimiento que no pueeds ni transmitir, pues es no conceptual. Eso es lo que se encuentra y eso es sabiduría, y no es conceptual.

¿Por qué discriminamos?

Discriminar no es problema alguno. Hasta para levantarte de la cama tendrás que discriminar. No es ese el asunto… El asunto es saber para qué sirve discriminar y para qué no, y cual es su estatus de realidad pues no es lo mismo llamar blanco a lo negro, que llamar blanco a algo que refleja todas las longitudes de onda. Ser sabio, implica, entre otras cosas, saber donde está el lugar de cada una de esas cuestiones y ese “saber” es no conceptual, es vivencial, como saber patinar.

Espero haber ayudado.

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Este libro es interesante: https://issuu.com/tseringgyamtso/docs/lo_esencial_del_mahamudra

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Comentario por jcentol9

Vale, “Tao”… se agradecen las correcciones y puntualizaciones, y la atención prestada. De verdad. Es cierto, en ese comentario se mezclan muchas cosas y se puede generar confusión. Tienes toda la razón, el budismo propone explícita y directamente la liberación del sufrimiento y la eliminación de la ignorancia. Antes de seguir debo reconocerlo, y ya lo he dicho en alguna ocasión: mi visión del budismo es muy particular, sui generis, muy personal. Es posible que distorsionante y hasta en parte inexacta. Así debe tomarse mi comentario, y no como si me hiciera portavoz no oficial del budismo (a tanto no aspiro). También puntualizo que no soy de esas personas que pretenden tener razón a toda costa, de esas que “es lo que yo digo y punto pelota”. Me podrás decir mil cosas, una de ellas que tengo muy poco o ningún rigor intelectual. Es muy posible, no lo descarto en absoluto. Bien haría en leerme unos cuantos buenos libros de budismo para informarme bien. Y seguramente debería opinar en este blog con más conocimiento de causa, cierto. O directamente no opinar. Lo único que puedo decir medio en broma es que no me hagáis demasiado caso. El quid del asunto es mi aproximación particular y abierta al budismo. Y que mi aproximación a toda la búsqueda espiritual, cosa también apuntada, nunca se ha ceñido única y exclusivamente al budismo. Por eso matizaré ahora algunas cosas. Por ejemplo lo del principio. El objetivo declarado del budismo, y que éste no propone  “ser uno con todo” o “no ser un yo”. Es verdad, pero personalmente entiendo que esa liberación del sufrimiento, que te va a llevar a trascender el yo y a la no-dualidad, implícitamente te lleva a sentirte uno con todo, ni más ni menos. Será poco riguroso, pero así lo veo y siento. 

Aunque la filosofía budista postula acertadamente lo de Anatman, ausencia de yo o de núcleo permanente, y eso chirría un poco con la corrección que me haces, pues sí que me suena a “no ser un yo”. Quizá no lo postula directamente, no sé.

Hablas de budismo zen en la entrada 4. LA EVOLUCIÓN DE LAS TRES MENTES (Y VI):

“Pero ¿qué se quiere decir cuando se olvida también al Buey? ¿nos olvidamos de la mente despierta?

Sí, en cierta manera sí. La mente despierta solo existe por contraste con las otras mentes. Si fuera nuestra única mente, no necesitaríamos destacarla.

Pero es que además el proceso de auto-referencia individual compulsiva desaparece aquí. Nuestra Presencia se deslocaliza, dejamos de tener un centro y dejamos de hacer auto-referencia en gran medida pues no sabríamos sobre quién o qué hacerla… No hay centro, ni persona, ni buey. La mente despierta deja de ser un “yo”, un alguien, por sutil que sea”.

Pues también me suena mucho, mucho, a no ser un yo.

Dices en la entrada ANATMAN NO ES NO-YO… :

“Y por eso también la realización de Anatman se denomina en budismo “entrar en la corriente” (Sotāpanna). En la corriente que se entra es en la de tu propia mente, como decía Huang-Po, olvidada la mente, caes en el Vacío que supone el río de percepción-pensamiento sin nada sólido a lo que agarrarse, sin orilla posible, simplemente te abandonas a la corriente… y desapareces… El Ser se transforma en un proceso vital, en una corriente mental sin orillas… “.

Me suena mucho a ser uno con el Todo. Este “ser uno” evidentemente no se refiere a un “ser individual” sino a un sentimiento de unidad. En la misma entrada puntualizas que Anatman no es exactamente no-yo, es cierto:

Tras esa palabra (anatman) subyace la idea de que para Buddha no hay un alma permanente, no hay una substancia vital que nos mueva y por tanto, mucho menos que esta sea única y común a todos. Pero no dijo que no hubiera “yo”.

Y ya que te estoy citando, de la misma entrada:

“Hay que decir una vez más, que Anatman es, según Buddha, cómo son las cosas ya; ahora mismo. Si Buddha tiene razón, tú ahora mismo ya no tienes alma, ni principio vital substancial, ni nada parecido. Realizarlo es solo darte cuenta, no destruir ninguna substancia… en todo caso es destruir una idea errónea… nada más. Por tanto no tiene sentido pensar que van a haber cambios muy notables, pero sí habrán cambios sutiles que cambiarán de forma notable la forma en que experimentas esta vida”.

Pues me suena mucho, pero que mucho, y en cierto sentido, a “no hay nada que alcanzar”. Oh, lo siento. Lo cual para mí no es lo mismo que “no hay nada que tengamos que hacer”, como le expongo a Diego en la larga puntualización que espero leerás. Claro, lo único a alcanzar es ese darse cuenta, que no es poco, de que no existe identidad o principio individual  o vital. Como ves, todo puede discutirse desde un punto de vista intelectual.

Hablo de la Verdad y hablas de la Verdad, “sin matices”. Es cierto, la verdad puede ser un concepto muy discutible y relativo. Para mí, la Verdad es como es la Realidad, las cosas como son, lo que es tal como es, aunque nos sea imposible explicarlo satisfactoriamente. Para mí. Casi vendría a equivaler a la realidad, los hechos, sean estos lo que sean. Puedo estar equivocado. Más adelante otro usuario comenta “somos la Pura Verdad”. Será sin matices también, pero yo creo entenderle perfectamente y estoy de acuerdo. Somos eso.

“Siento” decir también, y para rizar el rizo (y esto sí que es grave) que entre el comentario anterior dejado por el que escribe y la respuesta de Tao no veo grandes contradicciones de fondo, para nada. Más bien diría que se complementan bastante. Es verdad que haces puntualizaciones certeras, y es verdad que estoy bastante de acuerdo con casi todo lo que dices. Como le he dicho a Diego, me apetece dejar atrás tanta conceptualidad.

“Un Buddha es un término muy concreto y aplica a muy pocos”. Entonces, la budeidad no lo es todo ni lo incluye todo. ¿Estamos en una realidad donde hay diferentes partes, quedando la budeidad y Buddha separados? Un Buddha es un “ser” que despierta completamente. Entonces, consumado el despertar… ¿habrá infinidad de cosas en la realidad que no sean ese Buda? No me acaba de cuadrar tu respuesta. ¿Hay partes, diferenciaciones, realidades de distintas categorías, atendiendo a la evolución espiritual, o qué?

Cuando hablo del discriminar no hablo del discriminar a nivel básico, al nivel de color blanco/color negro, o discriminar qué desayuno o qué me pongo cuando me levanto de la cama. No estoy hablando de eso, para nada. Claro, discriminar debe ser bueno y necesario. Discriminar entre me bebo un zumo de naranja o me bebo un vaso de salfumán, me figuro. Estoy hablando estrictamente de la búsqueda espiritual y en realidad estoy hablando en base a experiencias propias. Por eso dije “SUTILMENTE seguimos haciendo distinciones o discriminaciones en la realidad”. No me es fácil explicar esto. Digamos que cuando buscamos (o busco) respuestas, un día me di cuenta de que muy sutilmente hacía diferenciaciones entre aspectos “válidos”, o “deseables” o “buenos” o “importantes” o “relevantes” o “elevados” de la realidad y otros que justamente son lo contrario, o parecen serlo. Y eso lo considero un error, pues eso alimenta la búsqueda y la sensación de no saber e incompletitud. No sé explicarlo mucho mejor. Digamos que nuestra adquisición de sabiduría guarda estrecha relación con una amplia y total aceptación de la realidad tal cual es, sin hacer categorizaciones, discriminaciones ni valoraciones. A eso me refería con “discriminar”.

Y finalmente, el párrafo…

Y la segunda cuestión: las nociones de “buscar”, “alcanzar”, “encontrar”, “verdad”, “sabiduría”, etc., etc, aplican básicamente en la esfera de la conceptualidad.

Podría estar mejor redactado o formulado, ciertamente. Me expliqué bastante mal. El verbo “aplicar” aquí no es el más adecuado. Quería decir que todas estas nociones, son asuntos, cuestiones o problemas a priori de carácter conceptual o intelectual. Lo cual no quiere decir que las soluciones o respuestas hayan de ser igualmente conceptuales, como acertadamente señalas tú. De hecho, la respuesta a cuestiones como la sabiduría o el encontrar verdades (obtener realizaciones) van más allá de lo conceptual. Me expliqué mal y aún no sé si ahora me explico bien. “Son vocablos de la esfera conceptual” viene a significar que “alcanzar”, “encontrar” o “verdad” me suenan más conceptuales en cuanto a sus significados que “manzana”, “champú” o “excavadora”. Lo cual no quiere decir (no he querido significar lo contrario) que la verdadera sabiduría, prajna, en realidad sea no-conceptual.

En fin, no me voy a extender más. No quiero ser pesado ni acaparar protagonismo. Ni generar más ruido que virtud. De las partes de mi comentario que podrían ser más salvables o sensatas (si las hay) o con las que podrías estar potencialmente de acuerdo, de esas ni la más mínima mención. Pero gracias de nuevo por las correcciones.

Helado de pistacho y abrazo de prajna. Y desaparece el que no puede desaparecer.

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Comentario por whatgoesaround

Mucho mejor redactado Whats 🙂

Es importante esto:

lo único a alcanzar es ese darse cuenta, que no es poco

Es importante no lanzar eslogans porque suenan bien, aunque no encajen del todo.

Y no lo digo solo por ti, lo digo porque gran parte del inmenso caos espiritual es debido a ello.

¿No hay nada que alcanzar? Radicalmente falso, debemos expresarnos bien, tenemos una obligación hacia todos los que nos leen, pues su confusión puede ser responsabilidad nuestra.

Por cierto, no es “lo único” pues hay muchos “darse cuentas” por los que tendrás que pasar, amén que llamar “lo único” a una tarea que algunos no completan en toda una vida, suena casi a ironía… 🙂

Un abrazo

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“Gran parte del inmenso caos espiritual es debido a ello”. Muy cierto, como el resto de cosas que apuntas.
Es cierto, es una labor titánica.
Y es cierto, hay muchos “darse cuenta”, de eso ya me he dado cuenta. Ja, ja.
Tengo una curiosidad técnica: ¿cómo haces para incluir citas dentro de los comentarios, y que aparezcan en un color más grisáceo?
Jamás lo había visto hacer, hasta llegar a tu blog. Lo pensé un momento. Una posibilidad sería usar el editor para ello y después hacer un copiar pegar hasta el comentario. ¿O se puede hacer directamente desde el comentario, con alguna función que me es desconocida?

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Comentario por whatgoesaround

prueba

Pon siemplemente un “>” delante de la frase que quieras en gris.

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Comentario por

“Pese a que me lo podréis discutir hasta la saciedad, o entender mal, sigo firmemente convencido de que en verdad no hay nada que alcanzar. Ya somos uno con la Realidad y la Verdad, no estamos aparte ni somos algo diferente”

Nada que discutir….pero la bellota dijo un día “Yo Soy La Encina”…y no se le plantó, ni se le dio sombra y agua durante el verano, ni se le cuidó….simplemente se contentó con pensar que ya era una encina hasta que un cerdo se la comió.
Lo cual no quiere decir que la bellota no sea potencialmente una encina.

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Comentario por Diego

Os contesto esta noche…

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Comentario por whatgoesaround

Hola, Diego.

Contesto ahora. He estado pocho: malestar, fiebre… tengo faringitis. De ahí mis comentarios locos. Es broma. La trágica y dolorosa historia de la bellota. Es muy buena la parábola. Pues claro, por supuestísimo, estoy total y absolutamente de acuerdo. ¿Cómo no podría estarlo? Pero por eso justamente dije antes de esa sentencia “me lo podréis discutir hasta la saciedad, o entender mal”. Y creo que me habéis entendido mal. O dicho de otra manera, y con toda la modestia que sea posible: creo que las implicaciones y las significaciones de las reflexiones que he vertido en ese comentario son mucho más extensas y profundas de lo que podría parecer de entrada. Sin ánimo de ofender, de verdad, creo que habéis hecho una lectura demasiado simplista de la frase “no hay nada que alcanzar”. Os habéis quedado en la mera superficie, en el aspecto formal de la sentencia, o la habéis entendido “unilateralmente” o literalmente, no sé. ¡No os quedéis en la mera superficie, por favor!

Me explico: no sé qué hubiera dicho o qué dijo el último Buda, ni sé qué dirá al respecto el budismo. Sí sé cómo lo veo, siento e interpreto yo, o este “ser” que aporrea ahora este teclado, y es así: para mí hay grandísimas diferencias, una abismal distancia entre la reflexión de “no hay nada que alcanzar” y sentencias tipo “no hay que hacer nada”, “no hay que esforzarse”, “no hay que hacer ningún trabajo espiritual”, “no hay que buscar la iluminación ni la realización total”, “no hay que meditar”… “no hay que ponerse el mono de trabajo, arremangarse y emplearse a fondo, reprogramarse a uno mismo por completo”… y le podéis añadir mil sentencias semejantes ad hoc. ¡Por favor! ¿Me explico por dónde voy? Para el budismo ni idea; para mí la diferencia es brutal. Por supuesto que hay que iniciar una titánica labor, trabajar, observar, meditar, practicar el mindfulness, tener realizaciones, limpiar impurezas, subir peldaños, depurar Alaya. Y de nuevo podemos formularlo de mil maneras. ¿Cómo si no podría explicarse que me hubiera dejado caer por este blog? ¿Cómo si no podría explicarse que sintiera interés por los contenidos de este blog? Si me considerara el Buda perfectamente realizado dudo que tuviera o experimentara dudas, confusión, que sintiera este anhelo o estuviera por esta labor, cosa que diría que he dado a entender en este blog por activa y por pasiva. Así que… no os quedéis en la superficie de esa frase, please.

Otra manera de formularlo es como has hecho tú, muy bien: enfocándolo desde el punto de vista de la potencialidad, con el ejemplo de la bellota. Una cosa que se me olvidó añadir en mi primer comentario es que creo que todo este tema de la realización espiritual encierra una descomunal paradoja de fondo, por cuanto está todo por hacer y a la vez “no hay nada que alcanzar”. Sí, lo siento, lo sigo creyendo. Soy tozudo y puedo estar equivocado. Se pueden leer muchas cosas sobre zen u otras escuelas donde eso queda más o menos manifiesto.

“Antes de la iluminación: cortar leña y acarrear agua. Después de la iluminación: cortar leña y acarrear agua. Este aforismo zen es una discreta y reveladora joya de un proceso espiritual cotidiano, que remite al practicante a una disciplina incesante y enteramente terrenal, para cosechar los futos más altos, de esferas celestes, sin saltos de ningún tipo. Algo del satori que podemos deducir de este aforismo es que cada acto, por insignificante que parezca, es tan importante como cualquier otro y que lo trascendental (o iluminante) no está en aquello que realizamos sino en cómo lo realizamos. Un acto realizado impecablemente con conciencia, alerta y presencia, cualquiera que sea, es una puerta, a través del instante (el diamante cotidiano), hacia aquello que existe por siempre”…

… dicen en la web pijamasurf.com. Y ese famoso aforismo zen lo tomo como un ejemplo más de que no hay nada que alcanzar, aparte de las otras muchas interpretaciones que puedan dársele. Antes de la iluminación: publicar y comentar en blogs. Después de la iluminación: publicar y comentar en blogs. Por supuesto, entiendo este aforismo en el que se nos invita a “seguir haciendo lo mismo de siempre”. El protagonista es un ser completamente despierto, no cualquier ser humano, y por lo tanto, fuera lo que fuera lo que hubiera que alcanzar ya se alcanzó. Y esto es ni más ni menos que darse cuenta de que no existe un yo, un centro o sujeto. Todo deviene en experiencias de un-sabor y “uno” es todos los contenidos de la mente, la Mente en realidad. Hemos entrado en la corriente. Esa realización o realizaciones es lo que hay que alcanzar, el trabajo a realizar. No es que hayamos de alcanzar lo que ya es, porque eso es imposible, sino que más bien hemos de deshacer, disolver o desmontar una identificación errónea, un castillo de naipes. Todo lo que estoy diciendo ahora es para ahondar en la idea de que jamás he dicho que no haya nada por hacer. Para los que tengan buena memoria, también se lo comenté a una persona en una respuesta: es la identidad egótica la que paradójicamente inicia este camino, o algo empujando a través de ella. Adivinad qué.

Lo que viene a continuación también vale como respuesta para Tao (pues obviamente no lo escribiré dos veces): tampoco he dicho ni escrito en ningún momento “ya soy un Buddha”. Tao parece hacer una identificación casi automática y total entre mi “no hay nada que alcanzar” y la anterior sentencia. Casi me la adjudica, cuando de mi boca no ha salido. Repetiré lo mismo: para el budismo no lo sé, pero para mí no son lo mismo ni de lejos. “Es una posición intelectual casi inútil, porque no te lleva a ninguna parte”. Pues puede que a mí me sirva para alguna cosa. Puede, entre otras muchas cosas, que si utilizo la visión (si entendí bien las explicaciones de Tao sobre las visiones) y visualizo el estado en el cual no hay nada que alcanzar, o nada que buscar, o nada que anhelar, obtenga un aroma de ese estado al que aspiro y me ayude a encaminarme interiormente hacia allí, por expresarlo de forma simple. Como mínimo te puede ayudar a cierta pacificación mental o conceptual. Después está lo de los maestros del Neo-Advaitismo… pues con todos los respetos, allá se las compongan estos señores. Ellos son ellos y yo soy yo. Aparte de que puedo tomar muchas cosas de sus doctrinas que me gusten o me cuadren así como muchas otras cosas de otras, sin quedarme clavado en ninguna. Entiendo que la equiparación que hace tiene su lógica, pero esa equiparación tiene algo de etiquetación o encasillamiento, y eso ya no me agrada tanto. Por favor, agradecería que no se me etiquetara en la medida de lo posible. Esto va para Tao, por supuesto, pero enlaza con todo lo que venía diciendo.

Añadiré dos cosas. La primera, que en suma mi sentencia no era un sinónimo o una invitación a la gandulería, a la indolencia, a no hacer nada, a que no hay que emprender un descomunal camino y hacer un titánico esfuerzo por despertar. Si pensáis que pienso esto es que poco o nada me habéis entendido. No es una invitación a dormirse en los laureles, a dejar que las cosas pasen por sí solas, a dejar que Dios o la Gracia hagan su trabajo (aunque curiosamente, también puede verse desde esa óptica). Porque también estoy de acuerdo: que las musas te pillen trabajando y preparado. Como Tao ha dicho en repetidas ocasiones: se trata de crear las condiciones adecuadas para que pasen cositas.

Y la segunda: hace unos meses leí una entrada de Tao que venía a decir “¿cómo hemos pasado del… al… al… y llegado finalmente al… ? Y encadenaba una serie de razonamientos en la línea del “no hay nada que alcanzar”, “ya estamos iluminados”, “ya somos el Buda”, etc., etc. No recuerdo el orden y el título. Pues… total y absolutamente de acuerdo. Buff, si después de todo lo largado mi postura no queda clara…. Entiendo los muchos, muchos recelos que pueden suscitar expresiones de este tipo. Pero a veces llego a preguntarme si en esto del despertar hay camino, hay mapa, hay progreso, hay métodos, hay orden lógico y secuencial. Mi problema, ahora que nadie nos lee, podría ser que sé que estoy despierto, pero no sé “hasta qué nivel” lo estoy. Todo dependerá de desde qué punto mires toda la jugada.

«No medites, sé. No pienses que eres, sé. No pienses en el ser, tú eres».
«La liberación consiste en deshacerse de la falsa ilusión de que no estamos liberados».
(Sri Ramana Maharshi)

Por si “a mí” no queréis hacerme caso. Y no voy a extenderme más. Lo siento, pero en estos momentos no me veo con más capacidad para hacer todo esto entendible y lógico para los demás. En realidad lo que quiero es dejar atrás toda conceptualidad, cuanto más atrás mejor. Y la verdad es que no pensaba contestaros ni replicaros. Ganas tenía poquísimas o cero. Decidí contestar al leer tu comentario.

¿Te has fijado? “El instante es el diamante cotidiano”. El pensamiento es precioso.

Helado de pistacho y abrazo de prajna. Te lanzo un puñado de diamantes.

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Comentario por whatgoesaround

Lo más importante Whats:
Que mejore tu estado de salud
Que la paz y el amor incondicional e impersonall te inunden.. 🙂

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Comentario por Diego

Muchas gracias.

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Comentario por whatgoesaround

La frase es esta:

https://blogdetao.org/2015/01/05/historias-de-un-gato-vii/

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Exacto. Ja, ja, muy bueno. La cadena de razonamientos tiene tela. De todas maneras abogamos por la democratización y universalización del despertar…

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Comentario por whatgoesaround

anadi escribe con correccion al 99 por ciento,lo unico erroneo es cuando escribe,
la mente puede contenplar lo que desee por mil años.
es algo que he notado muy comun,la confusion que se tiene sobre la mente,cuando no se conoce la verdad.

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Comentario por alfredo

la mente no puede salir de samsara,porque samsara tambien es mente.
pensarlo asi es total confusion.

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Comentario por alfredo

anadi escribe con mucha precision,de su lectura se concluye que conoce los estados de conciencia,pero no ha logrado iluminarse.
si ese es el camino que no es ningun camino, la gracia,la gracia divina,no lo buscas,el te busca.
que es.
el te lleva de la mano,a la naturaleza pura,la realidad universal,la verdadera iluminacion y no la falsa iluminacion.
hasta ahora no e encontrado a nadie que lo explique,ni ramana.
penetra hasta tu alma,te somete a sufrimiento y te lleva al punto final.

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Comentario por alfredo

el que desee saber algo sobre la gracia.
poner en google,gracia divina abhinavagupta.

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Comentario por alfredo

Me he descargado el Tantraloka de Abhinavagupta. Lo leere.

Igualmente el problema con La Gracia, es que como no está sujeta a condiciones conocidas, es irrelevante preocuparse por ella.

Es decir, considerar como factor de iluminación La Gracia es equivalente a considerar que el factor de iluminación no existe, que uno se ilumina por azar, pues no sabemos como actúa La Gracia,

Dado pues que a efectos prácticos no aporta nada, no es necesario considerarla. Exista o no exista. Da igual, si ha de pasar pasará.

Y entonces pasamos al siguiene punto que es “mientras esperas La Gracia o el azar, como quieras llamarlo, puedes cultivar un camino espiritual y ver donde te lleva”. Y quizá te lleve a algún sitio… Creo que esa es la actitud más práctica, incluso para quienes creen en La Gracia. No hacer nada en espera de La Gracia es una forma de indolencia. O dándole la vuelta, haz como dice el proverbio “que las musas te encuentren trabajando”, pues que La Gracia te encuentre preparado…

La diferencia entre creer en La Gracia o entender que ese “poder oculto” (“otro poder” dicen algunas filosofías) es nuestra inteligencia no-manifiesta, es que esta última sí está sujeta a condiciones conocidas, aunque no sean muy claras, y a eso es a lo que aquí se les llama en genético “dinámicas”.

Por ejemplo la inteligencia dado que reacciona ante el cuerpo, prefiere estar bien que mal, por eso el sufrimiento es un factor positivo en el camino espiritual, porque fuerza a la inteligencia a cambiar para erradicarlo.

A la inteligencia no manifiesta lo que hace el camino espiritual es, por un lado mostrarle que hay otra forma de vida más gozosa (y aprende) y luego darle las herramientas de cambio (entrenamiento mental y prajna), y cambia…

Es decir, cuando esa inteligencia aprenda como liberarse del sufrimiento y tenga las herramientas para hacerlo, lo hará.

Es otra forma, resumida de definir el camino del samsara a nirvana (o mejor dicho, de conversión de samsara en nirvana)

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tao.
no hay porque preocuparse por la gracia.
el que lo ha escrito es anadi.
y la ruta que describe para el buda es meditacion y finalmente la gracia.
un abrazo.

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Comentario por alfredo

anteriormente escribi sobre explicaciones contemporaneas,no antiguas.
la gracia,es una energia que te penetra por el chakra del corazon.
lo ves venir y lo sientes como un cañonazo que te penetra y te destroza.
y colapsas inmediatamente,viene un periodo muy largo de sufrimiento,
no hay contenedor que recepcione tus lagrimas y sufrimiento,instante a instante,dia tras dia,hasta que finalmente ,dejas tu cuerpo y consecutivamente tu alma,y quedas solo lo que eres,atraz quedaron los universos mentales,haz despertado,eres lo que eres,la pura verdad.
haz retornado a casa .

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Comentario por alfredo

Alfredo, muy bien, por aí anda la cosa.

Intentare explicar lo no explicable, en estos temás tiene mala explicación.
Buda tuvo tres maestros, filósofos terrenales lo mismo que él, una religión como las demás, los asiaticos se vuelven Cristianos y los occidentales Budistas.

El Buda bajo la higuera le alcanzo la sombra si no estaba nublado, como dice el texto, una leyenda. Aún con la intervención divina necesitaba tiempo para poder iluminarse.
Hay que transcender la mente sinó todo es mental, todo es Ilusión nos guste o nó y para ello solo hay un Maestro.

Solo hay un Maestro, en apariencia humano, es el Sat Gurú que como dice Alfredo te encuentra sin buscarle y derramando su Gracia sobre el adepto lo transforma en una nueva persona totalmente diferente, esta transformación se siente fisica y mentalmente, no es una alucinación, dentro de él siente vibraciones y opresiones en ciertas partes de su cuerpo que nó tenía. La “semilla” (el alma) a quedado al descubierto y mediante la meditación será “regada y abonada” creciendo hasta llegar a la Iluminación, el Conocimiento de todos los Conocimientos.

Sin la Gracia del Sat Gurú no hay posibilidad, ni el Buda ni
nadie.

En el momento de la Gracia (iniciación) se despierta entre otras el Satsang que no tiene nada que ver de lo que se cuenta y junto con él la Sanación que no tiene nada que ver con el curandero. Los hay escepticos que no creen, y sí con el Buda de hace 2500 años.

Estos Iniciados, sus facultades despiertas se puede ver y medir, entre otras cosas porque pueden y de hecho lo hacen, obran Milagros, con mayúscula.

Esta Gracia les aporta una “coraza” que despues de cortar las ataduras de su karma, tendran que dar cuenta del anterior pero no van a generar más, les protege de los egos que llegan hasa él, pero no pueden “atravesar”, su vibración no corresponde con la de los humanos, y estos se rebotan contra ellos, no les reconocen incluso les odian y maltratan.

Siempre que el bién decae predominando en su lugar la maldad y el orgullo, Mi espíritu se manifiesta en forma humana sobre la tierra.
Este es del que hemos estado hablando

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Comentario por Francesc

francesc.
dices-hay que trascender la mente.
son las mismas palabras que siempre uzo.
del oceano no puede emerger agua hasta el cielo.
solo puede emerger lo que no es agua,y llegar hasta el cielo.
un abrazo.

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Comentario por alfredo

Alfredo
Los hay que estando en medio del océano nos quieren hacer creer que no hay agua.

Un fuerte abrazo

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Comentario por Francesc

alguien escribio.
no hay nada que alcanzar.
ya somos uno con la realidad.
en verdad ,asi como mis neuronas trabajan,mi sangre recorre mi cuerpo,asi ya esta establecido la ruta del hombre.
el hombre mediante la vision recoge experiencias de vida en este mundo.
esas experiencias las acumula como kundalini y seran ofrecidas al dueño de todo.
el hombre que ya tiene la carga,asi como la abeja tiene la miel,solo le nace ya llevarla y no esperar la absorcion de este universo.
y medita y busca la verdad ultima.

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Comentario por alfredo

francesc.
que es trascender la mente.
es trascender la forma,muy atraz te pregunte sobre una experiencia y me describiste formas,por eso dije eso no.
cuando vemos cuerpos, objetos,nos comunicamos,tenemos pensamientos,emociones,aun estamos en el mundo de las formas,no se ha trascendido la mente,aun estamos en la ilusion.
pondre un esquema tosco de que es iluminacion.
supongamos que soy una celula y vivo en un dedo de un ser,ahi donde estoy, medito y reconosco lo que soy realizando los jhanas y yogas.
gracia es el vehiculo que me lleva del dedo de dicho ser a su cerebro y ahi digo,wow,que es esto.conosco lo que nunca habia conocido,conosco la verdad,aunque limitada a la capacidad de la celula.
eso es iluminacion.
un fuerte abrazo y me despido.

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Comentario por alfredo

Ya he explicado sobre el más allá de la mente. De todas formas poco se puede explicar con palabras donde la mente no existe y menos los sentidos.
Un abrazo

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Comentario por Francesc

Ciertamente, el camino de la meditación (samatha y vipassana) que conduce a la iluminación ha de ser duro y seguramente dé menos resultados de los deseados. Yo no seguí ese camino propiamente dicho, pero sí en parte y conozco los jhanas y, francamente, en mi opinión no se ajustan demasiado a lo que narra el autor (con todos mis respetos). Diferenciar el primero del segundo, éste del tercero y el tercero del cuarto no es fácil, conceptualmente hablando. Pero, como él mismo dice (si mal no recuerdo), cada cual puede interpretarlos de un modo diferente. Francamente, no pretendo defender ese camino frente a otros, pues cada cual verá cuál le parece más apropiado. Pero, me parece adecuado aportar las conclusiones que yo he sacado de él en mí mismo en relación a cómo puede influir en la iluminación, a pesar de haber dedicado más horas a otros tipos de meditación que me pueden haber aportado tanto o más, como pudiera ser esa que llaman shikantaza.

Al llegar a la esfera del espacio infinito ya se advierte en ella la ausencia del “yo” (aunque no se haya disuelto por completo), el vacío y el silencio sepulcral, así como que se trata de un espacio muy familiar en el que estás plenamente presente. Si has llegado hasta ahí practicando, es porque quieres conocer (por una u otra razón), y estarás motivado a explorar ese espacio. Explorando ese espacio investigas sus límites, y pronto descubres que coinciden con los de tu conciencia (ilimitada). Si, por algún motivo continúas explorando (un buen motivo pude ser que sientes que aún te queda por hacer para acabar con tu sufrimiento), puedes llegar a ver que ese consciencia ilimitada espacialmente también lo es temporalmente, llegando así al “Yo soy”. Aquí es fácil sentirse inclinado a quedarse. Eres tu “Yo” sin más. Te sientes identificado contigo mismo y el ego queda francamente lejos. Pero, si por algún motivo crees que debes ir más allá (un buen motivo puede ser porque, aun así, has vuelto a sufrir), entonces procurarás no “agarrarte” a tu “Yo” o consciencia. Por supuesto, entretanto tratas también de soltarte de tu ego cada vez que aparece. Al soltarte del ego y también de la consciencia tratamos de adentrarnos en la “nada”. Al igual que la consciencia, la nada te sitúa lejos del ego. Es un lugar donde reina la paz, pero, como ocurre en la consciencia (en el “Yo”) el ego aún no se ha soltado por completo en la experiencia, y sigue apareciendo con facilidad en el día a día. Investigando la nada y yendo más allá de ella en el afán de erradicar tu sufrimiento, reparas (aunque esto, como cualquier cosa, lo puedes haber visto antes, a modo de insight) en que las cosas pueden estar vacías en ese vacío. No necesitas “pensarlas” o “proyectarlas” en tu mente para que existan o dejen de hacerlo; son como son, más allá de tu percepción. Se trata de la base de la ni percepción ni no percepción. Aquí el ego se ha “soltado” aún más y es un estado muy propicio para que se produzcan momentos de cesación (el ego cesa por completo, se ha “soltado” y está completamente ausente). En ese estado, esos momentos son muy llamativos por liberadores, por lo que es normal inclinarse hacia ellos. Investigando ese estado descubres un estado francamente sublime en el que las experiencias que recoge tu mente son un calmado y cristalino flujo sin que nada se agarre. Continuando en ese estado, a continuación el Yo y todo lo demás se funden en un todo, no hay dualidad y el ego se disuelve.

Por supuesto, esto es sólo mi opinión en base a mi experiencia, la cual no está centrada únicamente en los llamados jhanas, por lo que pudieran haber muchos otros factores influyendo en ella.

Un saludo

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Comentario por joaquincarrizosa

Muchas gracias por compartir tus experiencias.

Una duda técnica, ¿a qué llamas ego? ¿que desaparece cuando no está?

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Comentario por

Me has quitado la pregunta de la boca 😂

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Comentario por JuanV

En realidad esa no es una duda técnica, sino conceptual. Pero, no importa.

“¿a qué llamas ego?”

El ego es, como sabes, un concepto hecho para referirnos a ciertos aspectos de la mente y, por ende, de nosotros mismos. Pero, a fin de resumir, te diré a lo que me refiero con ego en el escrito anterior:
A la entidad que gobierna la mente mundana.

“¿que desaparece cuando no está?”

La actividad de dicha mente.

Un saludo

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Comentario por joaquincarrizosa

Disculpa si insisto, seguramente a ti te parece evidente, pero no lo es para mi y creo que no solo para mi, por lo que comenta Juan.

¿Cual es la actividad de dicha mente o ego? Es decir, como describirías esa ausencia “gobierno de la mente mundana”?

¿Ausencia de deseos y rechazos? (ecuanimidad)
¿Ausencia de pensamiento conceptual? (silencio)
¿Ausencia de sensación de control? (flujo)

etc…

Un saludo

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Comentario por

“¿Cual es la actividad de dicha mente o ego?”

Me sorprende tu pregunta, pero te respondo igualmente.

Incluye los aspectos que mencionas, aunque a esas alturas lo más destacable para mí son la ausencia de percepciones discriminatorias, de adherencias (apegos) físicas y mentales y de actividades controladoras/constructoras, así como la sola presencia de la gran mente, de la mente universal.

Un saludo.

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Comentario por joaquincarrizosa

No debería sorprenderte, el concepto “ego” no existe en el budismo, no se usa. No tiene asignado ningún signficado.

Y en general, de forma coloquial, se suele usar de forma muy genérica, sin demasiada concreción… es bastante comodín.

Pero tú respuesta es muy clara, te la agradezco.

Un abrazo

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Comentario por

“No debería sorprenderte…”

Dado tu estado, Tao, es de suponer que sabes bien qué desaparece cuando no está. Más, a pesar de que no sea un término utilizado en budismo (según dices), el texto que comentamos utiliza el término.

Un saludo.

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Comentario por joaquincarrizosa

Sabes bien qué desaparece cuando no está.

De nuevo, depende de lo que se quiera decir por ego. Ahora que ya lo sé, intuyo tu situación. La intuyo, que tampoco la sé (y mucho menos “bien”). Antes, imposible, porque las etiquetas no contienen significado, solo podría haber deducido “qué debe querer decir Joaquín con ego”. Y eso no es serio, prefiero que Joaquín diga lo que quiere decir Joaquín.

Una de las utilidades de las doctrinas, es que ese “diccionario” es más claro, no hace falta preguntar. Por eso siempre te animo a usar los términos budistas y con el significado que le dan los textos budistas. No por nada, sino por no tener que ir pidiendo aclaraciones.

el texto que comentamos utiliza el término.

No, la palabra ego no aparece en el texto de Anadi (o yo no he sabido encontrarla).

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Comentario por

Llevas razón, no utiliza el término como tal. Un fallo de mi memoria, sólo habla del observador.

Aun así, daba por hecho que conociendo la no-dualidad conocieras bien el nirvana y supieses a qué me refería, pero da igual, no es importante.

Un saludo

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Comentario por joaquincarrizosa

Estimado Joaquin, con respecto a lo del tema del ego que estaba en mi pensamiento cuando Tao hizo su comentario, quiero aclararlo igualmente. Los tiros van por el tema de considerar el yo como ausente o presente, como una identidad, es decir, algo idéntico en el tiempo. Lo cierto es que yo es una condición que existe en cada momento producto de diferentes circunstancias e intereses, aunque parece lo mismo.

Pero la cosa vá más allá y es que en tu respuesta mencionas, el ego como una entidad que gobierna la mente mundana. Y sobre esto hay varias consideraciones según mi entender:

No hay ningún gobernante de la mente, ni de la mundana ni de lo que no lo es. Entidad, como unidad de significado, es la barrera conceptual que impide apercibir la no dualidad. Lo que se disuelve en el silencio es una actividad para dar paso a otra totalmente diferente, incluso no actividad, lo que es mi experiencia. Creo que coincidimos ya que llamamos yo a esto, pero como proceso, no como regidor.

Por otro lado, y para mi esto es lo principal, es que en cualquier estado, grado o nivel de experiencia o percepción espiritual, hay una noción de foco central de todo lo que ocurre, con nombres como Yo Soy, Conciencia Infinita, Absoluto, etc. Y de nuevo ocurre que es el resultado de una serie de procesos que se desarrollan simultáneamente.

Por lo que veo, esta “individualidad” es el caballo de batalla de muchas arenas. Mi impresión es que surge porque todo lo que experimentamos, por muy sublime que sea nos ocurre a nosotros, me ocurre a mí y conforma de alguna manera la experiencia mientras seamos seres.

Yo preguntaba por el yo por esta inquietud. No llego a verlo en ninguna experiencia ni descripción como la que nos has regalado. Te agradezco mucho los esfuerzos que haces tu también por transmitir algo tan indefinible.

Un abrazo.

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Comentario por JuanV

Posiblemente no lo ves porque no existe, sólo es un constructo, como señalaba al principio. Al conjunto de las características que lo pueden definir es a lo que llamamos ego, considerando que dicho conjunto es más que la suma de sus partes, dando lugar a esa entidad abstraída. Me he referido al ego como al gobernante de la mente mundana, pero, en efecto, esa definición puede ser bastante imprecisa, o incompleta. En realidad impulsa la actividad de la mente mundana con sus deseos, pero también es un producto de la misma. Con todo, sólo es una abstracción con la que comunicarnos en relación a ciertos aspectos de la mente.

Un saludo

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Comentario por joaquincarrizosa

Moraleja:
No es lo mismo que el Buda no supiera lo que decía a que no se sapa lo que decía el Buda.

Saludos

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Comentario por joaquincarrizosa




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