El blog de 道


Tipos de meditación (II)

Seguimos:

Otra cosa que quería puntualizar, a menudo lo que se suele explicar con palabras, no va a definir si una meditación es de un tipo o de otro, lo que va a definir si una meditación es de un tipo o de otro va a ser tu actitud interna durante la práctica.

Esto puede sonar sorprendente pero es así.

Un ejemplo:

Seguir la respiración puede ser meditación samatha o vipassyana o ninguna de las anteriores, según como la encares.

Si te concentras en la respiración, sin visión alguna, sin querer descubrir o ver nada, con exclusión intensa de cualquier otro estímulo, etc… entonces estarás haciendo una meditación samatha de libro.

En cambio si aplicas una visión, por ejemplo sobre la impermanencia y vives la impermanencia en tu respiración, si buscas, observas, con ánimo de confirmar esa afirmación de impermanencia, entonces estás haciendo una meditación vipassyana de libro.

Y aún más, en el zen y otras disciplinas, se usa el seguimiento de la respiración como práctica preliminar para fortalecer la atención y no hay mayor aspiración que esa. Prepararnos para el shikantaza. Se podría argumentar que es un inicio de samatha, pero si por ejemplo te piden contar las respiraciones, cosa muy habitual, ya no es ni un intento de samatha…

Así pues, fijaos, ¡cuan normal es que alguien te diga que él medita siguiendo la respiración!!! pues bien, con eso, ni tan siquiera sabemos, no ya qué meditación hace, sino que ¡no sabemos ni a qué familia de meditaciones pertenece!!!

En cuanto entramos en la esfera de lo subjetivo, de lo mental, la sutileza se vuelve inmensa y es tremendamente difícil concretar esas experiencias internas con palabras.

Todo esto además se complica por un cierto “amor” al oscurantismo que a veces se tiene en los círculos espirituales. A veces genera rechazo querer concretar mucho algo. Me he encontrado con esa barrera a menudo. Puede intuirse a menudo. A muchos supuestos maestros parece “fastidarles” que se les hagan preguntas muy detalladas…

Las razones son multiples pero tal “oscurantismo” existe, como si eso hiciera ciertas materias más atractivas o valiosas o más espirituales… También, por supuesto, a veces es una cuestión de inseguridad o falta de conocimiento del propio maestro… D. Ingram hasta puso un nombre a eso, lo llama Mushroom factor (el efecto champiñón). 😀 Y en absoluto ayuda a nadie…

Bueno, ya empezais a ver una razón por la que no se suele hablar por aquí de tipos de meditación concretas, porque  en realidad, la actitud interna, que es difícil de transmitir o evaluar a menos que tengas una relación estrecha con la persona, a menudo es más importante que la instrucciones de práctica concretas.

Estoy seguro que en muchos retiros vipassyana hay gente, por error, meditando sin visión. Y por tanto no están haciendo una meditación vipassyana

Estoy seguro que en mucho dojos zen hay gente realizando meditación samatha cuando creen estar haciendo shikantaza.

Etc…

Pero finalmente habrá que hablar algo sobre métodos de meditación ¿no? 😀

(continua)

 


25 comentarios so far
Deja un comentario

En cambio si aplicas una visión, por ejemplo sobre la impermanencia y vives la impermanencia en tu respiración, si buscas, observas, con ánimo de confirmar esa afirmación de impermanencia, entonces estás haciendo una meditación vipassyana de libro.

No tengo muy claro en qué consiste esta práctica… ¿ podrías explicarlo un poco más?

Le gusta a 1 persona

Comentario por ewilius

Pues es básicamente eso, no hay mucho más, pero veamos como lo describe algún otro con algo más de detalle a ver si ayuda:

Buda descubrió un método completamente diferente. Basta con observar tu respiración… el aliento que entra, el aliento que sale.
Hay cuatro cosas que se deben observar. Siéntate en silencio y empieza por ver la respiración, por sentir la respiración. La prime­ra cosa es el aliento que entra. Después, cuando el aliento ha en­trado, se detiene un momento… es un momento muy breve, pero se detiene una fracción de segundo; esa es la segunda cosa que hay que observar. Después, el aliento da la vuelta y sale; esa es la tercera cosa que hay que observar. Y una vez más, cuando el aliento ha salido del todo, se detiene durante una fracción de segundo; esa es la cuarta cosa que hay que observar. Entonces, el aliento empieza a entrar de nuevo… ese es el círculo de la respiración. Si puedes observar estos cuatro aspectos, quedarás sorprendido, asombrado del milagro de un proceso tan simple… porque la mente no interviene.

Observar no es una cualidad de la mente. Observar es la cuali­dad del alma, de la conciencia. Observar no es un proceso mental en absoluto. Cuando observas, la mente se detiene, deja de existir. Sí al principio te distraerás muchas veces y la mente entrará y em­pezará a jugar a sus juegos de siempre. Pero cuando recuerdes que te has distraído, no hay necesidad de sentirse culpable o arrepenti­do… simplemente, reanuda la observación, vuelve a observar una y otra vez tu respiración. Poco a poco, poco a poco, la mente interfe­rirá cada vez menos..

Nota: Aquí mente es intelecto… 😀

Le gusta a 1 persona

Comentario por

Pues yo diría que en este caso se trata de una meditación samatha ( de libro dirías tu 😀) no veo rastro de visión por ningún lado, por lo menos que sea evidente para mi. Pero me gusta sobre todo la parte en que se comenta la observación.

Respecto al párrafo con el que tengo dudas, es sobre a que se refiere con la impermanencia.¿ a que todo lo percibido lo es? ¿ y sigues la respiración a la vez que que observas lo impermanente que es todo, en una especie de danza en la que respiración y visión se funden ?

Le gusta a 1 persona

Comentario por ewilius

Aquí es donde aplica esto:

Otra cosa que quería puntualizar, a menudo lo que se suele explicar con palabras, no va a definir si una meditación es de un tipo o de otro, lo que va a definir si una meditación es de un tipo o de otro va a ser tu actitud interna durante la práctica.

Es un claro ejemplo.

Además es un claro ejemplo de como se “olvida” la visión, es impensable que pueda haber visión clara (vipassana) si no sabes qué estás buscando… y sin embargo hasta los maestros vipassana le dan poca importancia y no la nombran, o no reparan, o ni siquiera han entendido eso… 😦

La meditación descrita no es samatha porque te dice “eso es lo que hay que observar”, es decir hay que indagar en eso…

SI lo que me preguntas es si creo que está bien explicado, la respuesta es no. Y me costará encontrarlo bien explicado… por eso escribo estos artículos… 🙂

Respecto al párrafo con el que tengo dudas, es sobre a que se refiere con la impermanencia. ¿ a que todo lo percibido lo es?

Sí, por ejemplo. Pero es solo un ejemplo de meditación vipassana explicado en tres frases. Si quieres profundizar en meditación vipassana hay mucho que leer. 🙂

¿ y sigues la respiración a la vez que que observas lo impermanente que es todo, en una especie de danza en la que respiración y visión se funden ?

Simplemente observas la realidad y ves que realmente es impermanente. No hay fusión ni danza. Hay observación.

Si te dicen:

¿Esa pared tiene 23 topos negros?

¿Qué haces?

Miras y lo observas para confirmarlo

Eso es vipassana. No hace falta hacerlo más místico o misterioso. Eso pero con “la visión” que sea.

Y si te dicen:

Mira ese topo de la pared durante 10 minutos sin apartar la mirada ni un segundo de él.

¿Miras igual?

No, por supuesto, es sutil pero miras de otra manera.

Eso es Samatha.

Y claro, no hace falta visión… no hay que confirmar si hay 23 topos o 22 o 24.

Es así de sencillo. Pero parece muy complicado porque creo que mucha gente no entiende esto… incluso supuestos maestros…

Si lo quieres interpretado según el sistema-mente:

En ninguna de las dos meditaciones participa el intelecto.

Pero en vipassana trabaja la inteligencia y en samatha ni eso… solo hay atención… concentración

Igual te he liado más 😀

Le gusta a 1 persona

Comentario por

Ese libro tuyo… ¿de qué cubo de basura lo has sacado? Según tus descripciones intuyo de el amarillo el de los residuos biológicos activos…
Yo que tú no lo abriría ni con guantes…

Le gusta a 1 persona

Comentario por Ariya Bodhita

Ay, Tommit, parece mentira que tengas 55 años… y te creas un Arya, escribes como un adolescente ofendido con el universo… 😀

Me gusta

Comentario por

Por cierto, gracias por explicar tu curso de Jhanas.

Por si quieres una pista, lo que haces es yoga pranayama, y no meditación samatha, es decir hinduismo. De tan temprano que quieres que sea tu budismo, ni lo es… eso sí, debo admirar lo lejos que has llegado en pranayama… no debe ser una cosa trivial.

Por eso ningún sutta te va a parecer nunca que explique lo que haces… ni ningún budista… por eso los desprecias. Básicamente estais en religiones separadas, igual encuentras más comprensión en ciertos yoguis hindús.

Sin embargo cuidado con las adicciones, en India era típico los yoguis que se dejaban hasta morir de hambre o comer por los bichos, adictos a tanta droga autogenerada. Sed prudentes, no parece demasiado sano, aunque sea auto-generada.

Un abrazo

Me gusta

Comentario por

He encontrado este fragmento y me ha gustado:

El maestro budista Alan Wallace hace la siguiente comparación: “uno puede comparar la disciplina ética con la construcción de un observatorio de astronomía con una visión despejada; el desarrollo del samadhi es como montar un telescopio de alta resolución sobre una plataforma estable; y cultivar la sabiduría es usar el telescopio para sondear los cielos”

Le gusta a 1 persona

Comentario por ewilius

Curso de Jhanas (II). Las Instrucciones Textuales de Tres Suttas.
Publicado por ARIYA BODHITA el 4 MARZO, 2017
EDITAR

Esta segunda entrega la emplearemos para a analizar las instrucciones de cómo lograr las Jhānas que el Buddha dejó dichas en tres ocasiones en el Canon Pali. En el Mahasatipatthana Sutta, DN 22, en el Satipatthana Sutta, MN 10 y en el Anapanasati Sutta MN 118.
Como vimos, las jhānas son la puerta de entrada a la Iluminación. También vimos que quien no busca la Iluminación es un necio. Por tanto, quien no busca Jhanas, es un necio. La práctica buddhista se circunscribe a 240 palabras. Suficiente. Eso sí, desde hace casi veintiséis siglos el cultivo de Jhanas se abandonó prácticamente (lo que trajo el Dhamma negro) por su “extremada dificultad”…
¿Entender 240 palabras es tan difícil, que el buddhismo entero se perdió por no entenderlas?
Ciertamente, entender requiere pensar. Pienso que con esto está todo dicho…

En las tres, las instrucciones son prácticamente iguales.

Digha Nikaya 22
Mahasatipatthana Sutta
Gran discurso sobre las cuatro formas de ocupar la consciencia plena

Esto he escuchado:

En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando entre los kurus, donde había uno de sus pueblos de nombre Kammasadamma. Estando allí, el Bienaventurado se dirigió a los monjes con estas palabras: “Monjes.”—“Venerable Señor”, contestaron los monjes y el Bienaventurado continuó:
“Este es un camino de un solo sentido, monjes, para la purificación de los seres, para la superación del dolor y la pena, para la extinción del dolor y la tristeza, para alcanzar el camino correcto, para la realización directa del Nibbāna, es decir, las cuatro formas de ocupar la consciencia plena.
“Y ¿cómo, monjes, un monje vive contemplando (la naturaleza de) el cuerpo en el cuerpo? He aquí, monjes, el monje va a una región inhóspita, al pie de un árbol o a un sitio vacío y se sienta; habiendo cruzado las piernas, pone su cuerpo erguido y establece su atención consciente enfrente. Siempre conscientemente atento inhala y conscientemente atento exhala. Cuando hace una inhalación larga, reconoce: ‘mi inhalación es larga’; o cuando hace una exhalación larga, reconoce: ‘mi exhalación es larga’. Cuando hace una inhalación corta, reconoce: ‘mi inhalación es corta’; o cuando hace una exhalación corta, reconoce: ‘mi exhalación es corta’. Y se entrena así: ‘Voy a inhalar experimentando el cuerpo completo; y se entrena así: ‘Voy a exhalar experimentando el cuerpo completo. Y se entrena así: ‘Voy a inhalar calmando el proceso del cuerpo’; y se entrena así: ‘Voy a exhalar calmando el proceso del cuerpo’’. Al igual que un hábil tornero o su aprendiz, al hacer un gran giro reconoce: ‘estoy haciendo un giro grande’; o al hacer un giro pequeño reconoce: ‘estoy haciendo un giro pequeño’, de la misma manera, monjes, el monje, cuando hace una inhalación larga, reconoce: ‘mi inhalación es larga’ … y se entrena así: ‘Voy a exhalar calmando el proceso del cuerpo’.

“De esta manera mora contemplando el cuerpo como cuerpo internamente, o vive contemplando el cuerpo como cuerpo externamente, o vive contemplando el cuerpo como cuerpo de ambas formas: interna y externamente.

Estas son las instrucciones. Aquí está todo lo que se necesita para lograr las jhānas.
Y vamos a desgranar palabra a palabra para ver lo que es obvio, pero no evidente.
En cuanto lo hagamos, lo obvio se os hará evidente.

“Y ¿cómo, monjes, un monje vive contemplando (la naturaleza de) el cuerpo en el cuerpo?
Primero introducir correctamente la palabra “bhikkhu”. En Pali es “aquel que pide comida”, en castellana su traducción es “mendigo”. El modo de vida sin hogar es el modo de vida del monje. Éstos eran sostenidos y apoyados por el pueblo, viéndose en esto una forma adecuada de ganar méritos. Uso la palabra monje porque son ascetas que siguen un conjunto de reglas.
Segundo es la palabra “cuerpo”. Según la Real Academia de la Lengua, dentro de las acepciones de esta palabra tomaremos estas dos:
m. Aquello que tiene extensión limitada, perceptible por los sentidos.
m. En los líquidos, espesura o densidad.
Volveremos a estas definiciones más adelante cuando veamos cual es el objeto de meditación que deberemos contemplar en su extensión limitada perceptible por los sentidos en toda su espesura o densidad.

He aquí, monjes, el monje va a una región inhóspita, al pie de un árbol o a un sitio vacío.
Esta instrucción deja claro que el monje debe estar solo, lejos de todos y da estos tres sitios: una región inhóspita, deshabitada, un yermo, una selva, el pie de un árbol o un sitio vacío.
El aislamiento tiene doble función, tanto para que el recluso no sea molestado y se pueda sentir seguro, como del resto, que así se aísla de las molestias que el monje va a provocar en su ejercicio.
Las jhānas se logran en aislamiento, en seguridad. El monje debe desinhibirse por completo en la absoluta seguridad de que, haga lo que haga, no será molestado, interrumpido o incluso censurado.

y se sienta;
La postura para alcanzar las jhānas es la de sentado. No puedes caer en la inconsciencia más profunda estando andando o de pie sin desmoronarte. Acostado puedes caer en el sueño sin tener control sobre ello.

habiendo cruzado las piernas, pone su cuerpo erguido
La postura es la más ergonómica. Lo más importante es que el monje permanezca confortable a lo largo de todo el ejercicio. Cruzar las piernas da una gran superficie de contacto con el suelo por lo que la presión se reduce y con ella las sensaciones que pueden hacer interferencias. Igualmente, la postura de erguido es la adecuada para que en el transcurso del tiempo no surjan tensiones que envíen señales y que sirvan de distractores.
La función de la postura es que, estando sentado, no moleste a lo largo del ejercicio.

y establece su atención consciente enfrente
Aquello en lo que se establece la atención consciente es lo que se denomina “objeto de meditación”. El objeto es siempre accesible, no hace falta fabricarlo, no hace falta transportarlo. Es dúctil y maleable. Vamos a trabajar sobre él mientras establecemos en él toda nuestra atención.
Y ¿qué es aquello que está enfrente del monje, siempre, estando sentado con las piernas cruzadas?
Es obvio: el aire.
Y recordemos, deberemos contemplar el aire en toda su extensión perceptible por los sentidos y en toda su espesura o densidad.
La espesura o densidad del aire se percibe por su presión, no por su temperatura. Y hay dos órganos que pueden percibir esta presión: uno interno: un área muy reducida en la parte superior de las fosas nasales y otro externo: toda la piel.

Siempre conscientemente atento inhala y conscientemente atento exhala
El ejercicio necesita de inhalaciones y exhalaciones, no son su objeto, pero éstas son las que producen la presión que será la percepción sobre la que tenemos que emplear la atención consciente.
Hay que considerar una propiedad de la física de fluidos, y es que al pasar un volumen de fluido determinado por un estrechamiento aumenta su presión. Así, como el volumen de aire que se inhala es exactamente el mismo volumen de aire que se exhala y como el orificio tiene exactamente el mismo tamaño, la presión tanto de entrada como de salida es idéntica.
Esto es muy importante. Debemos ser capaces de discriminar la presión del aire de la temperatura del aire. Si nos centramos en un área próxima a la salida de las fosas nasales, el aire inspirado estará más frío que el exhalado, y la percepción se distorsiona. No podremos discriminar la presión. De igual manera si inhalamos fuerte, el aire de entrada no llega a acomodar su temperatura lo suficiente, por lo que tendremos el mismo problema.
Así, el área óptima será aquella perceptible más alta de las fosas nasales y la inhalación máxima será limitada de forma para que el aire que entra del exterior pueda atemperarse igualando la temperatura exterior con la del cuerpo.
De esta forma, eliminando el factor temperatura, nos centraremos en la presión y en ella pondremos nuestra atención consciente e inhalaremos y exhalaremos para poder percibir esta presión.

Cuando hace una inhalación larga, reconoce: ‘mi inhalación es larga’; o cuando hace una exhalación larga, reconoce: ‘mi exhalación es larga’. Cuando hace una inhalación corta, reconoce: ‘mi inhalación es corta’; o cuando hace una exhalación corta, reconoce: ‘mi exhalación es corta’.
El ejercicio va a alternar inhalaciones y exhalaciones largas y cortas siendo el ejercicio continuo de principio a fin, sin interrupciones. Cualquier elemento distractor del tipo que sea debe ser rechazado, incluyendo las visualizaciones que irán apareciendo y los diferentes efectos que iremos experimentando. El ejercicio no debe interrumpirse. Si te distraes con un efecto, éste se disolverá porque el efecto está condicionado por el ejercicio, no por estar atento a él.
Bastará con fijarse levemente en el efecto para comprender que ha surgido y nada más. La concentración no debe bajarse.
Este es un ejercicio dinámico que requiere mucha atención. Aquí los pensamientos no caben, como con cualquier tarea manual de precisión. Debes mantener la concentración solo en el ejercicio.

Y se entrena así: ‘Voy a inhalar experimentando el cuerpo completo; y se entrena así: ‘Voy a exhalar experimentando el cuerpo completo.
Cuando hablamos de cuerpo entero nos referimos a la ideación de la forma del aire moldeado mediante el uso de la respiración y atentamente contemplado allí donde se puede observar con todo detalle. Entero es a lo largo, y a lo ancho. O sea, a lo largo del tiempo y a lo alto de la presión.

Y se entrena así: ‘Voy a inhalar calmando el proceso del cuerpo’; y se entrena así: ‘Voy a exhalar calmando el proceso del cuerpo’’.
Poco a poco iremos calmando estas procesos haciéndolos cada vez más sutiles y con ello incrementaremos la concentración. A mayor sutileza, mayor concentración. A mayor concentración, mayor será el efecto.

Al igual que un hábil tornero o su aprendiz, al hacer un gran giro reconoce: ‘estoy haciendo un giro grande’; o al hacer un giro pequeño reconoce: ‘estoy haciendo un giro pequeño’, de la misma manera, monjes, el monje, cuando hace una inhalación larga, reconoce: ‘mi inhalación es larga’ … y se entrena así: ‘Voy a exhalar calmando el proceso del cuerpo’.
Esta instrucción es la clave del desarrollo del sistema.
Hacemos una ideación de que somos un hábil tornero, o su aprendiz, y que estamos moldeando el aire. De igual forma que el tornero usa la cuchilla para hendir o dar forma a la madera, nosotros usaremos el área descrita anteriormente como punto de ataque al aire. E igual que el tornero usa la presión sobre la cuchilla, usaremos la presión mayor o menor, para dar forma al aire. E igual que el tornero usa la fuerza de sus brazos para tornear, nosotros usaremos la respiración para lo mismo. E igual que el tornero emplea toda su atención consciente en la cuchilla, ni antes ni después del punto de ataque, nosotros tendremos toda nuestra atención consciente en el área, ni antes ni después. E igual que el tornero solo está concentrado haciendo formas, nosotros también estaremos totalmente concentrados haciendo formas.
Aquí pensar no viene al caso. Aquí mirar a otro lado, tampoco, Aquí descansar, tampoco hasta que no hayamos concluido la obra.
Dependiendo de la forma que torneemos, así se liberará uno u otro neurotransmisor.

“De esta manera vive contemplando el cuerpo como cuerpo internamente, o vive contemplando el cuerpo como cuerpo externamente, o vive contemplando el cuerpo como cuerpo de ambas formas: interna y externamente.
Para incrementar el efecto podremos usar la ideación del aire no solo en el área señalada de la nariz, sino también sentir ese como ese mismo aire nos rodea y nos posee.
Y, por supuesto, sonreír es imprescindible de principio a fin de todo el ejercicio.

Le gusta a 1 persona

Comentario por Ariya Bodhita

Incluso si creyéramos la teoría de que del más de millón de palabras de los suttas, solo las 240 que coinciden con tus propuestas son ciertas, el resto erróneas, cosa que sería, realmente de personas muy inocentes, pues es tremendamente poco razonable y carece de sentido común, todavía quedaría el asunto de que en realidad en esas palabras Buddha no dice en absoluto nada parecido a lo que tú propones hacer.

La diferencia fundamental y por eso tu haces yoga pranayama y Buddha no, es que en sus palabras Buddha indica que hay que “estar consciente” de como son las respiraciones (mindfulness, presencia), pero en absoluto habla de modificarlas con algún objetivo más o menos místico.

No tiene nada que ver decir “cuando respiro de tal manera soy consciente de que respiro de tal manera”.

Con decir “debes forzar conscientemente tu respiración para respirar de tal manera y conseguirás tal cosa”. El sutta ni se acerca a decir tal cosa.

Esto último es yoga pranayama. Es la base de ese yoga. Es exáctamente, justo, la propuesta del yoga pranayama.

Y curiosamente, el yoga pranayama es reconocido como una herramienta para despertar prana (que no prajna) y kundalini, que son energías y placeres corporales, ¿te suena eso a tus neurotransmisores?

Dicho esto, a mi me da igual budismo que yoga-hinduismo, no soy una persona sectaria, simplemente desde el punto de vista de “como te justificas” no hay soporte alguno, es solo tu deseo de que así sea… de que el Buddha estuviera haciendo lo mismo que tú, cosa que es obvio que no tiene soporte documental.

Y solo añadir lo mismo que en el comentario anterior, sed prudentes, las drogas son drogas aunque sean autogeneradas, no se sabe como se desgasta el cuerpo generándolas centenares de veces más de lo que ocurre normalmente y la historia de yoguis indios está llena de personas que se dejan morir de… ¿placer?

Por acabar, siempre he sostenido que las realizaciones hinduistas son las mismas que las budistas y que las de cualquier camino místico, simplemente usando métodos diferentes y luego interpretadas intelectualmente de forma diferente.

Para mi, eres una prueba de ello, es decir, parece que puede hasta ocurrir que alguien que se auto considera budista, use técnicas hinduistas sin saberlo, obtenga una realización que por tanto teóricamente sería hinduista, pero la interprete intelectualmente desde el punto de vista budista y realmente, aparentemente, además lo sea (porque ambas son las mismas).

En todo caso, suerte en tu camino.

Le gusta a 1 persona

Comentario por

En fin.
En mi tierra se dice que…
“al café sin azúcar es tontería darle vueltas…”

Le gusta a 1 persona

Comentario por Ariya Bodhita

El Buddha era un drogadicto de cuidado. Encontró que existía una clase de placer nacido de la reclusión, no de los sentidos, y vio que era bueno, le llamó Piti y yo le llamo dopamina y otros cocaína. Y luego una felicidad nacida de la reclusión, no de los sentidos, y vio que era buena pero necesito comer arroz y cuajada (triptofano, B6 e hidratos de carbono, precursores de la serotonina)lo que le costó el desprecio de los tontos que le acompañaban, y luego la alegría nacida de la reclusión, no de los sentidos, y vio que era buena , alegría que es en pāli Ananda, justamente el nombre que le dieron a la anandamida, y después entró en la primera jhana y luego la segunda… Y acabo iluminando se completamente al cabo de 36 horas.
Por eso el Buddha profesaba la religión Kundalini y por eso Nagarjuna, bodhidharma y dogen renunciaron al Buddha por ser un pendejo drogadicto hinduista. Y se sentaron a esperarme.

Me gusta

Comentario por Ariya Bodhita

El majjhima nikaya 85 es una trasferencia del alma de Vishnu a la del Buddha que le transformó de ser el hijo de una pareja Gandhari que trabaja el campo, a convertirle en el príncipe Siddhartha de 30 pies de altura, cuarenta dientes y micropene.
Es un sutta hinduista también. Y Kundalini, también.
Menos mal que no era buddhista que si no me hubiera llevado un disgusto por averiguar que era un alto yogui brahmánico.. qué asco!

Me gusta

Comentario por Ariya Bodhita

Tommit, no es la primera vez que hablo con alguien en tu caso o similar, en Madrid hay otro sin ir más lejos, aunque tú lo has perfeccionado más. Está bien, no digo que no sea meritorio, pero no hace falta que te crezcas tanto, te están jugando una mala pasada o bien tu transtorno bipolar o bien esas drogas, o seguramente una combinación peligrosa de ambas.

No opino sobre la bondad o asco de lo que haceis, vosotros sereis el propio ejemplo de esas prácticas. No juzgo.

Pero si te puedo garantizar algo, todo eso no te va a aportar sabiduría como debería ser más que obvio para todo el que te lea. No es budismo. Y no conocemos los efectos en vuestro cuerpo de toda esa droga. Es eso lo que te digo, no más que eso.

En budismo, cuando sentimos placer, lo aceptamos y cuando sentimos dolor lo aceptamos igual.

No buscamos ni lo uno ni lo otro, ¿cómo va uno a estar libre persiguiendo placeres todo el día? Aparentemente tu idea de liberación es “como la droga la voy a tener siempre disponible eso me convierte en un adicto liberado”. Y bueno… puede funcionar pero no me suena demasiado bien.

En una persona realizada budista, el fondo es lo que no cambia y es de una continua paz y ecuanimidad. El placer viene y… va… el dolor viene y va… no buscamos el placer y no rehuimos el dolor (tampoco rehuimos el placer ni buscamos el dolor, claro), el fondo no cambia, lo que está ausente es el sufrimiento,y una inmensa paz más allá del placer y del dolor lo cubre todo. Un paz surgida del entendimiento, no de ningún neurotransmisor. Y ese no buscar, no anhelar, te une con el resto de seres sintientes, porque es solo el anhelar lo que te separa de ellos.

Por ejemplo querer estar un ratito “colgado” de serotonina y que nadie te moleste. Si te molestan te irrita, te separa del otro. Y eso es porque hay una anhelo, precisamente querer estar colgado de serotonina, etc… Quién nada anhela ya está unido a todos, no hace falta más.

¿Cómo te drogarás cuando no tengas cuerpo? (si es que crees en eso, que parecía que sí en algún artículo tuyo)

¿Qué te ocurrirá si algún día por alguna patología o tolerancia adquirida dejas de poder recibir el efecto de alguno de esos neurotransmisores?

Se irá todo al desagüe, serás solo un yonki con síndrome de abstinencia.

Sé que muy probablemente no voy a convencerte, tus condiciones kármicas ya son muy profundas, solo hay que leerte, no digo todo esto solo por ti, también por el resto que nos leen (si nos lee alguien 😀 )… para que tengan las dos visiones. Aunque creo que ya no tengo mucho más que decir.

Un abrazo

Me gusta

Comentario por

le llamó Piti y yo le llamo dopamina y otros cocaína.

No es lo mismo , la cocaína inhibe la eliminación de la dopamina.
Según esto das a entender que justificas el consumo de la misma, no creo que sea esa tú intención.

Me gusta

Comentario por ewilius

Lo que digo es que estoy a favor del consumo de la dopamina. Lo que doy a entender no corresponde a lo que recibe las entendederas del que lee.

Me gusta

Comentario por Ariya Bodhita

Querrás decir: lo que ( quieres) dar a entender, no se corresponde a lo que entiendo yo.
Analicemos tu frase:
“Le llamó Piti y yo le llamo dopamina y otros cocaína.”
Según la misma haces una equivalencia entre la dopamina y la cocaína, lo cual no es correcto. Puesto que son sustancias diferentes.
En todo caso deberías haber escrito que tu práctica tiene los mismos efectos que la cocaína: la inhibición de la eliminación ( y/o producción ) de dopamina.

Un abrazo

Le gusta a 1 persona

Comentario por ewilius

Bhante Vimalaramsi es un monje budista estudioso de los suttas, sobretodo de los suttas que menciona Tommit. Se pueden encontrar muchas referencias sobre este monje en internet y en YouTube. Hay un libro suyo titulado “Meditación de sabiduría tranquila” donde explica con todo detalle la técnica de meditación del Anapana sati, explica con todo detalle qué son los jhanas y como el meditador va llegando a ellos, no a través de estados de concentración o de absorción si no a través de la relajación de la mente y de mantenerse presente.
Explica el método de las 6R, una técnica para fortalecer el mindfulness en el día a día.
Sólo tiene una coincidencia en lo que he leído de la página de Tommit, y es que la práctica de la sonrisa aporta beneficios a las personas,.
Yo me he puesto a aplicar está técnica con constancia y lo único que puedo decir es que los pensamientos tipo “cháchara o involuntarios desaparecen (el sufrimiento disminuye).

Es otro punto de vista de como se puede entender un mismo Sutta;

Una abrazo a todos.

Le gusta a 1 persona

Comentario por bernat

Gracias por la recomendación, Bernat. Le echaré un ojo.

También está el libro de D. Ingram (Mastering the core teachings of the Buddaha) para otra visión bastante realista de los jhanas y también se habla de la sonrisa.

Pero basta con usarla un poco al principio de la sesión, no hacen falta más neurotransmisores… los jhanas aportan eso de forma natural y el peligro es justo el contario, que molesten demasiado.

Una vez oí a Ed. Muzika quejarse de que durante una época el exceso de gozo le fastidiaba porque le impedía meditar correctamente, tardé años en entenderlo al vivir lo mismo.

Otro buen ejemplo es Tanissaro Bikkhu, hay un texto suyo en este mismo blog:

https://blogdetao.org/2014/10/17/los-jhanas-sin-numeros/

Y dice también:

Hubieron dos excepciones a la practica habitual de Ajaan Fuang [su maestro] de no identificar el estado que obtenías en tu práctica, y ambos se referían a estados de concentración errónea. El primero era el estado que surge cuando la respiración se vuelve tan confortable que tu foco cambia de la respiración al sentimiento de confort en sí mismo, tu mindfulness se vuelve difuso, y el sentido de tu cuerpo y sus alrededores se pierde en un neblina placentera. Cuando emerges. encuentras difícil identificar exactamente en qué estabas concentrado. Ajaan Fuang llamada a eso moha-samashi o concentración engañosa.

El “exceso” de gozo no es ninguna novedad…

Me gusta

Comentario por

Hace tiempo leí el libro que comentas, y como tenía alguna duda me puse en contacto con su centro por e-mail, me contestaron amablemente y me dijeron que era mejor no utilizar la respiración como objeto, que se habían dado cuenta que los resultados eran más rápidos si el objeto era Metta , amor compasivo, me mandaron una copia del nuevo manual en inglés, ya está traducido al español.
Si alguien tiene interés puedo poner el link de descarga.

PD lo probé unas semanas pero no me convenció.

Me gusta

Comentario por ewilius

Puede ser lógico que se recomiende Metta como objeto y no la respiración porque para un Maestro o gurú lo que más les importa es un cambio de actitud en sus discípulos y no el deseo interesado de obtener jhanas. Un cambio de actitud puede hacer variar la condición kármica de la persona y la meditación Metta conlleva pensamientos positivos hacia los demás, la magia del Mahayana.

Le gusta a 1 persona

Comentario por bernat

Mira aquí te pongo la conversación que mantuve con ellos.

Dear emilio,

It was good talking to you on the phone.

Let’s see if I can help here.

#When I relax my head, I need to relaxed my body too. And when I put my atention at breath at same ti­me, I put my atention at the body sensat­ions, and sensations become to open, it’s very confortable. If I try follow the breath ( without sen­sations), I get tense myself.#

David—> No- not really – It takes a lot to expl­ain Breath and we ju­st don’t bother teac­hing it anymore beca­use Metta is so much faster and easier to teach and practice.
Is it correct my med­itation?

First we ask meditat­ors to no longer pra­ctice breath meditat­ion because it is too hard and takes too long as compared to Metta or Lovingkind­ness Meditation. Met­ta is 6 times faster than breath meditat­ion.

With Metta meditation you are paying att­ention to the feeling of lovingkindness which is very pleasa­nt.
Metta gets you to Ni­bbana much faster th­an breath.

So I want you to swi­tch your meditation to Metta

I have attached a sm­all book with instru­ctions. Also I am giving you the link to a video with instr­uctions.

Metta Meditation Ins­tructions at the UUC San Diego

Metta Meditation Ins­tructions at the UUC San Diego
Bhante Vimalaramsi gives the Metta Medit­ation Instructions to a group at the UUC in San Diego on Mar­ch 22, 2010.

Try this meditation and report back to me with any questions. It is much easier and I think it can be fun. Remember to Smile when you practi­ce!

Also we do offer onl­ine meditation retre­ats here http://www.dhammasuk­ha.org/online-retrea­ts.html

with smiles

David Johnson

Le gusta a 1 persona

Comentario por ewilius

La pregunta que me surge a mi es: que es lo que afirman que se logra 6 veces mas deprisa?

Me gusta

Comentario por Tao

Metta gets you to Ni­bbana much faster th­an breath.

Supongo que a esto.

Me gusta

Comentario por ewilius

En efecto Vimalaramsi coincide conmigo en la sonrisa. Pero es normal, la sonrisa tiene un montón de efectos neurológicos positivos, y también en volver a la concentración cuando compruebas que se ha perdido.
Pero nada más.
Mi entrenamiento para Jhanas son seis sentadas, cinco de diez minutos y otra de 42. Y ya. Tampoco da como para despistarse mucho.

Me gusta

Comentario por Ariya Bodhita




Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: