El blog de 道


Lie Zi (列子)
27/04/2016, 7:29 am
Filed under: Fragments | Etiquetas: , , ,

Pasaron tres años y mi mente ya no se atrevía a distinguir el ser del no ser, ni mi boca a juzgar el bien y el mal. Solo entonces mi maestro se dignó a dirigirme la mirada.

Al cabo de cinco años , mi mente distinguía el ser del no ser y mi boca juzgaba el bien y el mal. Fue entonces cuando mi maestro me sonrió por vez primera.

Al cabo de siete años, en los pensamientos de mi mente había desaparecido la diferencia entre ser y el no ser, y en las palabras de mi boca no aparecía lo bueno ni lo malo. Entonces fue cuando mi maestro me hizo sentar junto a él en la esterilla.

Al término de nueve años, en mis pensamientos y palabras había quedado anulada toda diferencia entre el ser y el no ser, el bien y el mal, con respecto a mi mismo y también con respecto a lo demas. Ya no distinguía si el maestro era mi maestro y el otro mi amigo. La distinción entre mi interior y lo exterior a mi había desaparecido, mis sentidos se habían fundido en uno, identicos unos a otros. La mente concentrada, el cuerpo disuelto, huesos y carne derretidos, no sentía donde se apoyaba mi cuerpo ni donde pisaban mis pies. Me dejaba llevar por el viento al este y al oeste, como una paja o una hoja seca, hasta que al final no sabia si era el viento el que me llevaba a mi o yo el que llevaba el viento.

– 列子, El libro de la perfecta vacuidad (aprox. siglo V a.C)


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