El blog de 道


La manta

En el metro, de vuelta de la clase de sumi-e tras la jornada laboral, ya algo cansado, ligeramente pegajoso, música en los oidos, suena Antistar. Me encanta.

Mucha gente, muchos turistas, un ambiente cargado lleno de desconocidos apretándose contra ti, un lugar en el que ningún animal puede sentirse a gusto respirando. Incomodidad.

Pero la ausencia atenta vuelve con fuerza, quizá por la música. Entonces esa atención depurada, estable, inamovible, tan fina que es más ausencia que presencia, lo envuelve todo, pensamiento, sentimiento, intención, visión, oido, tacto, calor, energía. Todo diferente, legión, pero todo patente, nada inconsciente.

A ratos los ojos se cierran y desaparece el universo sumergido en la música.

Pero a ratos miras alrededor y un pensamiento en tu mente dice “mira, la manta”, un chiste privado. Y miro y veo de nuevo La Manta. Lo visto es a la vez totalmente vivo y profundo, brillante y claro, pero sin distancia. Miro una niña y es mi inocencia, a un personaje rudo y es mi rudeza, a una anciana y es mi vejez, miro a un perro algo asustado y es mi indefensión y mis miedos. Todo intimamente propio. Dentro, fuera, mio, tuyo, yo, otro, bueno, malo, simple, complicado, fuerte, débil, bello, feo. Nada deja de ser mío, oh, digo mal, no es mío, no es ajeno, no soy yo, no soy todo, no soy nada tampoco ¿cómo podría? ¿no son todas esas, finalmente frases sin sentido? Es La Manta, porque somos La Manta, porque no somos La Manta. Y me hace sonreir esa estúpida broma privada. Y ahora…

Es mi parada.

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Feliz dia de letras y flores


10 comentarios so far
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🙂

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Comentario por Christie Scott Hands

A veces me dejas atónito y otras afinado. Hoy me has afinado. Gracias 🙂

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Comentario por maikerutenshi

Atónito también me parece bien. 😀

Gracias

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Comentario por

leído con la música propuesta.
Dejé de oir música por que se me pegaba a la mente y me parecía contaminante. Incluso en zazen, seguía escuchando en mi mente alguna canción, aunque no hubiesen pensamientos, había música, por eso dejé de oirla, por que me parecía contaminante. Es como si la música estuviese en otro nivel. Aprovecho para recomendar “Into the labyrinth” de Dead Can Dance.

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Comentario por marcos

Tengo pendiente hace décadas empezar con DCD, a ver si me pongo… 🙂

Mi cabeza también canta a veces (música creo que no), pero no hay que darle mayor importancia.

La música te hace sentir, es muy importante sentir, es incluso quizá más importante que el silencio mental. O al menos eso me parece a mi.

El otro dia escribí esto en forobudismo y lo creo sinceramente:

Si alguien piensa que el camino budista incluye perfeccionar la consciencia-mente hasta el infinito pero ni tocar el corazón, uhmmm… tarde o temprano va a encontrarse con una sorpresa, incluso quizá si hay suerte, agradable, porque a su pesar puede pasar que su corazón deseará entregarse a todo… Y dará gracias por haber estado equivocado y haber perdido tanto tiempo.

O quizá si uno siente la gran profundidad de su samadhi, su mente afilada como una cuchilla de afeitar pero se sorprende de no sentir nada especial más que un sereno vacío frío y sin sentido y se pregunta si el nirvana es “solo” eso y que es eso del gozo del que tanto hablan otros, que si se han fumado algo… le aconsejo mirar en dirección a su corazón…

Y alguién contestó:

Así es, esto que has comentado me ha traido del recuerdo una conversacin que mantuve con una amiga que lleva en esto del Zen varios años……y me decía, más o menos……….que a veces tiene la sensación de estar como impersonalizándose en el sentido de dejar de sentir…….que sus problemas le afectaban menos pero que tambien le afectaban menos los problemas de los otros………textualmente me dijo “tengo la sensación que mi alma se esta como fosilizando, me pregunto si merece la pena seguir con esto, es como si me sintiese vacia, pero vacia de todo, y ahora ¿qué hago?”” (poco más o menos)…..

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atender a los sentimientos, ¿no es atender a los condicionamientos? creo que todos los sentimientos son condicionados por lo aprendido, no las emociones, que son parte de nuestra naturaleza. Emociones: asco, miedo, tristeza, ira, deseo sexual, placer…Algunos animales también las tienen, o por o menos ponen cara de asco, o de miedo, etc.
Sentimientos: envidia, romanticismo, pena, cariño… Los animales no los tienen
Pongo ejemplos para que se entienda en qué los distingo.
Entonces, si lloro escuchando música creo que se debe a mis condicionamientos y el tema está en ir desapegándome de ellos.

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Comentario por marcos

Separas en emoción y sentimientos, de acuerdo pero ¿dónde pondrías el amor? (lo has eludido) ¿Y la compasión? (que es fundamental en el budismo Mahayana).

¿Afirmas según tu separación que un perro no siente cariño? ¿debo deducir que tampoco amor? ¿ni pena?

Como siempre, las palabras no ayudan, son confusas y lo mezclan todo, solo una visión clara propia te dará respuestas más nítidas que te sirvan.

Placer, dolor, miedo (en parte), asco, impulso sexual, hambre, sed… sí, son emociones… hasta que se tiñen con un contenido mental, entonces dejan de serlo (pero las seguimos llamando igual) por eso es tan confuso.

Igualmente…

Entonces, si lloro escuchando música creo que se debe a mis condicionamientos y el tema está en ir desapegándome de ellos.

Ese es el camino que debió seguir la chica de mi comentario de más arriba. En todo caso ya sabes a donde lleva…

Es importante entender que el budismo mahayana pretende eliminar tus condicionamientos aflictivos, no tus condicionamientos (a secas).

Para empezar lo incondicionado no tiene conexión causal con este mundo, mientras estés en este mundo todo va a ser condicionado (es inevitable si no hay entidades autónomas), y lo incondicionado simplemente está en otra dimensión (nouménica). Sin condicionamiento no podrías ni caminar. Eliminar todo condicionamiento afectivo podía ser interesante para un samurai sin corazón ni miedo a la muerte, pero ¿es eso lo que buscas? (cuidado no confundir aflictivo con afectivo, se parecen demasiado 🙂 )

Dicen que el asesor del Dalai Lama, Mathieu Ricard siente niveles de felicidad de record, ¿cómo es eso posible? (dicen que estaba meditando en la compasión).

¿Cómo ordenamos todo este puzzle?

El problema con el amor es que mucha gente lo ha etiquetado como aflictivo, cuando no lo es. Cuando alguien llora por que XX ha muerto, ¿llora por el muerto o llora por él? Desde luego XX ya ni sufre ni padece… ¿por quién doblan las campanas?

Cuando lloras ante una ruptura sentimental, ¿te hace sufrir el amor o tu adicción a esa persona? ¿o incluso la rabia o el orgullo?

Cuando amas sinceramente y de forma pura a alguien, solo puede hacerte sufrir su sufrimiento, nada más. Y aún ese sufrimiento propio es puro amor y es gozoso, esas lágrimas no tienen nada de aflictivas. No sabría explicarlo mejor. Esa es la magia del amor. Y es así porque eso es Unidad. Eso es La Manta. 😀

Un abrazo ❤

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Comentario por

Siempre desde mi punto de vista:
el amor (romántico, el de las parejas), es un sentimiento aprendido. La compasión como la entiende el budismo, no sabría donde meterla. Tampoco la entiendo muy bien, pues creo que se ha de disolver mucho la identidad para que surja. No la entiendo como pena sino como una empatía hacia el sufrimiento del mundo.
No sé lo que sienten los perros ni los animales. Puedo imaginar algunas de sus emociones en los animales más expresivos, pero no en un gorrión. En fin, es un lío, sí. Me sirven tus palabras de que una visión clara propia me dará respuestas nítidas.
Sentimiento de gratitud ;-))

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Comentario por marcos

“Como siempre, las palabras no ayudan, son confusas y lo mezclan todo, solo una visión clara propia te dará respuestas más nítidas que te sirvan.

Placer, dolor, miedo (en parte), asco, impulso sexual, hambre, sed… sí, son emociones… hasta que se tiñen con un contenido mental, entonces dejan de serlo (pero las seguimos llamando igual) por eso es tan confuso.”

Es justamente así, Marcos, como dice Tao.

De hecho, el desproveerse de los condicionamientos solo te lleva o bien a un muro o bien a ser uno de esos sacos de carne y hueso de los que hablaba Lin Ji.


Es importante entender que el budismo mahayana pretende eliminar tus condicionamientos aflictivos, no tus condicionamientos (a secas).

Para empezar lo incondicionado no tiene conexión causal con este mundo, mientras estés en este mundo todo va a ser condicionado (es inevitable si no hay entidades autónomas), y lo incondicionado simplemente está en otra dimensión (nouménica). Sin condicionamiento no podrías ni caminar. Eliminar todo condicionamiento afectivo podía ser interesante para un samurai sin corazón ni miedo a la muerte, pero ¿es eso lo que buscas? (cuidado no confundir aflictivo con afectivo, se parecen demasiado:) )”

Exacto. Brillante.

Un abrazo

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Comentario por Radamantis

Un acontecimiento normal lo conviertes en algo bello.
Me quedo con la curiosidad de la broma de la Manta…. 😉

Un abrazo

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Comentario por ewilius




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