El blog de 道


Zen Soto hoy día
07/07/2015, 3:07 pm
Filed under: Fragments, Reflexions | Etiquetas: , , , , , , ,

Un artículo bastante crítico pero con el que estoy de acuerdo en parte, sobre la situación dogmática del Zen Soto y su práctica.


En el Zen moderno, la práctica, es principalmente Soto. Pero más específicamente, gira en torno a las extrañas enseñanzas de Dogen Zenji. Los escritos a menudo turbios de Dogen, tienen su atractivo para un determinado tipo de Zenista; pero lo que Dogen dice sobre el Zen, sin embargo, tiene que ser examinado y probado contra la cultura histórica y espiritual del Zen. El Zen japonés tiene otra tradición, además de la de Dogen Zenji, siendo el padre de ese linaje Bu’nan Shidoo (Munan) cuya visión dio a luz al gran Hakuin Zenji. Bu’nan, por cambiar un poco de registro, se lee de manera diferente a Dogen. Por ejemplo, es claro en vez de oscuro.

Para ilustrar la extrañeza de la metodología de meditación Soto, estoy seguro de que todos ustedes recuerdan la anécdota donde Nan-yueh compara su el zazen de su discípulo Ma-tsu con la inutilidad de pulir una teja con el fin de hacer un espejo, señalando la limitación de la meditación sentada (saber si se debe azotar el carro o el caballo). Así que, ¿qué dice el genio Dogen Zenji sobre esta anécdota en particular? Argumenta que el acto de pulido, de hecho, ¡crea un espejo de una teja! De la misma manera que sentarse en un zafu convierte a uno en un Buda viviente! En realidad, aquí están las palabras de Dogen:

“Nosotros realmente sabemos que hacemos un espejo puliendo una teja, Ma-tsu se convierte en un Buda. Cuando Ma-tsu se convierte en un buda, Ma-tsu se convierte inmediatamente en Ma-tsu. Cuando Ma-tsu se convierte en Ma-tsu, zazen inmeditamente se convierte en zazen “.

Tal vez lo anterior explica la irracionalidad general de la mayoría de los templos zen modernos (con la excepción de las tradiciones Ch’an y Son). También parece que Dogen es bastante ignorante del budismo. En términos generales, los Cinco Agregados (skandhas), que constituyen el cuerpo físico, incluyendo los sentidos y la consciencia (Vij ~ Naana), no se consideran como vehículos (yanas) a través de los cuales se logra la iluminación. La verdadera pregunta para los ortodoxos Zen era ¿QUIÉN levanta este cadáver medio vivo? ¿Y QUIÉN se fija en los cinco agregados constituyendo la forma de ego?

El énfasis extremo, en los centros Zen modernos, en la meditación sentada por sí sola, no hace avanzar un estudiante de budismo al nivel de sabiduría que alcanzó el Buda bajo el árbol Bo. Sin extenso estudio de los Sutra y la instrucción adecuada en el Dharma, ningún avance real se puede hacer a la otra orilla de la sabiduría intuitiva. Además, es bastante curioso que la mayoría de los centros Zen hacen poca o ninguna mención de las etapas de un Bodhisattva, ni hay ninguna mención de lo que realmente constituye las credenciales de un verdadero Bodhisattva; que, de hecho, el rango de Bodhisattva sólo se produce en el éxtasis de la bodichita. Sin embargo, el Zen tradicional nunca se apartó del camino del Bodhisattva y se esforzó por cumplir las exigencias del camino. Ahora, el Zen moderno ha caído en anti-intelectualismo sobre el estudio del Dharma y el camino Bodhisattvico. Algunos incluso sostienen que es mérito el no leer literatura budista tradicional. Por otra parte, algunos practicante creen que es una virtud el actuar irracionalmente, como si la locura fuera una marca de la iluminación. Algunos budistas, como yo, y otros, estamos muy descontentos con esta nueva tendencia. Sin embargo, no culpamos a los practicantes. Es más bien culpa de sus maestros que sufren de ignorancia religiosa.

Fuente: http://www.darkzen.org/teachings/critique.htm


66 comentarios so far
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Hola, muy interesante lo que dices. Yo he podido experimentar la práctica del Zen en Japón, en una serie de monasterios. Además de hacerlo en mi país y en otras latitudes. Y puedo decir que todo dependerá de la persona que lo practica, de sus juicios, expectativas y deseos. Es cierto que en Japón el Zen y en general todas las religiones y filosofías de vida, de un tiempo a esta parte, han ido perdiendo fuerza y pureza. Pero cierto también es, que casi todas las expresiones humanas filosóficas y religiones han ido disminuyendo dramáticamente su importancia y relevancia a la hora de definir los estándares de vida.
Quizás la crisis que se indica en el reportaje es súper necesaria para re orientar la práctica, quizás sea el comienzo del fin, quizás siempre fue decadente y recién ahora uno lo percibe con ojo crítico.
En lo personal, tuve un maestro que expelía sabiduría, su solo presencia hacia la diferencia. El siempre ha sido muy crítico del estado del Zen en Japón y del Budismo en general en el mundo. De un momento a otro, según él, se volvió una bonita moda.
Para él, la práctica debe ser un equilibrio entre conocimiento y experiencia, que para algunos estará más cargado para un lado o para otro…y de ahí la importancia de un maestro para orientar al estudiante en ese camino.
En lo personal, creo que un Budista está definido por su actitud de vida más que por lo que sabe o deje de saber… lo importante no es relatar las 4 nomble verdades de memoria si no es capaz de sentir compasión por el más grande de sus enemigos.

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Comentario por Genkai

Muy bella aportación Genkai, gracias. Por mi parte, hace tiempo que pienso que hay personas y no doctrinas, un poco en tu linea, si encuentras la persona adecuada poco importa su doctrina, y lo mismo a nivel personal, camina tu propia vía y no una doctrina. Estas son solo una guía muy ligera, si la conviertes en un dogma rígido ya has perdido el camino.

Un abrazo.

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Hombre, no es que sea yo muy amigo del Soto ortodoxo pero comparado con el zen de Stuart Lachs y su budismo del “principio oscuro” (?!) hay que recoocerles a los primeros, como poco, seriedad y rigor, o, por lo menos, un gran esfuerzo en su intento por tener tales cualidades.

A Dogen ya sabemos que se lo puede interpretar de muchas formas, no pocas de ellas acaban siendo dogmáticas, pero pretender que a Dogen le dé la razón a uno -o encontrar una imprecisión o error- frente a otros intérpretes de Dogen, requiere de algo más que una interpretación literal, habida cuenta de que Dogen siempre apunta a explicar qué es zazen intentando superar poéticamente toda posible dualidad del lenguaje acerca de la mente, del cuerpo y de la actitud.

No estaría de más poder preguntarles a los señores de darkzen qué es eso del principio oscuro del budismo y cuáles son esos centros modernos de zen de las tradiciones Ch’an (?!) y Son.

Un abrazo

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Comentario por Radamantis

No estaría de más poder preguntarles a los señores de darkzen qué es eso del principio oscuro del budismo y cuáles son esos centros modernos de zen de las tradiciones Ch’an (?!) y Son.

Ni idea, me interesa el texto y no su ¿escuela?. En todo caso creo que puedes contactarles… Pero vaya, que ni me he mirado el resto de su web… 🙂

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De acuerdo contigo y digo que en alguna forma me reconforta porque llegué a pensar que “era yo” quien solo “pensaba” así de la práctica o que mis maestros (que coinciden plenamente con el punto de vista que se expone en este artículo) se estaban distanciando del establecimiento tan visible y marcado en gran parte de la literatura. Lo que dices del camino del Bodhisattva es clave, incluso para lo que en algunos momentos, por indisciplina, cansancio o la razón que sea, desfallecemos en la práctica.

Esto es precisamente lo que nos muestra y quizás es el lado más compasivo del budismo: entender que la práctica la hacemos con todo lo que hay, incluso con la desidia que llegue a producir, el ruido, las ideas, los pensamientos que vienen y van, y que como todo, también es temporal y es un residuo. Nada a lo que tampoco tengamos que darle tata importancia, precisamente es el trabajo de des-identificación que inicia y se manifiesta.

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Comentario por Paulo C. Mesa H. (Mantenlo Simple)

Gracias por comentar, Paulo.

Sin compasión y amor, no hay Camino, sin Prajna, sabiduría (conceptual y no-conceptual) no hay Camino.

Sila, Prajna y Samadhi, hace ya algún tiempo escribí al respecto.

El solo-zazen no va más allá del solo-mindfulness aunque uno parezca muy místico y el otro muy terrenal, solo son vestimentas. Son técnicas para hacer más llevadero el estrés temporalmente y poco más. Y eso es lo que se logra.

Un abrazo

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Sí señor, el antídoto a la neurosis occidental aguda… 😐

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Comentario por Paulo C. Mesa H. (Mantenlo Simple)

¿Y tú sinceramente crees que Dogen habla de un zen para paliar los efectos del estress?

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Comentario por Radamantis

En absoluto porque en absoluto creo que Dogen promulgara “solo-zazen”. Ni tú tampoco 🙂 otra cosa serían algunos blogs de lo que yo llamo algo irreverentemente “el shikantaza con orejeras”: no mires a los lados, no sea que vayas a ver algo y haya progreso 😀

Dogen escribió más de mil páginas de Shobogenzo. En realidad el problema con Dogen es que su enseñanza es muy compleja, poética y confusa, muy fácil de malinterpretar (por mi y por cualquiera) no que no existiera.

E intuyo que solo nos ha llegado una fracción de los muchos discursos que debió dar en sus templos. Dogen está cargado de Prajna, de hecho tiene cierta incontinencia verbal si lo comparas con otros como Bankei, Lin-ji, etc… 🙂 🙂

No veo ausencia de Prajna en Dogen en absoluto, sino una gran riqueza. Sí veo ausencia de claridad, tal como dice el texto anterior (del que no comparto todo, como ya dije al principio), pero eso es ya estilo de cada maestro. Lin-ji también era terriblemente opaco… Bankei diáfano, cada persona es como es…

De hecho en uno de los primeros capítulos del Shogobenzo, Dogen da por buenas y válidas para la iluminación las cinco escuelas ch’an (incluyendo por tanto la de Lin-ji/Rinzai). Pero detalles como eso gustan de ser ignorados por los adoradores de Dogen:

With the spreading out of those two branches, the Five Instructional Gates opened up. These are, namely, the Hōgen, Igyō, Sōtō, Ummon, and Rinzai traditions. In present-day Sung China, only the Rinzai tradition is widespread throughout the country. Even though these five monastic families differ, they are still the One Seal of the Buddha Mind.

Sí que está algo ausente en Dogen la compasión y el amor, pero ese es un detalle casi crónico en el zen desde ya Bodhidharma. No en vano el zen se ha ganado la fama de ser algo “frío” entre el resto de doctrinas budistas. Y esa va a ser otra carencia que si no se añade a nivel personal, por inclinación personal hacía la compasión, va a lastrar el progreso, pero eso es más tarde, a la hora de despertar no es tan relevante.

Ya por aclarar, ¿qué no veo igual que el autor del anterior artículo?

  • No creo que Dogen fuera ningún ignorante del Dharma
  • No creo que lo que haya que estudiar obligatoriamente sean los Sutras, pero sin auto-indagación y Prajna (formal o informal, explícitada o implícita) no hay Vía o esta es parcial.
  • Idem con la compasión.

Aunque en todos los casos, son dimensiones que se re-alimentan en la propia Vía, es decir la compasión es causa y resultado de la Vía, Prajna es causa y resultado de la Vía y Samadhi es causa y resultado de la Vía.

Pero la forma en que se desarrollen (más o menos) sí depende de la actitud personal del practicante. Y el progreso en la vía, como en la teoría de limitaciones, es el progreso del eslabón más débil de los tres. Es decir si “sabes” muchísimo pero tu samadhi y compasión son pobres, tu progreso es pobre. Y así igual, con las otras dimensiones (mucho samadhi y poco prajna -> poca evolución)

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Solo como apunte, Zen vs Shin dentro del Budismo y segun el pensamiento de Tanabe Hajime de la escuela de Kyoto, el zen es una doctrina del propio-poder accesible para sabios y santos, mientras que para el resto de personas que no son ni santos ni sabios está la puerta del Otro-poder, la vuelta al mundo desde la Tierra Pura es testimonio de la Gran Compasión. El testimonio de los que vuelven es la mediación para los que van.

Para despertar creo que uno ha detener claro por la puerta que puede pasar. Dogen es un sabio, sus descripciones de zazen, puede decirse, 《dejar caer el cuerpo》 es la explicación de su propio estado. El despertar no hace sabio al ignorante. Lo que trae el despertar es la posibilidad de participar de la Gran Compasión. Pero en este caso no es alcalzable por el propio poder, por ello como ya has apuntado en blog, el solo sentarse sin mediación no llevará al practicante a su propia transformación. Este practicante que se basa en su propio poder de intuir la verdad como le ocurre al sabio, le falta como se ha resumido en este hilo el componente de la compasión.

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Comentario por raquelsuma

“Para despertar creo que uno ha detener claro por la puerta que puede pasar. Dogen es un sabio, sus descripciones de zazen, puede decirse, 《dejar caer el cuerpo》 es la explicación de su propio estado. El despertar no hace sabio al ignorante. Lo que trae el despertar es la posibilidad de participar de la Gran Compasión. Pero en este caso no es alcalzable por el propio poder, por ello como ya has apuntado en blog, el solo sentarse sin mediación no llevará al practicante a su propia transformación. Este practicante que se basa en su propio poder de intuir la verdad como le ocurre al sabio, le falta como se ha resumido en este hilo el componente de la compasión.”

¿Cuál es esa puerta por la que se ha de pasar para despertar? ¿Qué estado explica Dogen en sus descripciones de zazen? ¿Qué hace sabio al igorante? ¿Quién es el sabio que se basa en su propio poder para intuir la verdad, qué le hace sabio entonces y quién dice que lo sea?

Un abrazo

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Comentario por Radamantis

Desde luego no soy yo.

Un abrazo

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Comentario por raquelsuma

Es que un texto que afirma que la mayoría de los centros soto se encuentran en una situación irracional (vaya y pase) y que se encuentran en tal situación por que beben de Dogen que era un ignorante del Dharma y del budismo, o bien no se entiende que ésta es la idea principal del texto cuando se afirma que realmente se está de acuerdo sólo en parte con él, o bien, lo que se quiere decir es que no se está de acuerdo con el texto pero que se cita por si suscita un nuevo debate (quién sabe).

Buenvenida sea pues la aclaración, de mayor valor que la entrada que comenta.

“Sí que está algo ausente en Dogen la compasión y el amor, pero ese es un detalle casi crónico en el zen desde ya Bodhidharma. No en vano el zen se ha ganado la fama de ser algo “frío” entre el resto de doctrinas budistas. Y esa va a ser otra carencia que si no se añade a nivel personal, por inclinación personal hacía la compasión, va a lastrar el progreso, pero eso es más tarde, a la hora de despertar no es tan relevante.

Ya por aclarar, ¿qué no veo igual que el autor del anterior artículo?

No creo que Dogen fuera ningún ignorante del Dharma
No creo que lo que haya que estudiar obligatoriamente sean los Sutras, pero sin auto-indagación y Prajna (formal o informal, explícitada o implícita) no hay Vía o esta es parcial.
Idem con la compasión.
Aunque en todos los casos, son dimensiones que se re-alimentan en la propia Vía, es decir la compasión es causa y resultado de la Vía, Prajna es causa y resultado de la Vía y Samadhi es causa y resultado de la Vía.”

Yo no creo que haya tal ausencia de compasión, ni en Boddhidarma ni en Dogen, sino que su expresión en coordenadas orientales a veces resulta difícil de entender por los occidentales (y quizás de aquí venga el principal problema de esas instituciones de las que hablábamos antes hoy en Occidente). Boddhidarma en sus enseñanzas está hablando cosntantemente de la compasión porque precsiamente la compasión es lo que le mueve a escribir y con compasión hacia su potencial lector escribe. Si se considera ésto muy general u oscuro (?!) basta con centrarse en aquellos aspectos en los que Boddhidarma se centra en cómo acabar con los tres venenos.

Para otras interesentas lecturas de la compasión en Dogen, por ejemplo http://www.zen-azi.org/es/node/1435

Sabiduría y compasión, compasión y sabiduría, como dices, junto con samadhi, son los pilares de nuestra práctica.

Un abrazo

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Comentario por Radamantis

Para otras interesentas lecturas de la compasión en Dogen, por ejemplo http://www.zen-azi.org/es/node/1435

Lo leeré, pero mirado en diagonal no parece nombrar ni una sola cita literal de Dogen al respecto de la compasión…

Yo tampoco he encontrado apenas ninguna en todo el Shobogenzo (y sí mil piruetas lingüísticas), Incluso su capítulo sobre Kannon (Bodhisattava de la compasión) es terriblemente frío e intelectual, pero prefiero creer que es justo como tú dices… Así sea.

En todo caso lo importante es la compasión en mi, en ti, o en ellos… Dogen ya no está. 🙂

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Dicho de otro modo, la compasión en el corazón es la realización del no-yo, es decir, ese individuo ilusorio manifiesta verdadera humildad, anonadación (bella palabra castellana sin igual en otros idiomas). Tal y como bien dices, Dogen manifiesta su compasión al comunicar a los otros seres. Nuestra compasión nunca está en Dogen sino que la debemos manifestar en nosotros mismos.

Tao, tu penetración en las dificultades no pueden por más que hablar de tu compasión y tu práctica.

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Comentario por raquelsuma

Es que un texto que afirma que la mayoría de los centros soto se encuentran en una situación irracional (vaya y pase) y que se encuentran en tal situación por que beben de Dogen que era un ignorante del Dharma y del budismo, o bien no se entiende que ésta es la idea principal del texto cuando se afirma que realmente se está de acuerdo sólo en parte con él, o bien, lo que se quiere decir es que no se está de acuerdo con el texto pero que se cita por si suscita un nuevo debate (quién sabe)

No, quiero decir justo lo que quiero decir. Que me parece interesante y que estoy de acuerdo en parte con él.

Creo que la situación de los dojos zen soto es peor que irracional, es moribunda y errónea, improductiva y endogénica (autosatisfechos y orgullosos de su ausencia de resultados).

Y creo que es, no por el desconocimiento del Dharma por parte del mismo Dogen, sino por una adhesión dogmática a ciertos planteamientos (que no son de Dogen pero se atribuyen a Dogen) que quedan lejos del budismo (como el “nada que obtener” que contradice directamente las cuatro nobles verdades base y puntal del budismo).

Ya hay quién ha dicho, siendo practicante del mismo, que el zen soto NO es budismo. Quizá eso es lo más sincero que pueda decirse del zen soto de hoy día…

Y añadir que esos planteamientos erróneos surgen debido a la interpretación obsesiva de un solo autor (Dogen) que es especialmente oscuro, metafórico y confuso.

Si el zen soto se hubiera abierto al budismo en general o al menos al zen/ch’an/son en general, quizá podría haber logrado equilibrar, gracias a otros textos y maestros, todo ese galimatías lingüístico en el que les mete el intentar entender un ser que se expresa de forma oscura y poética y desde un lugar del que normalmente están muy, muy lejos como para poder entenderlo, ya que a veces algo se puede llegar a entender, si no de forma directa leyendo, al menos por deducción partiendo de sus propias experiencias.

Pero Dogen llegó tan lejos que eso tampoco es posible.

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Las doctrinas contienen en sí un camino de iluminación o de resolución sobre el sufrimiento, pero pueden no ser útiles para la mayoría de los practicantes. A parte está la dificultad de interpretar lo dicho en la doctrina, puedo estar muy equivocado tanto como maestro como practicante en lo interpretado. Pero estando en todos esos conflictos se practica, se vive. Entonces a la hora de la verdad todo depende del grado de compromiso que tememos con el camino religioso.

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Comentario por raquelsuma

“Yo tampoco he encontrado apenas ninguna en todo el Shobogenzo (y sí mil piruetas lingüísticas), Incluso su capítulo sobre Kannon (Bodhisattava de la compasión) es terriblemente frío e intelectual, pero prefiero creer que es justo como tú dices… Así sea.”

Querido Tao,

Los maestros no suelen dar definiciones ni comentarios del tipo “la compasión es…” habida cuenta además de que no se está hablando de una virtud deliberadamente practicada sino de aquello que emerge como fruto de la observación, del entendimiento y del cultivo de la práctica.

Como dices Dogen y su compasión no importa, salvo si estamos atascados en querer ver o en no querer ver aquello que nos cuadra. Entonces lo que no vemos en Dogen, o en cualquier otro, será una manifestación más de tal atasco.

Un abrazo

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Comentario por Radamantis

Los maestros no suelen dar definiciones ni comentarios del tipo “la compasión es…” habida cuenta además de que no se está hablando de una virtud deliberadamente practicada sino de aquello que emerge como fruto de la observación, del entendimiento y del cultivo de la práctica.

Claro que pueden, y es lo que hacen la mayoría… Pero es que Dogen no cita ni que la compasión emerja de nada ni en nada… Si se me ha pasado la menor referencia positiva al amor o la compasión en Dogen, estoy abierto a leerla.

Y no solo eso, hasta a nivel de prácticas todo el budismo está lleno de practicas para contemplar en la compasión, tanto Vajrayana como Theravada…

La compasión inunda el budismo… pero no el zen soto… y tampoco los textos de Dogen (sobre el mismo Dogen no sería posible opinar), pero lo relevante es que lo que hereda el Zen soto son los textos de Dogen, no su actitud personal… quizá era tan y tan compasivo que no pensó ni en escribir sobre ello, quién sabe… Pero esa ausencia se nota.

Por ejemplo Bankei (he tardado 10 segundos en encontrar la primera referencia):

But, without any such attitude, completely lacking in compassion, you want to dispose of wrongdoers elsewhere, to have them go and create disturbance someplace else! Is a person like that fit to be abbot of a Zen temple? When one whose heart is without generosity or compassion becomes abbot of [my] temple, it is the beginning of the end for my teaching!”

Demoledor, sin compasión sus enseñanzas han acabado…

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De la pluma de Dogen se puede por ejemplo leer el Tenzo Kyokun (en sí mismo un tratado práctico sobre la compasión).

De otros, pero en referencia a Dogen y a la compasión, se puede ver esto
http://www.kenjoneszen.com/buddhism-and-social-engagement/zen_master_dogens_active_compassion

o esto
http://huellaszen.blogspot.com.es/2013/02/la-compasion-budista-giuseppe-jiso.html

Al margen de lo anterior es importante tener en cuenta que en el budismo “compasión” no ha de leerse desde un registro cristiano, en el que se le asocia a “amor” (del cual el budismo no se preocupa mucho), sino más bien a “sabiduria” (prajna). En el budismo Compasión y Prajna son las dos cara de la misma moneda, sin embargo amor pertenece más bien a otro registro, al occidental, cristiano y dualista.

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Comentario por Roberto Poveda Anadón

Los comentarios de otros sobre la compasión de Dogen no parecen tener sentido si no se encuentra en Dogen… Pues serán inventados o deducidos… Tiene más valor cuando esas personas se quitán de encima ese lastre del Dogenismo y hablan de SU amor y SU compasión, en lugar de inventarla en Dogen.

Volvemos a caer en lo mismo… 😦

Respecto al Tenzo Kyokun, ¿me podrías decir en qué párrafos te parece que hable de amor y compasión?

Yo apenas he encontrado esto, pero usa el amor de un padre para compararlo con el amor que debe tener un cocinero por su arroz 😦

Si ese es el punto álgido de los escritos de Dogen respecto al amor y compasión, entonces quedo reafirmado en lo dicho…

A “motherly heart” is a heart which maintains the Three Jewels as a parent cares for a child. A parent raises a child with deep love, regardless of poverty or difficulties. Their hearts cannot be understood by another; only a parent can understand it. A parent protects their child from heat or cold before worrying about whether they themselves are hot or cold. This kind of care can only be understood by those who have given rise to it and realized only by those who practice it. This, brought to its fullest, is how you must care for water and rice, as though they were your own children.

Por supuesto puedes decir que es una metáfora pero este es justo mi argumento anterior: a Dogen se “le inventa”. Vemos en sus textos lo que queremos ver… pero él no lo está diciendo… Y por ese agujero es por donde se hunde el zen soto… que este párrafo sea metafórico (y cual sea el significado de la metáfora si es el caso) es deducción personal, no se puede deducir del texto…

Por otro lado compasión y prajna son dimensiones totalmente diferentes… Y por supuesto la compasión es amor directo por otros seres…

Ni más, ni menos. no es nada más complicado que eso. Si no se siente, no se siente, pero no hay que buscarse complejidades dogenianas al respecto. Ver la compasión como prajna simplemente es no-compasión. Que es el caso de los escritos de Dogen.

Que Prajna refuerza compasión y viceversa, y lo mismo con samadhi, es cierto, pero si uno no da surgimiento a la compasión (amor)…

Y reitero, no digo que Dogen no fuera compasivo, simplemente no lo sé, ni lo sabe nadie, lo que digo es que no se puede deducir de sus textos. Y que como mucho podemos encontrar alguna migaja como el párrafo anterior.

Se puede leer a Thich Nhat solo por comparar…

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Dogen no se preocupa de la compasión como concepto teórico, o como eslogan, le preocupa su desarrollo práctico, en la vida cotitidiana. El cocinero se ocupa de atender las materias con las que trabaja y a la propia comunidad que alimenta como si fuesen parte de su propia vida, puesto que en realidad ya son (lo sepa o no) los constituyentes concretos de su propia vida en tanto cocinero.

De una forma más explícita Dogen habla de esta cuestión en este texto cuando habla de roshin (la mente o el corazón paternal) y daishin (la mente o el corazón grande o magnánimo).

La compasión en el budismo mahayana no es preocuparse del otro en tanto que otro (lo cual sería dualista), sino en tanto que sí mismo. El otro como parte consustancial de mi vida a la que he de cuidar también.

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Comentario por Roberto Poveda Anadón

¿Puedes citar textos literales de las partes que comentas? (no todo un documento, sino párrafos que nos permitan leerlos en un tiempo razonable)

Lamento decir que estoy cansado de las interpretaciones interesadas de Dogen (para cumplir con los propios dogmas)… leamos a Dogen si hay que charlar sobre él, no las interpretaciones de nadie… 😦

Toda la primera parte de tu comentario vuelve a ser lo mismo criticado: interpretaciones…

La compasión en el budismo mahayana no es preocuparse del otro en tanto que otro (lo cual sería dualista), sino en tanto que sí mismo. El otro como parte consustancial de mi vida a la que he de cuidar también.

Aceptémoslo, pero eso no lo convierte en prajna, sigue siendo amor e intensísimo… aunque de hecho el amor de Bodhicitta lo que hace surgir es el deseo de liberar también al otro… ese el verdadero amor.

Claro que ¿cómo cuadrar eso en una doctrina que dice que “no se libera nadie” pues no hay nada que lograr? ¿cómo hacer surgir entonces el deseo de que “los otros”, aunque no sean entidades, puedan dejar de sufrir? En sus propios planteamientos quizá está la razón de la poca presencia de la compasión del zen soto: si ya eres Buddha (tú y el otro), no hay nada que lograr y no hay iluminación, no puede surgir Bodhicitta, es cierto…

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Para entender el amor en budismo se ha de entender tambien el concepto de no-yo, y el de sunyata. Desde luego el amor no tiene nada que ver con el amor que profesa un individuo por otro. Sólo el amor que es mediado por sunyata a través de un individuo hacia otro puede decirse Amor.

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Comentario por raquelsuma

También se puede leer, de la pluma de Dogen, “Rigyo”, un fascículo del Shoboghenzo sobre las acciones benéficas hacia los demás.

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Comentario por Roberto Poveda Anadón

¿Frases concretas?:

(Rigyo – Dogen)

“Acciones benéficas se refiere a utilizar las buenas habilidades en beneficio de los seres humanos nobles y humildes. Por ejemplo, al descorrer la perspectiva cercana y la muy lejana, utilizamos instrumentos para beneficiar a otros. Alguien se apiadó de una tortuga que sufría, dio de comer a un gorrión enfermo. Al ver el sufrimiento de la tortuga, cuando ve el gorrión enfermo, sin buscar ninguna recompensa actúa sólo por el beneficio de estos. La gente necia piensa que poner el beneficio de los demás en primer lugar, hará desaparecer el propio beneficio. Pero no es así. La acción benéfica es un dharma (completo), beneficia tanto a uno mismo como a los demás. Un anciano, mientras tomaba un baño una vez, sujetó su cabello tres veces. Durante una comida una vez, dejó de comer tres veces. Sólo tenía la vocación de beneficiar a otros. Nunca ocurrió que no enseñara a una persona acerca de la gente. Entonces deberíamos beneficiar de igual manera a los odiados y a los que amamos y nos beneficiaremos de la misma manera nosotros mismos y el resto.”

(Tenzo Kyokun – Dogen)

“La función de jefe o de responsable cualquiera que sea el dominio de la actividad, incluido el de tenzo, requiere tres cualidades: alegría de vivir, benevolencia y grandeza de espíritu […] La benevolencia es el sentimiento de un padre o de una madre hacia su hijo. Cuando pensamos en los Tres Tesoros experimentamos este mismo sentimiento. Aunque los padres sean pobres o estén incluso en la miseria, tan grande es su ternura como atentos sus cuidados. ¿Cómo explicar este sentimiento? El que no tiene hijos no puede comprenderlo, es preciso que uno mismo sea padre para sentirlo. Un padre no considera a su hijo en términos de pérdida o de provecho, piensa antes que nada en criarlo bien. Despreciando su confort personal le abriga del frío y le protege del sol. La ternura de los padres es el colmo de la benevolencia. Aquel que ha alcanzado el espíritu del despertar conoce este sentimiento y solo aquel que lo practica puede sentirlo. […] La grandeza de espíritu es grande como una montaña, vasta como el océano. Es un espíritu sin ideas recibidas o partidarias. No se alegra cuando solo hay un ligero peso a llevar, ni se aflige por levantar un gran peso. Incluso cuando escucha la llamada de la primavera, no salta de alegría entre el rocío y si contempla los colores del otoño, no derrama melancólicas lagrimas. Un paisaje incluye las vicisitudes de las cuatro estaciones, como el peso incluye el gramo y la libra. Un gran espíritu engloba la totalidad de los componentes […] Aunque seáis superior de un monasterio, encargado de una función o simple monje, no olvidéis actuar siempre con alegría, benevolencia y grandeza de espíritu. “

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Comentario por Roberto Poveda Anadón

Gracias.

Está francamente bien, creo que es lo más lejos que llegan los textos de Dogen respecto a amor y compasión. Que personalmente me parece bien poco dentro de una obra de miles de páginas y teniendo en cuenta que el Mahayana añade a su doctrina respecto al Theravada apenas solo las dimensiones de vacuidad y compasión.

Pero también hay que decir que quizá cuestiones sociales (¿quién sabe los tabús japones al respecto del amor en ese siglo?) podrían impedir a Dogen abrirse más.

En todo caso es un buen aporte y te lo agradezco porque es justo lo que pedía. De hecho el del Tenzo es básicamente lo que encontré con vuestra sugerencia que me apuntastó a él (está en inglés, quizá por eso no has reparado) pero tú lo pones algo ampliado, es lo poco que hay…

Ahora solo falta verlo en acción en los practicantes. 🙂

Un abrazo

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Hay tres puntos de lo que estamos hablando q se deberían tener claramente diferenciados para no confundirnos:

A) el trampolín utilizado para denostar el zen soto. Creo, al igual que tú y otros que el zen soto queda en evidencia el solito; no hace falta perder mucho tiempo con ello, salvo si se quieren resucitar ciertos debates con cierta persona. Amén de esto, no estaría de más reflexionar sobre la calidad dl trampolin en cuestión y ese ‘budismo dl principio oscuro’. Resulta chocante como poco las “credenciales” que se piden a otros textos y las que no se piden a los autores dl texto de esta entrada.

B) El zen soto y la compasión. Éste es el motivo principal y más interesante a mi entender, en el que no objeto nada porque creo que coincidimos en el punto principal: Uno de los más importantes motivos d la parálisis autocomplaciente actual del soto es su peculiar interpretación d Dogen.

C) La compasión en el zen en general y en Dogen en particular. Aquí es donde nace la discrepancia. No tengo mucho más q añadir a lo ya expuesto. Es cierto que Dogen es muy metafórico y q precisamente los autores como él q tanto han escrito se prestan a ser muy malinterpretados. ¿Muestras de compasión en Dogen? No se puede escribir algo como el Shobogenzo sin una gran compasión enraizada en una profunda sabiduría. Sin tener eso presente es más difícil aún entender al frío y oscuro Dogen. No confundamos en ningún caso lo que dice Dogen con lo q se ha tenido a bien interpretar d él, ortodoxa o heterodoxamente.
En cuanto al zen en general, Boddhidarma habla constantemente d acabar con ls tres venenos; si con ello no se está hablando de la compasion, no sé que más hace falta. En el zen, como en todo el budismo mahayana, la compasión es fundamental y se encuentra en el núcleo dl principio dl boddhisattva.
Bankei no es un cisne negro -puede serlo por su exposición particular pero no por tratar de la compasión- sino una perla más en la larga cuenta dl rosario del budismo zen.

Un abrazo

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Comentario por Radamantis

A) el trampolín utilizado para denostar el zen soto. Creo, al igual que tú y otros que el zen soto queda en evidencia el solito; no hace falta perder mucho tiempo con ello, salvo si se quieren resucitar ciertos debates con cierta persona. Amén de esto, no estaría de más reflexionar sobre la calidad dl trampolin en cuestión y ese ‘budismo dl principio oscuro’. Resulta chocante como poco las “credenciales” que se piden a otros textos y las que no se piden a los autores dl texto de esta entrada.

Ya he expresado claramente mi postura anteriormente y sobre ella charlo. Mis credenciales ya las conoces: cero 😀

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Por cierto, yo no pido credenciales a nadie, yo no las tengo y no las deseo, así que no se las voy a exigir a nadie. Me parece tan respetable la opinión de Roberto y Radamantis que la del Dalai Lama.

Lo que pido es que Tao hable por Tao, Roberto hable por Roberto, Radamantis hable por Radamantis…

Y si alguien quiere hablar por Dogen, que cite sus textos literales… no sus interpretaciones… y con eso cumple (aunque es cierto que solo en parte) el autor del texto inicial… Justo no cumple, en la parte que no comparto, cuando dice que Dogen no entendía el Dharma, etc, etc…

Así que en realidad, creo que la postura en general y entendiendo que la perfección no es posible, es bastante coherente.

Pero vaya que tampoco tenéis que hacerme caso 😀 😀 yo pido y vosotros haced a vuestro criterio 😀 😀

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“Credenciales” no ha sido una palabara muy afortunada me dí cuenta en el momento y por eso la puse entre comillas, pero no se me ocurrió otra mejor para sustituirla antes de publicar el texto. Quizás rigor exprese algo mejor esa exigencia que parece ir solo en un sentido cuando la carretera -es decir, el auténtico rigor, el rigor con ecuanimidad- es de doble sentido.

Yo creo, y permíteme que te diga ésto con todo mi cariño y respeto, que si no hubieses tenido un recuerdo vivo de alguna discusión con Roberto te hubieses pensado dos veces publicar este texto, porque en una segunda reflexión lo hubieses descartado para siempre por falta de rigor y seriedad por parte del autor/es. Más aún teniendo en cuenta que el texto adolece de lo mismo que hoy en un comentario le espetabas a Roberto: interpretación interesada de los textos que cita.
Y aunque se diga que en la Soto se hace habitualmente lo mismo precisamente con Dogen, yo nunca, pero nunca he visto una presentación y una interpretación tan chabacana, somera y burda de una interpretación de un texto de Dogen. Ni al más cínico y fanático maestro de la Soto, se le ocurriría hacer algo como lo hecho en el texto citado en esta entrada. Al fin y al cabo, tendrán muchos errores, pero no se les puede negar el estudio minucioso, limpio y preciso de Dogen y, por supuesto, no en clave intelectual, sino como parte de la práctica budista.

Y al final, ¿qué? ¿Hay compasión o no hay compasión? Supongo que conoces esta anécdota http://escrina.blogspot.com.es/2009/11/dogen-los-monjes-y-el-ciervo.html
Ni quita ni da. Es sólo eso una anécdota. Si sirve, bien, si no, también bien.

Yo entiendo por donde quieres ir y sobre todo la dificultad del asunto. Es interesante. Pero en mi opinión, la diferencia no está en la compasión o en la “calidad de la compasión” sino que ésta sería una consecuencia de la verdadera causa, más profunda, más sutil,…y seguramente muy difícil de dilucidar a través de un debate en un blog.

Mucho ánimo!!!

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Comentario por Radamantis

Pues sigo refiriéndome a lo que comparto y no comparto con darkzen tal como dije al principio, y creo que algunas de las cosas que tachas de chabacanas están en la parte que he dicho que comparto.

¡Qué se le va a hacer compañero!

Un abrazo 🙂

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Radamantis, he pensado en contestar tus preguntas, preguntas:

“¿Cuál es esa puerta por la que se ha de pasar para despertar? ¿Qué estado explica Dogen en sus descripciones de zazen? ¿Qué hace sabio al igorante? ¿Quién es el sabio que se basa en su propio poder para intuir la verdad, qué le hace sabio entonces y quién dice que lo sea?”

te contestaré segun lo que entiendo que explica Tanabe Hajime, filósofo que se ha iluminado poniendo en práctica su filosofía de la metanoética.

Las puertas son una metáfora para significar la entrada al estado despierto o iluminado. Está la puerta de los sabios y santos que es la entrada por el propio-poder y la puerta de los ignorantes que es la puerta del Otro-poder.

Dogen es un sabio iluminado y describe su propio estado de iluminación, explica la realidad desde la realidad. Usando el vocabulario budista habla desde sunyata.

El ignorante nunca puede ser sabio, eso es como decir que una rosa puede ser margarita. El ignorante igual que el sabio pueden participar de la Gran Compasión o también puede decirse que tanto el sabio como el ignorante son mediados por a Sunyata.

Tanabe explica que el sabio puede intuir y realizar a través de su propio poder de la intuición, contemplación intelectual ya que su conocimiento es igual a su practica. Pero el ignorante no le sevirá su intuición, contemplación. La nada absoluta, sunyata, que es trasformación es el que hace al ignorante y a sabio ser lo que son.

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Comentario por raquelsuma

Gracias

Pero pensaba q conversaba con Raquel y no con Tanabe 😦

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Comentario por Radamantis

Raquel es una ignorante, sólo puedo agradecer que haya un filósofo como Tanabe para aclarar como lo hace Tao a su modo, malentendidos.

Estás muy confundido si piensas que la sabiduría surgirà en ti de modo independiente. Ya es hora qie vayas rebasando tus propios límites y no repitas como un loro que no habla Raquel. Raquel es Raquel y sus lecturas, prácticas no hay separación. Dejemos por favor este tema. Nunca encontrarás a Dios hablando a través de Raquel.

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Comentario por raquelsuma

Cuando dices aclarar como lo hace Tao, supongo que tienes presente esto

“…Lo que pido es que Tao hable por Tao, Roberto hable por Roberto, Radamantis hable por Radamantis…”

Si te repito como un loro que Raquel hable por Raquel es porque creo que es lo mejor que se te puede responder a las citas de otros que pones en tu boca. Quien no lo haga así, solo mira para otro lado mientras tú te sigues engañando.

Un cálido y compasivo abrazo

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Comentario por Radamantis

Respecto a la referencia que se hace del Ch’an y el Son.

Conozco poco el Ch’an actual pero los textos de Hsun Yun me parecen muy sensatos (siglo XX). Os los recomiendo.

Y respecto al Ch’an vietnamita, del que tengo también un conocimiento muy superficial, Thich Nhat Hanh es un gran ejemplo de difusión de la compasión y el Dharma.

Así que en cierta manera en eso también estoy bastante de acuerdo con el texto.

El Seon coreano lo desconozco por completo…

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En ese caso resulta aún más imprecisa tanto la afirmación como la comparación que se quiere hacer con la Soto.

Si se habla de Ch’an actual y no se está hablando de ningún linaje distinto al Obaku, Ummon, Igyo, Soto, Rinzai y Hogen, entonces se está haciendo mención al Zen, que engloba a todos ellos, incluido la soto, en China, que es donde al zen se le conoce como Ch’an.

Respecto al zen en vietnam, éste allí se llama thien y no chan, y en concreto el mentado Thich Nhat Han, que, aunque como es bien sabido hace años reside en Francia, es vietnamita, hace descender su linaje de un maestro vietnamita que a su vez hace descender su linaje de Rinzai.

Frente al Son, si hace referencia al zen en Corea, realmente sería Seon e igualmente no se trataría de ningún linaje o escuela en sí mismo, sino del conjunto de distintas escuelas en un mismo país englobadas bajo el término zen/seon/chan/thien.

Luego no sé muy bien que sentido tiene comparar el soto con el chan/seon/zen/thien ni si los autores de darkzen saben muy bien de que están hablando.

Cuestiones menores, vaya, pero puestos a buscar rigor, empecemos por pedírselo a los autores que citamos nosotros.

Un abrazo

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Comentario por Radamantis

Muchas gracias por la aclaraciones.

Al Thien lo he metido yo en este entuerto, el texto inicial no dice nada al respecto.

Son y Seon supongo que son variaciones por la translación igual que Tao a veces es Dao en PInyin.

Respecto al Ch’an, por lo que voy leyendo, cuando se refieren al actual Ch’an, se suele hablar de él como Ch’an a secas dado que las escuelas se han perdido y su presencia es relativamente pequeña en la China comunista. Prácticamente se habla más de maestros que de escuelas… Y Hsu Yun es uno de los nombres más destacados.

Finalmente y no quisiera sonar muy riguroso pero es mucho más correcto hablar de Ch’an cuando generalizamos que no de Zen, puesto que es la palabra original y la escuela/s que dió origen a todas, incluido el zen japonés, pero sé que no es lo habitual y suena raro.

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“Finalmente y no quisiera sonar muy riguroso pero es mucho más correcto hablar de Ch’an cuando generalizamos que no de Zen, puesto que es la palabra original y la escuela/s que dió origen a todas, incluido el zen japonés, pero sé que no es lo habitual y suena raro.”

Sí, claro, o Dhyana que es la palabra sánscrita de la que deriva Ch’an…pero vamos no creo que haga falta ponernos en esas, como dices. Una cosa es ser riguroso y otra ponerse tiquismiquis.

Un abrazo

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Comentario por Radamantis

A ver como va la cosa: tiquismiquis (que no riguroso como otros), chabacano (por asociación) y… ¿?

Al menos no soy un auto-engañado como Raquel… 🙂 De esta me libro por ahora.

Menos mal que todo es desde el cariño, la compasión y los abrazos. 🙂

Dios nos libre el día que te enfades.

Creo que sí, que cierro por inventario. 😀

Jaja, Aguachinao, eres genial.

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Jajajaja

Pero, hombre ¿A ti te parece que a ésto

“Para ilustrar la extrañeza de la metodología de meditación Soto, estoy seguro de que todos ustedes recuerdan la anécdota donde Nan-yueh compara su el zazen de su discípulo Ma-tsu con la inutilidad de pulir una teja con el fin de hacer un espejo, señalando la limitación de la meditación sentada (saber si se debe azotar el carro o el caballo). Así que, ¿qué dice el genio Dogen Zenji sobre esta anécdota en particular? Argumenta que el acto de pulido, de hecho, ¡crea un espejo de una teja! De la misma manera que sentarse en un zafu convierte a uno en un Buda viviente! En realidad, aquí están las palabras de Dogen:

“Nosotros realmente sabemos que hacemos un espejo puliendo una teja, Ma-tsu se convierte en un Buda. Cuando Ma-tsu se convierte en un buda, Ma-tsu se convierte inmediatamente en Ma-tsu. Cuando Ma-tsu se convierte en Ma-tsu, zazen inmeditamente se convierte en zazen “.

Tal vez lo anterior explica la irracionalidad general de la mayoría de los templos zen modernos (con la excepción de las tradiciones Ch’an y Son). También parece que Dogen es bastante ignorante del budismo”

Se lo puede calificar de serio, profundo y riguroso? Tú piensas también que Dogen está afirmando que sentarse en un zafu le convierte a uno en un Buda viviente?!?! Tal cual? No crees que, ya no la frase, sino todo el comentario al koan de Nansen es un tanto más complejo?

Un abrazo amistoso y para calmar los ánimos.

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Comentario por Radamantis

Prefiero no contestar y disfrutar del abrazo. Abrazo, abrazo, abrazo. 🙂

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“Prefiero no contestar y disfrutar del abrazo”

Y por qué? No es mejor que Tao hable por Tao a q Darkzen hable por Tao? De hecho a mi me parecen más interesantes, serias, matizadas, profundas y rigurosas tus respuestas a las preguntas surgidas en los comentarios a la entrada q la propia entrada d darkzen.

Un abrazo (será por idems!)

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Comentario por Radamantis

Ok, seguimos, pero si intentas abstenerte de las valoraciones personales de todo tipo. Incluidas las indirectas. Aunque provienen del cariño, por escrito son más difíciles de captar en todo su amor. 🙂

==

Tú piensas también que Dogen está afirmando que sentarse en un zafu le convierte a uno en un Buda viviente?!?! Tal cual?

Yo no pienso eso que comentas, pero lo he oído miles de veces de practicantes Zen Soto. Pero vaya,además es uno de los conceptos básicos del Zen soto actual. Por supuesto cuando se levantan ya no… pero mientras hacen zazen sí… Eso es lo que afirman…

¿Me estás diciendo que no se lo creen y que toda la base del Zen Soto actual es una simple parodia?

Yo también me lo temo, pero ese será otro factor que deberá resolver el practicante con el tiempo y me temo que muchos se quedan ahí liados, sin saber salir de esa contradicción-parodia…

Vuelvo a lo mismo, yo no sé (ni nadie) qué quería decir Dogen. De lo que hablo es de la interpretación que se hace de él hoy día.

Y es justo esa.

Esa interpretación desgraciadamente produce un efecto perverso, sobre el que además hablabamos en privado hace unos días.

Y es que si “al hacer zazen ya soy Buddha” eso significa que “ser Buddha es ser lo que soy cuando hago zazen” y crea un reduccionismo absurdo sobre la fruición del camino budista, es decir, hace convencerse al practicante de que esa calma viendo ir y venir los pensamientos es todo lo que se obtiene de la practica budista, es la budeidad. Y por tanto ya no hay nada más que obtener.

Ese reduccionismo es lo que provoca esto que decía antes:

Creo que la situación de los dojos zen soto es peor que irracional, es moribunda y errónea, improductiva y endogénica (autosatisfechos y orgullosos de su ausencia de resultados).

Es decir, el pozo del Zen Soto no es que la práctica sea incorrecta, no es incorrecta, solo es parcial porque simplemente se practica la dimensión del samadhi que es lo que critica realmente el sr. darkzen ese y también lo critica la anécdota citada hasta que Dogen le dió la vuelta con su habitual retórica retorcida (que no necesariamente incorrecta, pero para mi sin sentido alguno). Así que también estoy de acuerdo con ambos (darkzen y la anécdota original) en esto.

Fíjate que si se dice que Lin-Ji estaba equivocado no pasa nada, pero si alguien se atreve a decir que ese texto de Dogen es retorcido y un sin sentido, la cuestión es poco menos que un sacrilegio. Un poco más adelante hablaremos de idolatría…

Pero es que además de salida se corta el deseo de liberación por dos caminos, uno explícito (no desees liberarte) y otro implícito (haz zazen que es todo lo que hay).

Y curiosamente, aunque los practicantes zen sigan insistiendo en que no, el zen es la única doctrina budista que afirma que no hay que desear liberarse, mientras todas las demás afirman que un intenso deseo de liberación es necesario para ello (y lo es hasta donde yo sé).

Llegará el momento en que ese deseo desaparecerá pero si se empieza acabando con ese deseo y lo que es dramático, manteniendo todos los demás deseos vivos (pues aún no tienes capacidad para eliminarlos todos), entonces talas la Vía de raíz antes de empezar.

Respecto a la ausencia de compasión en Dogen, quizá no hubiera planteado tanto rechazo lo dicho si hubiera dicho que no veo compasión tampoco en Lin-Ji o Hung-Po o … dado que no hay tanta adoración e idolatría por esos otros grandes maestros. Ese es otro problema: la idolatría a Dogen.

Muchos practicantes adoran decir aquello de “si encuentras a Buddha en tu camino, mata a Buddha”

Pero ¿cuantos se preocupan de matar a Dogen o al Zen Soto cuando se lo encuentran cada día en su camino?

Tal como ya dijimos, en el zen la compasión está bastante ausente, excepto como bien dices de personajes especiales como Bankei, quizá es simplemente por la mentalidad china y japonesa, tan poco dada a la expresiones de amor. Pero no así el budismo fuera del zen (que no olvidemos que es apenas un trocito de una rama del budismo) que está repleto de textos sobre el amor y la compasión.

Y esa es otra carencia que deberá cubrir el practicante por su cuenta lo mejor que sepa dado que el zen soto no le ofrece apenas nada.

PD: Y que conste que esto lo dice alguien que adora la belleza del zen y sus expresiones, que intenta estudiar y conocer todos los maestros zen, cuya práctica es shikantaza, que lleva varios años haciendo pintura sumi-e, etc… Que nadie vea aquí un enemigo del zen sino todo lo contrario…

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“… sentarse en un zafu le convierte a uno en un Buda viviente?!?! Tal cual? Yo no pienso eso que comentas, pero lo he oído miles de veces de practicantes Zen Soto, por ejemplo de Roberto que por aquí anda”

Puesto que es cierto que ando por aquí y se me alude personalmente (aunque creía que estaba prohibido 🙂 )dire que no se si algun practicante soto dirá eso, aunque es posible porque dentro del “ambiente” soto se oyen muchas tonterías vacias de sentido, pero no es eso lo que yo digo, ni tampoco lo que dice Dogen.

Una cosa es que los teclados de ordenador, las personas sentadas, los que cocinan, las flores marchitas, los seres que duermen, un perro que corre, tu ahora que lees esto, yo que lo escribi hace un rato o una piscina llena de agua sean, seamos en sí mismos la realidad tal como es, el universo entero, el Buda. Y otra muy distinta es afirmar que «sentarse en un zafu “le convierte a uno” en un Buda viviente»; la diferencia estriba en el “le convierte a uno”, que de golpe introduce el ego(ismo), la codicia (aunque sea “espiritual”), la dualidad y trasforma la frase en un completo sinsentido. Es esto lo que no se comprende nunca.

Dogen, cuando habla por ejemplo de shikantaza (y Dogen también habla de más cosas) no está proponiendo un eslogan. El “shikan” (“tan solo”) es la clave de lo que el propone, y aunque simple no es algo fácil en absoluto. Entregarse por completo a la realidad de la propia vida en este instante es algo que implica una gran atención y un esfuerzo constante para los seres pensantes que somos, y a pesar de ello siempre estamos completamente inmersos en nuestras propias, irremediablemente, seamos cosncientes de ello o no, nademos a favor o en contra. Si “abandonas cuerpo y espiritu” en zazen (o en lo que sea) actualizas la budeidad intrinseca, nadas a favor de la corriente del universo entero, eres en buda, si no lo haces, si nadas en contra (es decir a favor de los intereses de tu propio ego y de tu propia ignorancia) estás inmerso en la mundanidad y creas sufrimiento, sin embargo la budeidad, la realidad del universo y de la/tu vida siguen ahí, arrastrandote igual con ella.

En los practicantes soto que yo he conocido (y aclaro que yo no lo soy: Dogen me inspira, pero la escuela soto en tanto tal es ajena a mí. Además, de hecho, hasta el s. XVIII en la “escuela soto”, hasta el moje japonés Menzan Zuhio, Dogen era prácticamente desconocido, e incluso no se alentaba su lectura), afortunadamente con algunas excepciones, aunque muy pocas, “shikantaza” o “abandonar cuerpo y espiritu” no son entendidos, ni realizados en absoluto (aunque a veces la adhesión a una cierta escolástica en el discurso pueda aparentar lo contrario); “shikantaza” y “abandonar cuerpo y espíritu” son repetidos hasta el aburrimiento como eslogans vacíos. El practicante, an la gran mayoría de casos que yo he conocido, se acerca a ellos como exigencias de caracter ritual, como formas, como manera de hacer reverberar el propio yo (imaginario) con un yo colectivo (todavía más imaginario) representado por algo a lo que llaman la shanga, otras veces copmo el precio a pagar para poder especular el propio yo con el Yo de un supuesto Maestro fruto de la idealización, o bien se aborda la práctica, disfrazada de la retorica que sea, como un práctica englobable dentro de ese cajón de sastre, o más bien desastre, que se denomona hoy en día autoayuda.

En realidad dentro y fuera de la escuela soto Dogen es, en la inmensa mayoría de los casos, o bien un gran desconocido, o bien un autor leído parcial y tendenciosamente.

La práctica soto, pero también la Rinzai, o el llamado zen, o thien, de Thich Nhat Hanh, o el budismo tibetano, o la práctica ofertada a los visitantes en los templos theravada occidentales, y en general todo el budismo institucional o no institucional actual se han convertido hoy en la propuesta de una cosita pequeña: que oscila entre la autoayuda, la busqueda del poder y el reconocimiento mundanos, las identificaciones grupales y la construcción de castillos y esperanzas imaginarias. Todo eso no tiene que ver ni con Buda, ni con Nagarjuna, ni con Huineng, ni con Lin-JI, ni con Dogen, ni (por citar a algún contemporaneo) con Uchiyama; sino que están en su extremo opuesto, en el extremo de la codicia, del deseo humano, de la automentira y de la ignorancia.

“Shikantaza”, que quiere decir, que implica “abandonar cuerpo y espíritu” en zazen (za) es algo que corre paralelo (aunque no es lo mismo) a cuando el místico cristiano (grande o pequeño, santo o desconocido) habla de anonadarse interiormente para dejar que nazca Cristo dentro de mí. Son cosas, propuestas faciles de decir, simples, muy simples, aunque, insisto, simple no quiere decir fácil. E insisto en lo que dije al principio, si alguna vez yo he dicho que hacer zazen es ser Buda, no estoy diciendo que “yo”, “Roberto Poveda”, sea personalmente, fruto de mis esfuerzos y como recompensa por ellos Buda. Son cosas distintas… y sin embargo en la Totalidad de lo que es, en Buda tú también estás y yo también estoy.

De lo que Dogen habla es de un koan, desborda la lógica vulgar, por ello (entre otros motivos, como ser japonés, del s. XIII, etc.) resulta raro cuando se lo lee intelectualmente, desde fuera y no desde dentro de la propia experiencia.

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Comentario por Roberto Poveda Anadón

Puesto que es cierto que ando por aquí y se me alude personalmente (aunque creía que estaba prohibido 🙂

No hombre, como va a estar prohibido nombrar a Roberto o a cualquier otro, lo que no aconsejo es decir “Roberto es un tal”…

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Vale, pero creo que tampoco debería ser adecuado atribuir cosas no ciertas o no dichas a X, cuando X no las ha dicho o no son verdad, pues esto es también una forma de agresión.

En ese sentido insisto, pues parece que hay quien no lo acaba de tener claro:

1) No pertenezco a la escuela soto ni practico dentro de ningún marco soto. Esa “iglesia” (como todas hoy en día) me parece un desastre sin remisión, aunque tenga amigos allá.
2) Nunca he dicho que porque X se siente en posición del loto, X sea “personalmente” un Buda
3) No he afirmado nunca tampoco que el “trabajo” budista se acabé cuando uno descruza las piernas y pasa a hacer otras cosas.

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Comentario por Roberto Poveda Anadón

Ok, tienes razón, he eliminado esa parte, Roberto.

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Saludos a todos, interesante el debate generado… pero al leer los comentarios me surge de inmediato la reflexión de que es correcto o incorreto?

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Comentario por Genkai

¿Quién sabe amigo? 🙂 Gracias por comentarlo. 🙂

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jejejje, me lo imaginaba…

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Comentario por Genkai

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Comentario por El Agua China'o

Ya te cuento.

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Comentario por raquelsuma

“Ok, seguimos, pero si intentas abstenerte de las referencias personales de todo tipo. Incluidas las indirectas.”

Me avergüenzo de ser también culpable de insulto, lo de repetir como un loro, lo es. Malas maneras de expresarse estan profundamente arraigadas en mí. Además no soy capaz de evitar picarme.

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Comentario por raquelsuma

No pasa nada. Ambos (todos, también Roberto y Aguachinao y todos…) sois unos soles que no quereis ofender a nadie, pero por escrito todo suena más serio…

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No pasa nada, pero no soy un sol, soy un yo arrogante que no reconozco ni asumo mis pecados y busco justificación de mis malas acciones.

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Comentario por raquelsuma

… Todo y todos han estado bien … todos sois en el fondo seres de Bondad (aunque ya Tao lo haya dicho) … Que la mente no separe lo que el Corazón une … Terminado el Inventario:

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Comentario por El Agua China'o

… ¡Ups! … Me encontré con esto … Uhmmm baja el telón … ¿como se llama la obra? …

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Comentario por El Agua China'o

“Ok, seguimos, pero si intentas abstenerte de las referencias personales de todo tipo. Incluidas las indirectas. Aunque provienen del cariño, por escrito son más difíciles de captar en todo su amor. :)”

¿De verdad me estás diciendo que tanto ha herido tu susceptibilidad la palabra tiquismiquis cuando tú mismo habías dicho en el mensaje previo “no quisiera sonar muy riguroso”? ¿En serio?

En cuanto a lo de “chabacano” que iba dirigido al texto de la entrada y no a ti, pero tú has querido identificarte con ello y ofenderte vaya a saber por qué, creo que las interpretaciones literales en ningún campo aportan gran cosa y menos aún en un tema tan profundo como éste. Éso no quiere decir que piense que el que las usa en alguna ocasión sea chabacano, porque seguramente movido por querer demostrar algo a alguien ha bajado el listón del rigor, que le caracteriza en otras ocasiones, y no se ha dado cuenta o no ha dado la importancia debida al rigor en esta ocasión Sin más importancia, a todos nos pasa a veces.

==

“Tú piensas también que Dogen está afirmando que sentarse en un zafu le convierte a uno en un Buda viviente?!?! Tal cual?

Yo no pienso eso que comentas, pero lo he oído miles de veces de practicantes Zen Soto, por ejemplo de Roberto que por aquí anda, pero no quiero personalizar en Roberto, el resto de blogs zen que visito afirman lo mismo. Pero vaya,además es uno de los conceptos básicos del Zen soto actual. Por supuesto cuando se levantan ya no… pero mientras hacen zazen sí… Eso es lo que afirman…”

Pues no creo que sea eso lo que afirmen ni mucho menos. Si dejas en esa afirmación al margen la correcta actitud, la correcta postura, la mente correcta y la integración de estas tres facetas así como no establecer una separación entre práctica formal y resto del día, estás dejando fuera precisamente lo más importante del Shobogenzo y creo que es la dirección en la que con más o menos acierto apuntan los intérpretes de Dogen hoy. La interpretación del texto de darkzen no dista mucho de aquellos que piensan que no-hacer es lo mismo que no hacer nada. Desgraciadamente es algo más sutil y profundo.

“¿Me estás diciendo que no se lo creen y que toda la base del Zen Soto actual es una simple parodia?

Yo también me lo temo, pero ese será otro factor que deberá resolver el practicante con el tiempo y me temo que muchos se quedan ahí liados, sin saber salir de esa contradicción-parodia…

Vuelvo a lo mismo, yo no sé (ni nadie) qué quería decir Dogen. De lo que hablo es de la interpretación que se hace de él hoy día.

Y es justo esa.

Esa interpretación desgraciadamente produce un efecto perverso, sobre el que además que hablabas en privado hace unos días.”

No. Ya he dicho en unos comentarios más arriba, al igual que te lo dije ya en privado, que el problema no está exactamente en la interpretación de Dogen ni de ningún otro autor, eso es una consecuencia, que seguramente sirve de retroalimentación a tal conducta, pero el origen no está ahí, la causa es más profunda y tiene que ver con algo de lo que tú hablas más adelante.

“Y es que si “al hacer zazen ya soy Buddha” eso significa que “ser Buddha es ser lo que soy cuando hago zazen” y crea un reduccionismo absurdo sobre la fruición del camino budista, es decir, hace convencerse al practicante de que esa calma viendo ir y venir los pensamientos es todo lo que se obtiene de la practica budista, es la budeidad. Y por tanto ya no hay nada más que obtener.”

Bueno, creo que este debate ya no me corresponde a mi, pero desde luego el párrafo tiene mucha miga. No creo que haya una reducción absurda (aquí debería sentirse ofendido un practicante soto?!) ni que piensen que todo lo que hay es la calma de ver ir y venir los pensamientos ni que haya nada que obtener, pero, como digo, no es mi postura, ni me interesa darte o quitarte la razón.

“Ese reduccionismo es lo que provoca esto que decía antes:

Creo que la situación de los dojos zen soto es peor que irracional, es moribunda y errónea, improductiva y endogénica (autosatisfechos y orgullosos de su ausencia de resultados).

Es decir, el pozo del Zen Soto no es que la práctica sea incorrecta (no es incorrecta, solo es parcial porque simplemente se practica la dimensión del samadhi), es que además de salida se corta el deseo de liberación por dos caminos, uno explícito (no desees liberarte) y otro implícito (haz zazen que es todo lo que hay).”

Exacto. “Además de salida se corta el deseo de liberación”. Ésta es la clave para mi. Lo demás en la practica soto -siempre teniendo en cuenta que estamos convirtiendo en un bloque homogéneo un conjunto de personas que cada uno es de su padre y de su madre- orbita en torno a la actitud adecuada, y sin duda esa es una cuestión mollar, pero cortando el deseo de liberarse de entrada es como si trajeramos a nuestra galería de tiro con arco al mejor arquero, con las mejores flechas, con el mejor arco pero luego no hubiesemos traído la diana 😦

“Y curiosamente, aunque los practicantes zen sigan insistiendo en que no, el zen es la única doctrina budista que afirma que no hay que desear liberarse, mientras todas las demás afirman que un intenso deseo de liberación es necesario para ello (y lo es hasta donde yo sé).”

Y ésto es algo que tiene mucha miga también. Con tiempo se podría ver cuando empezó a surgir tal “muletilla”. Yo creo que surgió como reacción a la práctica extremedamente forzada de los koans o incluso del propio shikantaza pero practicado con ambición, con avaricia por aquellos que antes habían pasado un tiempo practicando con koans. Luego se popularizó y ya se sabe que de la popularización a la degeneración hay un pequeño paso. Pero es sólo una hipótesis. Tampoco creo que nadie que se encuentre en un atolladero necesite saber algo así para reconducir su práctica. Y quien no lo esté, pues menos aún 😉

“Llegará el momento en que ese deseo desaparecerá pero si se empieza acabando con ese deseo y lo que es dramático, manteniendo todos los demás deseos (pues aún no tienes capacidad para eliminarlos todos), entonces talas la Vía de raíz antes de empezar.”

Dejar de desear es el mayor, más fuerte y más peligroso de todos los deseos, porque cuanto más se alimenta, más riesgo corremos de dejarnos cegar por él. Casi podríamos decir a lo Dogen que dejar de desear no es dejar de desear. El no-deseo es un aspecto más del wu-wei, es decir, que viene por sí mismo, no nace de nuestra intención por la no-intención porque eso es seguir deseando.

“Respecto a la ausencia de compasión en Dogen, quizá no hubiera planteado tanto rechazo lo dicho si hubiera dicho que no veo compasión tampoco en Lin-Ji dado que no hay tanta adoración e idolatría por este otro gran maestro. Ese es otro problema la idolatría a Dogen.”

No sé a otros pero a mi me hubiese provocado el mismo rechazo que hubieses dicho Rinzai o Hui-Neng o Nansen o Joshu en lugar de Dogen. ¿Tú sabes de sobra la compasión que hay en cada maestro detrás de cada bastonazo, no? ¿Qué más muestras de compasión se necesitan por parte de alguien que escribió más de mil páginas para ayudar a los demás? (lástima que la anécdota del ciervo pase desapercibida, a mi me parece significativa).

“Muchos practicantes adoran decir aquello de “si encuentras a Buddha en tu camino, mata a Buddha”

Pero ¿cuantos se preocupan de matar a Dogen o al Zen Soto cuando se lo encuentran cada día en su camino?

Tal como ya dijimos, en el zen la compasión está bastante ausente, excepto como bien dices de personajes especiales como Bankei, quizá es simplemente por la mentalidad china y japonesa, tan poco dada a la expresiones de amor. Pero no así el budismo fuera del zen (que no olvidemos que es apenas un trocito de una rama del budismo) que está repleto de textos sobre el amor y la compasión. Y esa es otra carencia que deberá cubrir el practicante por su cuenta lo mejor que sepa dado que el zen soto no le ofrece apenas nada.”

Lo que dije es que Bankei precisamente no es una excepción sino uno más de una larga cuenta en el rosario del zen. Desgraciadamente para darkzen el principio del boddhisattva está presente en el Soto de hoy (hablar de un conjunto tan grande de personas como si todos fueran iguales siempre trae problemas, pero al menos aceptemos que el principio aunque sea a nivel teórico se tiene presente y que en la práctica habría que estudiar cada caso). Así como Avalokiteshvara o Kannon juega su papel en los ritos zen.
Una cosa es la ausencia de compasión y otra cosa es que la manifestación de la compasión sea diferente a lo que entendemos nosotros, tan diferente que no cuadre en nuestras ideas preconcebidas, como ya apuntas en el párrafo citado. Quizás teniendo ese matiz presente, argumentaremos de manera más prudente teniendo en cuenta que no hay tal ausencia de compasión sino diferentes manifestaciones de la misma.

Un abrazo

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Comentario por Radamantis

¿De verdad me estás diciendo que tanto ha herido tu susceptibilidad la palabra tiquismiquis cuando tú mismo habías dicho en el mensaje previo “no quisiera sonar muy riguroso”? ¿En serio?

No, en absoluto. 🙂 pero es mejor así ¿no?

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¿Mejor? ¿Peor? ¡Todo es relativo! Depende de para quién, ¿no?

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Comentario por Radamantis

Releyendo el artículo de esta entrada he llegado a la conclusión de que este es profundamente desatinado; y diré porque:

1) Dice “En el Zen moderno, la práctica, es principalmente Soto”. Si bien esto pudo ser así en su momento, no estoy seguro, aun sin datos, de que continúe siendo así. Por ejemplo, miro por curiosidad la situación en España y el listado de centros que pertenecen a la orden del interser de Ticht Nath Hanh es impesionante (http://momentopresentemomentomaravilloso.blogspot.com.es/2009/08/grupos-en-espana.html). En el caso de esta orden asistimos a una política proselitista que creo que está sobrepasando a la de los centros soto claramente, probablemente por su simbiosis con la propuesta “terapeutica” o de “autoayuda” llamada mindfullnes. Otra cuestión sería que ni las propuestas de los “Interser” ni de las centros “Soto” tengan mucho que ver con el zen, que yo creo que no, pero ese es otro tema.
2) El autor atribuye la “degeneración” del zen soto a “las extrañas enseñanzas de Dogen Zenji”; pero esto es una inexactitud histórica. En realidad en la escuela soto Dogen no ha sido leído practicamente hasta ss. XVIII, es decir cinco siglos después de muerto, y posteriormente aquellos que se han interesado por él han seguido siendo escasos.
3) La “degeneración” del zen soto, creo más bien que habría que buscarla en Keizan que en lo propuesto por Dogen. En tiempo de Keizan se produjo de hecho un verdadero cisma dentro de la escuela soto, que solo se cerró (en falso) en el siglo XIX, y no por voluntad de los miembros de la escuela soto de uno y otro bando, sino por un decreto imperial que obedecía a criterios de caracter político nacionalista.
3) El autor opone a Dogen con el llamado zen Rinzai. Esto, si bien puede haber tenido alguna trascendencia desde el punto de vista de los pertenecientes a las distintas escuelas en Japón, sin embargo no se corresponde con los comentarios elogiosos de Dogen en relación a Lin-Ji (jap. Rinzai), el fundador de la línea Rinzai, al cual cita con frecuencia en su obra.
4) La complejidad de la escritura de Dogen, repetida varias veces por el autor del artículo, no dice absolutamente nada sobre la bondad o maldad del autor referido. En general la literatura mahayana es difícil de leer (y todavía más cuando nos faltan la referencias cuturales que le son propias) / Nagarjuna (que está en la base del pensamiento mahayana) es un autor comlicadísimo (las sutilezas del tetralema son arduas en sí mismas). Por el mismo motivo deberíamos en nuestra cultura tirar a la papelera a, por ejemplo, Hegel, Heidegger o Witgenstein. Es cierto que Dogen no se puede encuadrar dentro del fast food espiritual, abundante en nuestros tiempos, pero es que el zen puede que no sea una vía destinada a ser practicada por las masas; por otra parte la mayor parte de los texto que escribió no estaban destinados al gran público, sino a aquellos monjes que vivían y practicaban junto a él.
5) “El énfasis extremo, en los centros Zen modernos, en la meditación sentada por sí sola, no hace avanzar un estudiante de budismo al nivel de sabiduría que alcanzó el Buda bajo el árbol Bo. Sin extenso estudio de los Sutra y la instrucción adecuada en el Dharma, ningún avance real se puede hacer a la otra orilla de la sabiduría intuitiva.” El elogio de la estupidez puede que sea cierto en algunos o muchos de los centros zen soto occidentales, pero no es así en Japón, donde gran parte de los monjes soto están licenciados en estudios budistas por la universidad de Komazawa, y conocen los sutras; otra cosa es que lleven a su propia práctica las enseñanzas budistas, pero la “escolástica” se la saben. Por otra parte en realidad ese “énfasis extremo” en zazen del que habla, puede que sea cierto en muchos centros soto, pero solo a nivel de esloganes; en realidad en los centros y entre los praticantes soto que yo he conocido personalmente no se suele practicar mucho zazen, no les gusta, les parece en muchos casos algo dificil (incluso aquellos que son considerados como “monjes”, categoría vacía actualmente en occidente) y son pocos los que en realidad entienden qué es lo que se propone como shikantaza (tan solo sentarse), o con mushotoku (sin espíritu de provecho).

En realidad, y tras leer y releer el artículo no acabo de ver qué es lo que podría salvarse de él, y me huelo una vez más que, desgraciadamente, lo que está en juego es una lucha por el prestigio y, por tanto, por la cantidad de díscipulos/clientes. Sin que ni del Buda ni del zen se halla visto ni un pelo.

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Comentario por Roberto Poveda Anadón

Yo también creo que probablemente el único motivo real tras la publicación de un texto como éste por parte de darkkzen no es otro que el de la captación.

Y normalmente, a no ser que nos dejemos llevar por el impulso de querer tener razón, el practicante avezado escucha como saltan todas sus alarmas cuando lee frases provocativas como “Dogen era un ignorante del budismo”. Dicho esto, como corolario de los más de 60 mensajes intercambiados, no creo que la entrada merezca más dedicación de la ya dada y menos aún después de la pormenorizada disección realizada por Roberto en el comentario anterior (que es muy de agradecer).

Sin embargo, como ya he advertido en alguno de los mensajes, creo que la intención última del autor del blog, es muy interesante y quizás se podría retomar el debate por ahí, aunque no creo que el formato acompañe. Tal sería, ¿es el final del sufrimiento un “estado” a alcanzar, aunque por estado no entendido como final de la práctica sino como un punto, hiato, estación a partir del cual se produce una transformación relevante -hasta el punto que muchos practicantes de todas las tradiciones, dicen que a partir de éste coienza la verdadera práctica- o bien el final del sufrimiento es siempre dependiente del cumplimiento de un determinado prógrama, como el noble óctuple sendero, mientras que si no se cumple el sufrimiento va a seguir alimentándose y haciendo de las suyas?

Más o menos así se podría presentar el núcleo de la cuestión, el origen y causa del problema que se pretendía plantear, el estancamiento de algunas formas de encarar la práctica, pero que para ser analizada debidamente resulta fútil perderse entre las consecuencias, como las malas interpretaciones de textos antiguos.

¿Problemas? Pues básicamente el hecho de sacar a la luz las motivaciones, seriedad, honestidad, entrega y apertura de cada uno en su práctica y en su forma de entender la vida. Lo imprescindible, lo fundamental, lo que cuenta, vamos. Es la única manera de abordar el tema de manera integral, total. Abordarlo desde la interpretación de los textos no sólo deja la cuestión principal fuera como decía, sino que perpetúa inutilmente la cuestión en un debate de ideas en el que lo único que se puede probar es la capacidad de demostrar la validez, pertinencia y rigurosidad de tal o cual interpretación pero ésto, teniendo su importancia, será siempre muy secundario frente a lo expuesto.
Claro que habría que ver si un blog, como decía, es el espacio adecuado para tal tipo de exposiciones

¿Y por qué no? 😉

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Comentario por Radamantis

Sin embargo, como ya he advertido en alguno de los mensajes, creo que la intención última del autor del blog, es muy interesante y quizás se podría retomar el debate por ahí, aunque no creo que el formato acompañe. Tal sería, ¿es el final del sufrimiento un “estado” a alcanzar, aunque por estado no entendido como final de la práctica sino como un punto, hiato, estación a partir del cual se produce una transformación relevante -hasta el punto que muchos practicantes de todas las tradiciones, dicen que a partir de éste coienza la verdadera práctica- o bien el final del sufrimiento es siempre dependiente del cumplimiento de un determinado prógrama, como el noble óctuple sendero, mientras que si no se cumple el sufrimiento va a seguir alimentándose y haciendo de las suyas?

Recordad que existe forobudismo… no hay ningún interés por mi parte en atraer visitas extras al blog… 🙂

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Cuando decía que el formato del blog no acompañaba no me refería a cuestiones técnicas sino a que precisamente on line, sea en un foro, blog o chat, la falta de “anonimato” -y éso que en la red no nos vemos las caras pero los que participamos habitualmente somos los mismos y, afortunadamente, parece que queremos seguir siéndolo- no permite hablar de lo que “verdaderamente” afecta más a la práctica, esto es, nuestro confianza, nuestro valor, nuestro coraje.
Ni en un blog, ni en un foro, nadie o muy pocos, van a decir que llevan más de veinte años siguiendo su respiración/sentados sin hacer nada/practicando con un koan pero que en el fondo no se atreven a tomar ciertas decisiones en su vida o que nunca le perdonarán a su mujer que les haya puesto los cuernos, por poner un ejemplo.

Y seguramente, tanto en el zen como fuera de él, los estancamientos se producen más por este tipo de actitudes que por cualquier circunstancia sociológica que explique la evolución del zen y su inculturación en Occidente -aunque por otro lado tampoco sean de gran ayuda, claro está.

“La única pena es no verlo y que las gentes empiecen a discutir si es más correcto Dzogchen o Zen…

Pues dento del Zen ocurre igual…

Ahora bien, no estoy diciendo que sea fácil distinguir qué formas de Dharma son inoperantes. Es un tema delicado, hay personas que llevan 20 años meditando y todavía rugen como una hiena ante el primer inconveniente que se le cruza en la vida, sin embargo no les convencerás jamás de que su vía es bastante poco operativa. El ego se protege a sí mismo, sería terrible para él pensar en 20 años inútiles o casi. Es un lugar del que es muy difícil salir…”

Y al hilo de lo que tú mismo dices en forobudismo también se puede decir que aquellas personas que saben estar abiertas con confianza y valor, tanto fuera del zen como en él yendo como se suele decir ahora “más allá del zen” -pongamos por caso a Adyashanti-, son las que sortean todo tipo de estancamientos, pero, como digo, no es una cuestión de formas del Dharma inoperantes, sino de falta de entrega a la misma.

Lo peor es que encima intuimos que los tiros van por ahí, pero como la cuestión se torna tan subjetiva, el debate acaba derivando en una cuestión intelectual en la que el peso de la prueba acaba recayendo constantemente sobre el método, la forma del Dharma, cuando sabemos de sobra, que éste puesto en papel no tiene ningún valor, sino que es cada practicante el que lo revitaliza a cada paso correctamente o no. Y más aún, teniendo en cuenta que si duro es el ego que intenta proteger una práctica que lo ha mantenido con vida durante años no es menos duro el ego del que se empeña en decirle que está equivocado y va a mostrarle “la verdad”.

Y así acabamos repitiendo tonta y tristemente los mismos errores que se cometían en las religiones tradicionales, creyendo que la mente puede probar y demostrar cómo es el terreno sobre el que avanza y hacia dónde se dirige – valga la metáfora- intentando pulir su lenguaje y haciendo unos agudísimos análisis de los textos antiguos, lo cual no es sino confundir la parte por el todo.
La prueba de una práctica correcta no va a estar en la interpretación de un determinado análisis, aunque en algunas ocasiones se pueda tomar como el efecto de una determinada práctica, sino en uno mismo y basta, en ocasiones, con leer a cada uno, para obtener tal demostración.

Un abrazo

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Comentario por Radamantis




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