El blog de 道


No-intencionalidad (y II)

Por supuesto, esto no se hace porque sí. “El shikantaza como valor en sí mismo” no es nada criticable, cada uno invierte su tiempo en lo que gusta, pero nadie va a liberarse, ni siquiera mejorar notablemente su sufrimiento diario, si no saca todo esto fuera del cojín.

Existe un miedo egoico (consciente o no) hacia la no-intencionalidad. El propio pensamiento te va a decir que eso te va a convertir en un zombie o un ser frío y distante, pero no es en absoluto así.

No te dejes engañar.

Las personas realizadas son tremendamente compasivas. La ausencia de intencionalidad no bloquea acción compasiva alguna (de hecho no bloquea acción alguna). Bloquea la expectativa de que tu acción compasiva vaya a dar tal o tal fruto.

Uno hace lo que debe hacer. Punto. Sin añadir nada más.

SHI KAN TA WEI (solo actuar)




¿Entiendes ahora lo que se quiere decir por “Cuando como, como, cuando duermo, duermo”?

No se te está pidiendo que te concentres totalmente en la acción sino que esta sea no-intencional, pero sí es cierto que concentrarse totalmente en la acción hace que, al ocupar tu mente en ese mindfulness, la acción se realice sin demasiado pensamiento consciente y con poca o nula intención (en el resultado).

Es ese hacer por el propio disfrute de hacer en sí mismo. Como quién construye castillos de arena en soledad y los ve deshacerse con la subida de la marea.

Pero, tranquilicemos algo más al ego ¿cómo es posible que toda acción se realice igual sin intención?

Porque con la sabiduría adquirida acabarás viendo que la intención es solo un proceso mental más, y no EL decisor. No hay decisor ni controlador único, aquí es donde pasa a ser importante la revelación de la ausencia de yo o hacedor o controlador. Pues te permite ver que nada va a cambiar demasiado en ausencia de intención excepto tu sufrimiento, que se reduce.

Y así Samsara y Nirvana empiezan a acercarse.

Finalmente, el pensamiento consciente no es la única fuente de intención. Tras ver a través de él completamente (Buey domado) el practicante todavía deberá ver a través de sus intenciones no conscientes, por eso la doma del buey zen no acaba con la doma del buey. 🙂

Creo que esto es todo por ahora.

¡AH!

¿He dicho ya que “la intención” es el sujeto?


14 comentarios so far
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Claro que Shikantaza o cualquier otra meditación entendida desde la perspetiva más sutil, aquella que es el lenguaje de nuestro intelecto, es atemporal. Desde el lenguaje no podemos significar algo que es fuera de tiempo, siquiera podemos imaginarlo. Pero podemos aprehenderlo viviéndolo, siéndolo en todo instante. Todo instante sea en el cojín o fuera del cojín. Y podemos vivirlo porque nosotros estamos fuera del tiempo, que es sólo un concepto.

Realmente somos intocados por el devenir.

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Comentario por raquelsuma

¿No es una gran contradicción intentar no ser intencional?

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Comentario por Chien Céleste

Jaja, sí. Es por eso que no debes intentarlo, debes serlo. Por eso Hakuin dice:

Cuando una persona que no ha tenido kensho […] se esfuerza en no hacer nada en todo el dia, y todo el tiempo está ocupado haciendo.

Bienvenido de vuelta.

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Comentario por

… Si lo puede llegar a ser … Tan contradictorio como quien tumba una casa para construir sobre el mismo terreno una nueva … Tan contradictorio como puede llegar a ser visto el día y la noche … Tan contradictorio como puede llegar a ser vista hasta la propia pregunta … Ahora bien, esas aparentes contradicciones también pueden llegar a ser vistas como un Continuum, todo depende bajo que perspectiva (consciente o inconscientemente) se visualice; hay quienes lo ven desde una posición Estática, hay otros que lo ven desde una posición Dinámica, hay quienes se pasean y lo ven desde ambas perspectivas y hay quien hasta ni siquiera lo ve bajo alguna de estas formas … Creo que en este maro todo es Posible … ¿Contradicción o No?, ¿Estático o Dinámico?, ¿Contradicción o Continuum? … Yo diría que todo depende … ¿De que? … Entre otras cosas, de la configuración y posición del “cielo” al momento de nuestra percepción e impresión …

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Comentario por El Agua China'o

Así es nuestro lenguaje, una pretensión de de hacer algo estático de algo dinámico.

Como la de entender el vuelo de un vencejo cuando lo tenemos atrapado con nuestra mano.

Un abrazo

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Comentario por Radamantis

Quizá no se le debería llamar “sin intencionalidad”, si no, sin segundas intenciones.

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Comentario por Chien Céleste

Otra opción algo más larga es “sin expectativa de resultado alguno (ni positivo, ni negativo)”

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Comentario por

Hay intención hasta que solo queda la misma, a partir de aquí lo que hay es abandono de sí

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Comentario por Radamantis

También, pase lo que pase, sucede y en ese momento que pasa es lo idoneo
lo que ha de pasar por los múltiples condicionamientos. Es a posteriori cuando se piensa que se podría haber obrado de otra forma.

Si por ejemplo no queremos responder de mal humor, este es un mecanismo automático que a medida que se observa cuando ocurre , se le pone conciencia, se va deshaciendo.

El cambio no es intencional sino que es consecuencia de la toma de conciencia no-intencional. Simplemente lo ves, ni lo juzgas ni lo manipulas ni…

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Comentario por raquelsuma

Excelente 🙂

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Comentario por

Básico

Y de atraverse con el dragón vivo, ¿qué hay?

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Comentario por Radamantis

No se si comprendo bien lo que planteas pero para los asuntos de dragones nada mejor que el mito de San Jorge.

Un abrazo

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Comentario por raquelsuma

No tiene mucho sentido hablar de no-intencionalidad y poner un ejemplo de cambio en la conducta “porque queramos responder sin mal humor”. Pareciera que hay algo del total abandono que supone la no-dualidad que no se supone bien.

Por supuesto hay tres pilares básicos en toda práctica -en el budismo se llaman prajna, sila y samadhi pero aparecen en todas las vías de liberación como fundamentales- que deben estar debidamente interiorizados a “estas alturas”. De ahí lo de básico.

Pero la no-intencionalidad es algo que va más alla de la práctica en sí, es directamente lo que somos, es el último paso que se puede intentar poner en palabras, es el paso en el que desaparece el que da los pasos.

A ese abandono o, mejor dicho, al miedo al abandono de sí, en el zen se le conoce como el dragon vivo. La expresión, obviamente, es lo de menos. Lo de más es no confundir no-intencionalidad con la intención de ser mejores.

El dragon con un libro y una rosa

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Comentario por Radamantis

No se trata de ser mejores pero sí de detectar el orígen del sufrimiento. Nadie puede ser feliz hechando pestes por la boca a no ser que en ello haya un fin consciente como el que pueda llevar a cabo un Maestro. La práctica a la no dualidad conlleva discernir y para ello ver dónde está el sufrimiento y su origen es el camino directo, al principio es totalmente intencional hasta que ves que no hay intención.

Los mitos pueden ser u modelo de comportamiento, a los dragones se les enfrenta. El más elevado sentido del mito es el que has señalado.

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Comentario por raquelsuma




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