El blog de 道


El mejor truco que inventó el ego… (y II)
  • Puesta de objetivos en el mañana

“Hoy no” pero “mañana sí”, cuidado que no te pase como con el chiste de “¿Cuando comeremos pan de hoy?” y la respuesta real sea “nunca”. Lo cual ya le va bastante bien al ego. Cualquier cosa que tengas que hacer, hazla ahora. No existe otro momento…

En esto, la reencarnación es un concepto terriblemente seductor. Ya se ha oído quien dice que “eso de meditar está claro que no se me da bien, lo dejo para la siguiente vida…” 😯

De hecho, si te atrae la idea de la reencarnación cuando para Buddha era la mayor de las desgracias, pregúntate por qué… ¿quién desea seguir reencarnándose por toda la eternidad?

  • Creación de un personaje “espiritual”

Si te descubres buscando reconocimiento en otros, si te empiezas a preocupar de lo que dices, como lo dices o como vistes, no sea que parezca “poco espiritual”. Si te adhieres a un grupo espiritual y empiezas a sentir que interactúas con él igual que con tu grupo de amigos, o te descubres queriendo modelar el grupo a tu gusto. O buscando el reconocimiento ante los demás o ante el “gran líder” o “sabio”, si empiezas a soñar en ser un “gran maestro”… Si te adhieres al dogma de tu grupo y rechazas de plano todos los demás, incluso discutir sobre ellos.  Si tu refugio es tu grupo y solo dentro de él es donde encuentras paz. Entonces…

… plantéate deconstruir todo eso…

La realización decontruye el personaje, no consiste en crearse uno nuevo más new-age

Por supuesto esto aplica totalmente y aún más (pues es más fácil crearlas) a las ciber-comunidades y ciber-personalidades.

De nuevo solo tú, con sinceridad radical, puedes ser capaz de ver si te estás creando ese personaje o no… sé crítico contigo mismo, sé muy crítico…

  • Auto-engaño

Quizá el más típico en espiritualidad es el de “todo es perfecto ya tal como es”. ¿Entonces por qué sufres? ¿y qué buscas aquí, en los libros, foros o encuentros? No te auto-engañes, esa frase siempre será más creíble de alguien que sale de ver el fútbol totalmente lobotomizado que viniendo de ti…

Otros auto-engaños puedes ser del tipo “Ya soy un Buddha” (confundiéndolo con el hecho de que tienes el potencial para serlo), o técnicas meditativas de “cesación” que yo llamo a veces “meditación con orejeras” pero que no producen cambio alguno en cuanto te levantas del zafu y el sufrimiento vuelve en pocas horas… Es un olvido de ti mismo temporal, como cuando duermes o te emborrachas, nada más… En ellas se olvida tanto al ego como al resto de lo que has de ver para poder cambiar… por eso no funcionan… En eso no son demasiado diferentes de una siesta o una borrachera como ya decía el Siddharta de Herman Hesse.

De hecho el auto-engaño es la base de todos los trucos anteriores, el ego solo puede actuar libremente cuando no eres todavía suficientemente despierto para darte cuenta de todas estas triquiñuelas (y muchas más).

En ese caso, la situación es desesperada, si no tienes suficiente capacidad para ver en ti todo esto, estás condenado a repetir estos patrones de comportamiento indefinidamente…


6 comentarios so far
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Gracias, es muy útil reconocer todas estas “tentaciones” del ego, me han gustado mucho los dos posts sobre el tema.

Algunas de estas (sobre todo la creación de un personaje “espiritual”) las veo relacionadas con un aspecto más general, que se adapta a muchos usos: la necesidad de sentirse especial. Esta necesidad o carencia se basa en la creencia en las diferencias (=separación, dualidad). Entonces el ego nos ofrece la tentación de ser alguien especial (separado y diferente de los demás, y que destaca en algo), ya sea por encima (mejor que otros) o por debajo (peor que otros). Un ejemplo es lo de crearse un personaje espiritual (en el sentido que explica el post), e incluso en contextos mundanos y nada espirituales esta tentación del ego se manifiesta en miles de formas: quien hace cosas (incluso “altruistas”) para ganar el reconocimiento de lo bueno que es, quien presume de su coche, de su familia, de sus éxitos, de su popularidad, o incluso de sus enfermedades (hay muchos casos en los que si no se ve en qué destacar positivamente, el ego nos sirve un menú para ser especial negativamente: “mi enfermedad es peor que la tuya”, “mis planes fueron truncados por una serie de infortunios que son incomparables, casi nadie ha tenido que lidiar con obstáculos tan nefastos”, etc etc etc). ¡El ego se las sabe todas jejeje!

Pero como dice UCDM, las falacias del ego solamente pueden engañar a quien desea ser engañado… lo cual lo veo como una especie de variante del último punto de este post: el autoengaño.

Efectivamente, del autoengaño surge todo lo demás: “mi camino espiritual es mejor que el tuyo” (una típica tentación que nos sirve el ego) es una forma de sentimiento de ser especial, haciendo nuestro camino “especial”, y evidentemente no sería posible si uno no estuviera predispuesto desde el principio al autoengaño. ¡Por algo será que los sabios siempre han aconsejado cultivar la autohonestidad!

¡Un abrazo!

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Comentario por Toni

Muy bien visto Toni, gracias por comentarlo.

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Comentario por

[…] Todo esto del blog empezó, como ya expliqué en Acerca de este blog, porque el mero hecho de escribir me ofrecía cierta ayuda. Esto ha ido cambiando paulatinamente, habiendo permitido involuntariamente que el blog sea a veces el objetivo de mi práctica y no una ayuda para ésta. No sé si me explico, pero Tao si que lo explica bien cuando habla de la creación del personaje espiritual en El mejor truco que inventó el ego… (y II). […]

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Pingback por El blog y el ego | El Buda Curioso

Siguiendo la pista a Heráclito he dado con esta pequeña joya, ¿ como se accede al índice de todos los temas de tu blog?

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Comentario por ewilius

Gracias por lo de joya.

WordPress no aporta una herramienta que me convenza para lo que pides, lo más parecido es el pequeño caos que he añadido en el navegador de la izquierda, al final de todo.

A ver si te sirve…

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Comentario por

Y aunque a ti no te aplica, me permito hacer foco sobre esta parte del post y que es la gran lacra de la espiritualidad “neo”:

El “no hay nada que hacer” es un slogan que no es estrictamente falso, pero malinterpretado es peligroso. El ego se lo hace propio con velocidad, porque es muuuuy cómodo y encima lo protege.

De lo que no se da cuenta es que en realidad “hace un montón de cosas” cada día, desvirtuando su propio slogan… pero son actividades egoicas en lugar de práctica… y eso, curiosamente, no lo ve o le parece que sí debe hacerse 🙂 … solo aplica el slogan del “no hay nada que hacer” a la práctica que amenaza al propio ego… Sospechoso…

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