El blog de 道


Los dos pasos a la no-dualidad (I)
02/04/2014, 4:32 pm
Filed under: Traduccions | Etiquetas: , , , ,

Hay muchas cosas de las que puedo dudar, pero no puedo dudar de mi propia consciencia en este momento. Mi consciencia es, y aunque trate de ponerlo en duda, sería mi consciencia dudando. Puedo imaginar que mis sentidos están presentando una falsa realidad – por ejemplo, una realidad totalmente virtual o realidad digital, que parece real, pero no es más que una serie de imágenes extremadamente realistas. Pero incluso entonces no puedo dudar de la consciencia que está haciendo la observación …

La innegabilidad de mi consciencia presente, la innegabilidad de mi cosnciencia, inmediatamente me entrega la certeza de la existencia en este momento, una certeza de Ser en el Ahora de este momento. No puedo dudar de la consciencia y el Ser en este momento, porque es el fundamento de todo saber, todo ver, todo lo existente …

¿Quién soy yo? Pregúntate esa pregunta una y otra vez, profundamente. ¿Quién soy yo ? ¿Qué hay en mí que es consciente de todo ?

Si piensas que conces el Espíritu, o si crees que no lo conoces, el Espíritu es en realidad lo que está pensando ambos pensamientos Así que puedes dudar de los objetos de la consciencia, pero nunca se puede dudar sensátamente del que duda, nunca dudar del Testigo de toda la representación. Por lo tanto, descansa en el Testigo, si piensa que conoce a Dios o no, y ese testigo, esa innegable inmediatez de ahora-consciencia, es en sí mismo Dios, el Espíritu, la mente búdica. La certeza radica en el sentido puro de la consciencia de uno mismo a la que aparecen los objetos, no en los objetos mismos. Tú nunca, nunca, nunca sverás a Dios, porque Dios es el Vidente, no cualquier objeto mortal, finito, limitado que pueda verse…

Ese puro estado de YOSOY no es difícil de lograr, pero imposible escapar de él, ya que está siempre presente y nunc puede a ser puesto en duda. Nunca se puede escapar del Espíritu , porque el Espíritu es el que corre. Por decirlo sin rodeos, el Espíritu no es difícil de encontrar, pero imposible de evitar : es lo que está buscando en esta página ahora. ¿No lo sientes? ¿Por qué diablossigues buscando a Dios cuando Dios es en realidad el Observador?

Simplemente preguntate ¿Quién soy yo ? ¿Quién soy yo ? ¿Quién soy yo ?

Soy consciente de mis sentimientos, así que no soy mis sentimientos – ¿Quién soy yo? Soy consciente de mis pensamientos, así que no soy mis pensamientos – ¿Quién soy yo? Las nubes flotan en el ciel , los pensamientos flotan en la mente, los sentimientos flotan en el cuerpo – y yo soy ninguno de esos porque puedo atestiguar todos ellos.

Por otra parte, puedo dudar de la existencia de nubes, puedo dudar de que existen sentimientos puedo dudar de que existen objetos del pensamiento – pero no puedo dudar de que el Testigo existe en este momento, porque el Testigo todavía estaría allí para presenciar la duda.

Yo no soy objetos en la naturaleza, no los sentimientos en el cuerpo, no los pensamientos en la mente, por que puedo ser Testigo de todos ellos. Yo soy ese testigo – un vasta amplia, vacía, clara, pura y transparente Apertura, que da cuenta imparcialmente de todo lo que surge, como un espejo refleja espontáneamente todos sus objetos …

Ahora ya puedes sentir algo de esa Gran liberación en que, mientras descansas en la tranquilidad de ser testigo de este momento, ya sientes que eres libre de la constricción sofocante de los meros objetos, meros sentimientos, meros pensamientos – todos ellos vienen y van, pero tú eres ese vasto vacío y libre testigo, Testigo abierto de todos ellos, al margen de sus tormentos y torturas.

Este es en realidad el descubrimiento profundo de … el Ser puro divino, el Testigo sin forma, la nada causal, el inmenso vacío en el que surge todo el mundo, se queda un poco y pasa . Y tú eres Eso. Tú no eres el cuerpo, ni el ego, ni la naturaleza, ni los pensamientos, no es esto, no aquello – eres un inmenso Vacío, Libertad y Liberación.

Con este descubrimiento … estás a mitad de camino del hogar. Te has des-identificación de todos los objetos finitos; descansas como Consciencia infinita. ERes libre, abierto, vacío, claro, radiante, liberado, exaltado, empapado en un vacío de felicidad que existe antes que el espacio, antes que el tiempo, antes que las lágrimas y el terror, antes que el dolor y la mortalidad, el sufrimiento y la muerte. Has encontrado la gran semilla de lo No-nacido, el gran abismo, la base incalificable de todo lo que es y todo lo que fue, y todo lo que será alguna vez.

Pero ¿por qué es la mitad del camino a casa?

(continua)

-Ken Wilber

Traducido sin permiso


11 comentarios so far
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¡Ostras!, hemos llegado al “cogito ergo sum”. Los dos primeros párrafos son un parafraseo directo de Descartes… El pensamiento construye su propia utopía, el plano cartesiano, donde todo está en orden.

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Comentario por Roberto Poveda Anadón

En realidad no del todo porque no es lo mismo “Pienso luego existo” que “Soy consciente luego existo”.

Igualmente, como curiosidad, la parte dos de este texto dice en algún momento:

“Así que el dualismo cartesiano primario – que es simplemente el dualismo entre … aquí y allí , sujeto y objeto, el Testigo vacío y todas las cosas testimoniadas- por fin está deshecho y superado en Un Solo Sabor no dual. Una vez que estás realmente y totalmente en contacto con el testigo, entonces – y sólo entonces – puede ser trascendido en la no dualidad radical, y la mitad del camino al hogar se convierte completamente en tu lugar, aquí en la siempre presente la maravilla de lo que es …”

Esa es la respuesta a la pregunta con la que acaba esta parte del texto: ¿por qué es la mitad del camino a casa?

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Me gustó cómo dijo lo que dijo.
Gracias por la traducción.
Podrías poner el link del original, por favor?

Muchas gracias!

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Comentario por Radamantis

Sí, aquí tienes el texto en inglés completo (son 3 partes):

http://www.advaitainfo.com/foro/viewtopic.php?f=20&t=173

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Comentario por

Creo, probablemente influenciado por Dogen, que el concepto de no-dualidad en realidad es inabordable planteandolo desde el pensamiento, la consciencia, la mente autoreferente/discriminante/etc., o en definitiva cualquier otro apelativo que queramos darle a aquellas secreciones (pequeñas o grandes) que dimanan de nuestro cerebro. La no-dualidad necesariamente trasciende cualquier planteamiento que sea “articulable” por cualquier ser humano, es un concepto trascendental o, si se quiere, no-humano.

Creo igualmente que, cuando encontramos el término mente (por ejemplo en gran mente, mente de buda, la mente que es todo el universo, la no-mente, el todo es mente, etc.) en contextos culturales orientales, este término no tiene nada que ver con aquello que “mente” implica para cualquier occidental que la use. En esos contextos es un término alusivo que pretende designar algo de por si inefable (imposible de ser dicho).

Por tanto en el momento en que creemos que podemos reducir ese término usado en las tradiciones orientales, por lo menos en contextos budistas y salvo degeneraciones, que abundan, a nuestros propios parametros de comprensión; y que necesariamente pasan (por lo menos por el momento) por su asimilación a nuestras propias categorías (filosóficas, psicológicas, neurológicas, terapéuticas, científicas y/o pseudocientíficas, religioso-occidentales [yo/Él], sociológico-políticas. linguisticas, etc), la potencia de aquello que los orientales pretenden designar de manera alusiva se ve comprometida y reducida hasta el rídiculo.

Por ejemplo, la comprensión/realización en nuestras vidas de la no-dualidad (término que, insisto, no hemos de entender de manera demasiado “literal” si no queremos extraviarnos y empezar a decir tonterías) no tiene nada que ver ni con pensar (lo que hace Ken Wilber en esta entrada), ni con no-pensar (lo que parece pretender hacer-demostrar, de nuevo Ken Wilber, cuando se presta al espectáculo ridículo de que le monitorizen las ondas cerebrales durante la meditación, para que “todos veamos” que es capaz de ralentizar extremadamente su frecuencia [ondas alfa, theta y delta]. Diré, en su descargo, que también hay famosos budistas [Mattihieu Ricard, por ej.]que se prestan a este espectaculo, que dudamos si calificar como una catastrófica confusión de las lenguas o simplemente marketing descarado, aunque puede que en algunos casos bienintencionado).

La totalidad de lo que es (la no-dualidad) necesariamente desborda cualquier parcialidad abordable por el individuo en tanto que individuo (en tanto que parte, en tanto que cosa entre las cosas). ¿Qué salida queda entonces, si es que queda alguna?, creo que sí existe salida pero que esta no tiene que ver ni con pensar ni con no-pensar, con ser consciente o con no ser consciente; sino que se dá en otro orden de cosas. Se trata del acto, de la acción, de aquello que más allá de nuestra consciencia aparece como ex-ístencia, como ser fuera, fuera del circulo de nuestra limitada consciencia.

Hay distintas formas de manifestar esta “mente de Buda” en nuestras vidas. Una de ellas, por ejemplo, sería zazen (entendido, aquí, como zazen shikantaza). Durante zazen, usando palabras de Jiso Forzani: “renunciamos a reaccionar de nuestra manera habitual (discriminante, reactiva, etc., humana en definitiva/elegimos no reaccionar/ponemos en acto la no-acción)”, o más radiclamente, usando palabras de otro monje soto cuyo nombre no recuerdo ahora: “durante zazen, desde un punto de vista religioso, nos arrepentimos de nuestra naturaleza humana”.

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Comentario por Roberto

Es un comentario largo y complejo, cada dia me cuestan más 🙂 si me permites ser malo, un resumen podría ser “para mi todo esta mística está más allá de la capacidad humana excepto sentarse en zazen y reposar allí”.

Bueno, es una opinión que parte de tu experiencia, la mia es diferente. Creo que hay grandes cambios de visión y entendimiento que pueden ocurrir y que aportan una gran mejora en tu sufrimiento sicológico las 24 horas del dia (para mi esto es fundamental, cualquier cosa que ocurra solo mientras medito es solo una herramienta/experiencia fugaz) y que estos cambios de visión son posibles, reales y ni siquiera demasiado difíciles como se suele creer.

Por lo demás, como bien dices también, las palabras solo hacen que liar, cuando más sencillas, mejor 🙂

Un abrazo

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“La totalidad de lo que es (la no-dualidad) necesariamente desborda cualquier parcialidad abordable por el individuo en tanto que individuo (en tanto que parte, en tanto que cosa entre las cosas). ¿Qué salida queda entonces, si es que queda alguna?, creo que sí existe salida pero que esta no tiene que ver ni con pensar ni con no-pensar, con ser consciente o con no ser consciente; sino que se dá en otro orden de cosas. Se trata del acto, de la acción, de aquello que más allá de nuestra consciencia aparece como ex-ístencia, como ser fuera, fuera del circulo de nuestra limitada consciencia.

Hay distintas formas de manifestar esta “mente de Buda” en nuestras vidas. Una de ellas, por ejemplo, sería zazen (entendido, aquí, como zazen shikantaza). Durante zazen, usando palabras de Jiso Forzani: “renunciamos a reaccionar de nuestra manera habitual (discriminante, reactiva, etc., humana en definitiva/elegimos no reaccionar/ponemos en acto la no-acción)”, o más radiclamente, usando palabras de otro monje soto cuyo nombre no recuerdo ahora: “durante zazen, desde un punto de vista religioso, nos arrepentimos de nuestra naturaleza humana”.

Creer que existe una salida que no tiene que ver con el pensar ni con el no-pensar también es un pensamiento, y más aún lo es cuando se remata con que la salida está en la acción; el pensamiento es la acción de la mente.

Afirmar que la salida está en zazen, aunque se diga con la prevención de que es un ejemplo entre otros, es recuperar la dualidad en la que hay acciones que sí son y otras que no, la dualidad de nuestra mente discriminante. Otra cosa es decir que la diferencia está en el cómo, en la actitud (de ahí que se hable del no-hacer), tanto para zazen como para cualquier otra acción, como comer una naranja, por ejemplo.

Un abrazo

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Comentario por Radamantis

Obviamente zazen posee efectos secundarios, de caracter terapéutico si queremos. Estabiliza la mente, da paz interior, mejora de la capacidad de concentración durante y después de zazen, se aduquiere distancia y control ante los pensamientos negativos, etc. Esto lo puede experimentar cualquiera que durante años mantenga esta práctica. Pero todo eso no es zazen, no es la finalidad de zazen (como en occidente se pretende cada vez más ). Zazen no es una terapia, su objetivo no es “mejorarnos”.

… ni por tanto, a partir de ahi, ser algo susceptible de ser comercializado, como cualquier otra terapia.

En todo caso, a lo sumo, podríamos decir que eso son su prerrequisitos. Las bases, los apriori de zazen, su comienzo, no su meta.

Cuando veo a alguién auto-promocionarse, dejar caer, aunque sea disimuladamente, bajo el rostro de la humildad… o de la (pseudo)ciencia, un “yo lo he conseguido, yo estoy iluminado”, desconfió instintivamente, y solo oigo “venid a mis conferencias, comprad mis libros”.

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Comentario por Roberto

Bueno, Buddha buscaba el fin del sufrimiento. No meditar y “como efecto no buscado” obtener el fin del sufrimiento.

En todo caso me alegro que obtengas esos efectos terapeuticos y que lleguen muy lejos! sea como sea…

Respecto a publicar las experiencias o visión o realizaciones (lo que llamas auto-promoción), pues que se lo agradezco un montón a todos, desde Buddha a Ken. A mi me ayuda, y por la parte vivida, desde mi experiencia, no mienten (Ken). Por tanto no veo por qué no iba a explicarlo tan bien como lo explica…

Lo que expresas en el último párrafo entiendo que es un juicio moral que haces a una persona suponiendo unas motivaciones determinadas… Pues prefiero mantenerme comentando el contenido de lo escrito y no al escritor y menos aún juzgarlo sin saber sus motivaciones.

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Comentario por

No puedo estar más de acuerdo contigo.
Aunque se repite hasta el cansancio que hay que practicar zazen por el zazen mismo (wu-wei/mushotoku), no cabe la menor duda de que ésto no es más que una estratagema para que nuestra voluntad empañe lo menos posible nuestra práctica, pero su finalidad no deja de ser una de las Cuatro Nobles Verdades como bien apuntaba Tao.
Y en cuanto a lo de los juicios, cada vez estoy más convencido que éstos hablan más de nuestras proyecciones, anhelos e idealizaciones que del hecho mismo o de la persona que queremos juzgar. Si alguien “comercia” con su “realización” quizás nos sirva para darnos cuenta de hasta que punto la hemos idealizado o también, como signo de los tiempos que corren, que quizás es un catalizador más para comenzar con la práctica o profundizar en ella (al igual que en ocasiones en la dinastía Tang lo fue la violencia sobre el alumno o sobre animales con todo lo reprobable que nos parece la violencia) siempre que el contenido sea aprovechable y consideremos como secundario un autor al que apenas conocemos.
Un gusto leeros, a ti y a Roberto.

Gassho cordial

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Comentario por Radamantis

Gracias, cierto es que a mi me repele que se corte un gato por la mitad… 🙂

Por si no ha quedado claro, para mi también es un privilegio leeros a ambos de tanto en tanto.

Un abrazo.

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