El blog de 道


Sïla, Prajña y Samadhi (y IV)
01/02/2014, 4:48 pm
Filed under: Reflexions | Etiquetas: , , , , ,

Samadhi

O “la golosina de la espiritualidad” 🙂 muchos hemos comenzado este viaje atraidos por el misterio de la meditación, imaginando infantilmente estados de éxtasis placenteros y eternos.

El Samadhi también puede verse en dos aspectos prácticos (de nuevo no excluyentes sino complementarios): la meditación formal y la atención (sati/mindfulness) durante el resto del dia.

Sobre la meditación formal se ha escrito mucho, básicamente permite dos logros: el incremento de nuestra capacidad de focalizar la atención y la posibilidad de experimentar en condiciones “de laboratorio” estadios no-conceptuales a las que aún no tenemos acceso de forma estable (es decir no tenemos aún la realización).

Lo primero es solo una herramienta para ser luego capaces de estar focalizados el resto del dia. Es el gimnasio del mindfulness/sati…

Lo segundo es lo que se ha descrito comoJhanas en Theravada, shikantaza en zen soto, meditación “en el Ser” advaita vedanta, etc.. En general meditación formal con una componente samatha, aunque siempre habrá también una componente vipassana mayor o menor, por ejemplo es mayor en shikantaza que en el cultivo de los Jhanas.

Otro ejemplo para entender más fácilmente: casi cualquier practicante zen de shikantaza con una cierta experiencia “sabe” lo que es “la presencia sin pensamientos” gracias a la práctica, eso tiene un gran valor, aunque sepa también que cierto tiempo después de levantarse del cojín esa experiencia se pierde… Falta prajna y realización (cambio de visión)… Pero el cultivo de esa experiencia tiene un gran valor y el prajna llegará… seguramente de forma gradual, casi imperceptible, pero está ahí.

En segundo lugar tenemos sati/mindfulness, injustamente relegada a ese segundo lugar cuando quizá es el factor clave o acelerador para algunas realizaciones. Pero claro, es más goloso guardarse media horita al dia para sentarse a estar “a gustito” con uno mismo, que intentar el esfuerzo de estar presente y consciente de las propias miserias y errores 16 horas al dia.

Sati (estar presente o atención diaria focalizada) es el factor clave para la aparición de prajna a traves de koan, auto-indagación o de simplemente “estar atento” para descubrir en nuestra experiencia diaria lo que nos han contado los maestros. Pero también es fundamental para poder mejorar nuestra conducta ética tal como se explicó antes. Y, muy interesante, el hecho de “estar en el presente” reduce el estrés y potencia la paz necesaria para cultivar ética, samadhi y prajna.

¿Cuantas veces hemos perdido el control en un enfado y luego nos hemos arrepentido? y además del malestar interno, al ir a meditar por la tarde no había manera…

Una y otra vez todos las dimensiones se realimentan…

En ambos casos (samadhi y sati) es fundamental atacar la práctica con un espíritu de “ausencia de objetivos” (mushotoku como vāiāma) y especialmente sin generar estrés adicional con ideas de éxito o fracaso al respecto. Ese es un aspecto que ha desarrollado especialmente bien el zen soto.

Aquí aplica también el “Wu wei” o el simple fluir en la práctica, encontrar ese delicado equilibrio entre procrastinar o simplemente relajarse, y un exceso de tensión o ambición, todas esas actitudes serán o inútiles, o peor, contraproducentes. Se ha de ser especialmente cuidadoso en esto cuando nos acerquemos a lo que creemos que sea cualquier tipo de logro o este se alejará como el horizonte…


11 comentarios so far
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Exactamente, meditación y por el día atención plena, ahí está la clave. Una excelente entrada. Saludos cordiales.

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Comentario por Javier Akerman

Gracias por comentar, Javier y bienvenido.

Sí, yo también lo creo así, la falta de presencia durante el tiempo que no meditamos es un impedimento al progreso, especialmente si se ve la meditación como una práctica aparte de la vida, y apenas se ha levantado uno del cojín ya ha cambiado su estado mental al “de la otra vida”…

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En el zen soto se usa el término de zanshin para designar al cazador del ego que aparece al poco de practicar zazén. Aparece una especie de vigilante, alerta, inconsciente y cada vez que el ego sale a flote, ¡zas! en toda la boca y al lio del presente.

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Comentario por marcos

Acabo de leer que la traducción literal del zanshin es “la mente que queda” (cuando no hay pensamiento).

Es eso.

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Comentario por

Como es la primera vez que oigo hablar del término “zanshin” he buscado referencias al mismo y no lo he encontrado. Por ejemplo en el “Digital Dictionary of Buddhism”, una de las fuentes más fiables en esta materia, no aparece (ni transliterado, ni buscandolo por ell kanji. Puedes acceder gratis, con un tope de 3 consultas diarias, usando como nombre de usuario y como contraseñña “guest”).

Las referencias que he encontrado estaban más bien relacionadas con las artes marciales o el ikebana. Mezclar unas cosas con otras es un error, en el que caen incluso los japoneses; el espíritu del samurai NO es igual al espíritu del zen.

Digo todo esto por que no creo que se trate tanto, ante la aparición de pensamientos, de darles un guantazo (reprimirlos), como, según recomienda Dogen, tomar consciencia de su aparición… y dejar que se desvanezcan por si solos.

La consideración que hago no es por simple diletancia, sino por que creo que es importante no fijarse metas imposibles. Mientras existe cuerpo-viviente/cerebro, existen pensamientos. Cuando estos ya no existen, es que estamos muertos.

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Comentario por Roberto

Bienvenido de vuelta.

Es importante no fijarse metas. Ni posibles, ni imposibles. 🙂

Aclarando puntos:

Por experiencia propia sé que se puede hacer todo sin pensamiento verbal-consciente. “Todo” significa, todo lo que hacemos las 24 horas del dia (conducir, comprar, trabajar, escalar, patinar…). No puedo decir que no tenga pensamiento verbal-consciente nunca, pero sí he estado a menudo horas y horas sin ellos sin problema alguno, al contrario, con gran dicha y me atrevería a decir que efectividad 🙂 . Me refiero a mientras sigo con mi vida, no sentado en práctica-realización. G. Weber, que tanto me ha ayudado, dice que él no tiene pensamientos conscientes nunca (bueno, dice que a veces por la mañana nada más despertar, le surge alguno) y no veo motivo alguno para dudar de ello puesto que ya sé perfectamente que no hacen falta para sobrevivir en este mundo, más bien al
contrario.

En su blog comenta que se le hicieron pruebas (EEG y demás) y su mente mientras estaba despierto daba menos señales de actividad relacionada con el pensamiento consciente que la de meditadores en meditación formal (supuestamente) profunda.

Si teneis interés le podeis contactar (en inglés) suele contestar siempre. El enlace está aquí a la izquierda. Pero vaya, es una mera anécdota. Porque no tener pensamientos conscientes, no es una meta, es un resultado. Y es un resultado de aplicar justo lo que tú estás explicando, por tanto aquí es donde nos encontramos 🙂

Pero antes de que los pensamientos desaparezcan del todo (lo cual es un hecho irrelevante y puede que no ocurra) creo que primero se debe producir la desidentificación total con ellos, con los cual la meditación se vuelve “sin esfuerzo” dado que no hace falta “hacer nada” para no tenerlos en cuenta, es tu estado natural.

El proceso mental-verbal-consciente calla cuando se queda sin faena o la mente le pierde todo el interés en lo que puedan contarte. Eso ocurre (y ahora lo relaciono con el artículo) cuando se obtiene el adecuado prajna y nivel de samadhi.

El pensamiento-verbal-consciente no es más que cháchara innecesaria, como un loco que se habla a sí mismo todo el día, pues eso somos… pero por dentro…

Pero recapitulo, no es una meta y no hay que fijársela, puesto que meditar en lucha con los pensamientos es una práctica errónea como dices de forma fantástica.

Lo de zanshin, ni idea de donde surge pero me parece bastante bien expresado a donde apunta (lo que queda cuando no hay pensamiento). El inicio del estado natural. Suficiente.

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Comentario por

Cuando profundizamos en el silencio, cuando las oleadas de pensamientos respecto a lo bueno y lo malo, a lo que me gusta y a lo que no me gusta logran aquietarse y un pájaro canta, sabemos que un pájaro canta… eso es un pensamiento.

Cuando cocinamos, por ejemplo, para varias personas, entre las que hay gordos flacos, niños, mujeres, etc. hemos de calcular cuantas raciones, o medias raciones, o raciones dobles hemos de preparar, no se trata de perdernos en nuestro ego, en nuestras tonterías, sino de procurar que haya para todos, pero que al mismo tiempo no haga falta tirar un montón de comida a la basura, tenemos que calcular… eso es pensar.

Cuando vas a salir para escalar una vía difícil has de leer la documentación existente al respecto, saber cuanta cuerda hará falta, cuantos friends, cuantos mosquetones, cuantos parabolts, que sitio es bueno y cual no para hacer una reunión, en que tramos es mejor que vayas tu de primero y en cuales es mejor que vaya tu compañero, que es más fuerte, o tiene los brazos más largos que tu o lo que sea, has de tener todo eso en cuenta, repasarlo bien… eso es pensar. Y es necesario que lo pienses bien, te va la vida en ello.

En alguna parte (aunque puede que me haya engañado con los traductores automáticos) G. Weber dice que Dogen dice que la meta de la meditación es el no pensamiento. Y eso no es cierto, basta leer el Fukanzazengi. Dogen dice que zazen, no es ni pensar (es decir apegarse y seguir los pensamientos), ni no pensar (es decir, dormirse), sino pensar en el no-pensamiento.

Lo que los extremo orientales suelen llamar “la mente”, y que es algo más amplio que el pensamiento discriminativo (supongo que es a esto a lo que te refieres con pensamiento verbal), incluye (también) al pensamiento discriminativo. No lo excluye, no lo niega. Si lo hiciese “la mente” sería igual al no pensamiento, y por tanto sería algo opuesto al pensamiento, es decir estaríamos otra vez dentro del pensamiento discriminativo, dual. Pero “la mente” (entrecomillo, con objeto de advertir frente al peligro de ontologizar a “la mente”, que es solo una palabra alusiva a algo que es en realidad inefable) incluye tanto, y simultáneamente, al no pensamiento como el pensamiento, en términos de Dogen. O, en términos todavía más antiguos, si volvemos a Nagarjuna, samsara es nirvana, nirvana es samsara.

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Comentario por Roberto Poveda Anadón

No veo que hablemos de cosas distintas…

Todo lo que tú llamas pensamiento, puede hacerse sin pensamiento verbal-conceptual. Solo eso. Por eso añado siempre la coletilla…”verbal o conceptual”.

Cuando se habla de esto, casi siempre se contesta con eso de que “eso es imposible, incluso caminar es pensar”. Sí, pero ya sabemos todos de qué hablamos: de esa vocecilla en mi cabeza que creemos que somos nosotros y sin embargo hace lo que quiere… no de caminar o no caminar…

Todavía queda pensamiento consciente no-verbal y pensamiento no-consciente. Es cierto. Y de hecho cuando acallas el conceptual lo ves con mucha mayor claridad…

Respecto a Dogen, toda la literatura budista está llena de referencias al pensamiento y no-pensamiento pero no sé si siempre pueden clarificarse al 100% de qué tipo de pensamiento hablan así que prefiero contar más con la experiencia personal y de otros para clarificarlo. Me puedo equivocar como cualquier hijo de vecino, claro… 🙂

Una vez des-identificado con el pensamiento verbal-conceptual, es cierto que este no siempre desaparece del todo pero se vuelve apenas “un ruido de fondo esporádico” que no afecta demasiado, tanto en meditación como en el día a día. Ese estado veo que encaja perfectamente con lo que Dogen dice, pero puedo equivocarme.

Pero Dogen plantea un camino algo diferente al que sigo así que creo que estás más autorizado tú que yo para intentar concluir qué quiere decir.

Un abrazo

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Comentario por

Hola Roberto, mi rspuesta de ayer quizá fué precipitada por falta de tiempo. Desde entonces he querido hacer el experimento mental de ver cuales de las situaciones que comentas me requieren pensamiento conceptual consciente y cuales no.

He llegado a las siguientes conclusiones:

> un pájaro canta, sabemos que un pájaro canta… eso es un pensamiento.

No hace falta pensamiento conceptual consciente alguno.

>hemos de calcular cuantas raciones, o medias raciones, o raciones dobles hemos >de preparar, no se trata de perdernos en nuestro ego, en nuestras tonterías, >sino de procurar que haya para todos

A dia de hoy surge pensamiento conceptual consciente para hacer estas cosas (aunque tu puedes permanecer observándolo y dejar que haga su trabajo “de fondo”)

>Cuando vas a salir para escalar una vía difícil has de leer la documentación >existente al respecto,

Si lees o hablas, eso substituye al pensamiento conceptual-consciente, solo se puede dar una de las tres cosas a la vez, son excluyentes, la mente no puede simultanearlas: o lees o hablas o piensas conceptual. De hecho leer es como hablarse a uno mismo, no hay diferencia apreciable con el pensamiento conceptual consciente más que el espejismo de la autoría…

> saber cuanta cuerda hará falta, cuantos friends, cuantos mosquetones, cuantos >parabolts,

A dia de hoy surge pensamiento conceptual consciente para hacer estas cosas (aunque tu puedes permanecer observándolo y dejar que haga su trabajo “de fondo”)

>que sitio es bueno y cual no para hacer una reunión, en que tramos es mejor >que vayas tu de primero y en cuales es mejor que vaya tu compañero, que es más >fuerte, o tiene los brazos más largos que tu o lo que sea, has de tener todo >eso en cuenta, repasarlo bien… eso es pensar.

Todo esto puede hacerse sin pensamiento conceptual consciente.

Reitero que eso no significa no-pensamiento, significa que este o no es conceptual o no es consciente. Se le puede llamar funcionar por instinto o intuición, quizá es la forma más fácil de expresarlo aunque me parece que no refleja del todo como ocurre…

En las situaciones en las que no hace falta pensamiento conceptual consciente, el que aparece en la mente normalmente es simplemente una especie de “cháchara” que relata lo que se está haciendo, como retransmitiendo, se apropia de la autoría, pero no es necesario. Si se profundiza en esto con meditación vipassyana se va viendo poco a poco con mayor claridad… Es por eso que me cuadran 100% los experimentos científicos que dicen que se puede ver por EEG que primero se toma la decisión en el cerebro y luego el sujeto (un segundo después) afirma que ya la ha tomado.

Porque la decisión/Acción es previa al surgimiento del pensamiento conceptual consciente de lo que se está haciendo…

Por si ayuda a alguien.

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Comentario por

quizá algún dia compartamos pie de via.

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Comentario por marcos

[…] raíz de algunos comentarios hace unas semanas he pensado en aclarar un poco el significado que le damos a la palabra pensamiento y sus […]

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