El blog de 道


¿Qué es Realización?
08/12/2013, 4:08 pm
Filed under: Reflexions | Etiquetas: , ,

¿Qué se quiere decir con Realización o Comprensión o Aprehender? (todas con mayúsculas)

A veces, cuando comentas el tema con alguien, hablas sobre alguna Realización, por ejemplo: “qué no somos nuestros pensamientos”, tu interlocutor, mueve la cabeza afirmativamente, con seriedad y dice “sí, lo sé”.

Pero saberlo no es suficiente, eso no es una Realización.

¿Por qué? Porque “quién sabe” es la mente argumentativa y de ahí no cala al resto del Ser. La mente argumentativa adquirirá el concepto, jugará con él, verá como incrementar su ego gracias a él, pero no cambiará nada más allá de eso.

Reconocerás una Realización porque es un evento orgánico, sobre el que la mente argumentativa no tiene control alguno, está totalmente más allá de ella, aparece espontáneamente y normalmente es difícil de describir en palabras. Aporta un conocimiento no conceptual, tan orgánico y no conceptual como pueda ser aprender a patinar o hacer la digestión.

Una buena metáfora sobre la Realización es el enamoramiento. La principal diferencia es que probablemente en el enamoramiento no hay siempre un momento cumbre en el que te das cuenta de lo que ha ocurrido. Pero es absolutamente orgánico, nadie puede expresarlo con precisión pero cuando nos pasa todos entendemos que nos pasa “justo eso”, que no hay lugar a error y sin embargo el intelecto no juega apenas, de hecho a menudo nos sorprendemos de habernos enamorado.

Pues así es una Realización.

Pero no nos confundamos, una Realización NO es una experiencia, sea la que sea. Una Realización suele venir acompañada de una experiencia cumbre, más o menos larga y que se deshace en el tiempo, pero la Realización es justo lo que queda cuando la experiencia se haya evaporado. Y si no queda nada, es que esa experiencia, desgraciadamente no venía acompañada de una Realización madurada.

También me surge la duda de la relación entre Realización y Creencia. Probablemente existe tal relación.

Así quizá una Realización podría ser algo tan sencillo como conseguir DEScreer de algo que es erróneo, en lugar de ponderar un argumento cualquiera como verdadero o falso en tu intelecto. Existe una diferencia más que notable entre ambas cosas. Este artículo lo clarifica un poco.

Descreer podría parecer un proceso argumentativo pero realmente no lo es. ¿Cuando has convencido de algo a alguien con argumentos? ¿De algo que realmente fuera una creencia enraizada en él?¿Cuando un cristiano convenció a un budista? ¿Cuando alguien de izquierdas convenció a alguien de derechas? ¿Alguien del Madrid a alguién del Barça?

No, eso no pasa. Abandonad la intención y los argumentos, no vale la pena el esfuerzo, no perdais el tiempo. Solo argumentamos para reafirmar nuestra postura/ego. Las creencias no se argumentan, se crean de una forma mucho más compleja y se pierden de una forma mucho más compleja. Ya M. Plank decía (hablaba de las teorías científicas) que nunca se convence a nadie. Simplemente las nuevas generaciones crecen aprendiendo solo las teorías demostradas.

Si esto es así en ciencia donde no hay duda y todo es matemático ¡Cuanto más no lo será en otros ámbitos!

Cuanto más cuando lo que DEScreemos, es tan intrínseco a lo que creíamos ser o a lo que creíamos que era el universo, que nos cambiará totalmente.


21 comentarios so far
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Creer o descreer siguen siendo referencias a el plano conceptual, discursivo, discriminativo. Incluso experimentar (algo) sigue estando en el campo de las producciones de la mente. Realizar en cambio quiere decir hacer real, saltar más allá de lo discursivo, más allá de la mente limitada y discriminante. Esto es algo que solo podemos hacer a traves de nuestras acciones; si actuamos como Budas, somos Budas, si no actuamos como Budas…

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Comentario por Roberto

Todo está en el plano de la mente. Pero una creencia puede no estar en el plano conceptual sino mucho mucho más profundamente en el inconsciente de tu psique, y sino que se lo digan a las psicólogos…

Así pues no es una cuestión de “irse” del plano de la mente, sino de cambiar esas creencias tan profundamente arraigadas, como la fundamental de que existe una entidad “yo”.

Realizar en este artículo no significa ir más allá del plano de la mente, es la mente la que se realiza, la Realidad ya ES.

Es simplemente ver claramente lo falso como falso, no intelectualmente, discursivamente, con palabras, sino de forma no-conceptual, tal como explica el artículo enlazado.

La acción correcta se derivará de la correcta comprensión o realización, y no a la inversa. Por ejemplo, la compasión emerge espontáneamente a medida de uno se libera, no hace falta voluntad alguna. Y la acción compasiva de hecho solo será real y sincera si está libre de ego.

Pero al contrario, por muchas acciones que hagas, nada va a realizarse en ti si no hay un cambio no-conceptual en la comprensión profunda de la realidad.

Y ya por pura curiosidad dado que la expresión me ha llamado la atención, ¿cómo definirías la forma en que debe actuar un Buddha?

Un abrazo y gracias por comentar

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¿Cómo actúa un Buda?: cuando ha de comer, come, cuando ha de conducir, conduce, cuando ha de hacer dos cosas a la vez (o tres), SOLO hace esas dos (o tres) cosas, etc.

Ese SOLO quiere decir, entre otras cosas, que esas acciones no se hacen para otra cosa distinta a ellas mismas; como, por ejemplo, “practicar” el budismo, ni mucho menos, por tanto, para obtener un resultado concreto, tangible, acumulable, una propiedad personal. Y solo somos, nos guste o no, extraviadas o no, acciones. Es decir, solo somos por que “actuamos”, aquí y ahora, haciendo [interna o externamente], o no haciendo, algo; solos somos por que nos concretamos

Así de simple, así de difícil; o por lo menos es así de difícil para mí que vivo en contradicciones constantes entre el Buda que soy ya (lo sepa o no), el Buda tal y como pienso (equivocadamente) que es un Buda, y lo que de hecho hago (y pienso) sobre lo que efectivamente hago.

Por otra parte, atención con el inconsciente. El inconsciente también está dentro del campo de lo simbólico, de lo discriminativo; pues, como decía J. Lacan (un conocido psicoanalista francés del ss. XX) “el inconsciente está estructurado como un lenguaje”, es decir a partir de oposiciones puras, a partir de dualidades.

Lo mismo pasa con los sentimientos; también son engañosos, como decía el mismo Lacan, que, haciendo un juego de palabras, al sentimiento, que en francés se escribe correctamente “le sentiment”, Lacan lo escribía como “Le sentyment” (literalmente; lo sentido ahí, miente”).

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Comentario por Anónimo

Así de simple, así de difícil.

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Comentario por Roberto

Uhm.

“el inconsciente está estructurado como un lenguaje”

Dicho así suena demasiado generalista, supongo que Lacan hablaba de una definición muy concreta de inconsciente porque no veo hacer la digestión, caminar o contruir la visión o tantos otros como relacionados con el lenguaje.

Eso sí, es cierto que si en el inconsciente se sostienen creencias conceptuales como la de la existencia de un yo, debe haber una mínima estructura lingüística.

El inconsciente es amplísimo. El consciente, una brizna a su lado.

Que por cierto, también hay procesos lingüísticos y no-lingüísticos (no-conceptuales) en el consciente, ni siquiera todo él tiene estructura de lenguaje. Por ejemplo respirar conscientemente (y no es casual que por ello sea un objeto de meditación típico)

Un abrazo

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Y ya que me vienen ideas a la cabeza… es interesante ver como el proceso de meditación y auto-indagación modifica las fronteras de la consciencia, trae a la misma procesos que antes ignoraba…

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Soy psicólogo, formado en psiconálisis lacanianano y he practido el psicoanalisis, tanto como psicoanalista como psicoanalizado durante años, es decir que para mi el inconsciente es el inconsciente freudiano, el de aquel que lo descubrió al interior de su práctica psiquiatrica y supo dar de él una explicación y una definición concretas (aunque la palabra tiene antecedentes anteriores a Freud, por ejemplo en Goethe, su delimitación hasta entonces era vaga). Desde los puntos de vista de Freud y de Lacan hacer la digestión, o la función visual no tienen nada que ver con el inconsciente, en un principio, es decir a no ser que los colonizemos con el lenguaje y hagamos de ellos síntomas en vez de simple funciones fisiológicas. El yo tampoco tiene que ver, necesariamente, con el inconsciente; es más el yo es precisamente aquella parte consciente que vuelve inconscientes aquellos aspectos que le resultan insoportables (los reprime, pues esta es otra característica de lo inconsciente, que está reprimido, si no sería consciente… o preconsciente).

Si hacemos de la respiración un acto consciente, la sacamos de su automátismo fisiológico, la convertimos en contenido del pensamiento: ahora inspiro, ahora expiro; siento el aire en la nariz, ahora no siento nada; el estomago se hincha, el estomago se deshincha, etc. Es decir inspiro vs. expiro, siento vs. no siento; se hincha vs. se deshincha; pares de oposiciones etiquetables y etiquetados por el lenguaje.

Para parar los pensamientos con técnicas de respiración lo que hacemos es bloquear los pensamientos… centrando nuestra atención en OTROS pensamientos, no salimos del circulo del pensamiento, simplemente a unos pensamientos les superponemos otros. En efecto, de esta manera es posible hacer aparecer estados especiales de conciencia, pensamientos insólitos, incluso conseguir autohipnotizarnos, entrar en trance o tener visiones; especialmente si usamos técnicas de respiración forzada durante un tiempo prolongado (hay un negocio montado alrededor de esto, le llaman “respiración holotrópica”).

En la meditación tal y como yo la práctico, en el shikantaza, no se usa nada de todo esto; en realidad uno allí no se “concentra”, no fija su “atención” en nada, tal solo acepta aquello que aparece sin retener nada: los sonidos, las sensaciones, los pensamientos aparecen y se desvanecen en un continuo fluir, nada se busca, nada se rechaza, en nada se permanece más que en el continuo fluir de la vida. Uchiyama le llamaba a esto “abrir la mano del pensamiento”.

Yo también practiqué un cierto tiempo con la respiración, pero finalmente llegue a la conclusión de que era un engorro, un “truquito” para permanecer tranquilo y no inquietarse con el paso del tiempo y de los pensamientos aleatorios, algo que introducia mediaciones innecesarias, complicando las cosas, desdibujando lo que ya estaba ahí, al alcance de mi mano, delante de mi y en mi: la total unidad entre meditación, acto de meditar y meditador. Bastaba con confiarse por completo a aquella simple sentada, sin añadirle nada, sin quitarle nada.

En mi grupo fijar la atención en la respiración es algo que no recomiendo, salvo excepcionalmente y en casos extremos. Pero cuando se hace eso no se practica shikantaza, está uno tranquilizandose (como si se diera uno un paseo, o se diese un baño caliente) para poder crear de nuevo las condiciones a partir de las cuales sea posible volver de nuevo a practicar shikantaza.

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Comentario por Roberto

Sí, creo que practicamos el mismo tipo de meditación formal más o menos… Paradójicamente los mayores progresos los experimenté gracias a la auto-indagación que es un proceso muy, muy basado en el lenguaje (como lo es también el sistema koan)

Por si ayuda a alguien…

Respecto al inconsciente, en función de la definición que le dé Freud evidentemente contendrá más o menos cosas… Las funciones fisiológicas y otras muchas pueden quedar dentro o fuera pero también son procesos regidos por la mente entendiendo que incluso la definición de mente no es estricta e igual para todos, en este caso yo la uso de una forma bastante amplia, es cierto.

¿No sienta mal la digestión si comes la comida con asco? ¿o no saben las piernas+ojos esquivar los obstáculos cuando corres por la montaña y sin participación consciente? (no te daría tiempo, con cierta práctica es hasta divertido “observar” sin participar en absoluto como el cuerpo puede hacer esas cosas de forma maravillosa), luego tenemos la creación de la percepción que es un proceso inconsciente mental al 100% y con nada que ver con el lenguaje, etc… De hecho los procesos lingüísticos son apenas la espumita del café con leche de la mente si se la entiende de una forma amplia como todo proceso que requiere procesado de información…

Pero vaya, todo es una cuestión de donde se pongan las fronteras de la mente inconsciente, las de Freud me parecen bien como cualesquieras otras, simplemente sirve para que ambos sepamos que hablamos de lo mismo. Quizá en la definición de Freud del inconsciente solo caben conceptos lingüísticos y llama a lo que queda por debajo ¿cómo? ¿cuerpo simplemente?

Es una visión psicológica de la mente, me parece bien, tan buena como cualquier otra, útil para que nos entendamos hablando.

Una mera cuestión de conceptos arbitrarios, de nuevo… 🙂

Un abrazo

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En el sistema de Freud el esquivar los obstáculos entraría dentro de lo preconsciente, es decir aquello que aun no realizandose de una forma consciente podría vovlerse consciente, precisamente por que no está reprimido.

En realidad cuando se usa el termino “mente” en oriente y en occidente se está hablando de cosas distintas. La mente occidental es la mente del cogito cartesiano, la mente que piensa y razona, la mente cuyo organo es el cerebro, la mente de los psicólogos, de los poetas, etc. Para los orientales en cambio, y especialmente dentro del budismo, cuando se habla de mente puede ser todas estas cosas u otras que no tienen nada que ver; por ello frecuentemente la adjetivan para aclarar a que se refieren: mente de mono, verdadera mente, la mente que lo abarca todo, la mente de Buda, la mente discriminante, la pequeña mente, etc. Su mente puede comprender aquello que nosotros denominamos mente, como también al universo entero. En unos casos se usa el término de forma precisa, concreta, designando cosas particulares del mundo; en otros “mente” en realidad es solo un concepto alusivo, en el fondo vacío y que no designa nada en particular (pue lo designa todo), es simplemente un término para designar a lo inefable.

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Comentario por Roberto

Cierto, tienes toda la razón, pero es que realmente todo es mente.

Sea su soporte físico el cerebro o no… Esa duda la dejo en suspenso.

Lo que es seguro es que lo visto está en tu mente, lo oido está en tu mente, lo conocido está en tu mente y así sucesivamente… Luego todo tu universo está en la mente.

¿Hay además algo “real” fuera de ella? Es posible, pero de nuevo serían hipótesis y lo dejo en suspenso.

Ya supongo que esa no es la visión de occidente, pero decir que en occidente la mente es el cerebro tampoco aclara mucho, porque todo lo anterior acontece también en el cerebro incluso según los científicos…

A mi me hace gracia cuando leo que la neurociencia se preocupa ahora de como es posible que la consciencia reproduzca el universo dentro del cerebro (por ejemplo la visión de una silla)… Ahí está el error conceptual de occidente, la mente no reproduce nada, la silla, lo que entendemos por objeto, es precisamente y únicamente la imagen mental creada por el cerebro… No es igual a nada (no hay espejo, como dijo Hui Neng) exista “algo” o no ahí fuera de la mente, desde luego no tiene colores, ni formas, tal como va demostrando la física por otro lado… La misma percepción crea la silla tal como la conocemos (con colores y texturas), la realidad exterior, si existe, no tiene (por ejemplo) colores, los colores solo existen en las mentes…

Uhm, creo que he divagado ¿no?… disculpa…

Un abrazo.

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Con esto, de alguna manera, volvemos al principio, a la acuestión de la acción. En el budismo existen 2 verdades, la verdad relativa (la realidad de las cosas, aisladas, diferentes, distinguibles unas de otras) y la verdad absoluta (en la que todas las cosas forman una unidad, en la que no existe dualidad, a la que a veces se la designa también como vacuidad). El budismo primero promulgaba apartarnos de la verdad relativa, mundana, para dirigir nuestra mirada a la verdad absoluta, trascendente. En el budismo mahayana, al que pertenece por ejemplo el zen, se promulga captar ambas verdades, ver los dos lados del universo, el relativo y el absoluto, como las dos caras de la misma moneda. En cambio, para Dogen, esta visión sigue conservando un rastro de dualismo en el que unidad (del universo) y unicidad (de cada fenómeno) siguen de alguna forma siendo dos. Dogen, pues, lo que propone es superar esta dualidad residual y expresar la verdadera unidad-identidad de ambos lados “expresándola a traves de una acción”. Esto se ve concretado, por ejemplo, cuando el cocinero asume su trabajo como práctica budista en si misma, la responsabilidad de cocinar, el hecho de cocinar es algo que le compete completamente, es su responsabilidad, pero al mismo tiempo cocinar es algo que engloba a la comunidad entera, sin aquella esta no podría ser y viceversa.

La cuestión de la acción no es hacer por hacer, sino comprender que a traves de la acción el que actua muestra, concretiza, realiza su interrelación con todas las cosas. Sentarme depende de mi, pero sentandome hago la silla, hago el sentarse, me hago en tanto que aquel que se sienta.

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Comentario por Roberto

Vale, ahora entiendo mucho mejor lo que querías decir, o a Dogen, te lo agradezco mucho.

Igualmente se me hace difícil entender como eso lleva a la liberación, proviniendo de cultura Theravada/Advaita/o incluso zen primigenio, no veo como librarte de la ilusión de la separación simplemente haciendo de cocinero, hay mucha gente que dedica su vida a acciones de ese tipo, incluso más comunitarias o altruistas y no hay liberación alguna… De hecho todas trabajamos o hacemos algo… ¿cual es la diferencia en la acción? ¿es el fluir taoista de hacer lo que debes sin oponer resistencia? ¿es algo más?

Por cierto, no sé si es abusar, llevo tiempo leyendo el Shogobenzo y en mi traducción se usa mucho el verbo “actualizar”, no sé si en todas se usa esa misma palabra, pero no me queda claro que quiere decir Dogen exactamente con ese verbo que es bastante poco usual en la literatura budista (al menos la que yo conozco).

Un abrazo

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Sobre el Shobogenzo y la palabra “actualizar” (e intuyo que esto también tendrá que ver con la respuesta a la pregunta del primer párrafo) ¿puedes darme algún ejemplo concreto? (a ser posible de los 21 primeros capítulos, que son los únicos publicados por el momento en castellano). Indicame también con que versión estas trabajando.

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Comentario por Roberto

Yo estoy leyendo una versión en castellano con 92 capítulos (300 páginas). Es un PDF, formato electrónico.

El capítulo 92 se titula Yuibutsu Yobutsu.

Un ejemplo de los primeros capítulos con el término actualizar:

La Naturaleza de Buda se actualiza en la forma, el cuerpo, los cuatro elementos, los cinco SKANDAS. El cuerpo sentado en Zazen manifiesta el Dharma. Zazen es la piel, carne, huesos y médula, el ojo y el tesoro de la Verdadera ley.

Y otro ejemplo:

La actualización del desapego en el mundo ilimitado, en el gran océano de la liberación, transcendiendo la relatividad estamos en el mar de Kaiinzammai.

Si deseas información detallada de esta edición:

© Jesús Ubalde Merino
1ª Edición Febrero 1999
I S.B.N. 84-8416-290-O
Depósito Legal: SA-64-1999

Gracias mil.

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Como me imaginaba: “REALIZACIÓN”.

PC estropeado, en cuanto pueda amplío.

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Comentario por Roberto

Gracias mil 🙂

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Un cocinero (normal) es buda, pero no expresa (no realiza) su naturaleza de buda. Si cocinas para que los demás te quieran, o por que crees que estas obligado a ello, o para ganar dinero, o por que crees que TU de esa manera ayudas a OTROS, o para demostrar lo bien que cocinas, etc. no cocinas como buda, tus intereses siguen siendo mundanos y tu cocinar no es el cocinar de un buda.

Sobre como cocinar en tanto que budas encontramos en Dogen el Tenzo Kyokun (instrucciones al cocinero).

El budismo (que en realidad no es un “ismo”, mas que por una convención, o un malentendido, de origen ingles) no tiene nada que ver con el “ego-ismo”, pero tampoco con el “altru-ismo” (que sería un concepto más bien de matriz cristiana).

Sobre estas cosas mejor que yo lo explica Mauricio Y. Marassi en su libro “La Vía Libre” (en mi blog en la pestaña “Textos en PDF”, no es un texto fácil). Y para (empezar a) comprender a Dogen creo que es una muy buena guía el libro de Okumura sobre el Genjokoan de Dogen. Lo estoy traduciendo y, ya que la publicación de los capítulos de la “práctica adulta” va a ocupar meses en mi blog, dentro de poco lo empezaré a distribuir capítulo a capítulo en una lista de correo de amigos del blog “huellas del zen” (si quieres que te los envíe también, mi correo es povedaroberto@yahoo.es)

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Comentario por Roberto

Será un privilegio si puedo recibirlo.

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Cuando usted esté realizado, o usted se realice, o la realización llegue a usted (¿se diría así?), avíseme por favor, me gustaría tener conocimiento de ello. Atentamente, Huitoka.

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Comentario por Huitoka

Tal como comentan algunos textos de este blog, aunque es posible que exista La Realización (única y definitiva en un flash), normalmente el proceso es más progresivo y se pasa por realizaciones de mayor o menor relevancia (respecto al cambio que provoquen en como se ve la realidad).

En el zen este hecho es habitualmente conocido como Kensho y la vida de un practicante puede estar escalonada por muchos de ellos. En alguna ocasión leí que una maestro zen (dudo ahora si fue Yasutani roshi) dijo que había tenido más de 50, diferentes en amplitud y relevancia durante su vida.

Uno, por ejemplo, se describe aquí:

https://petitcalfred.wordpress.com/2013/09/17/la-primera-noche/

Cualquier duda o pregunta que tengas puedes comentármela en público o privado (te enviaría mi mail, dado que ya tengo el tuyo si el que has puesto es correcto)

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Reblogueó esto en José Sánchez-Mota. Coach.y comentado:
Poco que añadir a las reflexiones acerca de la realización y los espejismos de la mente argumentativa. Quienes estén asentados en el hábito de la atención plena quizá reconozcan la vivencia. En ausencia de ese hábito, cualquier comentario será, precisamente, argumetativo.
Sin embargo, hay unos párrafos al final de la entrada en torno a las creencias sobre los que sí me quiero detener. Lo que más útil me ha parecido es el método propuesto para “descreer”: el “puenting (conceptual y no conceptual)”, al que remite un enlace que recomiendo vivamente seguir y leer.
Para quienes aún no practiquen el puenting hacia lo no-conceptual, queda una invitación que sí pueden seguir: allí donde detectes una creencia, abre tu mente y pásala por el filtro de tu experiencia. Ojo, porque esto es más complicado de lo que parece. Suele pasar al revés: es la experiencia la que suele ser pasada por los filtros de las creencias.
Por eso es bueno estar atentos o tener alguien que te acompañe en ese camino dándote un contrapunto de vez en cuando… opciones que no son en absoluto excluyentes.

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Comentario por José Sánchez-Mota. Coach.




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