El blog de 道


Experiencia, comprensión, visión, práctica y resultados (IV))

Por Wei Yu

2. La realización No-dual, en Una-Mente

Tener una experiencia de no-dualidad no es lo mismo que tener su Realización… Por ejemplo, puedes tener una experiencia temporal en el sentido de que la separación entre el experimentador y la experiencia se disuelve repentina y temporalmente o tener la sensación de que sujeto y objeto se funden… temporalmente. Tuve ese tipo de experiencias desde el 2006 (tuve una serie de experiencias similares en los años siguientes, que difieriron en intensidad y duración). La primera vez que la tuve fue mirando un árbol – en ese momento el sentido de un observador de repente desapareció en el olvido y quedó sólo la increíble vegetación, los colores, las formas, y el movimiento de los árboles que se mecen con el viento, con un asombrosa e intensa claridad y vitalidad como si todas las hojas del árbol fueran de cristal. Esto tuvo una gran cantidad de factor “uau”, debido al enorme contraste entre el modo de experiencia con-yo y el modo de experiencia sin-yo  (imaginad dejar caer una carga de una tonelada de sus hombros, el enorme contraste hace que digas ¡Uau!). Pero esto no es todavía la realización de la no-dualidad… la comprensión de que la separación ha sido falsa desde el principio… que nunca hubo separación.

Cuando surge la comprensión no-dual (que nunca existió la dualidad sujeto-objeto), la experiencia no-dual aparece sin esfuerzo y tiene una calidad más mundana y ordinaria (aunque no menos rica, intensa o viva). Dondequiera que voy, es sólo este mundo sensorial presentándose de una manera íntima, no dual, limpia, perfecta, maravillosa, algo de lo que “yo” no puedo “escaparme”, incluso si quisiera, porque simplemente no hay ilusión ni sentido del yo que pueda salir de este modo de percibir, y no hay nada que hacer para experimentar eso (es decir, es sin esfuerzo), es algo que no tiene entrada y salida. En ausencia de ese “gran contraste” que da un breve atisbo de experiencia no-dual antes de la Realización, hay menos del factor ‘uau’, es más ordinario, mundano, y sin embargo no menos magnífico y maravilloso.

En esta etapa también se vuelve indudable, que el sabor de la luminosidad experimentada en “Yo Soy” es exactamente el mismo sabor en las seis entradas – vista, sonido, olor, gusto, tacto, y pensamiento. Así que ahora Aprehendes el “sabor único de la luminosidad” y sin esfuerzo experimentas luminosidad pura y presencia-consciencia como impermanencia (una nota de aclaración: el “sabor único” del que se habla en la tradición Mahamudra no es sólo una muestra de la luminosidad, sino el sabor de la unión de la luminosidad y el vacío). Te das cuenta de que el Yo Soy (pensamiento no conceptual) que Realizaste y experimentaste es simplemente luminosidad y percepción no-dual, no-conceptual, directa e inmediata de un estado o manifestación o ámbito concreto, pero no de la totalidad. Si no te das cuenta de esto, cosificas un estado como la identidad más pura y definitiva, y por lo tanto ya no “elijes” o tienes “preferencia” por un estado más puro de presencia que conseguir, ya ves que Yo Soy no es más Yo Soy que un sonido transitorio o la vista o el pensamiento, todo comparte el mismo sabor de luminosidad/consciencia, y de no-dualidad. Aquí la tendencia a volver de vuelta a un fondo se reduce como resultado de esta visión ..

Por lo tanto el solo hecho de tener samadhis no duales temporales no es la iluminación … ¿por qué? No ha surgido la intuición de que nunca hubo una separación. Por lo tanto, sólo puedes tener visiones y experiencias no-duales temporales … donde las tendencias dualistas latentes continúan apareciendo… y no una visión sin fisuras y sin esfuerzo.

E incluso después superar esta separación, es posible la realización no-dual, pero seguir cayendo en no-dualidad substancial, o Una-mente. ¿Por qué? Esto se debe a que a pesar de que hemos superado el vínculo de la dualidad, nuestra visión de la realidad sigue viéndola implicitamente. Nuestro punto de vista o marco conceptual tiene establecido que la realidad debe tener una esencia o sustancia, algo permanente, independiente y definitivo. Así que aunque todo se experimente sin separación, la mente aún no puede superar la idea de una fuente.

Ciertas contemplaciones como “¿Dónde acaba la consciencia y empieza la manifestación?” Son útiles para cuestionar y atravesar la visión dualista de la consciencia como un observador de la manifestación, hasta que veamos claramente no hay una delimitación real de “dentro” y “fuera”, “sujeto” y “objeto”, “percibido” y “percepción ». Sin una frontera dualista artificial con una visión implícita de la consciencia, la consciencia y la manifestación se vuelven como una unidad indistinguible e inseparable como la superficie de un espejo brillante y sus reflejos – no se puede decir que el espejo es esto y la reflexión esto otro. En  el estado de Una-Mente, vidente y visto son inseparables de la visión, una consciencia desnuda – es la inseparabilidad del  vidente y lo visible, en vez de realizar que no hay ningún agente, ningún observador.

No se puede vencer la idea de una esencia metafísica última, algo estable y definitivo, incluso con la visión de la no-dualidad de sujeto y objeto. Con esta visión implícita la consciencia es vista como algo implícito, a pesar de que antes era como si las cosas estuvieran sucediendo “en la consciencia” y ahora todas las manifestaciones son consciencia, o más bien, que la consciencia se manifiesta como todo (en lugar de que las cosas sucedan “en la consciencia” que sería dualista). La concsiencia no está separada de la manifestación. Aquí se ve que Todo es Mente – ¡tú eres todo! Los árboles, las montañas, los ríos, eres todo y sin embargo no hay tú – no dualidad o división entre sujeto y objeto.

En esta fase, sujeto y objeto se ve que son indivisibles por el colapso de todas las manifestaciones en el Sujeto único/Consciencia/Mente. Por lo tanto, la mente sigue volviendo a una “fuente”, a una “Consciencia Desnuda” o “Mente”, que se manifiesta como todo, y es incapaz de avanzar, y siente la constante necesidad de descansar en una realidad última en la que todo es una parte de… una mente, una conciencia, un Yo… O se intenta ser no-dual reconfirmando la mente no-dual o Mente (pensando que el sonido y la vista eres tú, tratando de subsumir todo en La Mente, tratando de ser no-dual, haciéndote íntimo con imágenes y sonidos) que es otro tipo de esfuerzo que surge debido a la ignorancia – la ignorancia del hecho de anatta que es siempre y ahora, la visión es solo lo visto, no hay vidente, y por lo tanto ningún esfuerzo o intento de reconfirmar son necesarios. Todo el esfuerzo se debe a la ilusión de “yo”.

Esto se traduce en una tendencia sutil a aferrarse, a hundirse de vuelta en un “fondo”, una fuente, o en el intento de volver a confirmar, por lo que la transitoriedad no puede ser plena y apreciada sin esfuerzo por lo que es. Igualmente, es una fase importante, porque por primera vez los fenómenos ya no son vistos como ‘sucediendo EN la consciencia “, sino “sucediendo COMO la consciencia “. La consciencia es su propio objeto de percepción (o mejor dicho, todos los objetos de percepción se subsumen a ser conciencia en sí), la consciencia se expresa a sí misma como todos los momentos de percepción manifiesta.

Debe entenderse que, incluso en esta fase, en la cima de La Mente, se tienen destellos de No-Mente como “experiencias cumbre temporales” donde la fuente/consciencia es olvidada temporalmente dentro de “sólo paisaje, sabor, sonido, etc ‘. Muy a menudo, las personas tratan de dominar el estado de No-Mente sin Realizar Anatta, por lo tanto no se produce ninguna transformación fundamental de la visión.

Puesto que ningún cambio fundamental en la visión ha tenido lugar (la visión es aún de “Fuente/Yo implícito”), todavía se puede caer de nuevo desde esa experiencia cumbre y volver de nuevo a la consciencia única. Es decir, hasta que se vea que la idea en sí no es más que un pensamiento, y que todo no es más que pensamientos, imágenes, sonidos, disjuntos, dispersos, insustanciales, efímeros, como burbujas. Entonces, un cambio de visión tiene lugar … el resultado es:

(continua, pero pararemos unos dias para dar tiempo a digerir 🙂 )


3 comentarios so far
Deja un comentario

Es curioso lo del árbol y en otros casos los pájaros volando, son desencadenantes que se repiten una y otra vez a la hora de tener experiencias y realizaciones.

Me gusta

Comentario por

muchísimas gracias petitcalfred por el trabajo que estas haciendo con el libro. me está ayudando mucho. gracias🙏

Me gusta

Comentario por lamiradasecreta

Muchas gracias a ti por comentarlo. Ya es útil a dos. 🙂

Me gusta

Comentario por




Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: