El blog de 道


La percepción (o la creación del universo)
13/09/2013, 3:41 pm
Filed under: Reflexions | Etiquetas: , , ,

Uno cree que la cosa va así, pongamos como ejemplo lo que creemos cuando vemos la Luna:

“Hay un universo exterior con Luna, el ojo mira hacía ella y la reproduce, esa detección envia impulsos al cerebro que somos nosotros y vemos la Luna”

Pero eso no tiene sentido alguno si lo pensamos con frialdad.

¿Existe la Luna entendida como eso que vemos? No, incluso el color blanco de la Luna no existe, la luz solo tiene longitudes de onda, la Luna es vacío con algunos átomos aquí y allá (bueno, en realidad tampoco, ni eso, tal como va revelando la cuántica, pero a efectos de este texto ya nos vale).

¿El ojo reproduce entonces algo? No. Coge “cosas” del universo exterior y construye pulsos eléctricos a intepretar que en poco se parecen ni a una Luna ni a eso que hay en el Universo exterior.

Entonces llega el impulso al cerebro. El cerebro no es que vea nada, más bien es algo así como una máquina a la que le das por ejemplo barro y te saca un jarrón. Coge los impulsos eléctricos como barro y hace el jarrón (la Luna). Es más que sabido que el cerebro interpreta y completa los impulsos eléctricos en función de lo que “cree” que “debe” ver (teneis miles de ejemplos como entretenimiento si buscais “efectos ópticos“).

Y en base a lo que cree que “debe” ver crea una imagen. Aquí tenemos la primera Luna, no existe Luna antes, la tenemos creada en el cerebro ahora por primera vez en todo el proceso. Aquí aparece el blanco, la redondez, el brillo, el fondo negro… No aparece hasta ahora y no existe en el exterior…

Hay gente que se pregunta como puede ser que el cerebro construya una Luna igual que la exterior. Visto así la pregunta es incorrecta, no existe paralelismo alguno, la única Luna que conocemos es el objeto mental. Lo que conocemos como universo exterior es solo la forma en que funciona y contruye cosas el cerebro. En ese sentido se dice que todo es consciencia (o Mente, como gustes).

En realidad lo anterior está incorrectamente expresado, sería más correcto decir que la mente toma el aspecto de Luna, no es que cree objeto alguno. La mente no crea objetos, pero es la mismísma plasticidad, así pues toma forma de Luna.

Lo siguiente que se supone es que hay “alguien” o algo que ve la Luna, ¿cómo podría eso tener sentido si la Luna YA ES parte de nuestra mente? La Luna simplemente es creada en nuestra mente/consciencia y nadie la ve, es la propia substancia de la mente/consciencia la que ES LUNA. No hay “veedor”. La mente/consciencia ES la Luna mientras el ojo apunte hacia el lugar adecuado.

Esta es la idea tras la palabra: no-dualidad. Todo es Mente.

¿De donde surge pues la ilusión de un veedor?

Surge en una fase posterior. Una vez obtenida la percepción pura, aparece otro proceso: el pensamiento conceptual consciente.

Hay que entender que si esta última fase no aparece, obtenemos lo que se llama No-Mente, Presencia no-dual o esencia búdica, es decir percepción pura sin interpretación.

Pero en la mayoría de los mortales aparece esta última fase de forma automática. Aparece un pensamiento que dice “Yo – veo – la Luna”. Y el pensamiento rompe la unidad y crea tres conceptos: Sujeto, acción y objeto.

La no-dualidad o unidad queda pulverizada. Lo que es relevante entender es que esto es solo un pensamiento, una idea, un concepto que surge de forma automática debido a la creencia o costumbre enraizada de la existencia de un “Yo” o sujeto que ve, cuando esto en realidad no es así. No existe tal Yo, solo pensamientos inconexos e incontrolados con un Sujeto, un Verbo y un Predicado que reacionan ante la mente convertida en Luna.

De una forma sorprendente esa creencia convierte las imágenes mentales (la Luna) en algo que percibimos como “ajeno”, es decir como exterior a nosotros y comienza el Samsara budista.


12 comentarios so far
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me cuesta pillarlo. hasta donde llego, no hace falta un solo ser humano para que exista la luna, el sol, etc. si nos extinguiesemos, los astros seguirian estando. entiendo bien el proceso de percepcion e identificacion de objetos y fenomenos,como lo de que un arbol no hace ruido al caer si no hay nadie para oirlo, por ejemplo, pero todavia no entiendo que ni el mismo arbol exista. quiza por que no lo contemplo de forma filosofica o quiza por que soy mu tonto

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Comentario por marcos

Bueno, lo primero decir que esto es un mero ejercicio intelectual, no tiene demasiada relevancia.

Respecto al concepto de existencia.

La idea es que si nadie percibe (sea humano o no) no se puede decir que algo exista o no exista ¿quién podría decirlo?

De un universo sin observador nunca podrá decirse ni una cosa ni otra. Tú afirmas que ese universo igualmente existe pero esa afirmación será siempre indemostrable pues para demostrarla deberías observarlo de alguna manera ¿no?

Yo no digo que no exista. Digo que ni existe ni no-existe.

Puede parecer una pirueta lógica pero yo lo veo de otra manera: Si sin observador no se puede decir si algo existe o no existe debe ser que la existencia o no existencia de algo es una propiedad de la observación (igual que el color es propiedad de la mente-ojo).

Notad el paralelismo de todo esto a nivel “macro” con la cuántica a nivel “micro” donde se dice que los eventos “no pasan” hasta que alguien los observa, Por eso el gato de Schroedinger está vivo y muerto a la vez hasta que alguien observa.

Pues si lo quieres dicho con terminología cuántica: el ni universo existe y ni no-existe hasta que es observado.

Es difícil de entender pero cuando se pilla, se pilla, y la cuántica tampoco es que sea muy entendible y es ciencia… 🙂

Igualmente, ahora que lo pienso, el artículo no iba de esto 🙂 🙂

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me lo has aclarado bastante con el famoso gato. muchas gracias! Sin embargo sigo creyendo en la existencia de los objetos independientemente del observador, pero esto, como he dicho, es una creencia y no lo era hasta habermelo aclarado tu. gracias de nuevo.

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Comentario por marcos

No aplica quizá del todo, pero como entretenimiento cultural, respecto a las filosofías sobre la existencia, es divertido leer “Tlon, Uqbarm Obis Tertius” de J.L. Borges. Apenas deben ser 20 páginas, creo que en este blog cité algún párrafo en el pasado.

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También podríamos decir que si no hay nadie para percibirlo el Universo existe, pero no de la forma que es percibido.
Aunque pensandolo bien, nunca ha habido nadie que lo perciba. Es el mismo Universo el que se hace consciente de si mismo y/o crea la falsa sensación de separación.
No hay un noúmeno y un ojo separados, todo es noúmeno que interactúa consigo mismo ( no podría ser de otra manera….)
Objeto y percepción no sólo surgen a la vez, a cada instante como una llama de una hoguera , sino que son lo mismo. No hay separación, no hay dos.

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Comentario por ewilius

Casi justo hace un año: https://petitcalfred.wordpress.com/2012/09/26/tlon-upbat-orbis-tertius/

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Muy amena, ilustrativa y útil mezcla entre Taoísmo, Heidegger y Física Cuántica, jajaja… (Con razón Heidegger se empezó a juntar con un maestro zen a finales de su vida…) Me encantó! Saludos.

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Comentario por DiegoMMF

Gracias Diego.

Prometo leer a Heidegger algún dia, sois muchos los que lo nombrais.

Bienvenido

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Hola, soy Juan. Tras leer estas entradas en el blog primero se me ocurre agradecer el esfuerzo del webmaster. Me he apuntado para leer las entradas, que siempre seran bien recibidas.

Igualmente, con respecto a esta entrada, quisiera aportar sobre la sentencia de¨”Y el pensamiento rompe la unidad y crea tres conceptos: Sujeto, acción y objeto.”, que esto está ampliamente acordado en la moderna psicología de relaciones objeto, que viene a decir que toda nuestra percepción construye bloques a partir de esta triada, sujeto, objeto y en este caso un afecto o sentimiento entre ellos, no acción. La acción viene luego.

Pero aparte de esta teoría, ampliamente comprobada, lo más impactante para mí es saber que estos bloques se originan en nuestra más tierna infancia, y construyen una estructura psicológica que sera la que creemos ser el resto de nuestra vida, y que determinará como percibimos el mundo, desde la Luna hasta sentirnos, la forma de nuestro cuerpo y el humor del momento.

Y todo esto se crea antes de nuestros tres añitos, es decir, no tenemos forma de evitarlo. El resto de nuestra vida, nos toca metabolizar este material. En mi caso he podido comprobar cuan terrible puede ser desafiar nuestro sentido de individualidad, y como el mismo deseo de lograr esa presencia es parte de ese deseo de permanecer para siempre.

Nuevamente, mis mejores deseos y hasta pronto.

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Comentario por Juan

Gracias por aportar Juan, bienvenido.

En el texto, cuando hablaba de sujeto-objeto-acción me refería a la propia acción de ver o oler (la percepción) y no a la reacción derivada de esta percepción. Como bien dices, eso último viene luego.

¡Gracias por aclararlo!

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Comentario por

[…] La percepción (o la creación del universo) […]

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Pingback por Ni ser, ni no-ser | Blog de 道

Una vez entendido y aceptado el proceso, en su momento me parecía curioso pensar que cada mente interpretase y desarrollase una misma realidad con tal exactitud como para que el juego de la Historia y el devenir de la sociedad llegase hasta donde ha llegado hoy.
Pronto, uno se da cuenta que los férreos patrones dualistas -pertinaces y obstinados como son- se le han colado una vez más. A partir de aquí surge la hipótesis de Una Mente (o Conciencia) como telón de fondo, como soporte de la realidad, subyacente a todo el juego dualista, que pueda estar separada por más o menos sustratos de la más tosca y superficial, el dualista.
Y así, en dicha capa, en momentos tendrían que mostrarse “fallos del sistema” no sólo como errores de interpretación de esa lógica empleada en ese nivel sino como revelación de otro orden más sutil y profundo que confirma como plausibles interpretaciones contradictorias y repite o aísla una serie de fenómenos que desarman la pretensión de verdad de la lógica racional.
¿Serán, al más puro estilo junguiano, las casualidades y sincronicidades puertas que interpretadas como fallos de un lenguaje insuficiente nos permiten acceder a otro tipo de conocimiento?

Un abrazo

P. D: Cosas de hace mucho tiempo. Para conocerlo, bastan Jung, Wittgenstein y Nietzsche; para vivirlo, hay que escuchar y dejarse transformar por la voz interior.

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Comentario por Radamantis




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