El blog de 道


Marcos Rodríguez
29/06/2012, 1:12 pm
Filed under: Historia

El monte era muy alto y bajaban los ciervos del monte a beber al rio. Yo estaba preparado con el cuchillo, siempre a punto, me escondia y les daba un corte al cuello, al gañote, y daban un salto y se echaban en el agua y allí los acababa de matar. Los otros corrian, pero a mi no me veian. Me hice una zamarra de pieles, dos agujeros, con torbiscas, me hacia agujeros y me ataba una correa de torbisca. Llevaba un pelo largo, hasta la cintura. La carne que yo no queria la ponia en un saco y se la llevaba a los lobos, a los lobillos pequeños; los padres no me dejaban, pero como veian que yo les llevaba de comer, cogieron confianza. Yo olia como ellos. Un dia cogi uno y sin querer le hice un poco de daño y la loba, que estaba allí al lado, me pegó un manotazo. Pero tenia confianza con ellos. Cuando yo quería que vinieran, cuando me veia en peligro, que no tenia salida, empezaba a aullar uuuuuuh …, entonceslo hacia mejor, venian varios lobos y como sabian que yo les echaba de comer a ellos y a sus hijos, pues ellos se daban cuenta que yo no sabia por donde salir, era un bosque muy alto. Yo lloraba y se tiraban a mi dando saltos y me cogian los brazos con la boca hasta que yo reia; luego, me señalaban el camino hasta la cueva de ellos, la lobera, y desde allí yo ya sabia irme. Cuando llegaba allí estaban todos los cachorrillos esperando y empezaban a jugar y a dar saltos. Y lo que es raro es que no les atacaban a las cabras, me veian con ellas, no sé, mira que son malos los lobos con las cabras … Cuando se me moria una, yo empezaba a aullar, venian los lobos y se la comian. Primero le pegaban un bocado aquí, en el cuello, y luego le sacaban el mondongo. Un dia, uno queria matar un chivo, yo cogi un bastón de zarza con muchos espinos y le pegué, se le escapo un aullido al lobo y se marchó. Al otro dia, me viene muy despacito, muy despacito, arrimándose a mi y yo empecé a acariciarlo, y para que no me tomara mania, fui a un agujero de estos que hacia para las perdices y se la di, y se acosto, y se la comió. Yo ya me cuidaba de todos los bichos.

Relato de Marcos Rodríguez, recopilado por Gabriel Janer. Marcos fué abandonado en el bosque a los siete años y fue encontrado tras doce años de vida en completo aislamiento en Sierra Morena, en 1.965. Una vez que se encontró de nuevo inmerso en un ambiente social, tras su captura por la Guardia Civil, realizó una lenta readaptación a las costumbres humanas (comida, vestido, lenguaje, etc), manifestando todavía en la edad adulta preferencia por la vida en el campo y los animales (con los que tiene un trato especial) y desarrolló cierta animadversión por el ruido y el olor de las ciudades, considerando que la vida entre humanos es peor que la vida con los animales

Actualmente reside en Galicia.


3 comentarios so far
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Y cuántas preguntas no se hizo Marcos hasta el 1965?

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Comentario por Totira

De hecho yo buscaba información sobre la construcción del ego en niños sin contacto con la sociedad, hay algunos casos, y me emocionó esta historia de relación entre hombre y lobos. Así pues ¿quizá es cierta la historia de Romulo y Remo? 🙂

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Comentario por

Muy interesante, si sigues compartiendo será agradecido, sin duda.
Quién sabe si la historia de Rómulo y Remo… 🙂

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Comentario por Totira




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