El blog de 道


El cielo de Frankenjura
04/07/2011, 10:01 am
Filed under: Fragments

Esto lo escribí hace tiempo, no sé por qué no lo publiqué entonces, hoy ha pasado la criba:

Miro fijamente el cielo, intentando no parpadear, tumbado sobre el cesped ligeramente húmedo, fresco, cómodo. Los brazos en cruz y las piernas estiradas y cruzadas. Es de un azul limpio y con pequeñas nubes desplazándose muy lentamente, anunciando un cambio de tiempo para mañana. La temperatura es perfecta, atardece y corre una suave brisa. Pienso que esto podría ser el paraiso. Me imagino visto desde arriba como una cruz con un fondo verde.

La respiración es suave pero algo entrecortada, ya más tranquilo. Esperando. Dejando pasar el rato sin nada que hacer, el estrés queda lejos. Si no relajado, al menos calmado. El cuerpo humano obra milagros.

Tengo ahora un extraño sentimiento de irrealidad. Uno se separa de la realidad en estos casos, es  un sistema de defensa pero no deja de ser toda una experiencia.

Veo pasar las cabezas de conocidos y desconocidos del camping, yendo a sus cosas o parándose a saludarme amables. ¿Todo bien? Sí, todo bien. Pasan y pronto salen de mi campo de visión, no me muevo para seguirlos con la mirada, ni tengo curiosidad por saber donde van. La curiosidad es otra sensación que ha desaparecido en este estado mental. Unos ponen cara de circunstancias, otros una sonrisa forzada y algunos más hacen mueca de dolor.

La tienda donde dormimos queda detrás mio, si girara la cabeza podría verla, y ver todas las tiendas de escaladores que nos rodean. Pero no la giro, sigo mirando el cielo azul y de tanto en tanto una lágrima rueda del ojo derecho al cesped. Sólo del ojo derecho, siempre ha sido mi ojo tonto. Pienso que preferiría que no la vieran, pero se escapa sola por mucho que te esfuerces.

El zumbido llega poco a poco y va creciendo, tiene que ser para mi, sería una rara casualidad que fuera para otro.

“Bueno, ya están aquí”.

Entran caras nuevas en mi campo de visión y tapan el cielo a ratos. Me preguntan cosas que Julio traduce y vamos respondiendo. Son amables. Noto el pinchazo y un ligero mareo, sólo se me ocurre preguntar si me voy a dormir. Julio traduce, pero no, no me duermo.

Entre varios me levantan y me suben a la camilla, ya apenas me duele. El corto trayecto me sacude de un lado para otro, como para querer despertarme del todo pero yo sigo con la mirada perdida.

Finalmente me suben a la ambulancia y tapan el cielo de Frankenjura.


3 comentarios so far
Deja un comentario

Pues me encanta que haya pasado la “criba”… 😉

Una escalera de Jacob… una realidad “paralela” que nos conduce a la verdadera realidad… 🙂

Lo dicho..me ha encantado ( por si no te había quedado claro..;-)

Me gusta

Comentario por Pekas

Una humilde reverencia, maestro arquero.

Yo no podría haberlo descrito mejor.

Me gusta

Comentario por

😉

Me gusta

Comentario por Pekas




Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: