El blog de 道


Gato y jardín
30/05/2011, 2:32 pm
Filed under: Contes

Lo vi por primera vez el viernes pasado y hoy lo he visto por segunda y última.

Iba al trabajo y pasaba por delante de una casa con jardín, de esas donde viven gente que tienen todo lo que se puede comprar con dinero. El jardín era realmente bonito.

Por la reja se veia una gato, atigrado, oscuro, lo suficientemente sucio como para saber que no era de los dueños. Lamía lentamente algo que había en el suelo, algo pequeño, no sabría decir qué. Lo llamé ¡pst! y se giró, muy, muy lentamente. No hizo ademán de acercase, ni de irse, no mostró curiosidad. Volvió a girarse igual de lentamente y siguió lamiendo lo que fuera.

Su forma de mirarme me hizo sentir muy triste y me recordó algo pero en el momento no supe qué. Pensé en traerle algún dia comida, luego seguí hacia la oficina.

Hoy lo he vuelto a ver, a la misma hora. Lo he encontrado tumbado de lado enmedio de la acera, como duermen los gatos confiados cuando el calor aprieta, con las cuatro patitas estiradas.

Pero no hacía tanto calor y no dormía.

Me he parado unos segundos y me ha hecho sentir realmente mal. No es sitio para ti, enmedio de la acera, por donde pasa todo el mundo, ¿ni tiempo te dió para esconderte? No parecía tener ninguna herida.

Los gatos saben de la vergüenza de morir, de  la vergüenza de estar enfermos o heridos, siempre se esconden, no esperan ayuda alguna del mundo. O sobreviven solos o no sobreviven. Son orgullosos y han de ser perfectos ante el universo.

Bajando a la oficina he pensado en su mirada del viernes y lo que me recordaba, me recordaba a esos niños hambrientos de los paises pobres que miran las cámaras sin esperanza, ni fuerza, lentamente, como si supieran que ya casi no son de este mundo y nuestras pequeñeces les parecen irreales, como si ya pasearan por otra realidad.

Volviendo a casa temía volver a encontrármelo pero el servicio de limpieza es muy eficiente en los barrios pudientes, la acera estaba vergonzosamente vacía y nadie tenía ya por qué asquearse de nada.

Me he preguntado si no era suficientemente bonito para el jardín, si lo han envenenado. Me pregunto si los dueños del jardín que tienen todo lo que se puede comprar con dinero son realmente conscientes, que eliminando detalles superfluos, al final a todos nos espera el mismo destino.

Luego he querido escribir algo y lo he hecho.


6 comentarios so far
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Qué bonito y qué triste a la vez!

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Comentario por Yolanda

Gracias Yolanda, sí que es triste sí, que digas que también es bonito es todo un honor.

Eso es lo que quería hacer por él. 🙂

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Comentario por

Pobrissó ninu 😦 segur que ha marxat feliç amb un escrit tan bonic 🙂

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Comentario por Clara

Peneta…. 😦

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Comentario por Marta

la belleza de la tristeza, sí

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Comentario por Anónimo

Sencillas palabras ( pero ciertas.. ) … y un hermoso y cálido homenaje…

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Comentario por Pekas




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