El blog de 道


Más del yo
06/09/2010, 6:12 pm
Filed under: Fragments

Una de las desilusiones capitales es la del yo. El budismo concuerda así con Hume, con Schopenhauer y con nuestro Macedonia Fernández. No hay un sujeto, lo que hay es una serie de estados mentales. Si digo “yo pienso”, estoy incurriendo en un error, porque supongo un sujeto constante y luego una obra de ese sujeto, que es el pensamiento. No es así. Habría que decir, apunta Hume, no “yo pienso”, sino “se piensa”, como se dice “llueve”. Al decir llueve, no pensamos que la lluvia ejerce una acción; no, está sucediendo algo. De igual modo, como se dice hace calor, hace frío, llueve, debemos decir: se piensa, se sufre, y evitar el sujeto.

– J. L. Borges


8 comentarios so far
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Bueno, pues incurriendo en un error diré que, cierto, hay un conjunto de estados mentales, pero ese conjunto de estados mentales en cada instante de tiempo son diferentes en cada sujeto, entonces ¿No podrían agruparse en un yo?

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Comentario por oscar

Si el hecho que sean diferentes entre tú y yo genera yo’s diferentes, entonces si son diferentes en mi hoy respecto a mañana ¿son dos yo’s diferentes?

Parecería obvio que sí, por tanto ¿dónde está la cotinuidad del yo? ¿a qué llamar yo?

Me viene a la cabeza una metáfora, las llamas del fuego, eso es el yo. ¿Es algo tangible? ¿es algo realmente? Bueno, según como lo mires lo es, pero desde luego no deja de ser un infinito de chispas cambiantes.

Pues algo así es el Yo.

Me gusta, creo que voy a patentar esa metáfora. 🙂

Luego hay otro hecho importante y es que eso de lo que hablamos y llamamos yo, sólo es una fracción del cerebro e incluso una fracción de los procesos mentales. Eso es sabido y es un hecho científico. Por eso a menudo nos gusta llamarlo mente racional o discursiva (el lenguaje vuelto hacía uno mismo es su principal característica). Es pedacito del total, a menudo se atreve a considerarse el total, y en ese sentido es un Yo muy poco Yo, realmente. 🙂

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Comentario por Calfred

Quizá añadiría que lo que hace que tú YO de ayer te parezca tuyo y el YO de otro no es debido a la conjunción de la memoria y la reflexión racional sobre ella, sobre el pasado, sin memoria e interpretación discursiva de la misma que nos recuerde como existentes en el pasado no podemos tener Yo, no hay continuidad, se vive en el puro presente.

Como los animalitos.

J.L. Borges dijo: “los animales son inmortales por que no saben que han de morir”. Yo opino más bien “los animales no son (nada, ni inmortales, ni mortales), porque no tienen Yo” 🙂

Y eso lo dijo en un interesantísimo cuento sobre la memoria: “El inmortal”. Muy recomendable.

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Comentario por Calfred

“Si el hecho que sean diferentes entre tú y yo genera yo’s diferentes, entonces si son diferentes en mi hoy respecto a mañana ¿son dos yo’s diferentes?”

Sí y no. Si no existiera el tiempo y esos dos yo’s siguieran existiendo, entonces serían dos yo’s diferentes. Si existiera el tiempo y esos yo’s han existido en momentos diferentes, esa secuencia de yo’s formarían mi yo cambiante, que va evolucionando en el tiempo pero que, en esencia, es el mismo.

Todo lo que haces, o no haces, y todo lo que te ocurre a lo largo del tiempo cambian, matizan, tu manera de pensar, tu manera de relacionarte con todo el mundo en general y con algunas personas en particular, tu manera de vivir los “presentes” y “futuros” acontecimientos… pero, en general, tu seguirás siendo oskar al que le gusta escalar, patinar, la informática, los gatos…

Probablemente, alguien que haga muchos años que no te ve, cuando te reencuentre, tenga la sensación de que eres otra persona. Simplemente está ante una versión de ti que ha evolucionando en el tiempo.

¿Por qué estás tan seguro de que los animales no tienen Yo?

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Comentario por oscar

Después de una mañana de natación-reflexión creo que mi yo de hoy está un poco más cerca de tu yo de ayer. Por cierto ¿Cuanto dura un yo? 😉 Creo que cada vez me resulta más atractiva la idea de que el tiempo no existe, que es sólo una invención de nuestro cerebro…mmmm….interesante, leeré más y pensaré más sobre esto. 🙂

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Comentario por oscar

Oscar, me encanta que pongas las cosas en duda porque me haces ordenar mis ideas. Así que no te conviertas demasiado, sería una pena.

Respecto a lo que dices en tu anterior mensaje, yo hubiera usado tu mismo argumento para deducir justo lo contrario: si yo cambio tanto en el tiempo, resulta que lo único que te hace decir que sigo siendo yo es la continuidad en el tiempo de mi cuerpo, si pusiera mi personalidad en otro cuerpo nadie pensaria que es Calfred pasados 10 años. Así pues se da la paradoja de que tu Yo sólo es reconocido como tu Yo porque resider en el mismo cuerpo… Poca esencia tiene eso ¿no?

Hace 20 años no me gustaba escalar ni los gatos. 🙂

P.K.Dick al que le encantaba jugar con la mente, ideaba seres artificiales con personalidad, con Yo, para ello sólo hace falta ponerle tus memorias y dejarlo viviendo en tu contexto… Nada más.

Por tanto el yo (consciente) no es que no exista, eso es una exageración, las llamas y el fuego existen, sino que es una contingencia puntual de nuestros pensamientos desordenados. No tiene esencia alguna, no más allá de la que tiene la espuma de una ola. Es una configuración puntual y cambiante de nuestro cerebro.

Tengo la impresión de que la parte social del ser humano tiene también mucho que ver en todo esto. Sin sociedad alguna, la personalidad y el yo consciente se disuelven, no se fijan fácilmente, cuesta mantener tu Yo igual durante más tiempo. Existen muchos casos documentados, nos volvemos más “animalitos”. El reflejo en los demás y el reflejo que generamos de nosotros mismos al pensar y discurir fija en nosotros el concepto del Yo, de una personalidad estable en el timpo, de una esencia más allá de la espuma o las chispas.

Recomiendo ver “Touching the void” con este debate en mente.

Porque sino tu razonamiento te lleva a hablar de “la esencia del yo” y te acerca a las doctrinas que creen en un alma o un principio trascendente más allá de lo que conocemos. La doctrina budista del anatman dice justo lo contrario, que no existe tal cosa.

Yo tampoco la he visto.

Por cierto, por si alguien pregunta: El Lamaismo tibetano es una de la formas más degeneradas de budismo, por eso creen en un principio “atman” que se mantiene tras las reencarnación, pero es la excepción a la regla aunque sea quizá una idea muy difundida y popular la idea de buscar al Lama entre los niños acabados de nacer.

El Yo en los animales: Obviamente no sé seguro si lo tiene, es más no sé ni si tú tienes Yo o sólo lo parece. 🙂 Pero hay pistas: los animales no se reconocen a sí mismos en un espejo, ni en fotos salvo excepciones rarísimas, así que es muy probable que no sean conscientes de su propia existencia. Visto así parece raro que tengan yo consciente, al menos tal como lo tenemos nosotros. Tampoco son en general capaces de razonamientos sobre sí mismos (o de razonamientos en general) aunque hay por supuesto un degradado infinito desde la ameba al ser humano (delfines y primates superiores nos quedan cerca).

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Comentario por Calfred

[…] (“Más del yo”, Blog de 道) […]

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