El blog de 道


El lugar del YoSoy en el budismo (II)
26/06/2019, 7:07 am
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Esta realización, como todas, se presenta normalmente primero como experiencia durante la práctica siendo menos espectacular (y que en zen llaman shikantaza), luego con flashes no previstos durante el día que duran algunas horas o pocos días y que nos maravillan (los famosos kenshos), y finalmente el día D, se hace el click y la mente queda configurada así de forma indefinida y natural.

Y pasas a creerte un Buddha iluminado 🙂 o no…

Si quieres ampliar detalles, todo el mini-libro “Dinámicas de …” trata sobre ello (y solo sobre ello) aunque lo escribí hace años y probablemente hay partes muy mejorables.

Al final la realización de la Yosoydad es lo que hoy día llamamos Despertar y aunque Edji Muzika dijo que era “el parvulario de la espiritualidad” realmente eso es una exageranción, una provocación tan típica de los maestros. porque la realización completa de la yosoydad es un momento muy relevante, aunque, es cierto, relativamente alejado todavía de la liberación completa o budeidad.

Bien y ¿cómo encaja esta realización en el budismo que (maldicho) dice que realmente YoNoSoy?

La Yosoyidad en budismo es un estadio intermedio sin mucha mayor relevancia que eso mismo (que suele ser un paso intermedio que ocurre se quiera o no). La Yosoydad se considera todavía ignorancia en el budismo. Veremos por qué…

Así que en realidad en el budismo es un estadio a veces necesario pero no exento de riesgo, pues es muy fácil derivar hacia doctrinas “de atman”, es decir, aquellas que creen que la solución al problema del sufrimiento es un “sujeto mejor” que el de antes y no la ausencia de sujeto.

Curiosamente esto en Mahamudra lo definen como el defecto de “apegarse en exceso a la vacuidad” y es detectable así, el “sujeto” se crea o no iluminado tiende a huir de “los fenómenos” (la vida) para obtener poder residir en lo que el llamar “su Ser” con tranquilidad. Es decir, no ha resuelto del problema del Samsara, pero sí ha encontrado un refugio al que sabe volver cuando está solo o no afectado por el Samsara.

De hecho la frase “ha encontrado un lugar al que regresar” es del Suramghama sutra, de su sección sobre los estados distorsionados en los que puede caer el practicante budista.

Quién no haya leído “Las siete etapas de Thusness” le animo a hacerlo, no es un texto largo y es clarificador, explica bien como esta realización le confundió inicialmente (a Thusness). No entendía porque Buddha habría llamado a “eso” (Iamness) Anatman, pero es que no lo hizo… y poco a poco lo acaba viendo… hasta realizar Anatman.

En el modelo Mahamudra, la Yosoydad corresponde al primer y segundo yoga, se obtienen kenshos (experiencias puntuales) durante el primero (en sus fases medias y sobretodo mayor), se obtiene la realización entre el primero y el segundo, y a partir del segundo, se desliza lentamente hacia la no-conceptualidad completa, es decir se deshace esa Yosoyidad progresivamente.

En budismo, si lo miramos en función de qué realizaciones ocurren, existen realmente solo dos tipos de sendas, aunque no se explique así o no lo haya leído escrito así:

  • Aquellas en las que el practicante realiza directamente Anatman.
  • Aquellas en las que primero se realiza esta Yosoydad (y luego si procede, Anatman).

Aquellas en las que el practicante realiza Anatman directamente, como primera realización, son un caso raro, raro, hoy día. Dentro de lo ya rarísimo que es cualquier realización. De hecho no me consta ningún caso actual de primera mano.

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El lugar del YoSoy en el budismo (I)
24/06/2019, 7:07 am
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Derivado de un comentario

YoSoy o la realización de YoSoy (Iam o Iamness en inglés) como casi todo en espiritualidad, no tiene una definición aceptada por todos, ni siquiera está claro que la pueda tener jamás. Pero a base de leer mucho y experimentar o vivir tu propia senda, se acaba intuyendo que la gran mayoría de las personas hablan de un mismo o parecido evento.

Esta realización ocurre o es potenciada con prácticas de meditación no-conceptuales, es decir que descartan el pensamiento y en gran parte la actividad mental más sutil, y cuyas doctrinas hagan hincapié en descubrir la identidad tras ellos (adquirir ese prajna).

Si se da esa situación esta realización es posible. Y como la situación es comparable y la práctica también (intentar solo-ser/solo-estar más allá del pensamiento) en muchas doctrinas, no solamente budistas, pues entonces es bastante sensato entender que sus frutos también son muy parecidos o iguales. Y además parece ocurrir tal cosa.

Por citar tres “grandes” vehículos tradicionales que trabajan justo así, tendríamos Shikantaza, Mahamudra y Solo-ser del Adv. Vedanta. Y quizá algo alejadas pero podrían ayudar, las meditaciones concentrativas más tradicionales.

La Yosoydad se ha definido como la realización del YoSoy (y todavía no hemos dicho nada). Podríamos concretar un poco más y decir que lo que se realiza es que “eres”, pero eso ya lo sabías ¿no? Esta definición por tanto no puede ser suficientemente buena. Otros dicen que realizas que eres consciencia pura…  no queda claro que es “pura”, supongo que quieren decir “consciencia y nada más” pues se dice que eso es todo lo que eres. Ahora empezamos a avanzar.

Anadi, aunque no la llama Yosoydad (Anadi no llama a nada en absoluto igual que los demás, ha hecho un esfuerzo notable justamente para no usar las mismas palabras que los demás) la define mejor en mi opinión, dice que es la adquisición de la capacidad de la mente para estar/ser, sin estar apegada a ningún contenido mental. Por eso la sensación es de que, por fin “solo eres” y por eso es fácil también concluir que eres “solo consciencia” pues ¿qué otra cosa queda?

Otra forma de decirlo, aunque parece inicialmente que no es lo mismo (de hecho es un ejemplo interesante de como se pueden decir dos cosas totalmente diferentes del mismo evento), es que rompemos una especie de nexo o nudo con nuestro pensamiento. Antes de la realización, si aparece un pensamiento, nos enganchamos a él como con velcro, de hecho la sensación casi siempre va a ser que eso es normal porque “lo he pensado yo”, pero tras la realización de Yosoy se ve que eso era una forma de verlo que puede cambiar, puede ser de otra manera, y tras la YoSoydad el pensamiento ocurre y no necesariamente lo he pensado “yo”.

El resto de contenidos mentales (sentir, ver, oir) no tienen esa propiedad de velcro, así que solamente rompiendo este velcro-pensamiento quedamos libres de la esclavitud de los contenidos mentales habituales (las seis puertas). Pues solamente éramos esclavos de… el pensamiento…

No es que no puedas apegarte a ningún pensamiento a partir de ese momento, al contrario, te garantizo que lo harás. De hecho para que no ocurra tal cosa jamás, deberás completar el segundo yoga, y justa esa es la prueba de que lo has completado (aunque hay otras).  Pero tras esa Yosoyidad realizada, puedes no apegarte al pensamiento reactivo bajo ciertas circunstancias, cosa que hasta ahora podías.

A qué pensamiento te apegues en esta fase post-realización (que, repito, es todo el yoga de no-conceptualidad Mahamudra) indicará qué apegos mentales permanecen vivos. Y de hecho el yoga de no-conceptualidad concluirá cuando estos sean casi cero o cero pues el desapego del pensamiento será perfecto (restarán solo apegos no-conceptuales, por ejemplo ante la muerte) y ya no habrá diferencia entre estar mindful o no mindful, estarás en una tercera situación y se llamará un-sabor.

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Prácticas preliminares: epílogo
22/06/2019, 7:07 am
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Algunas personas pueden tener la idea de que esas enseñanzas sobre la compasión son parte de las enseñanzas del “camino gradual” de los sutras (sutrayana), y no son tan efectivas como las enseñanzas más avanzadas del “camino directo” de la Gran Perfección o el Gran Sello (Dzogchen y Mahamudra). Eso es una completa equivocación. Solo si has desarrollado el amor y la compasión de la bodichita relativa, entonces la bodichita absoluta, la esencia misma de la Gran Perfección y el Gran Sello, puede nacer en tu ser.


Some people may have the idea that these teachings on compassion are part of the ‘gradual path’ teachings of the sutras, and are not nearly as effective as the more advanced ‘direct path’ teachings of the Great Perfection or the Great Seal. That is a complete misunderstanding. Only if you have developed the love and compassion of relative bodhichitta can absolute bodhichitta – the very essence of the Great Perfection and the Great Seal – ever take birth in your being.

– Dilgo Khyentse Rinpoche

 

Gracias, Diego.



Las prácticas preliminares (y II)
19/06/2019, 7:07 am
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Pues bien, en los tratados tradicionales Mahayana en general y Mahamudra, en particular,  se aconseja empezar reflexionando muy seriamente sobre estas cuatro cuestiones:

  1. La suerte que significa estar vivos y nacer como seres humanos.
  2. La impermanencia y la muerte, siempre al acecho. La necesidad de aprovechar cada instante, de no malgastar el precioso momento. Como decían los filósofos romanos: “Carpe Diem” (Aprovecha el instante), “Memento Mori” (Recuerda que vas a morir).
  3. El karma: causa y efecto. Cuidar, ser conscientes del cuerpo, mente y palabra….aprender a renunciar a aquello que va en contra del Dharma, reflexionar que somos causas pero también efectos, limpiar los arañazos de Alaya y fomentar lo beneficioso …Todo lo tratado en las últimas entradas de Tao.
  4. Samsara y el sufrimiento, sus causas.

Si queremos cambiar debemos ser serios, dejar de divagar intelectualmente viendo y comparando escaparates espirituales sin tomar ninguna decisión radical. En el fondo hablamos de un tipo de renuncia. La renuncia a aquello que es trivial, intrascendente, a comportamientos basados en el placer inmediato, siguiendo cánones de la adormidera de la sociedad de consumo, renunciar a ser una marioneta que reacciona automáticamente según ideas inoculadas por intereses ocultos.

La práctica del budismo debe ser integral, abrazar todos los aspectos de nuestra existencia, sin tensiones, con visión. Comprobaremos que el cambio muestra sus beneficios día a día, si somos sinceros. Disciplina es una palabra muy denostada, con tintes militares o de colegio de jesuitas. Pero como dije en un comentario, procede del latín “discere”, que significa “aprender”. Disciplina y aprendizaje, como atención y aprendizaje están íntimamente relacionados.

Otra práctica preliminar es el “Refugio” en las Tres Joyas: El Budha , el Dharma (la Enseñanza) y la Shanga (la comunidad budista) . Cuando emprendemos una gran aventura debemos de tener un lugar donde refugiarnos, un campamento base. Este especial refugio es un acto por el que constatamos que no estamos solos en el viaje, que tenemos al mejor guía, las mejores indicaciones, materiales y víveres, y a la mejor compañía. En realidad, este Refugio, aunque en principio parece referirse a elementos externos a nosotros, cuando se profundiza, constataremos que remite a nuestro interior, a nuestra verdadera naturaleza…

Finalmente, nunca olvidar que el camino es largo, que habrá caídas, parones, dudas. Cuando estos eventos se produzcan debemos acudir a la reflexión sobre los temas comentados anteriormente.

Nunca debemos olvidar el componente fundamental: LA COMPASIÓN….Como se expresa en el Lankavatara Sutra (texto esencial en el tercer giro de la rueda del Dharma) : “…..La Verdad Omniabarcante  es AMOR….” La Bodichitta es el ardiente deseo de alcanzar la liberación en beneficio de todos los seres sintientes….Según mi experiencia, ahí radica la gran fuerza, la gran motivación. No busco actuar de forma “correcta” para mi liberación (exclusivamente), sino porque comprendo que todo está interrelacionado, que nada “es” por si mismo, y que, como dice Tao, todos somos causas y efectos. Esto jamás debemos de perderlo de vista.  Cuando por la mañana me mentalizo para afrontar el día según la práctica, siempre trato de recordar que no voy buscando ningún beneficio personal, sino que lo hago en beneficio de todos los seres. Antes de sentarme a meditar formalmente, dedico la sesión a la liberación de todos los seres sintientes…Creedme, todo cambia.  Me encanta una de las metáforas sobre la Naturaleza de la Mente encontrada en un texto Mahamudra: “Matriz de Vacuidad, Lucidez y Compasión”.

Así que podemos ser diletantes de lo espiritual, pasando por alto la fugacidad de la vida, autoengañándonos creyendo que practicar o ser espiritual es un traje que yo hago a mi medida…eso sí, que sea cómodo,  o iniciar el camino seriamente, con firmeza, convicción y motivación…

Intuyo que si a los artistas las musas los deben encontrar trabajando,  la Liberación o Iluminación nos debe encontrar… practicando.

Un abrazo a todos



Las prácticas preliminares (I)
17/06/2019, 7:07 am
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Presentamos hoy un texto de Diego que ha redactado muy amablemente para todos nosotros:

 


 

Quiero comenzar con las palabras de Daniel Brown en su libro “Señalando la Gran Vía: Las Etapas de la Meditación en la Tradición Mahamudra” (gran libro, lamentablemente no traducido al español):

Los preliminares avanzados preparan adecuadamente la mente para la práctica formal de la meditación. Contrariamente a la opinión popular, la meditación es el resultado, o fruto, no el comienzo de la práctica espiritual.
Los profundos cambios en el estilo de vida y la visión de la mente que constituyen las prácticas preliminares ayudan a generar meditación, y se abre el camino a las meditaciones esenciales que siguen
.

Cuando vamos a realizar un gran viaje, una gran aventura o un cambio radical en nuestra vida,  necesitamos prepararnos concienzudamente, realizar unas actividades previas al viaje o al cambio en sí. Y, sobre todo, mentalizarnos en profundidad.

Si hablamos del mayor cambio o giro en nuestra vida: ser fiel a nuestra llamada interior e iniciar el viaje espiritual hacia la liberación. ¿Cómo podría ser de otra forma?. Esta etapa previa al inicio real del viaje es lo que se llaman dentro del budismo  las “prácticas preliminares”.

Existen múltiples libros budistas tradicionales que hablan sobre ellas, yo me limitaré a las denominadas  generales en los textos Mahayana y Mahamudra, partiendo de la base de que existen algunas prácticas extraordinarias tántricas (visualizaciones, ofrecimiento de mandalas, gurú-yoga,etc) que se salen del contexto de este escrito.

Por otra parte, haré unas consideraciones sobre temas que considero esenciales, pidiendo perdón a todos los expertos en budismo ya que me considero un principiante y bajo ningún concepto quiero pretender que domino esta materia. Me mueve exclusivamente el deseo de compartir mis vivencias en la práctica, mis insights,  aunque a veces mi osadía provoque inexactitudes que sé que sabréis perdonar.

Como dice Brown, la meditación es resultado, fruto… no un comienzo. ¿Os acordáis del orden del Noble Octuple Sendero?

 Sabiduría

1  Visión o comprensión correcta

2  Pensamiento o determinación correcta

 Conducta ética

3  Hablar correcto

4  Actuar correcto

5  Medio de vida correcto

 Entrenamiento de la mente

6  Esfuerzo correcto

7  Estar-Presente o Consciencia del momento correcta

8  Concentración o Meditación correcta

No en vano la meditación está en último lugar. El orden no es casual.  Si queremos que la meditación formal diaria sea “correcta” influye radicalmente la visión y el pensamiento que hayamos cultivado durante el día, la forma en la que hayamos hablado, actuado o vivido, el esfuerzo que hayamos realizado y la atención plena (sati-mindfulness) que hayamos practicado cotidianamente. Todo esto son también “prácticas preliminares”.  Pero también se da un proceso de retroalimentación o feed-back positivo, ya que la meditación correcta afecta al componente de sabiduría y estos dos últimos al comportamiento ético.  Desde un principio me ha impresionado el carácter integral y sinérgico de los distintos aspectos de las enseñanzas budistas.

Seguimos




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