El blog de 道


¿Es Anatman lo mismo que Brahman?
22/10/2019, 7:07 am
Filed under: Uncategorized

Aquí hemos comentado alguna vez algo tremendamente sacrílego, o quizá no.

Hemos dicho que, realmente no es demasiado diferente Anatman de lo que en Advaita Vedanta llaman Brahman,

No tienen por qué ser necesariamente exactamente lo mismo, pero ambas formas mentales son no-duales y por tanto muy cercanas (más cercanas entre ellas que con Atman, que es una forma de sujeto y por tanto dual).

Thusness usa una terminología muy práctica para referirse a estas dos situaciones mentales, Brahman y Anatman habla de O+ y O-.

Que podríamos traducir como yo-soy-todo y no-soy-nada, respectivamente (O+ y O-) y que se mapean, en su esquema mental, de forma directa a Brahman y Anatman.

Es paradójico, aunque a los lectores del blog no les debería extrañar, que los extremos se toquen y las dos anteriores expresiones, totalmente opuestas, son muy cercanas cuando se transforman en una realidad mental. Al final lo único que las separa es una sutil sensación de “Yosoydad” o no. pero la característica principal se mantiene: la ausencia de un teatro cartesiano.

Es decir que el total de la experiencia es percibido sin dualidades de observador-observado.

Veamos el siguiente texto:

Necesitas escuchar que toda la gran tierra es tu propio cuerpo del Dharma. Lo que busca saber lo que realmente somos es el corazón resuelto de alguien que está realmente vivo. Aun así, aquellos que ven cuál es su verdadero ser son pocos. Solo un Buda conoce ese ser. Otros que están fuera del camino, como los no budistas, en vano toman su ser irreal y falso como su verdadero ser. El ser del que los budas hablan es sinónimo de toda la gran tierra. Por lo tanto, tanto si conocemos nuestro verdadero ser como si no, en cualquier caso, no hay otra “toda la gran tierra” que no sea nuestro verdadero ser.

Fijaos como aquí, la persona que escribió esto, casi hace una descripción de Brahman (toda la gran tierra es nuestro verdadero ser), pretendiendo describir Anatman.

Y es que en ambos casos, el ser obtenido es “toda la gran tierra” y por tanto la descripción es certera.
Quizá pensemos que este señor se confunde y no ha realizado la budeidad sino Brahman.
O quizá pensamos que sí, que percibe la budeidad pero no es demasiado bueno describiendo su situación o incluso que la exagera o pretende hacerla diferente a lo que es por algún motivo.
Pero también hemos de contemplar la posibilidad de que Brahman y Anatman sean casi, casi, la misma posición mental. O la misma…
¡Ah! el autor del párrafo es Eihei Dogen en el Yui Butsu Yo Butsu.
La Gran tierra con sus montañas y rios es exactamente lo mismo que nuestro estar vivos.
-Dogen
Nota: El término compuesto “montañas y rios” (山水) en pintura china tradicional se usa para nombrar cualquier paisaje natural.


Epílogo: Dogen no respondiendo
20/10/2019, 7:07 am
Filed under: Uncategorized

Cuando hayas despertado completamente a pesar de ti mismo, no será en absoluto como lo que pensaste que sería antes de despertar. De cualquier manera que hayas imaginado como sería, a lo que despiertas no se parecerá en absoluto a lo que habías imaginado, porque el despertar real no tiene semejanza con lo que uno pueda imaginar que sea. Por lo tanto, es inútil tratar de imaginar cómo es de antemano.

-Dogen (Yui Butsu Yo Butsu)



Nunca preguntes qué significa esto (y III)
18/10/2019, 7:07 am
Filed under: Uncategorized

Puede hacerse un simulacro de entendimiento, como cuando alguien te dice “aquí el autor se refiere al Nirvana” y tú asientes. Has “entendido”, pero en realidad no tienes ni idea de lo que es el Nirvana ¿no? Pues eso es “entendimiento”… del malo… del superficial… del conceptual… del… vacío…

Nunca has estado ni tan siquiera cerca del Nirvana, no sabes lo que es. Oh sí, puedes llenar quince páginas con adjetivos, están en los sutras, pero como el que nunca ha visto el color verde, no tienes ni la menor idea de cómo se siente eso. No tienes ni la menor idea de lo que es Nirvana.

Has “entendido” sin haber entendido nada.

Esas son las dos formas de entendimiento (conceptual y no conceptual). Por eso prajna ha sido definido aquí como entendimiento no-conceptual espiritual.

En realidad lo único que has entendido es que se ha usado una palabra que te suena, que ya habías leído antes y que se relaciona con sentir cosas buenas y ser un Buddha. No puedes entender mucho más. Así que en realidad no entiendes apenas nada. Es una flechita de cristal hacia tus propias ilusiones, y poco más.

Es un concepto vacío (para ti).

Tienes un cascarón que disfrutas usando aquí y allá como si supiéramos de qué hablamos, y todo es realmente un gran chiste porque es un cascarón vacío y nadie (o casi nadie) sabe de lo que se habla, pero nos pasamos unos a otros el cascarón por blogs, libros, whatsapp, conversaciones…

Visto desde una posición no conceptual es tremendamente interesante, es la vacuidad conceptual en acción en todo su esplendor. Cascarón vacío sobre cascarón vacío.

Pero no hace ni falta irse a términos tan místicos, no puedes explicar el cantar de un jilguero a un sordo pero tampoco a cualquiera que no lo haya oido.

Por supuesto puedes intentarlo, y el receptor además casi siempre asentirá “sí, sí, entiendo…” pero en realidad tampoco entiende en absoluto, solamente “entiende”. Es decir puede hacerse una idea (falsa) de lo que quieres describirle pero no puede hacerse una idea certera, sería demasiada casualidad… en todo caso, si depende de la casualidad, poco hemos transmitido ¿verdad?

¿Puedes transmitir a alguien, con precisión mínima, el sabor de las fresas? No, no puedes, y no es porque el receptor no tenga paladar, es porque no se pueden transmitir experiencias no compartidas.

Quizá si hay alguna experiencia compartida muy cercana puedes dar una impresión algo más certera, como diciendo “¿sabes los fresones? pues un poco más ácido”. Y aún así lo obtenido por el receptor solo es una visión imaginaria de ese sabor, más o menos cercana…

Por eso, el entendimiento verdadero, correcto, aumenta a medida que te acercas a la situación de quién te lo está transmitiendo.

De ahí que sea una pérdida de tiempo intentar hacerte llegar conceptos espirituales muy lejanos a tu situación actual y quizá notarás como a la persona en cuestión, si es sabia, le parece una pérdida de tiempo, lo es. Quizá hasta se irrite un tanto. Ahora ya sabes por qué. No tiene sentido, no ayuda en casi nada.

Así pues los conceptos espirituales no son transmisibles en su mayor parte. Simplemente “entiendes” pero no has entendido nada.

Porque ni tan siquiera sueles tener experiencias cercanas parecidas y cuando las tengas, ya no necesitarás el concepto. Les pongas palabras o no, seguirá siendo tu vivencia y ya estará claro todo. De hecho igual la llamas de otra manera y en toda tu vida no reparas que aquella otra persona también quería decir “esto”.

Si todo esto es así (y lo es), ¿ves ahora como de improbable es que todo lo que se ha escrito en espiritualidad use un lenguaje homogéneo, coherente?

Es absolutamente imposible.

Y todo eso, lo anterior, ocurre cuando la situacion es ideal, es decir, cuando hay una transmisión directa del que sabe realmente, al que creerá “entender”. Imagínate cuando ese que creyó entender se lo explica al siguiente… madre mía, pura fantasía… y acabamos de empezar…

Entender completamente que vives en ese universo mental de cascarones vacíos, es no-conceptualidad (y no reprimir el pensamiento como a veces se piensa).

Es en esa piscina vacía donde nadas mentalmente la mayor parte del tiempo. Jugando con símbolos que a menudo no tienen ni fondo real. “Entendiendo” sin entender.

Pero ¿cual es la alternativa a todo esto?

No la hay, por eso se responde a la pregunta y se siguen repartiendo cáscaras vacías.

 



Nunca preguntes qué significa esto (II)
16/10/2019, 7:07 am
Filed under: Uncategorized

Los conceptos espirituales no tienen un significado universal, preciso, objetivo o absoluto por muchas razones, hoy citaremos tres:

  1. Porque suelen describir experiencias que no son compartidas, lo cual complica mucho su entendimiento por parte del que escucha (en realidad lo hace imposible).
  2. Porque no ha habido nunca un organismo como la RAE que marque un standard de significado al que todo el mundo debe adherirse le guste o no.
  3. Porque como mucho, aunque esa RAES existiera, podríamos obtener una definición aceptada por todo el mundo basada en otros conceptos que también carecerán de significado universal por el punto 1, luego también será una definición “opinable”.

El punto 2 no necesita mayor explicación, es tal cual. Siempre que alguien pida o dé una definición espiritual como absolutamente correcta, que sepais que no existe tal cosa. Todavía no se ha fundado la RAE de la espiritualidad. Nadie puede afirmar la exactitud de una definición o que su definición es superior a otra.

Puede ser más coherente con unos aspectos o doctrinas determinados, puede ser más clara o menos, etc… pero poco más. Es su definición y nada más.

También implica que toda definición es válida, simplemente porque nadie en espiritualidad tiene más autoridad que otro… Buddha no es superior a Mahoma, ni nada parecido. Por supuesto, para un budista, la definición en un sutra tiene más valor que una en un sastra o de un maestro famoso, y esta más que una que dé un monje novicio… pero es demasiado inocente pensar que los sutras o los maestros, todo ellos, siempre usan definiciones equivalentes de esos términos. No lo hacen.

Así que menudo caos ¿no? Pues sí.

Así que en realidad lo más sensato es preguntar siempre: ¿qué quieres decir cuando usas XXX? ¿o qué quiere decir XXX en este texto? Y si os fijais, esa es siempre la pregunta que suelo hacer en el blog cuando alguien usa un concepto de este tipo.

Mucha gente en este punto, a la hora de dar esa respuesta, suele bloquearse bastante. Eso demuestra que estaba usando el concepto como etiqueta vacía de significado y no tiene demasiada idea de lo que habla, luego profundizaremos en esto. Pero si no sabes definir con precisión una palabra que usas, entonces el uso que haces de ellas es pura vacuidad. Pura ilusión. Lo mismo podrías hablar de gamusinos o de los hijos de una mujer estéril.

La única excepción a eso es si estás hablando de una expeciencia que has vivido pero no sabes describir. En este caso el problema es el contrario. En el primer caso tienes un significante vacío de significado, y en éste último tienes significado que no sabes trasladar a significantes adecuados (para tu oyente).

El punto 3 simplemente indica que aun cuando tengamos esa RAE[S] algún día, tendremos siempre la limitación del punto 1.

Así pues nos queda el punto 1, que dice que no podemos entender un concepto espiritual correctamente porque no es una experiencia compartida.

Eso suena raro ¿no? Pues lo explicamos.

Tenemos la típica anécdota de ¿cómo transmitir a un ciego lo que es el verde? Imposible. Y todos lo entendemos.

Lo que igual no tenemos tan claramente es que aplica a toda experiencia y a todos:

No se puede transmitir con palabras nada que no sea una experiencia compartida.

Seguimos



Nunca preguntes qué significa esto (I)
14/10/2019, 8:47 am
Filed under: Uncategorized

Apego a los nombres significa reconocer, en estas cosas internas y externas, los aspectos característicos de individualidad y generalidad, considerándolos, definitivamente, como perteneciendo a los nombres de los objetos.

– Buddha en el Sutra Saddharma Lankavatara


En espiritualidad nos pasamos el día preguntando: ¿qué significa XXX? (pon en XXX cualquier término espiritual que gustes).

Pero desde un punto de vista último (de verdad absoluta como gustan decir en el Zen), esa pregunta nunca tiene sentido, sea lo que sea ese XXX.

Curioso ¿no?

Otra cuestión es que se responda por las razones que sean, sobretodo por no ser demasiado estricto y ayudar, pero veámos por qué no tiene sentido preguntar qué significa algo (preguntado así, sin más matices).

Entender esto ayuda mucho a trascender la conceptualidad. Es, en cierta manera, otra forma de filosofía Madyamika, la primera doctrina que realmente transcendió completamente la conceptualidad de forma argumentada (que es lo que intentará este texto).

La respuesta, en realidad, es sencilla: preguntar “qué significa algo”, implica asumir que esa palabra, ese algo, tiene una definición estricta, inapelable, casi innata, igual para todos y que encima cuando oímos esa definición todos interpretamos lo mismo.

Es decir, estamos reificando ese concepto (sea el que sea) y asumiéndolo como sólido y un absoluto.

Es creerse que XXX siempre es igual a “lo que sea”.

De hecho a menudo asumimos que “lo que sea” es XXX, lo cual es peor (eso es lo que critica Buddha al principio de este texto).

Asumimos que igual que 1+1=2, si preguntamos por XXX obtenemos alguna ecuación parecida : XXX=tal-tal-y-tal

Y damos a esa ecuación valor de verdad. Esa es la definición de XXX. O peor aún. Eso es XXX.

Pero eso nunca es así, desgraciadamente.

Incluso aunque no tengamos claro el significado de ese término XXX, asumimos que lo ha de tener (y que ha de ser uno solo), que en todo caso es mi ignorancia la que me confunde cuando leo diversos textos y me parece que la palabra se usa de formas muy diferentes.

Pero el error, en este caso, no está en tu ignorancia sobre el concepto, sino en tu paradigma sobre lo que son los conceptos, que es erróneo. Pues es tremendamente optimista.

Podríamos decir que ese paradigma es la fé no justificada en la precisión, completitud y objetividad de las palabras.

Es decir, creer que todo puede definirse de forma precisa, de forma que las definiciones no se pisen y solapen entre sí, y finalmente creer que además todos compartimos esas mismas definiciones. O al menos, que todo eso es posible.

Y que cuando eso no ocurre, no es porque el paradigma sea falso, sino porque yo “no sé lo que significa esa palabra del todo bien o en absoluto” o bien por que no se han definido bien los conceptos.

Seguimos




A %d blogueros les gusta esto: