El blog de 道


Las emociones en un camino no-dual, Principios de Tantrismo (otros chakras y nadis)
31/05/2020, 7:07 am
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Según la tradición tibetana, las energías se pueden hacer subir y bajar por los famosos nadis, que son tres canales verticales que unen todos los chakras y en el que el más relevante es el canal central y que siguen, más o menos, la orientación de nuestra médula ósea.

Así en su ascensión (por ejemplo de Hara a Corazón) la energía muta y se vuelve más compleja. Si en el Hara percibimos básicamente bienestar como emoción, en el corazón gana riqueza y complejidad emocional, en su camino hacia la cabeza. Pero se afirma que es la misma energía y que va mutando (o siendo interpretada) de centro en centro.

Así las emociones simples están en el Hara o cerca (en el plexo solar, el miedo, lo veremos). Y cuanto más subimos más complejas se vuelven (amor en el corazón o emociones más complejas incluso en la cabeza, ¿nunca has sentido un escalofrío de emoción en la cabeza?)

Y cuando baja, ocurre lo contrario, siempre se ha dicho que al tranquilizarnos en meditación la energía baja hasta depositarse en el Hara. Es así como se siente, y es un proceso de “simplificación” emocional, como si en el Hara tuvieras la materia prima (esa energía o emoción base) y se moviera y modificara cuando sube y se vuelve a simplificar al bajar.

Al bajar retorna su origen, a su repositorio principal, el Hara y en esa bajada la emoción mutará de un tipo a otro. Al tranquilizarnos emocionalmente, por eso la energía se concentra en el Hara y no es raro que sin técnicas tántricas la notemos allí.

En el corazón también se desencadenan energías algo más neutras, por ejemplo tradicionalmente se considera que los vientos se recogen en el corazón al dormir, en el sueño profundo, y que su salida del mismo nos despierta.

Esta experiencia puede vivirse y realmente se siente así, cuando se logra llevar cierta forma de mínima consciencia al sueño profundo (sin memoria, ni nada, apenas un aroma de haber estado consciente) lo que sí notaremos con intensidad clarísima es, como el despertarnos ocurre cuando se inyecta cierta forma de energía (tipo adrenalina o se siente parecida) en el chakra del corazón.

Es muy, muy evidente, porque en esa situación justo un segundo antes “no había nada más” por tanto no es algo en lo que no vayas a reparar, no hay nada más. Justo cuando ocurre, detectas esa energía como el único qualia y décimas de segundo después vuelve la sensación de tener un cuerpo (construyéndose desde el propio corazón, se expande desde él, tal como uno siente expandirse una substancia inyectada en su organismo). Es muy rápido pero es más o menos eso.

Esa experiencia ocurre, y es así como se emerge del sueño profundo. Eso dicen en Tíbet y así lo había sentido incluso antes de leerlo en los manuales tántricos. De hecho esa experiencia la viví muy pronto, aunque ya tras despertar, un día que tenía jet lag tras volver de China.

Ah, el chakra de corazón no equivale exactamente al corazón, es cierto, se nota centrado y no a la izquierda, esa es la principal diferencia. ¿Por qué? Ni idea… como se ha comentado antes, no cuento con que necesariamente haya algo “allí” pero sí lo sentimos allí y más importante a nivel práctico, lo activamos “allí”.

Así las emociones que solemos llamar sentimientos, se perciben (sienten) en el corazón. Vaya lío ¿no? Maldito lenguaje tan confuso siempre… el lenguaje natural es la maldición de un ingeniero. 😀

Entre ambos centros emocionales, existe el plexo solar, que es chakra en algunos esquemas y en otros no. En el plexo solar se suele sentir sobretodo miedo y tensión, y es una sensación bloqueante, no permite pasar la energía hacía el corazón (si hay miedo, no hay otros sentimientos/emociones, especialmente amor). Es una barrera emocional y aparece físicamente como barrrera entre el Hara y el Corazón, ¿no es curioso?

Anadi afirma que esa barrera desaparecerá completamente cuando tanto corazón como hara estén completamente o suficientemente abiertos. Y sí, desaparece, aunque antaño solía sentir mucho el plexo solar (el maldito estrés osea prisa-miedo 🙂 debido a mi trabajo), hoy día aparentemente ahí ya no existe nada…

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Las emociones en un camino no-dual, Principios de Tantrismo (corazón)
29/05/2020, 7:07 am
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Pues dependerá de cada caso, desde luego no va a ser bueno si notas que sufres todo el día porque no estás haciéndolo y estás deseando llegar a casa para ponerte. Eso sería una forma de síndrome de abstinencia y ya nos marca un camino desviado. Eres menos libre que nunca…

Las drogas, ni tan siquiera las endógenas (propias) son el camino, aunque puedan ayudar puntualmente. Que nadie crea que por ser endógena es menos droga, lo que la convertirá en droga es precisamente tu capacidad de poder volver a ella. Mientras no sabes, no hay problema, pero el tantrismo es justamente aprender a adquirir esas drogas bajo petición, y si quién hace las peticiones es una mente poco madura, pues igual tenemos un problema.

Por eso una persona “normal” puede ser adicta al sexo (chakras inferiores) pero no a la energía del Hara, porque una la sabe activar bajo demanda pero la otra no. No porque una emoción sea santa o espiritual y la otra no. Pues ved la situación siempre como con la adicción al sexo… con esa misma prudencia y sensatez. No hace falta ser célibe pero no nos enganchemos…

Bien pasamos al chakra del corazón. Aunque ya hemos hablado de él casi tanto como del Hara.

Para Anadi, (y para mi), estos dos son los chakras fundamentales espiritualmente (solo dos), y en casi toda doctrina espiritual aparece uno u otro, incluso en las más mentales (con excepciones, claro) debido a su relevancia. Por ejemplo de forma natural el Hara aparece en el Zen y el corazón en el Advaitismo (sin ser tántricos).

En el caso del corazón, muchas neo-doctrinas o incluso practicantes Vedanta tradicionales es donde se enfocan, donde llevan la atención. A menudo incluso dicen que están “reposando en el ser” asociando el corazón con ese “Ser” que en el budismo no existe. Reposan en determinada emoción. Están, sin reparar en ello, haciendo un ejercicio tántrico muy agradable…

En budismo por solo-ser, se entiende, primero que eso es un verbo (ser/siendo) y no una cosa o entidad (El Ser) y segundo que esa práctica es básicamente nuestra conocida práctica mental de no-acción con todas sus variantes.

En cambio tal como hemos dicho, para muchos practicantes no-budistas es básicamente un trabajo de activación del chakra del corazón y afirman que El Ser reside allí. Es otro ejemplo de como haciendo lo mismo y obteniendo los mismos resultados, cada uno da una explicación doctrinal muy diferente.

Otra falca: se han encontrado neuronas en el corazón y en los intestinos (y no en otros lugares fuera del cerebro). No voy a ser quién diga qué significa esto, pero justo esos dos centros son los dos chakras principales en espiritualidad, curiosa casualidad, ¿no?

El chakra del corazón responde a lo que se espera de él, es un centro emocional importante, allí surgen las emociones que relacionamos o asociamos con sentimientos como el amor, compasión, ternura.

Antes de pasar a otros centros y canales, quisiera aclarar que todo esto, en budismo, no se hace para obtener placer o emociones, ni tan siquiera (aunque también) para hacernos más sensibles y por tanto más compasivos o empáticos.

Se hace, porque se asume que estas técnicas también cambian tu mente. Y es así por sorprendente que parezca. Quién haya podido vivir un samadhi meramente mental y uno que incluya la activación del hara o corazón podrá haber visto como es, también mentalmente bastante diferente y mucho más profundo. Emoción y pensamiento no existen separados, porque emoción y acción son interdependientes y el pensamiento es acción (interior).

En el Tíbet dicen que la mente siempre cabalga sobre los vientos, o traducido “el pensamiento depende de la emoción”.

Y en todo caso, finalmente, si queremos seguir una senda gozosa, la emoción va a tener que estar presente, así que si no “sientes” vas a tener que activarla.

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Las emociones en un camino no-dual, Principios de Tantrismo (Hara)
27/05/2020, 7:07 am
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Por cierto, que eso que se dice de “abrir un chakra”, pues es simplemente que emocionalmente el hombre moderno está emocionalmente anestesiado, siente realmente muy, muy poco. Sufre mucho sí, pero siente poco, al menos en positivo. Una persona que ame de verdad, que sienta, que se emocione, que llore con las canciones que le gustan o viendo el dolor del mundo, probablemente ya tiene un nivel de apertura del corazón adecuado para comenzar a practicar tantrismo.

En cambio hay personas que sí, que afirman amar a sus padres, a su mujer e hijos, pero que en la práctica sienten muy poco o casi nada, es un sentir muy teórico, muy mental. Es decir no hay emoción. Su corazón está cerrado, eso se dice coloquialmente ¿no? Pues eso. Habrá que abrirlo.

Este anestesiarnos ocurre de forma tan lenta mientras vivimos que ni nos damos cuenta, a veces morimos fríos y malhumorados tras toda una vida perdiendo sensibilidad, a veces mantenemos el corazón abierto gracias a hechos aparentemente irrelevantes, ¿Cuanta gente no ama más a su perro que a su esposa? (aunque nunca lo vaya a confesar), y me refiero al amar que se siente, no al teórico que se piensa… ¿o se emociona solo con la música?

¿Quién o qué activa tu corazón? (si es que lo activa alguien o algo) pero de verdad, que lo sientas, que sientas emoción ¿pasa? ¿no? ¿desde cuando no pasa? ¿cuándo dejaste de tener corazón emocional?

Pero mejor emocionarse solo con la música que nada, sin duda… te ayudará si decides recorrer una senda tántrica o un modelo emocional. Al menos no partes de cero. Sabes como desencadenar emoción. Emoción real. Y no cuentos teóricos mentales sobre nuestros sentimientos o no sentimientos (que a veces son más creencias, compromisos, rutinas y obligaciones que emociones).

Decir que en mi opinión, y tal como también hacen en el Tíbet, ambas sendas (mental y tántrica) no son excluyentes. En la secta Kagyu se considera que el “standard” para el yogui, es practicar Mahamudra pero también los seis dharmas de Naropa. Y solo se es un yogui completo si se avanza en ambas sendas, que se re-alimentan y potencian.

Bien, el Hara es un centro energético, uno fundamental, quizá el fundamental, y si sabemos cómo activarlo, ¿qué surgirá del Hara?

Del Hara surge una energía vibrante e impersonal, sin demasiados matices sentimentales, es la energía más básica y podríamos pensar que es mero Prana, mero Qi, es decir la energía de la vida, la mera energía de estar vivos. Por tanto es bastante neutra sentimentalmente, es la alegría de estar vivos y sanos, del bienestar, el bliss o gozo más básico. Placer-bienestar casi puro.

Esta forma de verlo, con matices aparece en las diferentes doctrinas, sean del tipo que sean y así se siente.

Dado que se activa por parte de los practicantes del solo-ser/estar (meditaciones de no-acción) no debería sorprendernos que es justo esa energía la que allí reside. Justo esa emoción. Poéticamente podrías decir que es la alegría de estar vivo o mejor dicho en budismo, de ser vida. Una emoción muy básica y con poco significado implícito.

Este centro suele activarse notablemente con los kenshos y tras la realización con la que concluye el primer yoga, que en inglés llaman también Iam (Yosoy). Y por tanto no es casual que esa realización de yosoydad active el centro de la energía más básica, la de estar vivos, la de existir, la de ser (que no la de El Ser), “I am” sigue siendo un verbo.

Por las razones que sean también es relativamente fácil obtener un estado de absorción (samadhi) en el hara, en este caso si nos concentramos al estilo samatha en él, nos abandonamos a esa región corporal y no es difícil obtener un samadhi quizá incluso de forma más rápida que uno 100% mental. Prueba unos días…

Bien, resumiendo, en el Hara podemos activar una emoción energética de vitalidad, de ganas de vivir y bienestar físico o placer básico.

Esa emoción es acumulativa como bien saben los yoguis ¿recuerdas que decíamos que las emociones duran en el cuerpo minutos? pues si vamos generándolas se pueden crear “sobredosis” de ellas, pues se disipan más despacio de lo que se generan y se genera un gran gozo acumulado, hasta el punto de tenerlo que parar pues llega a ser casi doloroso. Alguna vez te tienes que levantar de la sesión de meditación para “pararlo” pues es algo excesivo.

¿Es eso bueno? ¿malo?

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Las emociones en un camino no-dual, Principios de Tantrismo, chakras o centros
25/05/2020, 7:07 am
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Como siempre, en estos textos pretendemos dar una visión “amplia” de todas estas doctrinas y métodos, una visión menos sectaria, más realista e intentando mostrar sus dinámicas (para qué sirven y cómo funcionan), y no focalizamos en exceso en las prácticas o los detalles concretos, pues existen manuales completos sobre ello y hoy día están muy disponibles aunque antaño fueron esotéricos, por ejemplo de los seis dharmas de Naropa.

Hemos dicho que también el zen y el taoismo tienen ese puntito tántrico cuando tratan con el Hara. Este es el chakra “bajo el ombligo” y es conocido en toda forma de tantrismo pues es el chakra más relevante (rivalizando con el del corazón).

Ahora relacionaremos partes del cuerpo, como el Hara con energías-emociones-vientos, eso que llaman Chakras. Y eso no significa, que realmente se generen allí donde las sentimos (quizá sí, quizá no), recordad que nuestra propiacepción (el sentimiento de nuestro cuerpo, donde estamos o como nos sentimos) es también “virtual” es decir, construido en la mente. Cuando siento algo en el corazón, no sé qué está pasando en el corazón, lo único que sé seguro es que quién lo sitúa en el corazón es la mente (esté allí o no).

Hay muchas formas de activar los chakras (que es lo mismo que recuperar y amplificar las emociones), pero casi todas tienen algo en común: su base es llevar la atención a ese lugar.

Fácil ¿no? nos concentramos en esa zona del cuerpo y obtenemos unos resultados que no aparecen en otras partes del cuerpo. De ahí que desde hace milenios se hayan definido como “lugares especiales”, pues realmente no hace falta hacer mucho más que eso para empezar a sentir cosas.

Esto se puede facilitar, en los casos en que además podamos arrancar antes “una chispa” de emoción en esa zona pues hace más fácil la concentración, lo hemos visto hace unos días.

En Tíbet se realizan activaciones de este tipo con técnicas como es “Vase breathing” (no sé como se suele traducir), ejercicios diversos y otras, en Taoismo supongo que en el Chi-kung son expertos, etc… En todo caso fijaos, pasamos a que los preliminares son ¡fisicos! incluso artes marciales. Esto deja bien claro cómo estamos trabajando “elementos” muy diferentes a los de la meditación,

La forma de concentración en esos centros varía , por ejemplo en el Tíbet a menudo son muy concretas y se basan en visualizaciones, es decir imaginas “algo” en esa zona y eso te sirve como ancla, te facilita mucho la concentración. Típicamente se imaginan sílabas tibetanas en pequeñas esferas luminosas o de color. Pero incluso algunos maestros tántricos saben y a veces dicen en sus textos, que esto es opcional.

La visualización es un elemento muy relevante en el tantrismo tibetano y menos en otros. Hay muchos matices de una doctrina a otra.

Anadi, por ejemplo, que en su método considera indispensable que estén activados y abiertos los chakras de corazón y hara (pero no trata ningún otro), simplemente dice que en meditación has de “ser consciente de” esos centros (o el que estés trabajando), no hace falta una concentración intensa, puedes estar en tu meditación de no-acción y simplemente además, amplías tu atención al cuerpo pero no de forma concentrativa sino omni-abarcante (cuerpo y mente) y te relajas ahí, presente pero no concentrado, consciente de esos chakras pero no “mirándolos” con atención, sino siguiendo con tu práctica, de una forma bastante abierta.

En mi experiencia esta forma de hacer, es muy adecuada y ofrece resultados, aunque probablemente las otras también. Y se adapta bastante bien a meditadores mentales que vean el tantrismo con reticencia.

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Las emociones en un camino no-dual, Principios de tantrismo, introducción

Hablemos ahora algo de tantra, aunque solo rozaremos la superficie.

Lo primero es que aquí consideraremos tántrico cualquier modelo de práctica que use las energías corporales (que hemos dicho que para nosotros son lo mismo que las emociones, por ejemplo gozo) para progresar en el camino espiritual y provocar cambios mentales.

Mientras que los modelos no tántricos (mentales, como el que se trata en este blog normalmente) funcionan justo al revés, es decir usan técnicas mentales, para provocar cambios mentales que finalmente pueden desembocar (pero también puede que no, lo hemos visto) en la activación de las energías corporales.

Fijaos como de nuevo aparece la “reversivibilidad” en todos los temas de la mente. Emoción cambia la mente y mente cambia la emoción.

El tantrismo tradicional incluye otras cuestiones que le son relevantes, como las visualizaciones en las fase de “generación” u otras, pero no trataremos aquí ese aspecto por no ser estrictamente emocional (aunque sí es indirectamente emocional).

Tantra significa solamente continuidad, es decir busca el objetivo de mantener la continuidad de una mente realizada o iluminada de cierto tipo, y sus orígenes son claramente hinduistas, es decir es una herramienta o medio útil, que puede usarse bajo diferentes posiciones teóricas y diferentes doctrinas (igual que la meditación realmente). De hecho se dice que los Jhanas eran hinduistas, pero en el hinduismo se perdieron y en el budismo se mantuvieron, de hecho a Buddha “le enseñaron” los jhanas, luego no pueden tener origen budista.

Todas las doctrinas clásicas dirán que “su meditación” o “su tantrismo” es claramente diferente, superior y acertado, cosa que no lo son los otros, pero en realidad son muy similares, difieren en matices y sus resultados también. Es otro caso ejemplarizante de como lo conceptual nos hace ver todo muy diferente, cuando luego se sientan y los practicantes hacen casi lo mismo. Pasa igual en meditación.

El tantra entendido ampliamente, o sus formas de hacer, no está solamente en el hinduismo o en el budismo tibetano, también está un poco en el taoismo o en el zen, aunque de forma mucho menos marcada. Pero, por ejemplo centrarse en el Tan Tien o Hara para obtener cierto samadhi, es tantrismo y de hecho el Hara es un Chakra (centro energético) muy conocido (de los dos más relevantes) tanto en hindismo como en budismo Vajrayana.

Así que si un meditador zen hace shikantaza, está realizando una práctica de no-acción mental, pero si se centra en el Hara y lo que de allí brota como emoción vibrante y energética, eso es un rudimento del tantrismo o un tantrismo rudimentario. En el Taoismo se practica también ampliamente sobre los centros energéticos.

Así en el tantrismo tratamos emociones totalmente o bastante disociadas de sentimientos, de forma directa, por eso parecen más energías que eso que normalmente llamamos emociones. Pero son lo mismo.

En el tantrismo también hay sentimientos propios, claro, como el gurú yoga (amor al maestro), la compasión tampoco se excluye, etc… de hecho son fundamentales porque como hemos dicho, son los “desencadenantes” de la emoción, pues son nuestro interruptor mental de las emociones.

Pero una vez desencadenada, se trata de forma aislada, no se le aporta componentes mentales. Y de hecho aunque se mantendrán esas prácticas de “sentimiento” en cuanto se puedan desencadenar de forma autónoma esas emociones-energía, se hará así, de forma directa.

El tantrismo no es que sea eso y nada más, incluye muchas más técnicas, por ejemplo el yoga del sueño (Nidra) y temas relacionados como la doctrina del cuerpo ilusorio, transferencia de consciencia, bardo… también visualizaciones (deidades y mandalas), todo ello también se considera tantrismo, y son básicamente ejercicio mental.

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