El blog de 道


Instrucciones para la adquisición de prajna (V)
24/09/2018, 7:07 am
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Inicia tu práctica samatha como la hagas habitualmente. Lo único que buscamos inicialmente es calmar nuestra mente para que pueda observar y ver con mayor claridad, por ejemplo, siguiendo la respiración hasta que podamos estar sin pensamientos de forma calmada durante algún tiempo.

Ahora escucha tu entorno con atención.

¿Es esa mente que escucha igual o diferente a la de los ejercicios anteriores donde la mente estaba vacía de contenido o con pensamientos? ¿cual es su forma y características? ¿hay observador de lo ido y luego lo oído? ¿hay dos o hay más elementos? ¿o no hay dos? si hay dos, ¿puedes identificarlos o separarlos?

¿Cómo definirías al observador de lo que oyes? ¿en qué se diferencia esta mente, atenta a una percepción, del resto de situaciones que hemos ido viendo?

Estate atento a lo que oyes ¿es igual o diferente a observar lo que piensas cómo hicimos en el ejercicio anterior? ¿en qué se parece o diferencia?  Intenta observar también las características de “lo oído” ¿dónde está “lo oído”? ¿cómo es?

Observa como atiendes a él y luego atiende a “lo visto”, a lo que ves (incluso aunque tengas los ojos cerrados). ¿Cómo cambia “lo oído”? ¿sigues oyendo? ¿cómo ocurre que estamos viendo y oyendo? ¿puedes atender a ambas cosas a la vez? ¿quién atiende y como a cada una de ellas? ¿cómo cambia cada percepción en función de si la atiendes o no? ¿cambia la atención de foco a veces sin que seas consciente de haberlo querido hacer? ¿por qué?

Prueba con otra percepción, por ejemplo el dolor en las piernas si lo hubiere y sigue examinando como ocurren esas percepciones y cual es su relación contigo, con tu capacidad de analizarlas en silencio y con la atención. Y cómo se atienden.

Intenta no atender a ninguna, a nada. ¿Lo logras? ¿cómo se siente tal cosa?

Repite el ejercicio a menudo e intenta encontrar la respuesta a esas preguntas y otras que puedan surgir.

Seguimos.



El intelecto (VIII)
24/09/2018, 7:07 am
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El problema es que inicialmente eso no ocurre, por tanto, como no podemos dejar de establecer contacto con el pensamiento y procesarlo, debemos trabajar los estados “sin pensamientos” para pacificarnos.

Por ejemplo un jhana inicialmente solo puede obtenerse si no hay intelecto presente precisamente porque impide la pacificación. Tras el primer Bhumi no hay mucho problema en meditar en incluso atravesar jhanas o entrar en samadhi (es lo mismo) con intelecto presente, y eso es así por lo comentado. Eso sí, la pureza y el gozo son mayores sin él, y cuesta realmente poco hacer que no surja.

Por ejemplo en el Zen. Mahamudra o Dzogchen los pensamientos no se paran como en meditación samatha, se dejan surgir y se descartan (se auto-liberan que dicen en el Tíbet).

La auto-liberación es otra técnica para romper la componente emocional del pensamiento. Nos acostumbramos a que “nos dé igual” lo que estamos pensando. Y cuando ese “me da igual” es natural, permanente, perfecto y para todos ellos, habremos completado el segundo Yoga Mahamudra (casi nada, se dice rápido) y pasaremos al tercero, Un-sabor, donde trabajaremos las emociones asociadas a las otras percepciones y tendencias profundas.

Esta auto-liberación no es inicialmente shikantaza (sí es zazen) pero es lo más cerca de shikantaza que típicamente puede estarse antes del primer Bhumi. Luego no es del todo cierto que shikantaza sea práctica-realización inicialmente, pero llegará a serlo.

La razón por la que un pensamiento nos genera emociones, es (tal como vimos aquí) porque es procesado y eso genera reacciones en Alaya equivalentes a la situacion que plantea simbólicamente (si pienso en algo que me da miedo, siento miedo). Así que además de evitar el contacto, cuando más “pura” sea Alaya, menos sufrimiento nos generarán los pensamientos aunque sean procesados.

Por “pura” no se quiere decir nada más que simplemente que haya menos asociaciones entre situaciones y emociones negativas. Por ejemplo si te convences profundamente de que eres “inmortal” o de que “todo es un sueño”, no tendrás miedo antes ciertas situaciones. Ese “convencerse profundamente” es equivalente a “purificar Alaya”.

Tenías miedo a los perros, te convenciste de que eras inmortal y de repente ya no tienes miedo a los perros (lógicamente). Si sigues temiendo a los perros es que el convencimiento no es completo. Y resulta curioso que todo eso ocurre de forma independiente a si la creencia es cierta o no. Pura subjetividad.

Estas dos posibilidades de reducción de sufrimiento (no establecer contacto, o que alaya no tenga muchas cicatrices de sufrimiento) no son excluyentes y se pueden trabajar en paralelo, de hecho inadvertidamente siempre se trabajan en paralelo en métodos de auto-liberación del pensamiento como los comentados.

La ética o integridad habitual budista está también orientada a no crear nuevas cicatrices aflictivas en Alaya. Por ejemplo, la ecuanimidad es una forma emocionalmente neutral de considerar lo que nos ocurre y que por ello no genera nuevas cicatrices en Alaya. Por cierto que creo esto no lo he dicho nunca aún en el blog, pero los Samskaras hinduistas cumplen con la misma idea que Alaya. Son lo mismo. Bueno, son las cicatrices propiamente dichas.

Seguimos



Instrucciones para la adquisición de prajna (IV)
22/09/2018, 7:07 am
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Inicia tu práctica samatha como la hagas habitualmente. Lo único que buscamos inicialmente es calmar nuestra mente para que pueda observar y ver con mayor claridad, por ejemplo, contando con atención nuestras respiraciones de 1 a 10 y luego recomenzando. Si pierdes la cuenta sabrás que te has desconcentrado.

Medita hasta que llegues al punto en que de forma calmada puedes contar sin perder la cuenta.

Ahora obsérvate contando, observa como haces surgir una palabra en tu mente en cada respiración: “uno, dos, tres…”

¿Es esta mente igual o diferente a la de los ejercicios anteriores donde la mente estaba vacía de contenido? ¿cual es su forma o características? ¿hay observador del pensamiento y además pensamiento? ¿hay dos o hay más elementos? ¿o no hay dos? ¿cómo definirías al observador del pensamiento? ¿en qué se diferencia esta mente con pensamientos de una mente en silencio? ¿hay diferencias fundamentales?

Observa cada pensamiento numérico que haces surgir ¿es igual o diferente a la misma palabra si la pronunciáramos o escucháramos? ¿en qué se parece o diferencia? ¿es lenguaje (castellano) o es otra cosa? ¿cómo se diferencia de los otros sonidos que oyes? si te oyeras a ti mismo contando en voz alta ¿sería parecido o diferente? ¿es eso entonces un pensamiento? ¿qué es un pensamiento entonces?

Intenta observar también las características del pensamiento, ¿dónde está? ¿cómo es?¿qué lo define o construye? ¿cuales son sus características?

Observa como surge. ¿Eres capaz de notar tu intención consciente de hacerlo surgir justo antes de que surja? ¿puedes observar esas intenciones? ¿cómo son? ¿dónde están?

Observa como existe el pensamiento numérico, porque ¿existe? ¿puedes localizarlo? ¿es elusivo o sólido? ¿dónde aparece? ¿durante cuanto tiempo?

Observa como desaparece ¿queda rastro? ¿dónde fue? globalmente, viendo como surge, existe y desparece,¿qué queda de él tras desaparecer?

¿Sabrías describir su naturaleza? ¿cual es su esencia? ¿qué es? ¿cómo te influye? ¿genera el pensamiento un emoción/intención o genera una emoción/intención un pensamiento? ¿o ambas? ¿o ninguna? ¿eres influido por el pensamiento o eres tú el que influye en le pensamiento?

Repite el ejercicio a menudo e intenta encontrar la respuesta a esas preguntas y otras que puedan surgir.

Seguimos.



Instrucciones para la adquisición de prajna (III)
20/09/2018, 7:07 am
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Inicia tu práctica samatha como la hagas habitualmente. Lo único que buscamos inicialmente es calmar nuestra mente para que pueda observar y ver con mayor claridad, por ejemplo, siguiendo con atención nuestra respiración.

Concéntrate de forma exclusiva en ello hasta que llegues al punto en que de forma calmada puedes permanecer sin pensamientos de forma consistente durante unos minutos, aunque requiera cierta tensión mental (bloqueo de pensamiento por concentración).

Ahora obsérvate, observa esa mente vacía de pensamientos, ¿qué características tiene? ¿puedes definirla de alguna manera? ¿forma, color, cualquier característica que puedas determinar de tu mente en silencio? intenta encontrarlas ¿cuales son sus características? ¿puedes encontrar sus límites, su color o forma o aroma, su localización…? ¿algo? ¿qué podrías decir de ella?

¿Eres tú esa mente vacía de contenido? ¿cómo te sientes en relación a ella? ¿qué te parece que eres tú y que no? ¿eres todo o parte de ella? ¿estás ahí? ¿dónde? Si no estás ahí ¿dónde podrías estar?

Aún sin pensamientos ¿eres inteligente a pesar de no pensar? ¿puedes sentir qué es ese ser inteligente sin palabras? ¿cómo se siente eso? ¿qué forma de inteligencia (si lo es) es esa? si escuchas o ves o hueles algo ¿sabes qué es o no? ¿solo si lo verbalizas? ¿o si no lo verbalizas también? ¿puedes observarte y ver qué ocurre antes de que un pensamiento se forme y dé respuesta rápidamente a esa pregunta sobre lo que escuchas? ¿cómo funciona la inteligencia cuando no hay palabras en tu mente?

Repite el ejercicio a menudo e intenta encontrar la respuesta a esas preguntas y otras que puedan surgir.

Recuerda, la respuesta verbalizada no es relevante y no es necesario obtenerla, lo que es relevante es investigar y mirar lo que ocurre para ver con claridad.

Seguimos.



Instrucciones para la adquisición de prajna (II)
18/09/2018, 7:07 am
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Inicia tu práctica samatha como la hagas habitualmente. Lo único que buscamos inicialmente es calmar nuestra mente para que pueda observar y ver con mayor claridad, por ejemplo, siguiendo con atención nuestra respiración.

Medita así hasta que llegues al punto en que de forma calmada puedes permanecer sin pensamientos aunque requiera cierta tensión mental (bloqueo de pensamiento por concentración) de forma consistente durante unos minutos.

El ejercicio ahora es mucho más retador, una vez en calma intentaremos “solo estar”, es decir, estar presentes y conscientes de nuestra práctica y de nosotros mismos pero nada más. No nos concentramos en ningún objeto concreto. ni físico, ni mental.

Probablmente, tarde o temprano, notarás que tu atención va saltando de un objeto a otro, de una percepción a otra, como aferrándose a una tabla de madera en pleno naufragio.

Ni siquiera es fácil mantener esta situación mucho tiempo sin caer en “el pensamiento reactivo” y de repente encontrarnos pensando en algún tema que nos preocupa y que sabemos que no deberíamos estar tratando ahora..

Cuando te des cuentas de que tal cosa ha ocurrido, obsérvate a la manera vipashyana vista en el primer ejercicio.

Ahora, que has retomado el control, tu mente es la mente mindful, está presente y observando, aprendiendo o intentando entender. Reconócela como tal.

Ahora intenta “recordar” cómo era tu mente cuando estaba perdida en el “pensamiento reactivo”.

¿Era igual o diferente que la mente actual? ¿se sentía igual? ¿qué diferencia se percibía si se percibía alguna? ¿puedes recordarla? ¿era samatha, vipashyana (tal como vimos hace dos días) o ninguna de ellas?

¿Quién decidió “ponerse a pensar”? ¿pudiste verlo? ¿cómo se hizo el paso de la mente mindful, cuando estabas atento a esa mente reactiva que “quiere” pensar y no meditar?

¿Por qué y cómo se “olvidó” que estábamos meditando y no tocaba pensar?

¿El pensamiento surgió lo primero o hubo algo antes? y si es que sí, ¿qué?

Y después, ¿cómo ocurrió que pasamos de nuevo de la mente reactiva a la mindful? ¿pudiste verlo? ¿quién hizo el cambio y por qué? ¿un recuerdo, un pensamiento, una intención física, una percepción? ¿por qué surgieron?

¿Cómo recordaste que debías volver a “meditar”?

No verbalices estas preguntas. Simplemente observate para ver si encuentras respuestas (tampoco verbalices respuestas).

Puedes usar solo una pregunta en cada sesión y puedes hacerte otras que te parezca a ti que tienen más sentido.

Intenta mantener la calma durante todo el proceso. La situación emocional ideal es siempre la ecuanimidad, independientemente de si la sesión va bien o mal (que nunca va mal, realmente).

Ahora desde la mente mindful decide olvidarte de observar, atender o cualquier otra cosa, solo quieres revertirte a la mente reactiva, quieres olvidarte de ti mismo y dejar que la mente piense por sí misma reactivamente. Quieres abandonarte a la mente reactiva.

¿Cómo harás tal cosa? ¿sabes cómo volver a la mente reactiva? ¿cómo se hace? ¿lo logras? ¿cómo? ¿ocurre? ¿por qué?

Repite el ejercicio a menudo e intenta encontrar la respuesta a todas esas preguntas y otras muchas que puedan surgirte. La respuesta verbalizada no es relevante y no es necesario obtenerla, lo que es relevante es invetigar y ver con claridad lo que ocurre (o no ver con claridad lo que ocurre, pero saber que no vemos con claridad).

No es en absoluto fácil tener una visión clara de lo que ocurre en la mente reactiva, no te preocupes si no ves todavía con claridad. Pero observa inquisitivamente y cada vez será más claro lo que está ocurriendo. Y sobretodo, debería llevarte a dudar y preguntarte, ¿por qué pasan estas cosas? ¿coincide lo que pasa con mi creencia de lo que soy y lo que es la mente?

Incluso no ver con claridad esta situación ya es adquisición de Prajna.

Seguimos.




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