El blog de 道


Más fotografía de montaña
24/11/2020, 7:07 am
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Ya sabéis, este año nada de viajes lejanos, pero tengo suerte. Montañas cercanas:



Mindfulness: Epílogo
22/11/2020, 7:07 am
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El mindfulness es por definición una fuerza neutra, y como tal puede ser transformada en un elemento positivo o negativo. El meditador, así pues, debe saber como usarla y dirigirla. En su vida diaria debe transformar su aspecto neutral o negativo en uno positivo.

-Dakpo Tashi Namgyal (siglo XVI)



Más allá del mindfulness
20/11/2020, 7:07 am
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Vamos acabando, ¿nos acompañará, pues, el mindfulness en todo el camino espiritual? ¿o cuando puedo dejarlo si es que puedo?

Bien, como siempre solo se puede hablar de un camino espiritual con propiedad (el propio), pero de acuerdo también con los textos más serios y detallados de la tradición Mahamudra, el mindfulness nos debe acompañar durante todo el camino espiritual hasta casi la budeidad pero éste irá cambiando durante el progreso.

Todo lo explicado hasta ahora tiene sentido en la situación inicial y antes de que el practicante haya realizado lo que en Mahamudra llaman la esencia de la mente, en Zen dicen Kensho, en Vedanta los primeros atisbos de atman, en neo-escuelas ese famoso despertar, etc…

Tras esa primera entrada en la espiritualidad efectiva, el mindfulness, que todavía será ejercido con cierto esfuerzo (pero menos), se usará principalmente para volver y volver a esa realización. Eso por tanto debe ser así a partir del momento en que esa realización esté a nuestro alcance fácilmente y hasta que ésta sea permanente.

Esa forma de proceder sería un “método directo” o a lo que estos métodos aspiran: Ahora que ya sabes donde ir, no te compliques más la vida con visiones, ves siempre allí.

Aquí entramos pues en el terreno de la no-conceptualidad, pues no hay mindfulness con visión expresado con palabras en este caso. Ese “volver” no es expresable con palabras y por eso nadie te lo podrá contar con precisión. Dependerá en gran manera, de tu discernimiento y capacidad no-conceptual.

Si no te es posible tal cosa por las razones que sean, deberá optarse por seguir un vehículo algo más gradual e ir incorporando a tu mindfulness las visiones que aplique tu doctrina en cada momento. Por ejemplo, más adelante podría ser que “todo pensamiento es vacuidad o es irrelevante”.

Mahamudra contempla ambas posibilidades, lo segundo es el vehículo Mahamudra habitual (gradual), y lo primero se llama “Mahamudra esencial” (Essence Mahamudra) y viene ser muy, muy parecido al Dzogchen, doctrina en que se hará algo muy parecido pero a ese lugar al que se vuelve lo llaman Rigpa (en realidad no es un lugar es una nueva forma de funcionamiento mental y por eso lo llamamos la mente realizada, pero bueno).

Tras completar el primer yoga Mahamudra, todo momento de atención o mindfulness ocurre en esa nueva mente esencial (la mente realizada) y no en la mindful. Eso es lo obtenido tras completar el primer yoga o Despertar. Eso y no más. Creer que es más lleva al síndrome “lo tuve lo perdí” que tanta ansiedad genera. Así que ya no tendrás que “buscarlo”, es la única forma de mindfulness que podrás ejercer.

A partir de aquí el mindfulness (y la meditación) lo ejerce siempre la mente realizada. El mindfulness se vuelve menos esforzado pero todavía requiere cierto “recordarse”. Pero mientras que la mente mindful es incómoda y cansada, la mente realizada es gozosa y fresca /(y más que lo será).

Respecto a la visión aplicada, deberá ser en cada momento la que te marque cada doctrina o maestro, como hemos visto (mirad también en los comentarios).

En Mahamudra será la trascendencia completa del intelecto en base a retirar el apego a la conceptualidad, ideas, etc… a base de verlo/verlos irrelevantes, vacíos, repetitivos, erróneos casi siempre, etc…Y además ver, que aunque les retiremos todo apego (trascender es eso), siguen operando adecuadamente en el mundo y todo es realizado igualmente. Hay que coger confianza en que esa trascendencia no te convierte en vegetal o en tonto.

Ese es el yoga de simplicidad o no-conceptualidad.

Y en Mahamudra esencial, será retirar todo el apego a la conceptualidad, en base a volver y volver a la esencia realizada cada vez que te apegues al intelecto. Sin añadir nada más.

Ya veis, casi lo mismo. Apenas matices. Por eso ambos son Mahamudra.

E incluso Dzogchen no es tan diferente si se superan algunas diferencias terminológicas. De hecho me sorprendió leer recientemente que el fundador de Mahamudra (Gampopa) hablaba siempre de “rigpa” para referirse a “aquello que conoce a la esencia”. Vamos que antaño hasta se usaba la misma terminología. Y no es/era tan raro que hayan maestros que lo son de ambas doctrinas.

Tras la completitud de ese segundo yoga y la realización no-dual asociada, el mindfulness pierde cierto sentido.

Es decir el mindfulness empieza a perder sentido cuando se alcanzan los primeros estadíos de no-dualidad efectiva (y no lo que hoy dia suele llamarse no-dualidad, que es casi culaquier cosa… )

En la mente no-dual no hay mindfulness y no-mindfulness de forma evidente. Todo ocurre en un solo espacio y sin cambios, en cierta manera ya no hay dos mentes, aunque en la evolución de las tres mentes pintamos la mente reactiva dentro de la realizada en esta etapa, dando a entender que ambas co-existen pues aún hay reactividad (intelecto expresando cuestiones).

Ya no hay dos modos mentales (mente reactiva y mente realizada) sino solo uno donde ocurren ambas cosas.

A partir de aquí, en Mahamudra hablan de no-mindfulness (igual que justo después hablarán de no-meditación) o sin esfuerzo, y el concepto de mindfulness queda substituido por el de “interés” (concern en inglés). No lo traduzco como “preocupación” para retirarle la idea de que eso ha de provocar el más mínimo sufrimiento. No es así. Simplemente nuestra evolución espiritual irá en la dirección de nuestro interés dado que ya no hay un “volver al mindfulness”.

Así pues, los bodhisatvas ya en estadios no-duales, cambian mindfulness por “interesarse”, en este caso al respecto de lo que diga su doctrina. Por ejemplo, en Mahamudra, siendo el tercer yoga un-sabor, la preocupación o interés estará en la fenomenología y verla como mente, junto con la ecualización de todo ansiar-rechazar en un-sabor y la compasión.

En este punto pues, técnicamente se agotaría el mindfulness como herramienta. Y esa barca se abandona.

Gracias por leer con atención y no olvidar.



¿Para qué no sirve el mindfulness?
18/11/2020, 7:07 am
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Bien, la virtud del mindfulness es, que nos permite, potencialmente, docenas de horas de práctica vipassana a la semana. Incluso inmersos en la actividad que nos demanda el mundo (aunque no sea fácil).

A eso renuncia quién no hace mindfulness. Casi nada…

Cada minuto de mindfulness tiene un doble valor: el que aporte nuestro intento vipassánico en realizar esa visión, y que ese minuto no estamos indulgiendo en pensamientos y acciones reactivas, samsáricas, y eso no solo los debilita sino que aporta cierta paz y calma. Esto último ocurre incluso con el mindfulness neutro, algo es algo…

Estoy convencido de que uno de los factores de éxito en la senda espiritual es esta práctica, seguramente más que la meditación formal. Y siempre lo digo cuando se me consulta… aunque a menudo el consejo parece caer en saco roto.

Os animo a ejercerlo. A cambiar vuestros hábitos y a comprometeros al 100% con la senda espiritual. Todo el tiempo. Cualquier otra solución será inoperante tarde o temprano.

No os sintáis frustrados por “despistaros”, ya veis que no es tan, tan importante no despistarse, no es un fracaso y no te va a llevar a la liberación el hacerlo perfecto. Simplemente ejércelo el mayor tiempo posible y no te agobies, pues si el mindfulness queda asociado a sufrimiento en lugar de a liberación, será abandonado o muy difícil de ejercer.

Pero ¿qué no nos permitirá ni el mindfulness más efectivo?

Bueno, pues no nos llevará a ningún samadhi (no por ahora) como sí lo hace la meditación sentada. La profundidad del samadhi nos aporta diversas virtudes que vimos en otros textos y eso no está en el mindfulness.

Habrá quién diga que además el meditar también calma y pacifica más, pero eso es efecto del aislamiento mundanal, sensorial. Lo mismo puedes obtener si mezclas mindfulness y aislamiento, por ejemplo quedándote en casa solo y en silencio para hacer tareas de limpieza al más puro estilo zen, de forma lenta, consciente e interesada, sin dejar demasiado espacio al intelecto durante horas, prueba. Quizá te sorprendan los resultados.

Esa sería la forma de mindfulness neutra típica del zen, hacer las cosas con consciencia, con cariño y sin prisas.

Sobre la lentitud: siempre, siempre, que estéis con una práctica que no domináis, no ya con esta sino con cualquiera: sed lentos. Todo os será más fácil.

¿Por qué? Bueno, supongo que al final todo es mente, y si hay más recursos en una cosa, no están en la otra. Si te mueves deprisa, tu mente ha de estar por más cosas cada segundo, y es más fácil perderse. Además, si te “activas” en exceso, es decir te aceleras o etsresas, el surgimiento del intelecto es mayor y más intenso, más absorbente, porque el cuerpo envía el mensaje de que tal cosa es necesaria: hay problemas y deben resolvese.

Pero sed cuidadosos, sobre el zen también hay muchos fuegos artificiales, o hechos que no aportan nada pero que suenan atractivos. Es el gran defecto del zen, es demasiado estético y a veces nos perdemos en la estética.

Por ejemplo esa anécdota donde, tras entrar, el maestro le pregunta al discípulo donde dejó el paraguas y éste al no saberlo, es reprendido. Naturalmente, si habéis entendido todo esto ya veis que eso no tiene relevancia alguna, no estamos buscando eso. De hecho, si estás atendiendo donde dejas las cosas, no estás atendiendo a otras cosas, como cual es tu esencia o quién eres, luego es un mindfulness inferior, neutro. Un ejercicio de memoria sin valor espiritual relevante. Así pues, es una anécdota tonta o como poco, engañosa.

Por contrastarlo, hay otra anécdota, también Zen (o mejor dicho, esta sí es Zen), que explica como se envió a un monje de un monasterio a otro, y por todo el camino el monte Fuji se mostraba en todo su esplendor. La anécdota en este caso es que el monje iba tan centrado en su mindfulness que preguntado al respecto no supo decir si había visto el monte Fuji o no… no se fijó.

No se puede estar por todo. 🙂

O sí, pero la omnisciencia es una característica solamente de los Buddhas.

De hecho “atender” o concentrarte, es excluir otros qualia de forma consciente. Siempre.

Y nadie está consciente de todo el qualia producido por su sistema nervioso, por suerte, ni siquiera cuando no se concentra en nada.

Una anécdota sobre ello ocurre cuando ves un insecto o te pica un mosquito y durante los siguientes minutos, al irse tu atención a evitar las picaduras de forma intuitiva, no cejas de notar picores por todo el cuerpo.

¿No estaban antes esos picores? ¿O es auto-sugestión?

Más bien es que, por suerte, todo eso, que está siempre, se filtra en condiciones normales. Solo al alertarte al respecto, empiezas a notarlo.

Por suerte…

Seguimos



Mindfulness vedanta y otros
16/11/2020, 7:07 am
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Visto esto, ya podemos deducir que el mindfulness espiritual consiste en un proceso dinámico que realmente son al menos tres pasos:

  • Activación de la mente mindful gracias al condicionamiento adquirido o a un “reto” que no sabe resolver la mente reactiva.
  • Recordatorio o activación de la visión establecida por parte de la mente mindful.
  • Y activación de la actitud inquisitiva al respecto de la misma, es decir, observar, con interés para ver si esa visión es cierta o no.

 

  • El cuarto paso es el retorno a la mente reactiva por absorción en algún contenido fenoménico al que se tiene apego, inevitable por ahora… y con ello cerramos el círculo pues solo volveremos al primer punto cuando se den las condiciones externas adecuadas.

LLegados aquí, más de uno ya habrá deducido que, por ejemplo, la auto-indagación vedanta es también mindfulness espiritual. Lo cual suena lógico.

Si nuestra tendencia es Vedanta estableceremos un mindfulness que solamente será un poco diferente.

Podría ser ese repetir “¿Quién soy? o ¿qué soy?” que no deja de ser mindfulness, se le llame así o auto-indagación: pues hemos recordar preguntárnoslo. En realidad es irrelevante expresar la pregunta con palabras siquiera interiores, lo relevante es recordar que esa es nuestra incógnita a resolver y volver a ella a menudo con ánimo de resolverla. Hay que aplicar los tres puntos vistos.

Cumple perfectamente con lo explicado: usamos la mente “atenta”, hemos de recordar algo, tiene componente vipassánica (averiguar qué soy), etc… No es que se parezca, es justo eso de una forma tremendamente precisa. Luego los chicos Vedanta también hacen mindfulness (o deberían).

Mucha gente ya está haciendo mindfulness espiritual de forma intuitiva. Sin tanta teoría, ya ejerce realmente un mindfulness espiritual porque son personas sinceramente interesadas en ello, son espirituales y su mindfulness ya está siempre teñido de ideas espirituales que quiere realizar o confirmar. Da igual la doctrina o ni si la tiene.

Pero si no es tu caso, deberás establecer la visión de forma más explícita o no será un mindfulness con valor espiritual.

Si usamos esta herramienta en estos modos espirituales, no creo ni que lleguemos al punto en que estemos todo el día mindful, porque incluso antes de lograr eso, que no es nada fácil, es previsible que habrá un kensho o un despertar temporal o definitivo y, con suerte, tu práctica cambiará.

Probablemente es más fácil que ocurra ese kensho que estar todo el día mindful. El que logra lo segundo (si es que lo logra alguien) pero no lo primero es simplemente porque no está haciendo un mindfulness con visión sino neutro. Y por tanto con poco valor espiritual. Luego no hay resultados espirituales pero él insiste, insiste, insiste…

Creo que no hay ninguna práctica espiritual real, “fuera del cojín” que, bien descrita y entendida, no sea mindfulness. Podríamos mirar a ver si a alguien se le ocurre alguna (¿comentarios?).

Pero normalmente somos tremendamente optimistas al respecto de nuestro mindfulness. Cuando creemos estar “casi todo el tiempo mindful” normalmente no es así, es mucho menos.

Seguimos




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